martes, 1 de mayo de 2007

El crimen organizado en España

Delicuentes extranjeros que se hacen pasar por inmigrantes: ése es el factor clave que explica el aumento de la violencia. Estamos en manos de las mafias foráneas, que encuentran en España un paraíso para el trabajo sucio. España se ha convertido en el país donde circula más dinero negro, en el que Europol ha detectado más conexiones de las organizaciones de crimen organizado europeo, y en el que existe más tráfico de drogas, prostitución ilegal y trata de blancas de toda Europa. Así de clarito se lo dijo el senador Ignacio Cosidó, del Partido Popular, al ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, en un pleno del Senado, según informa Ana del Paso .
La inseguridad, venida en gran parte por extranjeros -que no emigrantes- la propicia, entre otros factores, el descontrol absoluto que hay en las fronteras. Así lo explican los expertos y analistas, entre los que se encuentra Ignacio Cosidó (jefe de gabinete del ex director general de la Guardia Civil Santiago López Valdivielso). El senador acusa al ministro Rubalcaba de “haber llegado al Ministerio del Interior para negociar con ETA y se ha dado cuenta de que no sólo es ministro para la paz, sino también para la delincuencia y los cayucos; está incómodo”. España se ha convertido en un paraíso para las mafias internacionales porque, hace ya tiempo, el crimen organizado se instaló en en el país, y ahora la situación es más que preocupante, según los expertos.
Esto ha derivado en un progresivo aumento de la inseguridad ciudadana, en el que, además, la vulnerabilidad de las fronteras favorece la entrada de mafias extranjeras. El fenómeno ha ido creciendo en Europa y ahora en España, en donde las bandas organizadas de extranjeros (procedentes de 80 países) han instalado sus redes. Cientos de grupos se dedican al tráfico ilegal de vehículos, armas y estupefacientes, y al robo de domicilios, de los que, según los sindicatos policiales consultados, “no tenemos control, ni conocimiento”. Según explica Luis Gómez, autor del libro España connection (RBA), “los distintos Gobiernos han minusvalorado esta situación y durante mucho tiempo han creído que el delincuente venía a España a refugiarse, sin darse cuenta de su peligrosidad. Han desoído las advertencias de la policía, que les ha explicado el mecanismo: llegan y, pasado un tiempo, traen a su gente para luego empezar a operar”.
IMÁN PARA LAS MAFIAS
Un informe de Europol destaca que muchos grupos europeos tenían contactos o relaciones con bandas asentadas en España. El crimen organizado busca países con riqueza económica y encuentra en España un lugar ideal para delinquir. Además, la circulación de capitales es libre y somos muy flexibles con la procedencia del dinero que nos llega. Uno de los sectores que absorbe este dinero es la construcción, que está en alza y facilita el blanqueo de capitales, según explican fuentes policiales. Por su situación geográfica, nuestro país atrae una buena parte del crimen organizado suramericano que está relacionado con el narcotráfico, porque somos puerto de entrada de la cocaína.
Además, nuestro vecino Marruecos es el principal productor del mundo de hachís. Con lo cual, somos paso casi obligado del narcotráfico. España recibe 50 millones de turistas al año, por lo que un extranjero pasa desapercibido; pero, por si fuera poco, al que delinque le resulta fácil moverse libremente por nuestro país. A estos factores hay que añadir el hecho de que la pena de determinados delitos es baja en comparación con otras naciones europeas. Los expertos consultados incluso insisten en la necesidad de nombrar a un fiscal antimafia en la Costa del Sol o en ciudades como Alicante. También apuntan a la posibilidad de que el Cuerpo Nacional de Policía, que apenas tiene medios para combatir la delincuencia de extranjeros, contase entre sus filas con agentes de otras nacionalidades para facilitar redes de confidentes.
El PSOE ha incrementado los efectivos policiales para la lucha contra el terrorismo islamista, pero no para combatir las mafias extranjeras. Creó 600 nuevos puestos en los servicios de información de la policía y de la Guardia Civil, pero no ha incrementado los puestos en las unidades de investigación contra la criminalidad y de policía judicial, que no dan abasto. Sin embargo, según Ignacio Cosidó, “el PSOE ha anunciado a bombo y platillo la creación de un centro mundial de inteligencia y cambiar de siglas las unidades, pero no aumentan éstas”. Con el Gobierno del PP, la policía creó el Grupo de Fugitivos, integrado por especialistas que se dedicaron a capturar a personas que se hallaban en busca y captura. En tan sólo un año, detuvieron en la Costa del Sol a 80 fugitivos, entre los que había desde matones lituanos que mataban por encargo, hasta pederastas belgas y asesinos franceses e ingleses, todos ellos de los más buscados en Europa. La Costa del Sol -llamada costa del crimen por los ingleses- ha desbancado a la Costa Azul, en la que Marsella era el centro neurálgico del crimen organizado. La policía española calcula que allí hay 8.000 delincuentes británicos residentes.
José Luis Morán, portavoz de la Unión Federal de la Policía (UFP), se queja de que “carezcamos de medios y de base jurídica” y propone que se endurezcan las penas, que se tengan en cuenta las reincidencias y que se dificulten las entradas de extranjeros porque, según este policía, “los legales son los que, por lo general, incumplen más la ley. No hay relación, pues, entre inmigración irregular y mafia.La irregular se dedica más a los delitos de poca monta, callejeros, de robos y cosas así; y no a la delincuencia organizada”. Para Rodrigo Gavilán, portavoz de la Confederación Española de Policía (CEP), “mientras no controlemos el puesto fronterizo de La Junquera, desde el cual diariamente pasan 500 ciudadanos de Europa del Este, no haremos nada.
Las mafias de países balcánicos y de Europa del Este entran fácilmente en España, operan y salen hacia sus naciones porque los puestos fronterizos de Girona no tienen medios de control”. Además, advierte del repliegue de la policía en Cataluña, que “ha dejado desguarnecidas las carreteras comarcales, por las que casi no podemos controlar el tráfico de emigrantes. No disponemos de control informático que nos muestre si esos extranjeros que entran en España tienen ya un orden de expulsión de nuestro país”. De hecho, muchos grupos de delincuentes manejan grandes medios tecnológicos, por lo general mejores que los de la policía.
Fuente: Periodista Digital