sábado, 23 de agosto de 2014

WU-XING: LOS TAXIS ESOTERICOS LLEGAN A ARGENTINA


La empresa de Radio Taxi "Wu-Xing" comenzó a ofrecer un servicio diferenciado de viajes armonizadores desde fines del año pasado. El pasajero podía optar por el servicio clásico o bien ser trasladado en alguno de los coches alternativos destinados a hacer un recorrido especial según el fluido energético -positivo o negativo- de las calles.

El nombre chino de la empresa no era porque apuntaba a una clientela de ese origen sino que estaba relacionado con la teoría de los cinco elementos (madera, tierra, fuego, metal y agua) de la filosofía china tradicional. Y esto no era azaroso, puesto que como bien señalaba Santiago Levy, dueño de la empresa y que de chino no tiene nada, los viajes que realizaba su flota adicional de taxis armonizadores eran "programados por el Feng-Shui" (viento-agua).

Viajes terapéuticos
Las unidades de "Wu-Xing" estaban equipadas con un GPS especial programado que, según afirmaba uno de los taxistas, le servía para evitar las calles que "son dañinas para la salud y provocan stress". Si el cliente pedía un traslado a una zona comercial muy concurrida (por ejemplo la zona de Av. Avellaneda en Capital), el taxista lo alertaba sobre la negatividad de la misma y lo dejaba a pie a unas cuantas cuadras  para no atentar contra  la propuesta de armonización.

El pasajero también tenía la opción de permanecer en silencio o utilizar un par de auriculares para escuchar música relajante. Pero el relax no debía llegar a un punto extremo para que pudiera leer algunas de las frases positivas de Osho u otro gurú espiritual que iban rotando y se encontraban en los respaldos de los asientos delanteros donde debía estar la identificación del conductor.

El viaje se transformaba en terapéutico mediante la gemoterapia. Los asientos traseros tenían pegadas gemas que estaban alineadas con los chakras y, de acuerdo a Levy, "cada una tiene una vibración que va con cada chakra del cuerpo humano y sirven para poder armonizar." Colaboraba a esto "el cable a tierra" que lo brindada el pasto dispuesto sobre el piso que le permitía al pasajero descalzarse y disfrutarlo.

 No cualquiera manejaba un taxi armonizador porque esta era "una misión". Los futuros conductores debían pasar previamente por una selección y curso de capacitación intenso que los habilitaba a estar acordes al servicio esotérico ofrecido. Al igual que la recepcionista que aportaba la suyo; cuando el cliente solicitaba una unidad, le pedía su fecha de nacimiento, signo zodiacal, etc. Luego, cuando le pasaba el viaje al taxista, le aportaba estos datos y las coordenadas energéticas óptimas para el traslado del pasajero.


"A medida que avanza el viaje, tu energía se alinea"
Así lo destacaba la promoción de Radio Taxi "Wu-Xing". Lo que no decía que el bolsillo del pasajero también y en función del buen negocio de la empresa. Pero no siempre el viaje era pura armonía. En el imperdible video que verás, se produjo un altercado muy revelador con un joven pasajero que quería trasladarse cuanto antes a la Facultad de Medicina. Pero Martín Solarz, el taxista que le tocó en suerte (en desgracia diría yo), decidió llevarlo por un camino diferente y, desde ya, mucho más largo ($$$). Esa decisión del taxista "en pro de la armonía" que le indicaba su GPS, provocó un gran fastidio en el estudiante y, ante la negativa de Solarz a retomar por el camino más corto que le señalaba el pasajero, se armó flor de desarmonía y de ambas partes.

"El que tiene una idea nunca es pobre"
Es una buena frase, no inspirada en Osho, que yo apruebo y que siempre repite el gurú Chiche Gelblung. En este caso la idea estaba y, seguramente, no faltaría el que pagaba por este servicio adicional que acrecentaba las arcas de la empresa. Pero la "idea" no debe implicar un delito, aprovecharse de la ingenuidad o ignorancia de la gente.

Y de eso se trataba este servicio esotérico. No me extenderé en cuestiones filosóficas ni teóricas que ya hemos abordado en esta misma sección (ver: Feng Shui: "arquitectura energética" ineficaz), simplemente señalo que existen normas que regulan el servicio de taxis en esta ciudad y deben ser respetadas por todas las empresas y particulares. Si esta empresa no hubiese cobrado adicionales por un servicio que ofrecían y del que estarían convencidos (aunque no lo creo), quizás no lo desaprobaría, pero no fue el caso y a las pruebas me remito.

El propio dueño las aportó. Santiago Levy reconocía y se "apasiona" porque están "afuera de la normativa". Pero él pretendía seguir adelante con su emprendimiento porque "la gente en Buenos Aires está muy perdida". Claro, parece que él con sus taxis quería encontrarla.

Y hubo gente no tan perdida que le señaló a Levy la ilegalidad del cobro adicional por este servicio, y así respondía: "¿Qué es legal en la vida? Qué puedo decir yo qué es legal y qué no es legal en un país o en una ciudad tan trucha... No se sabe nada, no se entiende nada. No sabés si el agua es trucha, el aire es trucho, la gente es media [sic] trucha. Entonces que yo sea legal o no sea legal es lo que menos me puede importar, cero."

Pues bien, a confesión de partes relevo de pruebas. Hasta la fecha, el teléfono que promocionaban ya no responde, lo cual es una clara muestra de que se les acabó el curro, y en buena hora.

Enrique Marquez