martes, 28 de junio de 2011

El Inspector de Finanzas del Estado Luis M. Rubi, participará en el curso sobre Blanqueo de Capitales y Financiacion del Terrorismo de GLOBAL CHASE

Luis Manuel Rubí Blanc, inspector de Finanzas del Estado en excedencia, está considerado como uno de los mayores expertos en prevención de blanqueo de capitales de este país. En la primera mitad de la década de los noventa, en su etapa de inspector de Hacienda en A Coruña, le tocó asumir la administración judicial del Pazo de Bayón, y más tarde, del patrimonio incautado a los Charlines. Cuando dejó Galicia fue destinado al Servicio de Prevención del Blanqueo de Capitales (Sepblac) del Banco de España .

Luego desempeñó la dirección adjunta del Servicio de Vigilancia Aduanera. En el año 1999, cuando la Audiencia Nacional destituyó a Jesús Gil y a todo su Consejo de Administración al frente del Atlético Madrid, nombró a Luis Rubí como administrador judicial. La próxima semana tiene previsto volver a Galicia para impartir un curso sobre prevención de blanqueo de capitales y financiación del terrorismo organizado por La Universidad de A Coruña y Globalchase.


-¿Cómo se puede prevenir el blanqueo de capitales en sectores del ocio que mueven ingentes cantidades de dinero, como es el caso del fútbol y otros deportes profesionales?

-No es fácil. El problema del mundo del fútbol es que existe un respaldo social a la actividad que dificulta mucho la adopción de medidas represivas serias. Me remito a la experiencia de cuando lo intentamos en su momento. Eso nos dificultó mucho la toma de medidas en relación con una grave ilegalidad que se había apreciado. Las dificultades sociales habían sido muy fuertes. La realidad práctica es que el fútbol es un mundo en el que no hay una cultura de cumplimiento de las normas, de regularidad en la contabilidad ni en las obligaciones fiscales y laborales. Por todo ello, en ese sector sería muy importante hacer reforma urgentísimas.

-¿En qué la concretaría?

-Quizá deberíamos incorporar a los clubes de fútbol al censo, obligados a informar al sistema de prevención de blanqueo de capitales de las operaciones sospechosas, como ya se ha hecho con otros sectores de riesgo.


-¿Por qué?

-Porque los fichajes de los jugadores están vinculados con unos valores que son muy difíciles de fijar y que son manipulables. Al ser de una importancia cuantitativa tan enorme, son transacciones idóneas para mover fondos que tengan un origen ilegal. Además, existe un enorme riesgo de que sean utilizadas para el blanqueo de capitales.


-¿Cómo lo hacen?

-Es un sector que se presta a transacciones ficticias que permiten sacar los fondos fuera del país para hacer pagos en negro a determinados profesionales. Y ese puede ser un canal enormemente ágil para mover fondos de origen ilegal, ya que permite hacer transacciones de miles de millones entre países en base a simples apariencias: un jugador estrella, por ejemplo, que ni siquiera está federado.


-Se puede decir entonces que el fútbol es uno de los agujeros negros del sistema fiscal de este país?

-A mí no me cabe la menor duda de que es así. El fútbol es un auténtico agujero negro fiscal, que además tiene un gran potencial de blanqueo de capitales.


-Cuando fue intervenido el Atlético de Madrid, ¿había más clubes en una situación fiscal similar?

-Todos hacían chapuzas, pero ninguno tan graves como el entonces dueño de ese club. Llegó a hacer prácticas tanto o más grotescas que en Marbella.


-¿Se avanzó algo en este tema desde su etapa de directivo coyuntural del Atlético?

-Se han tomado algunas medidas de carácter fiscal, se ha suavizado la tributación de los futbolistas no residentes, rebajando el coste fiscal de su retribución, lo cual ha sido una medida inteligente. Lo mismo ocurrió con los derechos de imagen. Es decir, se ha avanzado desde el punto de vista técnico, pero no creo que no han hecho todos los deberes, porque al final sigue habiendo muchos fondos fuera del circuito legal y eso es un tema gravísimo, con un serio perjuicio para el erario público. Los clubes generan agujeros en la contabilidad con la hacienda pública que no tienen ninguna disposición a abonar y al final acaban en una especie de condonación de los créditos.


-¿En cuánto se cuantifica la deuda fiscal de los clubes de fútbol españoles?

-Yo no tengo en estos momentos el dato exacto, pero sí tengo la certeza de que las cifras son de infarto. Las cantidades que deben de retenciones del IRPF y del IVA son enormes. Y no pagan porque están convencidos de que algún día se solucionará el problema. Insisto, existe la convicción de que el mundo del fútbol, de alguna manera, es intocable. Esto me parece un asunto muy grave.


«El fútbol es un mundo en el que no hay cultura del cumplimiento de las normas»

«Existe la convicción de que el mundo del fútbol es intocable y eso es muy grave»


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