miércoles, 14 de octubre de 2009

Tráfico de organos ¿leyenda urbana o delito real?

No existen estadísticas ni informes solventes, pero el tráfico de órganos y células humanas es una realidad global a la que aún no se ha logrado poner coto. Naciones Unidas divulgó ayer un informe, en el que ha colaborado la Organización española de Trasplantes, y donde se muestra la verdadera cara de este comercio ilegal, sin mitos ni leyendas. Es la primera vez que Naciones Unidas se implica en este problema y lo hace poniendo como ejemplo a seguir el modelo español de trasplante, basado en donaciones altruistas.

El informe revela que el tráfico de órganos podría estar detrás del 5-10 por ciento de todos los trasplantes renales que se practican cada año en el mundo. Eso significa que se harían entre 3.400 y 6.800 trasplantes anuales con riñones obtenidos de una forma ilícita. Y sólo es una estimación a la baja.

El tráfico más conocido se plantea entre las personas de países ricos del Hemisferio Norte que quieren saltarse la lista de espera de su país y naciones en vías de desarrollo. Pakistán, Filipinas, Egipto, Sudán, Venezuela, Paraguay son algunos de los paraísos del llamado «turismo de trasplante». La mayoría son enfermos en busca de un riñón que viajan para encontrar órgano de donantes locales por una cifra que oscila entre los 70.000 y los 160.000 dólares. En este precio se incluye el viaje, la hospitalización y el nuevo riñón.

La intervención se realiza en los hospitales locales y, a veces, hasta las propias compañías de seguros se encargan de «colar» a golpe de talonario a sus asegurados en las listas de espera del país.
El tráfico de órganos no es ficción. Pero en este documento también se desmontan otros mitos. Como el secuestro de niños para obtener sus órganos. «Son algunas de las leyendas urbanas que circulan para explicar la desaparición de menores, especialmente en Latinoamérica. Miles de niños desaparecen en el mundo como resultado de actos violentos o son vendidos por sus padres para adopciones o explotación laboral y sexual. No hay informes policiales ni estudios que permitan validar la información», apunta el informe.

Fomentar la donación
Naciones Unidas instó ayer a los países miembros a tomar medidas para controlar el comercio ilegal, recoger datos fiables de esta actividad ilícita y, sobre todo, fomentar la donación. «El tráfico existe por la escasez de órganos. La fórmula más eficaz para poner fin a este problema universal es fomentar la donación basada en el altruismo», explicó ayer a ABC, Rafael Matesanz, director de la Organización Nacional de Trasplantes y uno de los cuatro relatores que han elaborado el estudio de la ONU. Naciones Unidas también advierte de la aparición de un nuevo mercado en el que se comercia con células y tejidos (córneas, huesos, válvulas...). «Un comercio en plena efervescencia que es más difícil de perseguir», asegura Matesanz.

N.R.C.
ABC