miércoles, 8 de junio de 2016

DAVID COPPERFIEL OBLIGADO A REVELAR UNO DE SUS EFECTOS MAGICOS POR ORDEN JUDICIAL


El mundialmente conocido mago David Copperfield se ha encontrado con un revés en su carrera cuando ha sido denunciado por un espectador que participó como voluntario en su espectáculo por las secuelas psíquicas y daño cerebral que le originó. 

Copperfield es uno de los mejores ilusionistas del siglo XX, y XXI, sorprendiendo con su particular fuga de Alcatraz, atravesar la Gran Muralla China o hacer desaparecer a la Estatua de la Libertad. En sus espectáculos también hace desaparecer a un grupo de 13 espectadores que acaban apareciendo, casi sin tiempo, por otra zona del escenario. 

Precisamente en ese truco se origina todo el conflicto. Sucedió en el año 2013 cuando el chef británico Gavin Cox fue elegido para participar, de forma activa, en el show de Copperfield en el casino MGM de Las Vegas (Estados Unidos), iba a ser parte del truco “Vinishing Audience”. El chef entró en una estructura con 13 sillas y fueron suspendidos en el aire, tras ello se dejó caer una cortina que los cubría. 
Los “voluntarios” elegidos se alumbraban con unas linternas y, de repente, desaparecieron. Realmente fueron llevados rápidamente por un pasillo hasta el exterior del teatro donde reaparecieron “por arte de magia”. Pero Cox ha interpuesto una demanda por que cayó al suelo mientras corría por el pasillo y se dislocó el hombro debiendo ser operado de espalda y cuello. 

El chef argumenta que también le provocó daños en el cerebro, una enfermedad similar al Parkinson “fue como si una alarma de incendio se hubiera encendido. Ellos (el equipo de Copperfield) gritaban ‘¡rápido!, corre, corre, corre’. Era como un pandemonium. No sabías donde debías ir. Era oscuro. Había manos empujándome en mi espalda. Entonces, cuando di vuelta en una esquina, mi pie tropezó y caí contra el suelo”. 

Ahora el chef pide una indemnización al mago y la defensa de este argumenta que se lleva realizando 15 años, con más de 100.000 voluntarios y que no es peligroso ni jamás ha sucedido nada con ninguna persona similar al caso de Cox. Debido a ello David Copperfield se ha visto obligado a desvelar como realiza el truco y esperar a enero de 2017 para conocer que dictamina el juez.