jueves, 2 de abril de 2009

Abogados: De profesion defensor...



De la misma manera que un médico no debe dejar de operar a un enfermo para salvarle la vida, un abogado no puede dejar de defender a un cliente acusado de un delito. Pero la relevancia pública que pueda tener un pleito, la gravedad y hasta monstruosidad del delito imputado o los cambios en la declaración del cliente provoca en ocasiones la renuncia del abogado.
De la misma manera que un médico no debe dejar de operar a un enfermo para salvarle la vida, un abogado no puede dejar de defender a un cliente acusado de un delito. Pero la relevancia pública que pueda tener un pleito, la gravedad y hasta monstruosidad del delito imputado o los cambios en la declaración del cliente provoca en ocasiones la renuncia del abogado. Frente al derecho constitucional de defensa se levanta el interés profesional de huir de un caso que puede perjudicar el interés y la imagen del letrado.

La complicación de Miguel Carcaño, el asesino confeso de la joven sevillana Marta del Castillo, por encontrar quien le defienda, pone sobre la mesa las dificultades deontológicas con las que han de convivir en ocasiones algunos abogados del diablo.

"A los letrados nos repugnan los crímenes y las violaciones como a cualquier ciudadano, pero nosotros no defendemos diablos, sino personas acusadas de hechos diabólicos, que es distinto. Y, en todo caso, ya se verá en el juicio si los cometieron o no". Así de claro se expresa José Joaquín Gallardo, decano del Colegio de Abogados de Sevilla desde hace más de 14 años y vicepresidente del Consejo General de la Abogacía Española. Esta semana Gallardo ha designado a una mujer del turno de oficio, para defender a Carcaño. Será la tercera defensa en menos de dos meses y en esta ocasión parece que será definitiva.

El primero, Antonio Jiménez era de libre designación y eso le permitió dejar el caso sin más. El código deontológico de la abogacía española prevé "cesar en la intervención cuando surjan discrepancias con el cliente". Para que el abogado pueda renunciar han de "concurrir circunstancias que puedan afectar a su plena libertad o independencia de la defensa o en la obligación de secreto profesional". En este caso, parece que el motivo de la renuncia fue el cambio de declaración de Carcaño, que primero negó los hechos y después confesó el crimen.

La segunda defensora que renunció a la defensa del supuesto asesino de Marta fue Presentación Rosendo, y era del turno de oficio. La jurisdicción penal es la única en la que la Ley de Asistencia Jurídica Gratuita permite la renuncia del abogado. "Para ello deberá concurrir un motivo personal y justo", dice la norma. Como esa expresión puede generar diversas interpretaciones, la ley también añade que quien deberá decidir si existe o no ese motivo será el decano del Colegio correspondiente. "Siempre he dicho que sí cuando me lo han pedido, porque hay que defender a ultranza la confianza con el cliente", dice Garrido. "Confianza recíproca". Esa es la expresión en la que debe fundarse la relación del abogado con el cliente, según el código deontológico.

La tercera y última abogada de Carcaño, también del turno de oficio es Paloma Pérez Sendino, quien confesó al decano que no tenía ningún reparo en asumir la defensa.

Las razones que llevan a un abogado de oficio a renunciar son muy diversos: la dificultad para afrontar el pleito, el posible perjuicio a la marcha del despacho al tratarse de una causa muy compleja o una enfermedad o depresión. Y también por motivos personales. En el caso de las abogadas se dan muchas renuncias cuando se trata de un acusado de violación, aunque los hombres también ponen objeciones.

El decano de Sevilla recuerda que antes de designar al tercer abogado de Carcaño, un compañero le pidió que no pensara en él porque tiene una hija de la misma edad que la joven asesinada y que, además, guarda cierto parecido con ella. Pero, también recibió llamadas de abogados anónimos ofreciéndose para llevar el caso por si se producía una nueva renuncia, al igual que llamadas de abogados mediáticos ofreciéndose para llevar el asunto pensando más en el rédito personal que pudieran obtener antes que en articular una buena defensa.

En 2007 había en España 118.775 abogados ejercientes, de los cuales 34.583 estaban apuntados en el turno de oficio. Somos uno de los países europeos donde hay una mayor densidad de abogados (2,63 por cada mil habitantes) y, curiosamente, uno de los que cuenta con menos proporción de jueces (0,1 por cada mil habitantes). En 2007 se tramitaron en España 629.405 expedientes de justicia gratuita y se atendieron a 583.089 personas, más otras 54.241 mujeres víctimas de violencia doméstica. Los casos de la jurisdicción penal fueron el 63% del total y todo eso costó a los diversos organismos públicos 200,3 millones de euros.

Con los abogados de pago ocurre en ocasiones que es el propio cliente el que pide el relevo al entender que no se le está defendiendo bien, pero otras veces es el letrado el que constata que así no se puede seguir porque se ha quebrado la confianza. Y el desencuentro no siempre se produce al cabo de unos días, sino a veces tras uno o dos años de estar defendiéndole. Las cifras sobre renuncias no constan en las memorias, pero lo que sí puede afirmarse es que en los 83 colegios de abogados que hay en España se reciben más quejas contra los abogados de libre designación que contra los de oficio.

"Un abogado de oficio o de pago nunca debería negarse a defender a nadie, y es igual que lo hayan designado o que cobre del cliente, por muy horrible que sea el delito imputado. Defender no es asumir los hechos, porque entonces el abogado se convierte en juez y esa no es su función", explica Mateu Seguí, con 38 años de ejercicio y que ha defendido a decenas de clientes difíciles. Entre ellos, José Cuevas, al que la justicia consideró autor de la colocación de una bomba en la sala de fiestas Scala de Barcelona en 1978, que mató a cuatro personas. O a unos anarquistas italianos que acabaron condenados por la muerte de dos mujeres de la Policía Municipal de Córdoba en 1996, durante un tiroteo iniciado a raíz de un atraco con el fin de costear la causa anarquista.

Ningún abogado consultado sostiene que al cliente se le deba preguntar si cometió o no el delito del que se le acusa, pero sí coinciden en que es bueno tener cuanta más información. "Si lo que llevas es una demanda de divorcio al abogado no le importa porqué se rompió el matrimonio y si alguno era infiel, sino que el cliente salga lo mejor parado, pero en otros casos es importante conocer todas las circunstancias para evitar problemas que perjudiquen la línea de defensa", afirma Fuster-Fabra, abogado con 22 años de ejercicio y profesor de la Universidad de Barcelona. "Y si el cliente no te lo cuenta y no le puedes defender, pues peor para él, porque el abogado no va a ir a la cárcel", zanja Fuster-Fabra.

"A veces ocultan parte de la verdad, otras dicen que no saben qué paso y alguno lo explica todo, pero eso es una decisión suya. El abogado ha de valorar si puede construir una línea de defensa sólida con lo que sabe y debe instruirse hasta donde quiera saber, explica el decano de Sevilla. "Hay que crear un clima de confianza y no preguntar lo que no se debe. El cliente tiene derecho a mentir y yo no conozco a ningunos padres que admitan que su hijo es culpable. El abogado defensor no puede preguntar si ha matado porque no es esa su función", añade Seguí.

Enfrentada casi siempre a las defensas se sitúa la fiscalía. Y no sólo en sentido físico, por la distribución de cada cual en la sala de vistas, sino por los intereses contrapuestos que defienden cada uno en la tramitación del proceso y en el juicio oral. "El fiscal se siente especialmente motivado cuando reúne pruebas para que el tribunal condene a un delincuente grave, porque la función del abogado, respetando siempre la buena fe procesal, es crear dudas a los jueces sobre la responsabilidad penal de su cliente", dice Emilio Sánchez Ulled, presidente de la Unión Progresista de Fiscales.

A veces esas dudas acaban en absolución. "Eso es lo peor que nos puede pasar como fiscales si estábamos acusando. Nos queda una sensación de disgusto porque quiere decir que no hemos hecho bien nuestro trabajo y que debemos corregirlo, añade Sánchez Ulled. "A veces no es fácil ser fiscal, pero somos un estricto cumplidor de la legalidad que intenta proteger a las víctimas.
En el otro lado de la balanza, los abogados interpretan una absolución como un éxito profesional. Con todo, en alguna ocasión ha ocurrido que se les remueve el estómago al comprobar que, aunque el tribunal les diera la razón, su cliente les engañó. Uno de esos casos ocurrió hace más de 20 años en una ciudad andaluza, cuando fue asesinada una niña de cinco años en Semana Santa. El defensor hizo un buen trabajo y logró una sentencia absolutoria del acusado, un desarraigado que durmió en su casa a la salida de la prisión preventiva porque no tenía dónde ir. Cinco años después visitó al letrado para confesarle el crimen del que le habían absuelto y que le impedía dormir.

Sánchez Ulled ha perseguido desde la fiscalía anticorrupción varios delitos de cuello blanco y se ha enfrentado a la crema selecta de los abogados penalistas. Esos procesos han servido para comprobar que los ricos también se pelean con sus defensores. El caso más ilustrativo es el del financiero Javier de la Rosa, uno de los máximos exponentes de la cultura del pelotazo que imperó en España en los noventa y que le reportó varios procesos y condenas.
Una de las más sonadas actuaciones de lo que también se denominó ingeniería financiera fue la descapitalización de la empresa Grand Tibidabo. De la Rosa tuvo cuatro abogados durante los 12 años que duró la investigación de la causa y acabó defendiéndose él mismo, ayudado por su hija. Alguno de aquellos letrados renunciaron voluntariamente y otros lo hicieron instigados por el cliente.

"Nunca me acuesto sin hablar con mi abogado", se vanagloriaba De la Rosa hace 15 años, en una época en la que Jordi Pujol llegó a definirle como un "empresario modelo". Años después, el financiero acabó, precisamente, en la cárcel Modelo. Su abogado de cabecera, Joan Piqué Vidal, de 75 años, y que había defendido al ex presidente de la Generalitat en el caso Banca Catalana, también acabó entre rejas en septiembre de 2006. Y allí sigue, cumpliendo una condena de siete años de cárcel a raíz del caso Estevill de sobornos a empresarios, probablemente el caso más grave de corrupción judicial que ha habido nunca en España. Y es que nunca como hasta entonces se habían conchabado un abogado y un juez -Luis Pascual Estevill, que llegó a ser vocal de CiU a propuesta del Consejo General del Poder Judicial- para exigir dinero a empresarios a cambio de no meterlos en prisión o de excarcelarlos.

Javier Melero fue uno de esos abogados que tuvo De la Rosa y tiene clara una cosa. "Hay gente a la que no defendería ni por todo el oro del mucho porque es para probar y no repetir más". Melero comparte las reflexiones de sus colegas acerca de que los abogados suelen renunciar a un cliente por las discrepancias con la estrategia de defensa, en el fondo y en las formas. "¡Y el dinero!", admite sin complejos, ya que en algunos casos los clientes más acomodados pagan tarde y mal.

Otras veces es simplemente la falta de empatía. El decano de los abogados de Sevilla recuerda que hace años fue a una prisión a visitar a un cliente que estaba acusado de homicidio. Al salir renunció al caso porque en aquella breve conversación no paró de insultar al difunto.
"Yo defiendo a policías y acuso a terroristas", afirma de manera taxativa Fuster-Fabra, quien admite abiertamente que "cada uno se marca los límites profesionales de acuerdo con sus principios". Con la misma sinceridad explica que "jamás defendería a un violador si no estuviera plenamente convencido de su inocencia". Y para lograr esa certeza, él insiste en que el abogado ha de conocer los detalles del caso.

Fuster Fabra es uno de esos abogados minoritarios en España -el 24% de los colegiados- que llevan más de 20 años ejerciendo. En ese tiempo ha defendido a clientes tan singulares como el general de la Guardia Civil Enrique Rodríguez Galindo, condenado a 30 años de cárcel por ordenar en 1984 los secuestros y asesinatos de los presuntos etarras José Antonio Lasa y José Ignacio Zabala. Pero también ha ejercido la acusación popular en decenas de juicios por terrorismo en nombre de las víctimas. Su última intervención sonada fue en el caso del 11-M, donde representó a la asociación de víctimas que preside Pilar Manjón. Entre los casos actuales se cuentan varias querellas en representación de la policía contra el locutor de la Cope, Federico Jiménez Losantos.

Para él no existe ninguna incompatibilidad en defender en algunos casos y acusar en otros, más que la que determina el propio código deontológico, que prohíbe defender a alguien en un proceso en el que se puede actuar contra un anterior cliente. O bien, aceptar la defensa de intereses contrapuestos con otros que esté defendiendo en otro proceso. Y si se produce ese conflicto de interese, la norma les obliga a renunciar a ambos. A no ser que uno de los acusados les permita seguir llevando la defensa del otro.

La abogacía española en cifras
- Más de 150.000 letrados. Al acabar 2007,los 83 colegios de abogados que hay en España tenían registrados 118.775 letrados ejercientes y otros 38.006 no ejercientes.
- Experiencia. El 40% de los abogados tiene menos de 10 años de experiencia; el 36%, entre 10 y 20; y sólo el 24% supera los 20 años de ejercicio.
- Las mujeres, casi la mitad. Las mujeres representan ya el 47% de la población de abogados, pero en los últimos dos años han sido el 60% de las nuevas colegiadas, muy similara lo que ocurre en la carrera judicial.
- Una de las tasas más altas de Europa. La tasa de abogados por cada 1.000 habitantes es de 2,63, una de las más altas de Europa y sólo superada por Liechtenstein (3,55), Grecia (3,24), Italia (3,06) y Luxemburgo (2,75). En Francia, el porcentaje es de 0,73; en Portugal, de 1,19, y en Alemania, de 1,68.
- Madrid. La Comunidad de Madrid es la que tiene mayor densidad de abogados (5,14), casi el doble que la segunda, que es Cataluña (2,63). Extremadura (1,45) y Castilla y León (1,76) son las que menos.
- Justicia gratuita. Más de un millón de españoles pasaron el año 2007 por los servicios de justicia gratuita; 542.409 pasaron por los servicios de orientación jurídica para saber si tenían derecho o no a un abogado de oficio; 465.432 acabaron con asistencia en los juzgados y otros 583.089 fueron asistidos en comisaría. Las mujeres atendidas por violencia de género fueron 54.241.
- Turno de oficio. En España había en 2007 un total de 34.583 abogados inscritos en el turno de oficio, el 29% de los ejercientes. El promedio de lo que ingresan por expediente judicial es de 209 euros. La presencia en comisaría se paga a una media de 87 euros y los ingresos por este motivo al final de año son de 1.525 euros.

Pere Rios
El Pais

6 comentarios:

El hada del Sur dijo...

Estoy de acuerdo con Mateu segui en cuanto que ningun abogado de oficio debe renunciar de realizar la defensa de un caso por muy duro que sea. Si renuncia asume la culpabilidad del sujeto y deja de actuar como abogado para convertirse en juez.
Creo que la profesión de los abogados es bastante complicada.
Tienes que no implicarme emocionalmente, mantener frialdad en la tarea en si, ser muy objetivo. En los casos como los de Marta del Castillo se produce cambios de abogados defensores.Muy buen articulo.
Un saludo. Matilde

Rafael del Barco Carreras dijo...

II. JOSÉ MARTÍ GÓMEZ, Premio Nacional de Periodismo de Cataluña 2008,
LA VANGUARDIA, Y JAVIER DE LA ROSA.

Rafael del Barco Carreras

Abril 2009. Del libro “La Catalunya mes fosca” de Victor Saura, periodista catalanista de izquierdas, recién editado, releo traduciendo del catalán… “Los periodistas, y en general las personas, tenemos esta manía de creernos lo que leemos. Uno escribe una cosa porque una supuesta buena fuente se lo ha explicado (y los De la Rosa, Piqué Vidal, Estevill, Aguilera, Oubiña y compañía eran grandísimas fuentes para muchos periodistas encantados de tenerlos) y a partir de aquí el resto lo vamos repitiendo acríticamente, como si hubiéramos presenciado el crimen en directo. No he visto nunca a ningún periodista admitir un error así. Admitir que con un artículo inspirado por alguno que le parecía de confianza y que años después se ha comprobado que era un auténtico pirata malparido hundió la reputación de algún otro que posiblemente no tenía ninguna culpa”… y amplío mi escrito del 26-10-08, cuando a Martí Gómez le otorgan el gran galardón en el teatro Kursal de Manresa.

José Martí Gómez inició el linchamiento y juicio paralelo en el caso Consorcio de la Zona Franca de Barcelona, 1980. Insisto, ni se le ocurrió hablar conmigo, ¿para qué? ¡yo no le pagaría tanto como De la Rosa! Durante 30 años me he preguntado cuánto. Ver las imágenes adjuntas en www.lagrancorrupcion.blogspot.com. Dice investigó, no investigó nada, porque la patraña es falsa. NO EXISTÍAN ESOS SUPUESTOS FINANCIEROS DE DUDOSA REPUTACIÓN, apenas unos socios menores de los varios con quienes Antonio de la Rosa realizaba sus negocios (preferencia y a dúo con su hijo Javier), y en cuanto a las señoritas, ese SAN ANTONIO, arrastraba una doble vida al igual que tantos otros de los adinerados y corrompidos franquistas.

Los De la Rosa le proporcionaron las claves del guión. La más rentable de sus novelas. Victor Saura confunde ERROR por CORRUPCIÓN. Hasta los jueces dictarán en la sentencia; dinero parte GASTADO EN VICIOS. Tengo 68 años (a estas alturas de la vida no debo justificarme ante nadie) jamás he tenido un VICIO (ni fumo) como demostraría el más profundo e imaginable examen médico, añadiendo de paso que nunca he estado enfermo con un solo día de cama, jamás una baja en mis trabajos o negocios, y demostrable en el expediente carcelario o en los archivos de todo el Sistema Sanitario. Por no tomar, ni aspirinas... la antítesis de Javier de la Rosa.

La portada y primera página de CAMBIO 16 del 18-11-79 inicia en la Prensa la consolidación del primer gran desfalco de los De la Rosa y su corte, o de quienes se añadirían al engaño, Serra, Maragall… la Prensa…abogados, jueces, policías…

Rafael del Barco Carreras dijo...

RAFAEL JIMÉNEZ DE PARGA, EN EL BANQUILLO EL 5 DE MAYO PRÓXIMO,
Y REVOCAN EL TERCER GRADO A LUIS PASCUAL ESTEVILL.
INSISTIENDO EN LOS 30 AÑOS DE LA GRAN CORRUPCIÓN BARCELONESA.

Rafael del Barco Carreras

27-04-09. !!! HAN PASADO QUINCE AÑOS!!! No puedo menos que recomendar y adjuntar parte del artículo publicado hoy en EL CONFIDENCIAL, firmado por Antonio Fernández. Y no comentaré... en www.lagrancorrupcion.com y www.lagrancorrupcion.blogspot.com está más que claro en manos de que gentuza caí, Luis Pascual Estevill, Juan Piqué Vidal, Rafael Jiménez de Parga, abogado del Ayuntamiento de Narcís Serra... y demás... el porqué de mis tres años "preventivo" en La Modelo. Han pasado casi treinta años, algo clarea, pero poco... y de lo del artículo (cuyos créditos bancarios provenían del Banco Garriga Nogués, o sea, Javier de la Rosa... QUINCE años!!!... de juzgado en juzgado, de sobreseimiento... a más corrupción... hasta que algunos JUECES Y FISCALES dignos... que por lo que veo también los hay, !a mí no me tocaron, más mala suerte la mía!...

http://www.cotizalia.com/cache/2009/04/27/noticias_64_supremo_sienta_banquillo_antigua_cupula_banesto_denuncia.html

El próximo día 4 de mayo, el ex presidente de Banesto y actual consejero delegado del Santander, Alfredo Sáenz, y el ex director general, José Ángel Merodio, se sentarán en el banquillo de los acusados. Al día siguiente, lo harán el ex director regional de Banesto en Cataluña, Miguel Ángel Calama y el abogado externo del banco Rafael Jiménez de Parga. ¿El motivo? Cuatro delitos continuados de acusación y denuncia falsa y un delito continuado de estafa procesal en grado de tentativa, según las acusaciones particulares y la calificación del Ministerio Fiscal.

Es uno de los flecos que todavía colea y que está relacionado con las delictivas actuaciones que el ex juez Luis Pascual Estevill había desplegado desde los juzgados barceloneses en su época de mayor gloria. Y de un tema que la Audiencia había archivado hace unos años se ha llegado al banquillo de su Sección Tercera porque el Supremo ordenó proseguir el caso hasta el final, hasta la última depuración de responsabilidades.

Ciertamente, los designios del destino son inescrutables. El Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) acaba de estimar un recurso de la fiscalía y ha anulado el tercer grado penitenciario al ex juez Luis Pascual Estevill, condenado por prevaricación y por delito fiscal. El ex magistrado gozaba de los beneficios del régimen abierto desde noviembre pasado, cuando la Generalitat de Cataluña le permitió salir de la cárcel y volver a ésta sólo para dormir.

Rafael del Barco Carreras dijo...

Gracias por publicar mis escritos...



LUIS PASCUAL ESTEVILL Y RAFAEL JIMÉNEZ DE PARGA.

Rafael del Barco Carreras

Mayo 2009. Juicio por extorsión y denuncias falsas. En 1994 cuando juntos firman un acta judicial en que cambian por 50 millones de las pesetas de entonces la prisión de tres acusados por libertad con fianza relatando una serie de operaciones bancarias inexistentes, son algo más que dos licenciados en derecho corruptos aprovechando una oportunidad. Recordemos, eran:
Luis Pascual Estevill, titular del Juzgado n. 26 y sustituto del 10, Doctor en Derecho y miembro de la Academia de Jurisprudencia y Legislación de Cataluña, y al siguiente año nombrado a propuesta de CIU, y acuerdo unánime del resto de fuerzas políticas, Vocal del CONSEJO GENERAL DEL PODER JUDICIAL Y SU DELEGADO PARA CATALUÑA. En la práctica máximo Poder Judicial en Cataluña. Poder que ejerció expedientando a casi la mayoría de juzgados.
Rafael Jiménez de Parga, Catedrático de Derecho Mercantil de la Universidad de Barcelona, Premio Fundación Montalban, ex Decano de la Facultad de Derecho y Vicerrector de la Universidad de Barcelona. Además su hermano Manuel, su socio de bufete, es Presidente y ex del Constitucional y Supremo, ex Ministro de Trabajo, ex Catedrático, Decano y Rector de la Universidad, Honoris Causa, Embajador ante la Organización Internacional de Trabajo, etc.etc.
Buenos elementos, quien me acusaba en el caso Consorcio por encargo del Ayuntamiento de Serra y Maragall, 1980, Bufete Jiménez de Parga, y quien me defendía, Luis Pascual Estevill, entonces recién doctorado por un Tribunal presidido por Manuel Jiménez de Parga… TRES AÑOS PREVENTIVO POR UN DELITO QUE NO COMETÍ… unos terrenos que en principio existían…que se trocaron por otros inexistentes… en realidad una simple promesa de compra anulada en la que no medió dinero… y condenado por “encubrir” a Antonio de la Rosa Vázquez, padre de Javier de la Rosa, a quien seguro le costó mucho más que 50 millones cambiar culpables en el CASO CONSORCIO DE LA ZONA FRANCA. Ver www.lagrancorrupcion.com y www.lagrancorrupcion.blogspot.com

Rafael del Barco Carreras dijo...

11-05-09 JUICIO EN BARCELONA POR EXTORSIÓN Y DENUNCIAS FALSAS.

ACUSADOS RAFAEL JIMÉNEZ DE PARGA, ALFREDO SÁENZ ABAD, Y OTROS.



Rafael del Barco Carreras



Testigo, Luis Pascual Estevill. Una ingenuidad esperar que confesara de nuevo su “modus operandi”, su perversión y amoralidad. Confesó en el sumario y juicio del 2004. Supongo para rebajar la petición fiscal (un regalo 9 años) librar a su hijo (condenado sin entrar en prisión por cobrar en los pasillos del juzgado o retirando 600 millones de una cuenta en Suiza ya embargada) a su mujer, y salvando de paso a algún fiscal y colaborador. ¡Pidió hasta perdón por el daño causado a la Sociedad y víctimas! Y para remate a tanta concesión, a menos de un par de años de prisión, el Tercer Grado recién revocado por el TSJC por la gravedad de los delitos y falta de arrepentimiento.

Ahora no se acordaba ni de actas firmadas con falsedades y cobrando 50 millones, ni de nada. Si había confesado y firmado, fue un error, y rectificaba. Acentuó lo de que actuaba por su SOBERANÍA, y en conciencia repetiría lo actuado. Al igual en el juicio ante el Supremo donde le inhabilitaron y expulsaron de la Carrera Judicial. Entonces a falta de pruebas alegó que actuaba por ÍNTIMA CONVICCIÓN. En el juicio y condena por Delito Fiscal no se sabe alegara “íntima convicción” y “soberanía”, el dinero le llovía de los “amigos y negocios”. Y 25 millones ingresados en su cuenta suiza por el abogado de una de sus tantas víctimas lo fuera para “acusarle”.

Visto y no visto. Un buen capote a su “socio” Rafael Jiménez de Parga, acusado como el abogado Juan Piqué Vidal por sus confesiones además de evidentes pruebas. La expectación triplicaba a los escasos oyentes en las cuatro sesiones anteriores, pero ni el fiscal pudo acentuar la ausencia de un colega en la fatídica reunión del 10-09-94, respondiendo que siempre comunicaba sus resoluciones a la fiscalía y las partes, ni los abogados acusadores y defensores preguntarían ante la negativa por “falta de memoria”. Genio y figura, con la evidencia del paso de los años, era el Pascual que recordaba de “mi defensa”, prepotente y retorcido. Causa en la que por cierto pasé más tiempo en prisión por “encubrir” a Antonio de la Rosa que él por falsificar, prevaricar, extorsionar y chantajear a docenas de víctimas.

El juicio siguió con las declaraciones de dos testigos. Dos empleados del Banesto, un abogado de la asesoría jurídica, Martínez, a favor de los acusados, y otro, Emilio Núñez, despedido según él por este asunto, acusando.

Un testigo que rehizo mi interés, Félix Martínez Zapata, periodista y autor del libro tan recurrido en mis escritos, ESTEVILL Y EL CLAN DE LOS MENTIROSOS. Acusó a Calama, director regional del Banesto, de haberle dicho que el Grupo Olabarría pagaría porque la querella la llevaba el juez Pascual. Se acentúa en el libro lo del Grupo Olabarría, y hace a Modesto González Mestre, presidente del Harry Walker, empleado del Grupo. Por fin se cita en el juicio la procedencia de los créditos, el Banco Garriga Nogués de Javier de la Rosa, año 1984. Leyeron parte de las páginas 353, 354 y 362, aprovechando uno de los defensores para desacreditar al testigo recordando una condena por el “honor”. Y de nuevo el “algo harían” refiriéndose a los denunciantes. Ese “algo harían” justificando las fechorías del juez y abogados, que por lo visto tenían derecho a enriquecerse estrujando a “delincuentes”, y en este caso ni lo eran pues se sobreseyó la denuncia.

En el descanso saludé a Félix Martínez, me recordaba, aprovechando para insistirle que los periodistas me debían haberse inventado mi vida. Ver en www.lagrancorrupcion.blogspot.com

sofía dijo...

hola
voy a comenzar mis estudios de bachiller y estoy intentando orientarme un poco con esto de las profesiones,ya que todavia no he conseguido encontrar lo que me gusta,aunque estoy interesada en varias.una de ellas es derecho.me gustaria que alguien me diera informacion sobre este trabajo.
os dejo mi msn para los que trabajeis en esto o estes relacionados con esta profesion.
applespears_15@hotmail.com
gracias!!