miércoles, 27 de octubre de 2010

Curso sobre tribus urbanas organizado por el SUP en Pontevedra


Internet se ha convertido en el trampolín perfecto para difundir la cultura de las tribus urbanas. Los adolescentes se asocian en grupos que comparten una filosofía de vida, unos gustos musicales, una estética... Unos son más transgresores que otros y, en ocasiones, están asociados a actitudes violentas. Ahí es donde entra el papel de la Policía.

«No por pertenecer a una tribu urbana se es violento, pero sí hay muchos individuos que se amparan en las tribus urbanas para ser violentos». La frase pertenece a David Madrid, nombre ficticio de un agente que estuvo varios meses infiltrado en grupos ultras y ahora comparte su experiencia con otros policías a través de conferencias. Ayer estuvo en la Residencia de Estudiantes de Caixanova y es tal el interés que ha suscitado esta temática que no quedaba ni un asiento libre. Marcos López, secretario provincial del SUP (sindicato que ha organiza la actividad), asegura que «si el aforo fuese el doble, también se llenaría».

David Madrid sabe bien que «la violencia se impregna, la violencia engancha. El sentimiento de camaradería que se genera dentro de estos movimientos sociológicos no es en absoluto comparable al que se puede conseguir con las amistades. Ir por la calle y que la gente se aparte gusta mucho, tanto con 15 años como con 30”. Tradicionalmente, la iniciación en las tribus urbanas se producía en la adolescencia, pero, después de unos años, pocos eran los que mantenían su fidelidad. “Hoy en día hay muchos líderes con 40-45 años”, garantiza Madrid.

EL BOOM INTERNET

Internet ha sido crucial en este auge. “Es una herramienta de comunicación absolutamente necesaria para estos grupos, que utilizan la información para reclutar adeptos”. En este aspecto se enmarcan las quedadas a través de las redes sociales. “Al principio no iban a nada, había mucha amenaza pero nada más. Ahora vemos que el 5% de esas amenazas llegan a algo más serio”.

El agente es consciente de que sus conferencias suscitan un enorme interés entre sus compañeros. El llenazo de ayer lo corrobora. “No sabemos dónde va a ser el siguiente Aitor Zabaleta, el siguiente Ejido o el siguiente Alcorcón. La gente tiene necesidad de formación para articular medidas de prevención. La sociedad nos demanda que estemos en la calle y debemos estar al tanto de la evolución de los fenómenos sociales que nos rodean”.

Resulta evidente que la política aperturista que ha vivido España en los últimos años ha propiciado la llegada y el asentamiento de miles de inmigrantes, entre ellos, muchos procedentes de Latinoamérica. En numerosas ocasiones se les ha asociado con delitos de extrema violencia (incluso con resultado de muertes) derivados de venganzas, escarmientos o rencillas personales.

INCIDENTES EN PONTEVEDRA

En Pontevedra, durante los últimos años, varios jóvenes latinos han pasado por los calabozos de la Comisaría provincial por su participación en violentas peleas o en robos. Y todavía está fresco en la memoria el disparo descerrajado el pasado mes de abril por un súbdito colombiano a un compatriota en una céntrica discoteca debido, presuntamente, a una cuestión de honor.

A raíz de este suceso, el subdelegado del Gobierno, Delfín Fernández, llegó a comentar que fue ejecutado «por un ciudadano de un determinado país cuya cultura se diferencia fundamentalmente de la nuestra en algunas cuestiones como el valor de la vida y la muerte, que es diferente en su contexto cultural». David Madrid comparte totalmente esta teoría: «Ellos tienen asimilada la cultura de la navaja para resolver sus diferencias. No hay que darle más vueltas. Justifican ‘tirar del filo’ (como ellos mismos lo describen) en un supuesto acoso policial, en una supuesta discriminación por parte de la sociedad española... Se sienten inferiores porque dicen que somos racistas».

ORGANIZACIONES LATINAS

En este sentido, el agente pone el acento en la paulatina implantación de organizaciones latinas, cada vez más numerosas. “En el año 95 era impensable hablar de ellas, en el año 2000 empezaron a establecerse y a cometer delitos. Ahora están en los institutos, en los parques, en las pistas de baloncesto...”

Los agentes especializados en las tribus urbanas son conscientes de que, en ocasiones, el violento más peligroso es quien menos llama la atención. “Hemos detectado que desde el año 2000, cuando se tiene conocimiento de la implantación de las organizaciones latinas en España, estos grupos llevan más muertos a sus espaldas que todos los demás. Los muertos causan alarma social, dejan familias... Nosotros prestamos especial atención a aquellos que matan o agreden a personas sólo por pensar de forma diferente o por pertenecer a una pandilla diferente”.

Para hacer frente a este nuevo reto profesional, los policías deben huir de la delgada línea del prejuicio, es decir, no asociar ‘pinta rara o agresiva’ a ‘delincuente en potencia’. “Nosotros luchamos contra los que se amparan en las tribus urbanas para ejercer la violencia; y no son sólo violentos: tanto la izquierda como la derecha radical también quieren su espacio de participación política, quieren aprovecharse de las subvenciones, han fundado partidos políticos... Mientras respeten el marco constitucional, bienvenidos sean. Pero cuando se salgan de esa línea, estaremos ahí para ponerles freno”.

El curso sobre tribus urbanas que imparte David Madrid, bajo la organización del SUP, tendrá continuidad hoy y mañana en la Residencia de Estudiantes. Está prevista la asistencia de más de 100 policías de toda la provincia.