domingo, 30 de mayo de 2010

Stephen Griffiths, el nuevo "Jack el Destripador", capturado en Inglaterra


LONDRES, Inglaterra (AP y France Presse).— Un estudiante de criminología fue acusado ayer de ser un asesino.

Stephen Griffiths, acusado de haber asesinado a tres mujeres que ejercían la prostitución en Bradford (West Yorkshire, norte de Inglaterra), se presentó a sí mismo como “El caníbal de la ballesta” en una breve comparecencia ayer ante el juez.

En un caso cuyos detalles han desconcertado a la nación, Griffiths está acusado de matar a las tres mujeres que desaparecieron en Bradford, al norte de Londres. El acusado, de 40 años, estudiaba homicidios en el siglo XIX en la universidad local cuando fue arrestado. Los tabloides británicos, que han dedicado primeras planas al caso, sugirieron que Griffiths usó una ballesta para matar a una de sus víctimas. Y cuando le preguntaron su domicilio, respondió: “Eh... aquí, supongo”.

Familiares de algunas de las víctimas sollozaron mientras se esforzaban por ver al acusado detrás de una barrera de vidrio en la primera de las dos audiencias ayer.

Se muestra impasible Griffiths, con camisa negra y pantalones vaqueros oscuros, pareció impasible mirando silenciosamente al piso.

El acusado ingresó en la Universidad Bradford en 2004 como estudiante de doctorado en Historia local. Se dice que su investigación comparaba los métodos policiales modernos con los de los detectives del siglo XIX, según reportó el “Times”.

La policía dijo que el martes se hallaron los restos de una de las víctimas, Suzanne Blamires, de 36 años, en un río cercano. La última vez que la vieron con vida fue el viernes pasado. Las otras dos mujeres desaparecieron en Bradford: Shelley Armitage, de 31 años, desapareció en abril, y a Susan Rushworth, de 43, no se le ha visto desde junio pasado.

Sobrenombre El acusado se autonombró como “El caníbal de la ballesta”, aunque no hay ningún indicio, al menos hasta el momento, de que se haya comido carne de las que se cree son sus víctimas.

Formalmente acusado Detenido el lunes pasado, el jueves fue formalmente acusado de haber asesinado a Blamires, cuyo cuerpo desmembrado apareció en el río Aire. Los cuerpos de las otras dos mujeres aún no han aparecido.

La policía no vincula a Griffiths con otras mujeres desaparecidas en la zona en los últimos años, pero tiene previsto examinar más adelante esa posibilidad. La prioridad ahora es encontrar los cuerpos de Rushworth yArmitage y acumular pruebas contra el sospechoso.

Griffiths, quien está cursando un doctorado en Criminología, compareció ayer durante cinco minutos ante un magistrado en Bradford. Esposado, sin afeitar, mantuvo las manos como si estuviera rezando cuando le hacían preguntas: ¿Nació el 24 de diciembre de 1969? “Sí”, respondió escuetamente a una tercera pregunta.

En una segunda comparecencia poco después de mediodía confirmó que su nombre es Stephen Shaun Griffiths. El juez le comunicó que su próxima comparecencia será mediante conexión de vídeo desde la prisión y fijó la próxima vista para el 7 de junio.

Comía ratones Algunos diarios han seguido publicando detalles escabrosos sobre su personalidad. Vecinos suyos citados por “The Sun” aseguran que los lagartos que tenía en su casa como animales de compañía medían hasta 1.2 metros. Un amigo del presunto asesino asegura que un día vio cómo se tragaba vivo uno de los ratones que criaba en su casa para alimentar a los lagartos.

Durante la comparecencia del acusado, no se divulgó ningún detalle sobre los asesinatos, conforme a la legislación británica.

La policía continúa registrando el edificio donde vive el acusado, cerca de la “zona roja” de la ciudad, así como los jardines aledaños.

Varios medios de prensa aseguran también que Stephen Griffiths, quien usaba el seudónimo Ven Pariah en internet, compró una ballesta a través de Amazon. Sea por sus estudios o por una fijación personal, su rastro en internet, en sus cuentas en Amazon y en páginas como Facebook, dan cuenta de su gran interés por la vida de más de 50 asesinos en serie y obras relacionadas con crímenes.

La región de Yorkshire ya fue escenario de 13 asesinatos de mujeres en los años 70, cometidos por Peter Sutcliffe, conocido como el “Destripador de Yorkshire”, condenado en 1981 a cadena perpetua.