domingo, 25 de febrero de 2007

- Entrevista a Pili Abeijón: "No es correcto denominar a Tepes o a Bathory asesinos en serie"


Entrevistas


Pili Abeijón nació en Payerne, un pueblo de Suiza (a unos 20 km de Cheiry, en donde se cometió uno de los suicidios en masa de la secta Templo del Pueblo). Allí cursó una buena parte de sus estudios. Posteriormente estudió criminología en la Universidad de Santiago, y grafología en Madrid, y es socia fundadora del Centro de Investigación y Análisis de la Criminalidad Sexual y Violenta (CIAC). Colaboradora de publicaciones como Año Cero, Mas Alla o Karma 7, es una de las pocas especialistas en criminología “esotérica”. Miembro del equipo de Mundo Misterioso desde sus inicios, coordinaba todos los monográficos, especiales y reportajes sobre crímenes esotéricos, sectas, fraudes paranormales, y otros aspectos delictivos del mundo del misterio. Mantiene colaboraciones periódicas sobre crímenes esotéricos y de actualidad en programas como Fin de Milenio, Luces en la Oscuridad, etc. Actualmente dirige la primera página web en castellano sobre los asesinos en serie y métodos de investigación criminal : www.archivodelcrimen.com

Tal vez parezca una pregunta machista pero ¿qué llevo a una joven como usted a un tema tan siniestro y escabroso como el de la criminalidad?
Desde pequeña me he interesado y he tratado de entender lo misterioso y complejo que es el ser humano. Recuerdo que tras ver la película “El Silencio de los Corderos”, salí del cine profundamente impresionada, por que no me podía creer que existiesen personas tan sumamente inteligentes y tan perversas. Entonces empecé a investigar por ahí, el lado más oscuro y oculto del ser humano. Un tema fascinante en el que todavía hay mucho por hacer.

Acaba de estrenarse en todos los cines la película “El Pacto de los Lobos” inspirada en los crímenes de La Bestia de Gevaudan... ¿Crees que casos como el de Gevaudan y otros supuestos “hombres-lobo” pueden tener una base real?
Por supuesto. Desde la Edad Media hasta el siglo pasado, el miedo a lo desconocido y la superstición de la gente, han llevado a confundir muchos crímenes en los que la víctima presentaba indicios de mutilación o canibalismo con ataques de hombres lobo, vampiros y otros seres de ficción. El caso de la Bestia de Gevaudan que dices es un ejemplo muy gráfico. Imaginaos en el siglo dieciocho unos ataques brutales a más de setenta mujeres y niños en una pequeña región de Francia. Por las heridas y mutilaciones que presentaban las víctimas todo parecía indicar que se trataba de un lobo enorme con sed de sangre, pero como los campesinos saben que los lobos no atacan al hombre y mucho menos de manera individual, resulta mucho más creíble para ellos pensar que se trata de un ser sobrenatural, como un hombre lobo, capaz de realizar esas atrocidades.
Lo que ahora podríamos añadir a este caso es el hecho de que en algunos de los cadáveres a los que la Bestia había atacado se habían hallado indicios de agresiones sexuales, y nos plantearíamos como principal la hipótesis de que tal vez uno o varios maníacos sexuales se hayan aprovechado del miedo de los campesinos para poder cometer sus agresiones en los bosques de Gevaudan.

Algunos asesinos en serie como Richard Chase, Manuel Blanco o Andrei Chikatilo comían la carne y bebían la sangre de sus víctimas. ¿Significa esto que los vampiros existen?
No, claro que no. En todos los casos que mencionas, la respuesta está en enfermedades mentales como la esquizofrenia o la paranoia. Por ejemplo el primero, Richard Chase más conocido como el Vampiro de Sacramento, era un enfermo de esquizofrenia paranoide aguda que no sólo sufría delirios conspiranoicos como que le vigilaban los extraterrestres y los nazis para terminar con su vida, sino que además creía que tenía necesidad de consumir sangre humana porque su propia sangre estaba envenenada y que su cuerpo se deshacía por dentro. Por ese motivo asesinó a seis personas.
Por otro lado tenemos a los maníacos sexuales como Chikatilo, para quienes practicar actos de canibalismo o vampirismo sobre sus víctimas representa el poder absoluto sobre ella. Son personas con grandes traumas desde la infancia, hasta que un día, por un simple detonante como una discusión cometen su primer crimen para vengarse, a su manera, de la sociedad. Cuando agreden a una persona sienten un placer inmenso porque se creen dioses al tener el poder de decidir sobre su vida o sobre su muerte, y eso les excita y les motiva a seguir matando. El hecho de comer trozos de los cuerpos o beber su sangre es puramente por aumentar la excitación sexual.

Si un solo asesino, como “La Bestia de Rostov” (Andrei Chikatilo), asesinó a más de cincuenta personas (mutilándolas y devorándolas paracialmente), ¿por qué se dice que dos asesinos como Ricard y Anglés no pudieron asesinar a las niñas de Alcasser?
Vamos por partes. Un asesino en serie sí puede matar a muchas víctimas mientras no es detenido. Tenemos casos de psicópatas en los que el número de cadáveres sobrepasa los cien. También tenemos casos espectaculares en que el asesino comete las atrocidades más impensables con pocas víctimas, por lo que sí que es posible que unos Anglés y Ricard asesinen a tres niñas. Para mí el caso Alcasser es mucho más complejo que todo eso. Personalmente estoy convencida que ellos no son los asesinos, y a la razón me remito, puesto que no tengo pruebas para culpar otra persona/s. Por un lado, no hay ninguna prueba convincente que les acuse como los autores más que un testimonio por parte de Ricard, que fácilmente pudo ser comprado por un módico precio, y un papelito de la seguridad social con el nombre de Anglés que estuvo a la intemperie en el lugar del crimen durante meses y allí permaneció hasta que “casualmente” alguien lo encontró... no sé pero a mí me huele mal. Luego las autopsias en las que por “despiste” de los médicos se tiran pruebas tan importantes como los restos en los cuerpos que podrían aportar el ADN del culpable, una verdadera aberración para cualquier médico forense. Finalmente, por los pocos datos que tengo de los acusados si analizo su perfil y pienso en el estado de los cadáveres, no me parece que dos personas como ellos hayan podido idear un crimen tan desmedido, con un ritual tan elaborado, digamos. Volviendo a la pregunta, por poder sí que pueden haberlas matado ellos, pero yo no me lo creo.

Los cultos satánicos se han asociado popularmente a los crímenes rituales. ¿Existe alguna base para esa suposición?
Creo que una cosa no tiene nada que ver con la otra. El satanismo propiamente dicho es una creencia o filosofía de vida tan respetable como puede ser el budismo o el cristianismo. Otra cosa muy distinta es el fanatismo con el que se tome cada uno su religión y el estado psicológico de la persona que la practique. Hay casos extremos en los que estas creencias pueden desembocar en delitos desde la simple estafa hasta el crimen, bien sea porque esta persona escuche la voz del Diablo pidiéndole que asesine, o porque una madre creyendo que su hija está poseída la someta a un brutal exorcismo en nombre de Dios y que le cueste la vida a la niña, como ha pasado en España hace unos años.

A lo largo de toda la historia han existido cultos, como los aztecas mexicanos, los incas peruanos, los assassin musulmanes, los thug hinduistas, etc, que incluían el homicidio ritual entre sus practicas sagradas. ¿Significa esto que el hombre necesita matar para sentirse en contacto con la divinidad?
En la antigüedad tal vez sí, pero por aspectos puramente religiosos. En el caso de los mayas y los aztecas, el sacrificio humano era un elemento fundamental en su culto religioso para honrar a las divinidades. Entregar un cuerpo o la propia sangre a una divinidad significa entregarle lo más valioso que se posee, la vida. A cambio de esto, los dioses aseguran buen tiempo, cosechas abundantes, salud o fertilidad. También en el caso de los assassin se sacrificaban en misiones suicidas para estar más cerca del dios al que veneraban y poder servirle en el mas allá, pero estos aspectos ya no se encuentran en la sociedad de hoy en día. Podemos ver, por lo que está pasando desde el 11 de septiembre, que las ahora llamadas “guerras santas” son más cuestiones políticas que de adoración divina.

Tu eres la creadora del término “sádico recurrente”, aplicado a algunos criminales históricos como el verdadero Drácula. ¿Existe alguna diferencia entre sádico recurrente, asesino en serie y asesino múltiple?
Para mí la diferencia es enorme. Si he decidido acuñar un nuevo término para estos asesinos como Gilles de Rais o la condesa Elizabeth Bathory, es porque antes se les denominaba sin más “asesinos en serie”, cuando no considero que sea correcto porque ninguno de ellos sigue las mismas pautas ni tiene el mismo perfil que un asesino en serie.
Los sádicos recurrentes son, como su nombre indica, personas que disfrutan sexualmente viendo el dolor de los demás aunque no participen en el acto de la agresión. En los casos que menciono en el Archivo del Crimen podemos ver que todos estos personajes, la mayoría nobles, no cometían los crímenes con sus propias manos sino que se lo ordenaban a terceros, esclavos y sirvientes, para su propio placer. A diferencia de éstos, los asesinos en serie son aquellos que asesinan a más de tres personas con premeditación dejando un intervalo de tiempo entre un crimen y otro, y los asesinos en masa son los típicos casos de psicóticos que asesinan a todos los miembros de su familia o a sus compañeros de trabajo a la vez, en un arrebato de locura.

En tu página web encontramos informaciones sobre estafas esotéricas, sectas delictivas, homicidios esotéricos, vampiros, hombres lobo, fraudes paranormales... ¿realmente existen tantos aspectos delictivos en el mundo del misterio?
Desgraciadamente el mundo del misterio no está exento de listillos y canallas que se aprovechan de la buena fe y de las creencias de la gente. Cuanto menos conocemos un tema más posibilidades hay de que nos engañen, por eso creo conveniente que se publiquen este tipo de artículos para que la gente sea consciente.

Para algunos profanos el papel de los perfiladores es confundido con el de los detectives psíquicos ¿qué les diferencia? ¿y cual es la situación del perfilaje en España?
Es normal que se confundan porque un perfilador es como un vidente pero sin poderes paranormales. Un perfilador es una persona bien sea psicólogo, psiquiatra, criminólogo, policía o detective capaz de llegar al lugar donde se ha cometido un crimen y realizar un perfil exacto del criminal con tal éxito que realmente parece que tenga capacidades extrasensoriales, como decir si el sujeto tiene algún defecto físico o describir detalladamente su personalidad.
Evidentemente los perfiladores no poseen ningún don extraño, sino mucha preparación académica en psicología y medicina forense, pero sobre todo, mucha experiencia en el terreno y una capacidad asombrosa para meterse en la piel del asesino y “pensar” como piensa para poder reconstruir el crimen. Cada vez están siendo más solicitados, pero los buenos perfiladores en la actualidad no sobrepasan los cuarenta, de los cuales sólo dos en Europa y desgraciadamente por el momento, aunque parezca mentira, no tenemos ninguno en España. Por el momento.

Para terminar, ¿existe algún aspecto del mundo del crimen, esotérico o no, que le produzca algún rechazo especial? ¿y alguno que le fascine particularmente?
En el mundo del crimen me indignan muchas cosas, pero la pedofilia y los malos tratos creo que es lo que más me repugna. Por otro lado me entristece mucho el papel al que nos vemos relegados los criminólogos, que es ínfimo y nada apreciado. ¿Y lo que más me fascina? Conocer el porqué de un delito.



Manuel Carballal
Vicepresidente 2º CIAC