sábado, 23 de noviembre de 2013

LA HIJA DE MIGUEL RICART HABLA POR PRIMERA VEZ

"Yo no soy la responsable de lo que hizo ese hombre [Rosa María es la hija a Miguel Ricart, condenado por el asesinato, en 1992, de las tres niñas de Alcasser]. Me ha costado 20 años entenderlo y ahora quiero ser feliz, como cualquier chica de mi edad... Sé que su liberación [condenado a 170 años de cárcel ha cumplido 20 y en los próximos días será excarcelado por la anulación de la doctrina Parot] es un tema de actualidad, soy consciente de ello, pero no te puedes ni imaginar lo que supone para mí. Yo sólo tenía dos años cuando ocurrió todo, pero siempre he sabido quién era mi padre.
Mi madre ya no vive en el pueblo, se marchó hace tiempo, y yo vengo al pueblo sólo para ver a la familia porque también me he mudado. Si me he cambiado de domicilio es porque llevo arrastrando esta historia 21 años, desde que ocurrió lo que ocurrió. Y parece que tendré que cargar con ella siempre. La sociedad y la gente me han machacado, y en el pueblo se cambian de acera cuando me ven. Pero, mira, he aprendido a vivir con ello.
Todo esto no significa que me asusten los comentarios de la gente.Yo no me escondo. Incluso mis familiares me aconsejaron que no volviera al pueblo, me decían: «Cuídate de venir aquí». Pero si hay algo que tengo muy claro es que no voy a cambiar mi vida por lo que diga la gente y voy a seguir viniendo al pueblo.
Estoy tranquila porque nunca he tenido contacto con ese hombre [nunca pronuncia el nombre de Ricart, quien la abandonó a ella y a su madre cuando Rosa María tenía seis meses], pero entiendo que mi familia no lo esté porque lo conocen. Mi familia no quiere que aparezca por aquí, que venga a buscarme, por temor a que me destroce la vida como ya hizo con las suyas. Pero yo no necesito esa protección, no le tengo miedo porque no lo conozco. [Ante su salida, los tres municipios vinculados al reo, Catarroja, Alcàsser y Albal, han rechazado acogerle. «Se tomarán las medidas de prevención adecuadas», dijo el jueves la delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Paula Sánchez de León]. La semana que viene cumpliré 23 años y no he tenido contacto ni la más mínima relación con esa persona nunca. Tú has vivido con tu papá y tu mamá, yo no y he crecido acostumbrada a esa carencia.
«No sé que habrá pasado estos años por su cabeza. Igual tenía una forma de pensar y ahora ha cambiado»
No me gusta tratar con los medios de comunicación y tengo motivos para ello. De pequeña lo pasé muy mal por su culpa, me hicieron vivir momentos muy duros. Sabiendo que yo era una chiquilla de unos seis o siete años cuando salió el juicio [celebrado en 1997, en Valencia, el otro acusado Anglés no pudo ser juzgado y sigue desaparecido] me tuvieron que sacar muchísimos días por la puerta trasera del colegio para evitar a los periodistas. Eso no se puede consentir. Sé que hacían su trabajo, un trabajo como otro cualquiera, pero yo entonces era menor de edad.
En cierto modo yo también he sido una víctima. Nadie ha tenido en cuenta mi historia y por lo que yo tuve que pasar. A nosotras nadie nos ayudó, se desentendieron, y mi madre me sacó a delante como cualquier madre soltera de esa época. Sólo me ayudaron en el colegio, protegiendo mi intimidad de las cámaras porque era menor. Estoy convencida de que si no hubiera sido porque legalmente no podían hablar de mí habrían sacado de todo.
Se están diciendo cosas que no son exactamente verdad. Por ejemplo, hablan de que si mi padre tenía 49 años, luego 47 y en realidad tiene 44, que los cumplió en septiembre. Yo lo sé porque de pequeña siempre he preguntado por esta información y he buscado muchísimos datos sobre él. Llevo pensando muchos años el ponerme en contacto con él, esa es la verdad. Él conmigo no se ha puesto en contacto nunca. Y aunque yo he estado cerca, nunca lo he llegado a hacer. Tenía un conocido, padre de unas amigas, que ocupaba un cargo de responsabilidad en un cuerpo de seguridad del Estado. A esa persona le pregunté por él, le dije que si me podía dar algún dato sobre su destino y el lugar concreto donde se encontraba. Incluso una vez llegué a llamar a la prisión de Zuera, en Zaragoza. Yo ya era mayor de edad entonces, pero allí no me quisieron dar datosy luego me enteré que ni siquiera se encontraba en Zuera en ese momento.
Si un día me lo encuentro y tengo que tener una conversación con este señor, la tendré porque no deja de ser mi padre. Sé que mi familia prefiere que no hable con él [no olvidan ni los crímenes ni que Miquel Ricart intentó utilizarlas de coartada durante la investigación para despistar a la Policía], pero yo ya soy mayor de edad y tomo mis propias decisiones. Si llega ese día y acepto es porque tengo curiosidad. Pero si lo veo será cuando pase todo esto y en privado. Como dice Mario Vaquerizo, si no quieres ser famoso te haces cajero de un supermercado... Y eso quiero yo, seguir con mi vida.
No tengo nada que ver con él, porque tu padre robe un banco tú no eres un ladrón pero la gente te pone en el mismo saco. Insisto, yo no he hecho nada ni tuve que ver con lo que pasó. Lo tengo más que asumido. Si alguien ha hecho algo o no es este señor, y eso quiero que quede claro. No tengo ningún sentimiento de culpabilidad por lo que ocurrió [en referencia a los asesinatos de Miriam, Toñi y Desiree], pero te digo una cosa: Tengo 23 años y lo he empezado a entender ahora.

Crecer con ello

Que tu padre sea Ricart no es algo de lo que puedes sentirte orgullosa. Si me hubiera tocado la lotería lo predicaría a los cuatros vientos.... Pero lo que me ha tocado vivir es distinto. En mi entorno sabe todo el mundo quien soy... Y quien es él. En el pueblo todo el mundo conoce la historia. Es muy duro crecer con ello y si en un futuro tengo la más mínima relación con él será porque yo así lo quiero. Yo hago lo que considero con mi vida, que no es una película y me molesta que se hable de ella como así lo fuera. Estas cosas nos hacen daño y ya tenemos bastante.
No sé lo que le habrá pasado estos años por su cabeza, igual en ese momento tenía una manera de pensar y ahora ha cambiado. [Ricart está en la prisión de máxima seguridad de Herrera de La Mancha, en Ciudad Real. En los 20 años que lleva en la cárcel nunca ha recibido ninguna visita ni ha solicitado permisos. Es de esperar que nadie lo espere a la salida]. A mí lo que no me gusta es que se hable de esa persona como si la conocierais porque no es así. Ni tan siquiera yo lo conozco.
No lo defiendo, si le tuviera el más mínimo cariño tal vez sí lo haría. Simplemente se merece el mismo respeto que me puedo merecer yo o tú, haya hecho lo que haya hecho. Pero también reconozco que él no tuvo ningún respeto. Hay que respetar la vida de todas las personas. A veces pienso que esto nunca se acabará, pero como dice mi madre no hay mal que mil años dure ni cuerpo que lo resista. Ya llevamos veinte años con esto, es lo que tiene ser la hija de quién soy. Llega un momento en que te lo tienes que tomar así y por muy duro que sea hay que seguir adelante y avanzar. Ha venido mucha gente a buscarme estos días, pero no quiero volver hablar porque cuando veo todo esto me duele, es lógico. Lo que quiero hacer es una vida normal como la todo el mundo. Es lo que he buscado siempre desde que tengo uso de razón... Y creo que lo he conseguido. Hoy puedo decir que soy feliz con mi vida, mi familia, mis amigos y mi pareja.
Transcripción de Juan Nieto