miércoles, 8 de mayo de 2013

AMANDA BERRY, GINA DE JESUS Y MICHELLE KNIGHT: 3 DESAPARECIDAS HACE 10 AÑOS, LIBERADAS DE SU SECUESTRO


Los gritos de Amanda Berry al aprovechar que su captor había salido de casa alertaron a un vecino de Cleveland que pudo liberar a la chica tirando la puerta abajo. La sorpresa fue enorme cuando descubrió que quien chillaba era Amanda Berry, una joven que fue secuestrada hace 10 años y que permanecía en la casa junto a Gina DeJesus y Michelle Knight, también raptadas hace una década.

Amanda Berry

Amanda Berry estaba a punto de cumplir 17 años cuando desapareció en Cleveland, Ohio, el 21 de abril de 2003. Lo último que se supo de ella es que llamó a su hermana para decirle que volvía en coche a casa desde el trabajo, un restaurante de la cadena de Burguer King. Nada más.
En casa no había nadie cuando ella, supuestamente, llegó, se cambió de ropa y volvió a salir. A la semana de desaparecer, su madre, Louwanna Miller, recibió la llamada de un hombre que aseguraba que Amanda estaba bien y que la volvería a ver pronto. Este hombre nunca volvió a llamar pero usó el teléfono móvil de Amanda y fue localizada la llamada en el mismo Cleveland.
Sin embargo, Lowana Miller no dejó de buscarla en ningún momento, ni siquiera antes de fallecer, hace siete años, con 43 años de edad, y por un ataque al corazón. Esa misma semana había insistido en que "sentía que su hija estaba viva".
La policía siempre consideró este caso como un secuestro e incluso practicó las pruebas de ADN a un cadáver que se encontró en Wisconsin, en noviembre de 2008, y que se pensó podría ser Amanda.
Diez años después, y gracias a la intervención de un vecino, Charles Ramsey, Amanda ha sido liberada junto con otras dos chicas que también fueron secuestradas en 2002 y 2004.
Las tres chicas han sido trasladas al hospital junto con la hija de Amanda, de seis años, que al parecer la tuvo con su secuestrador.

Gina DeJesus

 
El 2 de abril del 2004, Georgina 'Gina' de Jesús, una adolescente de 14 años, caminaba con un amigo a casa tras terminar su jornada escolar. Al llegar a la esquina de la 105 West Street con la Avenida Lorain, Gina se separó de su amigo, quien la vio por última vez en una cabina telefónica ubicada en ese lugar. Desde entonces no se volvió a saber de ella, hasta ser encontrada con vida, junto a otras dos desaparecidas, por la policía este martes en una vivienda de Cleveland (Ohio), donde había permanecido secuestrada.
La policía local inició la investigación después de que sus padres la declararan desaparecida. El último lugar en el que había sido vista estaba a unas pocas calles del sitio en el que Amanda Berry había desaparecido un año antes y a tres kilómetros de dónde la adolescente había crecido.
 
Nueve años le ha llevado a Nancy Ruiz volver a ver a su hija, a la que durante años creyó víctima de una red de tráfico de personas. "Siempre lo he dicho desde el principio, ella fue vendida al mejor postor", dijo su madre en el aniversario de la desaparición de su hija en 2012.
Hoy, sus familiares afirman que la ahora joven de 23 años "está bien, y con muy buen espíritu", ha señalado a los medios locales Sandra Ruiz, familiar de la víctima. "Preguntó por su hermano y hermana y sus sobrinos con los que vivía", ha indicado a la prensa Sheila Figaro, prima segunda de Gina.
Figaro ha asegurado que su familia nunca se rindió ni dudó que encontrarían a su prima con vida. "No pude contener mis lágrimas", ha agregado en un informativo local.
"La historia de Gina es una razón para nunca perder la esperanza ni la fe", ha señalado Sandra Ruiz.
Una chica hispana, de 1.55 metros de estatura y 67 kilos, con ojos y cabello castaños, usando una chaqueta blanca, un jersey azul cielo, vaqueros azules y una camisa color crema, es como el cartel de desperecidos del FBI la describía. En el documento también se detallaba una marca de nacimiento en su pierna izquierda y sus dos pendientes en la oreja derecha.
En 2006, las autoridades indicaron que tenían dos sospechosos bajo investigación, en septiembre de ese año ambos hombres fueron arrestados, pero por otros cargos no relacionados con el secuestro.
Uno de los sospechosos era un delincuente sexual condenado por nueve casos en 20 años. En su propiedad, registrada por la policía al recibir una pista que indicaba que en su patio podría estar enterrado el cadáver de DeJesus, se encontraron evidencias de diversos casos, pero la policía no halló ninguna pista que pudiera indicar el paradero de la adolescente.
Amigos y familiares de Gina se reunieron la noche del octavo aniversario de su desaparición en el lugar donde la chica fue vista por última vez y protestaron en contra del tráfico de menores. "La comunidad no tiene conciencia de esta situación", señaló entonces Félix De Jesús, el padre de la menor, en esa noche de aniversario. "Y no sólo en la ciudad de Cleveland, sino en todos los Estados Unidos", y señaló que era ajeno a la problemática, pero tras ocho años esperando noticias de su hija le "habían abierto los ojos".

Michelle Knight

 
Michelle Knight es una de las tres jóvenes encontradas con vida en Cleveland tras más de una década de secuestro y de la que menos información se tiene.
Knight, de 30 años ahora, desapareció el 30 de agosto de 2002 y fue vista por última vez en casa de su prima. La desaparición de Michelle no causó tanto impacto mediático como la de la de Amanda Berry y Gina DeJesus. Fue secuestrada a los 21 años, cuando era mayor de edad, y su familia pensó que se había marchado por su propia voluntad debido a que le habían quitado la custodia de su hijo, según informa el diario 'The Plain Dealer' de Cleveland.
Su abuela, Deborah Knight, explicó que la policía y los trabajadores sociales les recomendaron que dejaran de buscar a Michelle porque era muy posible que se hubiera marchado.
Pero la madre de Michelle, Barbara Knight, afirmaba que su hija estaba cerca y que nunca llegó a creer que se hubiera ido sin dejar ninguna pista, sin al menos una llamada de teléfono.
Barbara Knight, que ahora vive en Florida, asegura que mucho después de que la policía dejase de buscar a Michelle ella había continuado con la búsqueda colgando carteles por Cleveland y que, incluso después de haberse cambiado de estado, había vuelto con frecuencia para continuar por su cuenta.
Knight asegura que hace unos años, en una zona comercial, creyó ver a su hija andando junto a un hombre mayor que le agarraba del brazo. Gritó el nombre de Michelle, pero la mujer no se dio la vuelta.
La noche del lunes, ni Deborah ni Barbara Knight habían recibido noticias de la policía y recopilaban la información que podían gracias a los medios.
Barbara Knight dijo que esperaba que la policía hubiese identificado bien a su hija, ya que no soportaría regresar a Cleveland para encontrar que Michelle seguía perdida.
"Estoy rezando para que sea ella. Volverá conmigo para poder ayudarla a recuperarse de todo por lo que ha pasado", decía Knight. "Han ocurrido muchas cosas durante estos años. Michelle tiene una hermana pequeña a la que aún no conoce. La he echado mucho de menos".
 

El FBI investiga el vínculo entre una cuarta desaparecida y el caso de Cleveland

Se trata de saber si Ashley Summer, de quien se perdió el rastro en julio de 2007, compartió cautiverio con Amanda Berry, Gina DeJesus y Michelle Knight

Washington (Efe).- Los investigadores del FBI investigan si Amanda Berry, Gina DeJesus y Michelle Knight, las tres jóvenes desaparecidas durante una década en Cleveland y rescatadas el lunes, compartieron cautiverio con Ashley Summers, de quien se perdió el rastro en julio de 2007.
Summers desapareció en 2007, cuando tenía 14 años, en la misma zona de Cleveland en las que se vio por última vez a las tres jóvenes halladas con vida en una casa propiedad de Ariel Castro, detenido junto con dos de sus hermanos, Pedro y Onil.
Un portavoz del FBI indicó al diario local Cleveland Plain Dealer que los investigadores están buscando conexiones con el caso de Summers, que durante mucho tiempo se consideró relacionado a los de Berry y DeJesus, dos de las desapariciones más conocidas en el estado de Ohio.
En 2009, el FBI descartó la posibilidad de que Summers se hubiera escapado de su casa voluntariamente y consideró que había sido secuestrada por el mismo hombre responsable de las desapariciones de Berry y DeJesus. Debra Summers, la tía de la desaparecida, dijo en entrevista con la CNN que la familia espera un "milagro", y en un principio albergaron esperanzas de que su sobrina fuera hallada viva en la casa de los Castro.
La familia de Summers recibió una llamada misteriosa sin respuesta una semana después de la desaparición de la joven y la abuela incluso llegó a asegurar haberla visto una noche de noviembre de 2007 con el pelo teñido dentro de un coche. Los cargos contra los hermanos Castro debe ser presentados formalmente hoy, aunque la complejidad de caso podría retrasar el proceso.