sábado, 15 de septiembre de 2012

El monstruo de Florencia

La ciudad de Florencia (Firenze en italiano) es la más poblada de la región italiana de Toscana. Entre finales de los años 70 y mediados de los 80 esta población se vio envuelta en uno de los grandes misterios de la crónica negra de ese país.

Los habitantes de la región de la Toscana vivieron atormentados durante diecisiete largos años; la causa, los terribles asesinatos cometidos por un misterioso criminal apodado “Il Monstro di Firenze” ” ( Monstruo de Florencia) . El asesino disparaba primero a sus víctimas y posteriormente mutilaba atrozmente sus cuerpos. Sus aterradores crímenes no dejaron ningún testigo .

El asesino intervenía preferentemente en las noches de verano, sus víctimas eran parejas que habían escogido zonas aisladas, allí confiados permanecían en la intimidad de sus vehículo , lejos de la mirada de curiosos. Una vez seleccionada su presa, el asesino esperaba que las parejas se despojaran de sus ropas y comenzaran sus escarceos amorosos. Era entonces cuando una sombra salía de la nada y les abordaba. En el silencio de la noche les disparaba utilizando siempre el mismo arma (una Bereta del calibre 22, con munición del marca Winchester) , luego les apuñalaba y posteriormente con una espantosa precisión mutilaba los órganos sexuales de las mujeres.



Las víctimas:


Antonio Lo Bianco y Bárbara Locci, 21 de agosto de 1968


Era una calurosa noche de agosto del verano de 1968 , estamos en Lastra a Signa, un tranquilo municipio de la Toscana italiana a pocos kilómetros de Florencia. Allí vive Barbara Locci de 32 años , una joven conocida por sus constantes devaneos amorosos . Esa noche Barbara había dejado a su marido (Stefano Mele) enfermo en casa, para marcharse al cine con su hijo de 8 años y su actual amante Antonio Lo Bianco .

De regreso a casa, el niño se quedó dormido en la parte trasera del Alfa Romeo de Antonio, circunstancia que los amantes decidieron aprovechar. Así que buscaron un lugar tranquilo cerca del Río Arno , allí podrían dar rienda suelta a sus deseos sexuales.

La pareja se hallaba haciendo el amor dentro del coche, de pronto, una figura surgió de las sombras y se deslizó hasta el Alfa Romeo, ocho disparos interrumpieron el silencio de la noche. Varios casquillos del calibre 22 de la marca Wínchester quedaron esparcidos por el suelo.

Horas después, el hijo de Barbara llamaba a la puerta de un solitario caserío, el niño contó a los granjeros que su madre y su tío estaban muertos.

El principal sospechoso de los “Carabiniri” fue Stefano Mele, el esposo de Barbara . En los interrogatorios Stefano se contradijo en repetidas ocasiones, inculpando a otras personas e incluso a el mismo. Stefano Mele, a pesar de sus protestas de inocencia, sería condenado a catorce años de prisión por el asesinato de su mujer y de Antonio Lo Bianco.

Pasquale Gentilcore y Stefania Pettini, 14 de septiembre de 1974.


Seis años después otra pareja apareció asesinada en similares circunstancias. La mañana del día 15 de septiembre de 1974 un agricultor paseaba por un sendero de tierra cercano al río Sieve en Borgo de San Lorenzo , un paraje situado a pocos kilómetros al norte de Florencia.

El aldeano descubrió un Fiat 127 azul oscuro en medio del paraje. En su interior, en el asiento del conductor, semidesnudo reposaba muerto “Pasquale Gentilcore”, de 19 años. Junto al vehículo completamente desnuda estaba el de su novia “Stefania Pettini”,d e 18 años de edad. El cuerpo se encontraba en el suelo, yacía con los brazos en cruz y las piernas abiertas. Su vagina había sido mutilada.
La noche del 14 de septiembre de 1974 la joven pareja había elegido el lugar para estar lejos de la vista de curiosos, lo que iba a ser una noche romántica se convirtió en una noche de terror. Alguien se acercó al vehículo arropado con la oscuridad de la noche, disparó diez veces a la pareja y luego les apuñaló. Pasquale Gentilcore recibió seis disparos y dos puñaladas , su novia tuvo peor trato, su cuerpo tenía cuatro disparos y casi 100 heridas de arma blanca. El cuerpo de Stefania Pettini había sido extraido del coche , el asesino se ensañó con ella, tenía cortes y puñaladas en la zona de los senos, del bajo vientre y del pubis.

A un par de cientos de metros del turismo, en un campo cercano, se encontró el bolso de la chica con sus enseres dentro. No había huellas dactilares en el vehículo. Lo que si hallaron fue casquillos del calibre 22 , de la serie H marca Wínchester, habían sido disparadas por una pistola Beretta.

Esta vez no hay ningún sospecho evidente , la policía no asociaba este crimen con el de la pareja de 1968, ya que se pensaba que el culpable había sido el marido y se encontraba en prisión.

Tras algunas denuncias recibidas, la policía centró la investigación en tres personas; un supuesto curandero de 50 años llamado Bruno Mocalli; en Giuseppe Francini, un desequilibrado mental que había confesado los asesinatos , pero que fue descartado por la policía ya que sus confesiones habían sido “mentalmente inestables”; y en Guido Giovannini, un “voyeur” que había sido identificado por algunos supuestos testigos y que al parecer tenía por costumbre espiar a las parejas que elegían aquellos parajes.

Pero los sospechosos tuvieron que ser puestos en libertad y el caso quedó archivado sin resolver.

Giovanni Foggi y Carmela Di Nuccio, 6 de junio de 1981.


De nuevo transcurrió un largo periodo donde no se conocen asesinatos similares en la región.

Han pasado siete años , es la mañana del domingo 7 de junio de 1981 , un agente de policía que pasea con su hijo por la Via dell'Arrigo en Scandicci (al suroeste de Florencia), descubre un vehículo con dos personas muertas.


Al llegar al lugar, la policía encontró un Fiat Ritmo . En su interior, sentado en el asiento del conductor estaba el cuerpo de “Giovanni Foggi” de 30 años, había recibido varios disparos en el pecho y la cabeza. A pocos metros del vehículo, tirado en el suelo , se encuentra el cuerpo de la joven “Carmela de Nuccio”, de 26 años. Estaba semidesnuda, con las piernas abiertas, había recibido diversos disparos, uno de ellos en la nuca y presentaba múltiples heridas de arma blanca. El asesino la había arrastrado varios metros del vehículo y se había ensañado con su cuerpo, sus órganos sexuales habían sido mutilados.


No se hallaron huellas dactilares en el coche ni en los objetos de las víctimas, pero si se encontraron vainas de proyectiles del calibre 22 de la marca Winchester

Stefano Baldi y Susanna Cambi, 22 de octubre de 1981.


Esta vez el periodo de ataque de “El monstruo” se acorta

Tan solo unos meses después , la mañana del 23 de octubre de 1981, en un campo llamado “Le Bartoline” cercano a la ciudad de Calenzano , unos campesinos hallaron un Volkswagen Golf negro . El coche se encontraba abierto y la ventana del pasajero rota. Junto al vehículo están los cuerpos de " Stefano Baldi " de 26 años y "Susanna Cambi" de 24 , que habían salido la noche anterior a cenar.



Stefano había recibido diversos disparos y puñaladas en el pecho, su novia había sido arrastrada a pocos metros del coche , igualmente recibió varios disparos, y al igual que en crímenes anteriores, el asesino se había cebado con ella; estaba semidesnuda, con los brazos en alto y le habían extirpado los genitales.

El bolso de Susanna se encontró en el suelo, todos los objetos de su interior habían sido esparcidos por el lugar. Junto al vehículo se encontraron 10 casquillos de la marca Winchester, serie H.
La prensa comienza a escribir sobre las semejanzas de estos crímenes, siempre se utilizada una pistola Beretta del calibre 22 y a las victimas femeninas le habían sido mutilados los genitales.

Paolo Mainardi y Antonella Migliorini, 19 de junio de 1982.

El sábado 19 de junio de 1982 , Paolo Mainardi de 22 años de edad, y su novia Antonella Migliorini de 20 habian estacionado su Seat 147 en un camino rural cercano a la carretera “Via Nuova” , en Mostespertoli al suroeste de Florencia. La joven pareja estaba punto de casarse y habían aprovechado la intimidad de la noche para liberar sus impulsos sexuales.

Mientras los jóvenes hacían el amor alguien surgió de los matorrales y se acercó al coche de las víctimas. Sin que se percataran de ello, el desconocido comenzó a disparar . Uno de los proyectiles atravesó el cristal delantero. Antonella Migliorini recibió sendos disparos en la cabeza, murió de inmediato. Paolo Mainardi resultó gravemente herido, pero aún con vida arrancó el vehículo. La mala suerte les acompañaba esa noche, en su intento de huir del lugar el coche acabó atascado una zanja y no pudo volver a sacarlo a la calzada.

El criminal disparó en repetidas ocasiones al vehículo , los cuerpos de la pareja yacían inertes en su interior. El asesino se acercó al coche, apagó el motor y tiró las llaves a un campo cercano. Los casquillos Winchester del 22 quedaron esparcidos por el suelo.

Preocupado tal vez por la tráfico de la zona o por los inconvenientes surgidos por la reacción de Mainardi, el asesino decidió abandonar rápidamente la escena del crimen, esta vez no quiso arriesgarse y omitió su cruel ritual de mutilaciones.

Paolo Mainardi , aunque mortalmente herido, aún continuaba con vida. Varias horas después unos jóvenes vieron el vehículo con los cuerpos en su interior, así que llamaron a la Policía. Mainardi fue trasladado aún con vida, pero murió al llegar al hospital , nunca volvió a recobrar el conocimiento.
La prensa nacional pronto se hizo eco de la noticia, se decía que Paolo Mainardi había facilitado a la policía la descripción del asesino antes de morir. Al parecer todo había sido una treta planeada por “Silvia Della Monica” magistrada de la Fiscalía de Florencia y encargada del caso de “El Monstruo “. Su intención era que el asesino diera un paso en falso y pudiera delatarse.

Poco después de este asesinato los investigadores comenzaron a preguntarse si había alguna conexión en los crímenes del Monstruo. Las pruebas balísticas habían revelado que el arma usada había sido siempre la misma, una Beretta del calibre 22, y todas las balas disparadas eran de la marca “Winchester”. La misma pistola que catorce años antes había asesinado a “Antonio Lo Bianco” y “Bárbara Locci”. Era evidente entonces que “Stefano Mele”, el marido de Bárbara (entonces acusado y encarcelado por el crimen ) no podía ser “El Monstruo de Florencia”, así que la policía cree que tuvo un cómplice que continuó matando después de que este fuera encarcelado.

Wilhelm Friedrich Horst Meyer y Jens Uwe Rush, 9 de septiembre de 1983.



El asesino espera casi un año antes de actuar de nuevo, y en esta ocasión sus víctimas eran dos hombres.

El 9 de septiembre de 1983 dos jóvenes turistas alemanes, “Jens Uwe Rusch” y “Wilhelm Friedrich Horst Meyer” de 24 años de edad, descansaban en el interior de su furgoneta “Volkswagen Samba Bus” en un paraje de la Ruta de Giogoli Galluzzo, a pocos kilómetros al sur de Florencia.

Mientras los jóvenes dormían, una sombra surgió de la maleza, se acercó a la furgoneta y comenzó a disparar . Las ventanas del vehículo fueron atravesadas por los disparos del asesino, que posteriormente abrió una de las puertas para husmear en su interior.


Piensan que el asesino no había cambiado sus pautas de actuación, sino que podía haberse confundido , una de las victimas tenía una larga melena y tal vez habría creído que se trataba de una chica . Podría ser que al acceder a la furgoneta se diera cuenta del error.

En un primer momento los investigadores no asociaron el crimen con los asesinatos de “El Monstruo”, pero el análisis balístico dio el aviso, la munición usada había sido la misma que en los anteriores crímenes, Winchester del 22, disparadas por una pistola Beretta.

Claudio Stefanacci y Pia Rontini, 29 de julio de 1984.

De nuevo el asesino deja pasar un largo periodo antes de actuar de nuevo. Esta vez elige un paraje cercano a Borgo de San Lorenzo , un lugar donde “El Monstruo” ya había atacado diez años atrás.


La noche del 29 de julio de 1984, la joven pareja compuesta por "Claudio Stefanaccio" y "Pia Rontini" , de 22 y 18 años de edad eligieron para cobijarse un camino aislado cerca de Vicchio di Mugello , al norte de Florencia. Estacionaron su Fiat Panda blanco entre unos arbustos y se dejaron llevar por sus deseos amorosos.

Pero no estaban solos, una sombra que sujetaba un arma en su mano surgió entre el follaje. Se dirigió al Panda donde se encontraba la pareja y sin mediar palabra comenzó a disparar.



Los jóvenes recibieron varios disparos a través de la ventanilla del coche, y posteriormente fueron apuñalados. El cuerpo de Claudio fue encontrado semidesnudo en la parte trasera del vehículo, había recibido cuatro impactos de bala y presentaba numerosos cortes producidos por un arma blanca.

Como en crímenes anteriores, el cadáver de la joven había sido extraído del vehículo y arrastrado unos metros hasta un campo cercano. El cuerpo estaba prácticamente desnudo, de espaldas con las piernas abiertas y rodeado de un charco de sangre. Había recibido un disparo en la cabeza que había acabado con su vida, tras ello el asesino comenzó a cebarse con su víctima, el cadáver de la joven presentaba numerosos cortes y mutilaciones, esta vez el homicida decidió ir más allá en su rito macabro, le extirpó un pecho a la joven Pia.



Habían transcurrido más de quince años desde el primer crimen y la policía no tenía ningún sospechoso, no había pistas importantes que dieran esperanzas de poder atrapar al temido “Monstruo de Florencia”. Parecía que los investigadores se hallaban ante un fantasma que escogía al azar jóvenes parejas que habían elegido caminos rurales en busca de intimidad.

Nadine Mauriot y Jean Michel Kravechvilj, 8 de septiembre de 1985



El último asesinato conocido atribuido al “Monstruo de Florencia” sucedió casi un año después . Una pareja de turistas franceses, "Nadine Giselle Mauriot" de 36 años de edad y "Jean Michel Kraveichvili" de 25, habían elegido la Región Toscana de Chianti para acampar.
La noche del 8 de septiembre de 1985 la pareja estacionó su coche, un Volkswagen Golf de color blanco en una zona boscosa cerca de San Casciano Val di Pesa, al sur de Florencia. Allí junto al coche montaron su pequeña tienda canadiense. No imaginaban que al caer la noche, mientras hacían el amor, una figura se acercaría a la tienda para acabar con sus vidas.


El asesino realizó varios tiros desde el exterior, luego abrió la cremallera de la tienda y volvió a disparar contra la pareja. Nadine cayó mortalmente herida por los disparos, Jean Michel gravemente herido intenta escapar y logra salir de la tienda, pero es alcanzado a los pocos metros por el asesino que lo apuñala hasta la muerte. Tras ello regresa a la tienda donde se ensaña con el cadáver de Nadine. El cadáver de la joven aparece con la vagina y el seno izquierdo amputados.

El 10 de septiembre 1985 llegó a la fiscalía de Florencia un sobre dirigido al ayudante del fiscal Silvia Della Monica . En su interior contenía una nota junto a un trozo del pecho izquierdo de la última víctima. Parecía que “Il Monstro” comenzaba a mostrar ansias de exhibicionismo, que estaba dejando huellas en sus asesinatos y tal vez eso pudiera acabar desenmascarándolo.



La policía encontró frente al Hospital de Ponte a Niccheri una bala igual a las usadas por el asesino en los crímenes. Ese detalle, junto al hallazgo de un guante quirúrgico en la última escena del crimen, llevó a los investigadores a pensar que el asesino podría ser algún médico o enfermero del hospital, o tal vez un paciente crónico que pudiera entrar y salir del centro sanitario sin llamar la atención. La policía realizó registros e interrogatorios en el hospital, pero todo fue inútil, no fue descubierto ningún sospechoso, ni pista alguna que diera luz al caso, el “Monstruo” parece un espectro que surge de la nada.

Piero Luigi Vigna, Francesco Fleury y Paolo Canessa , los magistrados que llevaban la investigación, recibieron por correo tres sobres iguales, en el interior de cada uno de ellos había una bala de la marca Winchester y calibre 22, las mismas que habían sido usadas por el asesino. En los sobres también había un dedo de un guante de goma quirúrgico y un papel donde habían escrito: “Basta una bala por cabeza”. Como siempre no habían dejado ningún tipo de huellas dactilares .



No existía evidencia de que los envíos hubieran sido enviados por el autentico “monstruo”, aunque los sobres eran del mismo tipo que el usado para enviar el trozo de piel de la última víctima a la magistrada Silvia della Monica.



La ciudad de Florencia había sido elegida capital de la cultura europea para la primavera de 1986 , millones de turistas iban a llegar a la ciudad, por ello las autoridades italianas temían que “Il Monstro” volviera a la acción durante tal evento. Los gobernantes del lugar se reunieron con los responsables de las fuerzas de seguridad con el objeto de adoptar las medidas de prevención oportunas. En dicha reunión se solicitó que en las zonas susceptibles de correr algún tipo de peligro (jardines, parques, arboledas, etc) se colocaran carteles en varios idiomas avisando del peligro del desconocido asesino. Pero la idea fue rápidamente descartada, algunos psicólogos avisaron del peligro del plan, los carteles podían provocar un efecto contrario al deseado, podían encender aún todavía más la excitación en el criminal y que actuara de nuevo.

El “Monstruo" es como un fantasma, nadie lo ha visto nunca ni puede dar alguna pista sobre el, parece imposible atraparlo. Todas las fuerzas armadas del país estaban movilizadas para intentar darle caza, pero nadie logra dar con él.

Varios expertos se unieron a los investigadores para estudiar los crímenes y poder realizar un perfil psicológico del asesino. Tras analizar testimonios de policías y familiares, fotos, exámenes de los cadáveres , así como las escenas de los crímenes , se llegó a la conclusión que se trataba de un varón de unos 40 años de edad, probablemente nativo de la zona, de aproximadamente un metro ochenta de altura y con algún trastorno sexual . Se podría considerar que era un narcisista con delirios de grandeza, con una inteligencia extraordinaria y gran capacidad para planificar hasta el mínimo detalle cada uno de sus crímenes. Que poseía un amplio conocimiento de las zonas donde atacaba, una total firmeza para disparar a sus víctimas, además de una enorme destreza con el uso de las armas de fuego (sus víctimas eran abatidas por un tiro certero en puntos vitales) y una precisión fuera de lo común para mutilar los órganos a los cadáveres.

Durante años la investigación exigió que se interrogara a miles de sospechosos con la esperanza de que alguno de ellos fuese el asesino. Un campesino de 68 años, Pietro Pacciani, aficionado a la caza y a la taxidermia fue inculpado por los crímenes.

Pacciani era considerado una persona violenta, en 1951 había sido condenado por el asesinato de un vendedor ambulante al que había descubierto en la cama con su novia. Tras cumplir 13 años en prisión intentó formar una familia, se casó y tuvo descendencia, pero en 1987 fue detenido de nuevo por maltratar a su esposa y abusar de sus hijas.



Desde el primer día Pacciani proclamó su inocencia, y aunque las pruebas contra él no eran concluyentes, fue declarado culpable de cometer siete de los asesinatos. Condenado a cadena perpetua, fue absuelto posteriormente en 1996 por falta de pruebas.



Otros individuos fueron detenidos en relación con el caso . Se piensa que Mario Vanni , Giancarlo Lotti y Giovanni Faggi estaban también implicados en los crímenes. Muchos comenzaban a pensar que los investigadores no eran capaces de resolver el caso, y que estaban buscando culpables para intentar ganar tiempo y con ello acallar al pueblo italiano.

Un Tribunal ordenó llevar de nuevo a juicio Pietro Pacciani. Al parecer existían nuevas pruebas, aunque se dice que fue Giancarlo Lotti el que confesó a la policía que él y Pacciani habían cometido los asesinatos. En 1997, Mario Vanni y Giancarlo Lotti fueron enjuiciados por su implicación en cinco de los dobles crímenes y declarados culpables. Fueron sentenciados a 26 años de prisión.

Pero Pietro Pacciani nunca volvió a ser juzgado por su participación en los crímenes. En febrero de 1998 fue hallado muerto en el interior de su domicilio. El cuerpo estaba semidesnudo, su rostro azulado y desfigurado. En un primer momento se piensa que había muerto de un paro cardíaco, pero la autopsia reveló que la causa de la muerte había sido producida por la ingestión de una combinación de fármacos.

Los investigadores se encuentran con otro obstáculo para el caso, algunos piensa que Pacciani fue silenciado para no revelar la verdadera identidad de “Il Monstro”.

Una vez muerto el principal sospechoso, los investigadores tienen que cerrar el caso del “Monstruo de Florencia”. Mario Vanni y Giancarlo Lotti estaban encerrados en prisión, pero el caso de “El Monstruo" aún presentaba una larga serie de asuntos oscuros y muchas preguntas seguían sin tener respuesta.

En agosto de 2001 , unos investigadores dicen tener nuevas pistas sobre el caso. Algunos indicios les ha llevado a pensar que los asesinatos rituales podrían haber sido ordenados por un grupo de individuos. Se trataría de diez o doce personas adineradas de la sociedad italiana y miembros de una secta religiosa. Estos sujetos habrían estado pagando unas cantidades elevadas a lo largo de los años en que fueron cometidos los crímenes

Entre ellos se encontraría un conocido médico italiano y un pintor suizo, en cuya casa había trabajado Pacciani como jardinero, y donde se habrían hallado recortes de prensa del juicio y dibujos de mujeres mutiladas. Pero nadie es considerado sospechoso en los asesinatos.

Pacciani sabría demasiado , tal vez comenzaba a ser una molestia para el misterioso grupo. Aprovechando que necesitaba medicamentos para su diabetes y sus problemas cardiacos, alguien le podría haber recetado unos fármacos erróneos, que en vez de curarle le habrían llevado a la tumba.

Giancarlo Lotti murió de cáncer el 2 de abril de 2002 . Mario Vanni debido a su grave estado de salud fue hospitalizado por algún tiempo en un asilo de ancianos y murió de causas naturales el 13 de abril de 2009


A fecha de hoy, los asesinatos de “El Monstruo de Florencia” siguen siendo aún un misterio sin resolver . Si Pacciani y sus compinches no fueron los autores de los crímenes, que pasó con “El Monstruo” ¿? Podrría estar aún ahí fuera ?¿?¿


(Policias en Red)

Bibliografía:

Time.com
El Pais

Insufficienza di prove
Il Mostro di Firenze

Agencia EFE



BLU NOTTE: IL MOSTRO DI FIRENZE






jueves, 13 de septiembre de 2012

¿Como salir de una secta?

Una secta es un grupo cohesionado a una doctrina, liderada por una persona carismática que dice ser elegido por la divinidad. Los líderes de estas organizaciones son personas autoritarias, que buscan la dominación para que se les admire, en sus discursos siempre repiten las mismas ideas y son vacíos en la forma. Además, se comportan como dioses, tienen gustos muy sibaritas, y no adquieren responsabilidad legal por nada, de hecho, las propiedades de la secta no están a su nombre sino a cargo de sociedades.
La estructura de una secta es teocrática, vertical y totalitaria, además a los miembros del grupo se les exige una total adhesión, y se les obliga a romper con todos los lazos sociales de su vida anterior, y desde entonces entran a forma parte de una comunidad cerrada. En dicha organización se le suprime la libertad individual, el derecho a la intimidad, y la información que les llega está totalmente controlada y se manipula la información en función de las necesidades de la secta.
El ser humano tiene la necesidad de creer en algo, y este tipo de organizaciones intentan captar a personas que no se sienten integradas en la sociedad y que son frágiles. La secta ofrece seguridad, afectividad y pertenencia lo que hace que a una persona con estas características le resulte atractiva. Las personas que se unen a las sectas tienen una baja autoestima y tienen tendencia a la depresión.
Para evitar la tentación de que una persona pase a formar parte de una secta, es la propia persona la que se debe da cuenta de su situación. En muchas ocasiones son los familiares y los amigos los que deben ayudar a esa persona a darse cuenta de su situación dentro de la secta. Cuanto más pase el tiempo de una persona dentro de una secta, más difícil será salir de ella.

Julia Conde

http://www.salamanca24horas.com/local/73339-como-lograr-salir-de-una-secta

domingo, 9 de septiembre de 2012

Cinco personas quemadas vivas en Kenia acusadas de brujería

ATENCIÓN VIDEO EXPLICITO DEL LINCHAMIENTO.

A pesar de encontrarnos en pleno siglo XXI en muchos lugares del planeta la brujería sigue siendo considerada un delito, en ocasiones castigado con la pena capital. Resulta increíble que en el año 2012 podamos revivir episodios de quemas de brujas, que parecen extraidos de los procesos inquisitoriales europeos de la Edad Media.

En algunos países el Codigo Penal incluye la brujería como un delito tipificado legalmente. Pero en otros muchos rincones de Asia, América o Africa, es la "justicia" popular la que ejerce la acusación, dicta sentencia y ejecuta la pena.

En otras ocasiones EL ARCHIVO DEL CRIMEN ha mostrado evidencias gráficas de linchamientos populares en regiones de tradición cristiana, musulmana, animista o yezidi, en los que una o varias personas son agredidas o asesinadas a causa de sus presuntas prácticas de hechicería. En esta ocasión las imágenes nos llegan desde Nyamataro, un pueblo de Kisii, Kenia.

Las víctimas son cinco personas, cuatro mujeres y un anciano octogenario. Arrojadas vivas a una fosa en llamas, las presuntas brujas y brujo son golpeados con palos cuando intentan escapar de las llamas.

Advertimos que el documento, además de su valor como evidencia de la actualidad de estas prácticas homicidas en pleno siglo XXI, es muy explicito.

EAdC



CIENCIA Y JUSTICIA: DEL INDICIO A LA PRUEBA EN ANTROPOLOGÍA Y TOXICOLOGÍA en la Universidad Internacional Menendez Pelayo



El curso se ha diseñado como una continuación del que se realizó en octubre de 2010, sobre Investigación de la Escena del Crimen. En esta ocasión se centra en dos asuntos de gran dificultad para los expertos en Ciencias Forenses: el estudio de restos óseos y el análisis e interpretación de muestras toxicológicas. En ambos casos, se precisa el trabajo multidisciplinar entre científicos de diferentes especialidades que deberán trabajar de forma coordinada. Pero además, es necesario que todas las actuaciones científicas sean de utilidad a los expertos en Derecho que serán los responsables de valorar y juzgar de acuerdo a las pruebas que se les presenten.

Es por esto último, repitiendo el esquema que fue muy bien valorado por los asistentes al curso de 2010, se reúne de nuevo a los expertos en Ciencias Forenses y Derecho para poner en común conocimientos, necesidades y objetivos, con el fin de lograr un trabajo conjunto, coordinado y eficaz que conduzca lo más cerca posible de la verdad.

DIRECCIÓN

Ana Castelló Ponce
Profesora de Medicina Legal. Univesitat de València

Enrique Orts Berenguer
Catedràtic de Dret Penal. Universitat de València

PROGRAMA DEL CURSO, EN PDF: http://www.uimp.es/uxxiconsultas/ficheros/3/14161PROGRAMA.pdf

Palau de Pineda
Plaza del Carmen, 4
46003 Valencia
Tel. 963 108 020 / 019 / 018
Fax: 963 108 017

Horario de Secretaría de Alumnos:
De 09:30 a 14:00 h
Matrícula abierta hasta el inicio del curso, mientras queden plazas disponibles.

Plazo de solicitud de becas: hasta el 15 de abril
Tasas*: 129 euros.

Posibilidad de matrícula por Internet.

* Los estudiantes matriculados en primer y segundo ciclo, así como en programas de doctorado de cualquiera de las universidades públicas de la Comunidad Valenciana, la Universidad CEU-Cardenal Herrera y la Universidad Católica de Valencia tendrán derecho a un 50% de reducción en las tasas de matrícula.

www.uimp.es
secretaria_valencia@uimp.es

martes, 4 de septiembre de 2012

Aseguran haber fotografiado a Madeleine McCann en Ibiza


Un empresario de origen alemán, Frank Bode, podría haber visto a la desaparecida Madeleine Mc Cann en el aeropuerto de Ibiza, según publica el diario británico The Sun.

Bode, que regresaba a Munich tras pasar unos días de descanso en la isla balear, logró sacar una foto borrosa de la supuesta Madeleine, donde difícilmente se puede reconocer la identidad de la niña. Al parecer, Maddie se encontraba en compañía de una familia alemana y este testigo reconoció en el rostro de la pequeña y en su acento, su nacionalidad británica. Ella era la única que no hablaba alemán.

«Mi intuición me dijo que era Madeleine, de unos siete a diez años de edad. Ella no parecía encajar con su familia en absoluto. Su padre era claramente alemán, al igual que sus dos hermanos de alrededor de 12 años de edad» apuntó el empresario al periódico británico.

Bode coincidió con la familia en un vuelo de dos horas de la compañía Lufthansa a Munich y se sentó cerca de la familia. «La madre que no se parecía en nada a la pequeña, mostró una actitud muy rara y no habló durante el vuelo. Mientras, dos niños jugaban, pero ella parecía completamente fuera de lugar».

Frank Bode, quien afirma que nunca se mostró interesado en el caso de la desapareció de Madeleine en 2007 en Portugal, mostró la fotografía a varios de sus amigos quienes confirmaron que se podría tratar de la hija de la familia Mc Cann.

Según The Sun, este turista alemán que vuelve a abrir una nueva hipótesis cinco años después de la desaparición, ya se ha puesto en contacto con la Policía británica que continúa con la investigación.

Tanto Kate como Gerry, los padres de la niña, viven en una auténtica pesadilla desde que Maddie desapareción en 2007, de un apartahotel de Playa de Luz en el Algarve de Portugal, mientras ellos disfrutaban de una cena en el hotel. En 2008 la Policía lusa decidió cerrar la investigación, pero la Policía británica continúa recabando pruebas que pudieran esclarecer el paradero de la pequeña, que a día de hoy ya tendría nueve años.

http://www.abc.es/20120831/internacional/abci-madelane-aeropuerto-ibiza-201208311808.html

domingo, 2 de septiembre de 2012

Fallece Sun Myun Moon, el "Mesias" de la Iglesia de la Unificación


Seúl, 3 sep (EFE).- El reverendo Sun-Myung Moon, fundador de la Iglesia de la Unificación, falleció hoy en un hospital cerca de la capital surcoreana a los 92 años, por complicaciones de la neumonía que padecía, informaron fuentes de la organización religiosa.

Según portavoces de la Iglesia, Moon murió poco antes de las 02.00 hora local del lunes (17.00 GMT del domingo) en el Centro Médico Cheong Internacional, de la provincia de Gapyeong, unos 60 kilómetros al este de Seúl.

El anciano reverendo Moon había sido hospitalizado a mediados de agosto por padecer una neumonía, era padre de 14 hijos con su segunda esposa, Han Hak-ja, y abuelo de más de 40 nietos.

Un portavoz de la Iglesia detalló a Efe que el funeral tendrá lugar el próximo 15 de septiembre en uno de los centros de la Iglesia de la Unificación en Gapyeong, después de 13 días de luto, y sus restos serán enterrados en el Monte Cheonseung, en la misma región.

Está previsto que este jueves se coloque un altar memorial en el centro para que el público pueda acudir a rendirle homenaje, y se espera que los seguidores del movimiento rindan tributo al fallecido líder en sus casas durante tres días a partir del miércoles, informó por su parte la agencia Yonhap.

Nacido en 1920 en lo que hoy es la provincia norcoreana de Pyongan del Norte, Moon se refugió en Corea del Sur al término de la guerra en la península (1950-1953) y en 1954 fundó la Iglesia de la Unificación, un polémico movimiento religioso neocristiano y anticomunista que se atribuye unos tres millones de seguidores en 194 países.

En 1971 emigró a Estados Unidos, donde en la década de 1980 fue condenado a 18 meses de prisión por evasión de impuestos y conspiración.

La Iglesia de la Unificación es conocida, entre otras cosas, por la organización de bodas masivas y simultáneas en las que miles de personas son emparejadas para el matrimonio por el propio Moon.

Una de las mayores ceremonias de este tipo fue la celebrada en el Estadio Jamsil de Seúl en 1992, cuando 30.000 parejas se dieron el "sí quiero" de forma simultánea ante el reverendo.

El movimiento de Moon también adquirió una gran publicidad internacional en 2001 a raíz de la dura batalla mediática que mantuvo con la Iglesia Católica por el sonado caso del obispo africano Emmanuel Milingo, que contrajo matrimonio por el rito "moonie".

Milingo, que había tenido problemas con la jerarquía católica por sus actividades como exorcista, curandero y cantante, fue amenazado con la excomunión y finalmente mostró su arrepentimiento ante Juan Pablo II, en lo que en realidad fue contemplado como un pulso de la Iglesia de la Unificación con el Vaticano.

Durante su vida el reverendo Moon logró crear un vasto imperio empresarial con intereses en numerosos sectores, desde hostelería hasta la industria agrícola o incluso uno de los principales equipos de fútbol de Corea del Sur, así como una universidad en EE.UU. y un fabricante automovilístico en Corea del Norte.

La Iglesia de la Unificación también tiene fuerte presencia en el sector de la comunicación, al ser propietaria de medios como el Segye Times en Corea del Sur y el Washington Times y la agencia UPI en Estados Unidos.

Tras el fallecimiento de Moon, al frente de la Iglesia seguirá el que ya era su líder de facto desde hace algunos años, su hijo el referendo Hyung Jin Moon, mientras que el brazo empresarial del movimiento (el conglomerado Tongil) continuará bajo la presidencia de su cuarto hijo, Kook Jin.

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sábado, 1 de septiembre de 2012

CASO TRS: El primer suicidio colectivo por un culto OVNI en España



El pasado 20 de junio se cumplió el aniversario del primer suicidio colectivo sectario en España. Hace 40 años, dos vecinos de Terrassa, en Barcelona, se quitaron la vida arrojándose a la via del tren. En posesión de cada uno de ellos se halló una nota manuscrita en la que se podía leer; “los extraterrestres nos llaman”.

El suceso había permanecido en el olvido durante casi veinte años cuando dos osados investigadores de lo oculto, Manuel Carballal y quien esto escribe, decidimos husmear en uno de los episodios más trágicos y macabros vividos en la historia moderna de los OVNIs. Y lo confieso, me sobrecogí. No sólo porque vivía entonces muy cerca del lugar de los hechos, o por las reacciones incomprensibles de algunos colegas que nos animaron a abandonar la empresa antes de empezarla, sino por la tremenda presión que supuso hurgar en el dolor de aquellas familias que, a pesar del tiempo transcurrido, no habían logrado digerir el suceso ni explicar qué había llevado a sus seres queridos a tan fatal desenlace… pero, recapitulemos.

Los hechos
Todo empezó con las primeras luces del lejano 20 de junio de 1972. Un convoy de RENFE que se desplazaba por la vía férrea Barcelona-Zaragoza descubría junto a los raíles, el cuerpo sin vida de un hombre. Cuando poco antes de las siete de la mañana los agentes judiciales llegaron al kilómetro 335,950, a escasos metros del apeadero de Torrebonica, en la provincia de Barcelona, comprobaron que no era una, sino dos, las personas fallecidas. "(…) En la cuneta de la vía, hacia la parte sur y a unos tres metros del cadáver descrito, -leemos en las diligencias judiciales- existe otro cadáver en posición de cubito supino, también con la cabeza destrozada. Viste con ropas parecidas al anterior."

Los cuerpos, a pesar del tremendo impacto que debieron soportar, conservaban una extraña posición ritual y “en posesión de cada uno de los cadáveres ha sido hallada una nota escrita en papel cuadriculado y bolígrafo que dice: ‘Los extraterrestres nos llaman’ (…) También se les ocupó una tarjeta que dice RASDI & AMIEX, Rastreadores del Infinito, Amigos de Inteligencias Extraterrestres (…) y un dibujo hecho a lápiz" en una de las carteras.

Persecución a los ufólogos
Paradójicamente, la inmolación había tenido lugar horas después de que la televisión española emitiera la película "Hombres de otros mundos". La prensa interpretó el suicidio como una escena más del film y cargó con saña contra quienes se dejaban seducir por estas materias; “La psicosis espacial puede inducir al suicidio” titulaba La Vanguardia de la pluma del prestigioso periodista Enrique Rubio o “Dos amigos influenciados por esta extraña creencia ponen fin a sus vidas” rezaba el Diario de Barcelona. No tan afinada como en la actualidad, la maquinaria mediática de la ya decadente dictadura franquista pretendía cargar el San Benito de este sonado suicidio al emergente interés por los OVNIS. Y es que, animado por un torrente de informaciones en los periódicos, proliferaron en la España de los setenta numerosas “asociaciones de amigos del espacio” que, al parecer, inquietaban más de lo debido al régimen.

Entre las más conocidas se hallaba Eridani, (Agrupación de Estudios Cosmológicos) que impulsó el célebre parapsicólogo José Luis Jordán Peña y a la que estuvo vinculado uno de los suicidas, según comprobamos en documento privado al que tuvimos acceso.

Para colmo, días después de haberse inmolado, tres personas recibían una carta póstuma de los suicidas. Una fue enviada al ufólogo Marius Lleget, a la sazón el rostro visible de la ufología. La otra fue a parar a una asociación de amigos del espacio de Zaragoza y la tercera a la ONU.
En ellas aseguraban que desde hacía algún tiempo tenían contactos directos con seres de otros planetas que habían mutado su personalidad y que había llegado el momento de partir hacia el “centro galáctico” (sic).

Dos personas muy distintas
Pero, ¿Quiénes eran los suicidas? ¿Acreditaron alguna vez experiencia de contacto? Y en tal caso, ¿les aconsejaron sus “guías” desprenderse del cuerpo físico?

Los fallecidos eran José Félix Rodríguez Montero, natural de Aguadulce (Sevilla), casado y de 47 años de edad. Su compañero de “viaje” era el joven Juan Turu Vallés, de tan sólo 21 años. Se conocieron unas semanas antes, a través de un anuncio publicado en una revista.

Del primero se dice que era un hombre agradable. José Rodríguez devoraba con avidez cuantos libros sobre astronomía, platillos volantes y seres de otros mundos caían en sus manos. Tras abandonar el seminario católico ingresó en las filas protestantes, pero su fe se había ido enfriando hasta convertirse en un hombre distinto. Llegó a asistir en algunos trances al vidente del Palmar de Troya, Clemente Domínguez. Mantuvo contactos personales y epistolares con el Padre Enrique López Guerrero, autor del voluminoso libro Mirando a la lejanía del Universo, donde se pronunciaba a favor de que los extraterrestres estaban ya entre nosotros. Y, por si fuera poco, tenía una tremenda personalidad magnética con dotes psíquicas que sorprendían al más escéptico. Así lo confirmó su primo, Emilio Sánchez Montero, cuyo parecido físico con la víctima es escalofriante. “Practicó yoga, meditación y llegó a desarrollar facultades parapsicológicas. Recuerdo que un día, poco antes de su muerte, me presentó a Juan Turu, quien me contó que mi primo no podía ser una persona normal. Le había visto levitar y otras cosas increíbles”. Por estas y otras razones le apodaban “el venusino”.

El joven Juan Turu, por su parte, tenía espíritu curioso y emprendedor. Fundó en Terrassa un grupo de investigación OVNI y formó parte del histórico CEI (Centro de Estudios Interplanetarios). Su formación era más racional aunque albergaba en su interior la esperanza de establecer “contacto”.

Y “algo” debieron tener porque entre el material entregado a la policía por los familiares del joven se hallaban algunas notas en las que podemos leer: “llegados a Júpiter nos reciben varios seres. Nos dan la bienvenida y paseando por una ciudad veo un autotren que va lo mismo por el aire que por la tierra.” la nota fue escrita seis días antes de morir. ¿Se trataba de una experiencia astral?

La mayoría de las cintas con las sesiones de contacto se guardan hoy día en Holanda y podrían en breve arrojar luz sobre la filosofía de los suicidas. Allí vive una parte de la familia, “en ellas –me cuenta Emilio- hay cosas sorprendentes”. No lo dudo. Y lo digo con razón de causa.

Durante la investigación, un buen amigo de Sabadell que custodiaba el archivo de ADIASA (una coordinadora de estudios OVNI) puso en mis manos una caja de viejas carpetas repletas de papeles. Llevaban años sin abrirse. La humedad había oxidado los clips y el papel amarilleaba. Entre aquel nido de ácaros, sin embargo, hallé dos cosas importantes, un informe confidencial que más tarde me serviría para arrancar una confesión y varias fotografías de OVNIs en blanco y negro que, al parecer, habían sido obtenidas por los suicidas en los alrededores de Sabadell. Pero una cosa es fotografiar “platillos volantes” y otra muy distinta arrancarte la vida en los raíles del tren.

Cosas que no encajan
“Yo todavía no me lo explico –me confiesa Jordi M., compañero de trabajo de Turu- el viernes anterior se había comprometido a construirme un telescopio y, además pidió permiso a la empresa para ausentarse el lunes…” ¿Cómo era posible, entonces, que tres días más tarde apareciera muerto? ¿Por qué pide permiso si no pensaba volver? Su madre que, en todo momento se negó a resolver nuestras dudas lo tenía claro: “A mi hijo lo mataron”. ¿Se negaba a admitir la causa de una perdida tan trágica? Tal vez. Pero la investigación policial dejó muchos cabos sueltos. A saber.

Manuel Rodellar, el funcionario que levantó acta del hallazgo de los cuerpos nos proporcionó un dato revelador. La famosa nota manuscrita se hallaba en el pecho, sin alfiler alguno que la sujetara a la ropa, sólo el peso de la mano que descansaba sobre él. Pudimos comprobarlo más tarde cuando, con la autorización del juez, pudimos examinar el sumario 42/72 que recoge las diligencias del caso. Allí con los números 6 y 7 se hallaban las dos notas manuscritas en papel cuadriculado. No habían sido dobladas y ninguna de ellas tenía manchas de sangre. ¿Cómo era posible? ¿A alguien se le ocurre que después de ser arrollados por el tren una nota de papel permanezca en su sitio sin haberse manchado ni arrugado? Eso indica que, al menos, tuvo que haber una tercera persona en el lugar de los hechos.

Mención a parte merece el informe de autopsia realizado por el patólogo Manuel Baselga. En él se admite que en la mano derecha de José F. Rodríguez había un trozo de algodón blanco limpio en el que “no se aprecia olor de sustancia alguna”. Pero, ¿es que no podían analizarlo? ¿Y si estuvo impregnado de algún producto adormilante inodoro? La duda ya nunca podrá resolverse.

En la autopsia, además, había otro detalle importante. Mientras Turu hacia menos de dos horas que había tomado alimentos, José Félix había guardado ayuno ¿Se había preparado tal vez para su “viaje” a Júpiter?

No hace falta ser el agente Bishop, de la popular serie televisiva CSI, para darse cuenta que hay muchas cosas que no cuadran. El agente de la policía judicial que investigó el caso, Ángel Hernández, terminó por reconocer que había presiones “desde arriba” para zanjarlo cuanto antes. Al fin y al cabo la moraleja era “cuidado con lo que lees o puedes terminar como estos chalados”.

Pero, Hernández nunca cerró el caso en lo personal y siguió reuniendo notas que le condujeron a una conclusión diametralmente opuesta a la que firmó en las diligencias del año 72. Es decir, que pudo haber otras personas implicadas.

Un grupo Kósmico
Algo que debió estar meridianamente claro para el corresponsal de Adiasa, Enrique Campos. En una carta dirigida a uno de los receptores de las cartas póstumas, Amadeo Romanos, de Zaragoza, le pide ayuda para conocer la identidad de alguno de “los 24 ‘alumnos’ que recibieron el legado de la doctrina cósmica” de José Félix Rodríguez.

Se imponía un viaje a Zaragoza pero el responsable de la SEPIC (Sociedad Española Para la Investigación del Cosmos) no estaba por la labor de ayudar. Negaba cualquier vínculo o comunicación con los suicidas al margen de la recepción de la carta póstuma.

Hasta que eché mano del amarillento dossier al que antes aludí. Al ver el carné de socio de la SEPIC de uno de los suicidas se vino abajo y admitió que no sólo mantenían contacto epistolar sino que se habían visto algunas veces. Pero lo sorprendente es que algunos miembros de su grupo también habían intentado el suicido ¿casualidad? ¿En qué andaban metidos para que a todos les diera por prescindir de su cuerpo?

La inquietante carta dirigida al ufólogo Marius Lleget puede aportarnos algún dato: “hace ya algún tiempo tenemos contactos directos con estos seres (…) nos han ido mutando lentamente (…) pero ahora entienden, como nosotros, que somos unos extraños en este planeta. De ahí que nos llaman y nosotros, identificados hace tiempo como amigos suyos, partamos con la alegría más inmensa que jamás sonáramos. Nos dirigimos al centro galáctico”. Firmaba la misiva WKTS, las mismas siglas que aparecían en el papel manuscrito de los cadáveres. ¿Tal vez un nombre cósmico? Es otra de las cuestiones todavía por resolver.

Las repercusiones
La muerte de los suicidas, en cualquier caso, tuvo un efecto demoledor sobre la psicología de Lleget quien, creyéndose responsable en parte (quince días antes habían estado en una de sus conferencias en Sabadell) tuvo dos tentativas de suicidio y estuvo un año en una institución psiquiátrica. Eso al menos reza en un escrito de Antonio Ribera –íntimo amigo del ufólogo- dirigido al prestigioso investigador galo Aimé Michel. Lleget, a partir de entonces, cambia su postura respecto a la visita de seres extraterrestres y se convierte en un profundo negador. Buena parte de los ufólogos –los que creían en el contacto- entienden que los suicidas han sido eliminados por los míticos hombres de negro y evitan investigar a fondo el caso. Finalmente estaban los que mantuvieron estrecho contacto con ellos y que, por miedo a verse implicados en pleitos, se escondieron en la retaguardia. ¿Qué nos queda?

Un caso criminalísticamente no resuelto, un “contacto” no probado y una utilización mediática del suceso para asestar un golpe de gracia a la moral de quienes se interesaran por estos temas.
Nada sabemos del resto de miembros de Rasdi & Amiex que continuaron con la labor de “mutación” iniciada por los ufólogos suicidas ni si ésta consiguió nuevos acólitos. Tampoco mucho acerca de las creencias que llevaron a Rodríguez y a Turu a pensar en las vías del tren como forma de “trascender”. Pero no cabe duda de que lo premeditó, al menos José Felix quien le dejaba escrita a su esposa estas frases que ven por primera vez la luz:

“Hace dos años que intervinieron en un contacto directo conmigo. Tú sabes más o menos algo de ello, pues bien, ha llegado el momento que me exigen marchar a su estado y dimensión por razones cósmicas que ni puedo explicarte ni entenderías. Hoy es el día maravilloso y tan anhelado por mi, la hora la ignoro totalmente. Creo que está demás declararte que paso a una vida mucho más maravillosa que la terrícola (…) Es mi voluntad que ya no eches ni una lágrima por mi cuerpo. Cuando mi cuerpo esté partido yo ya no estaré en él. Mi deseo es que pongas en honor a esa ida eterna donde ingreso el mino a la Alegría, que ello te demuestre que mi alegría es eterna”.

Josep Guijarro
http://josep-guijarro.blogspot.com.es/2012/08/caso-terrassa-los-contactados-suicidas.html