miércoles, 6 de noviembre de 2013

MUERE EMILE LOUIS, EL MAYOR ASESINO EN SERIE DE FRANCIA


Emile Louis, considerado el mayor asesino en serie de Francia, ha muerto este domingo 20 de octubre a los 79 años en Nancy (Francia).

Conductor de autobús de profesión, estaba acusado del secuestro y asesinato de siete chicas entre 1975 y 1979. Las víctimas eran chicas jóvenes, con edades comprendidas entre los 16 y 22 años, y los sucesos causaron gran conmoción en la sociedad francesa de la época.

NADIE SE PREOCUPÓ
Todas tenían al parecer algún grado de deficiencia mental y estaban bajo la protección del departamento de asuntos sociales (DASS, según sus siglas en francés). Esto hizo que sus desapariciones ni preocuparan a la prensa, ni a los funcionarios del servicio de menores, ni a los jueces y, en varios casos, ni a sus propias familias.

El único funcionario que siguió investigando, porque no creía que las desaparecidas simplemente se hubieran fugado con algún novio, fue el gendarme Christian Jambert, quien logró establecer un nexo de unión entre el conductor y las víctimas.

Según el periodista francés Franck Johannès, durante el juicio los abogados del conductor dijeron que las acusaciones no tenían fundamento, que su cliente era la «inocencia en persona» y que además las pruebas materiales eran "insuficientes".

SÓLO SE ENCONTRARON DOS CUERPOS
Se agarraban a que sólo se encontraron dos de los siete cuerpos. Lo irónico es que fue el mismo Emile Louis quien confesó los asesinatos en diciembre del 2000, tras ser arrestado durante 45 horas.

También fue él mismo quien llevó a las autoridades al lugar donde estaban enterradas dos de las jóvenes desaparecidas. Aunque Emile alegó entonces que su confesión fue producto del miedo que tenía a los gendarmes, sus antecedentes personales no jugaron a favor de su inocencia, ya que fue condenado en 1981 y en 1989 por atentar contra el pudor de dos niñas pequeñas y poco después, por la violación y abuso sexual de su esposa e hija adoptiva.


El juicio además sentó precedente, ya que el juez encargado del caso, Philippe Bilger, citó a declarar a fiscales, a sustitutos de fiscales, y a dos jueces de instrucción, acusándolos de no cumplir con el deber de investigar.


SU HISTORIAL
Tal y como publica 'Le Monde.fr', el propio Emile fue abandonado por sus padres al nacer y, al igual que sus víctimas, pasó a estar bajo la custodia de la DASS. Tras terminar sus estudios, se enroló en la legión extranjera y participó en la guerra de Indochina, consiguiendo varias condecoraciones. Años más tarde, su casa funcionó como hogar de acogida para niños de la DASS.

Incluso Jacqueline Weiss, una de sus víctimas, pasó junto a su hermano una temporada en casa de Emile. Durante el juicio el acusado incurrió en constantes contradicciones. A ratos decía que había un complot contra él o que una red de prostitución era la verdadera culpable de las desapariciones, y otras veces culpaba de todo a su ex-mujer Gilberte Leménorel, quien lo hizo internar en un psiquiátrico.

Durante el juicio llegó a decir que sólo quería acostarse con las chicas que, según él, eran poco espabiladas, pero no inocentes en el terreno sexual. También declaró que les tenía mucho cariño por lo que nunca les hubiera hecho daño; y negó haber escrito una conveniente carta de despedida de Françoise Lemoine, la segunda víctima en desaparecer.


En la misiva, ella se despide de Emile, le da las gracias por su ayuda y dice que su ex-novio ha venido a buscarla. Se cree que el acusado se hacía el simpático con las mujeres y les conseguía alojamiento y pequeños trabajos para ganarse su confianza.

http://www.periodistadigital.com/mundo/europa/2013/10/21/muere-el-amable-chofer-de-bus-que-resulto-ser-el-mayor-asesino-en-serie-de-francia.shtml