jueves, 11 de agosto de 2011

¿Resuelto el misterio de D.B. Cooper?



Hace 4 años EL ARCHIVO DEL CRIMEN os habló de él (http://manuelcarballal.blogspot.com/2007/11/se-busca-d-b-cooper-el-ladrn.html). Se trataba de uno de los casos más enigmáticos de la historia criminal norteamericana. Pero esta semana podría habers resuelto...

¿RESUELTO EL MISTERIO DEL SECUESTRO AEREO?

Semanas atrás podíais leer en el blog la curiosa historia del único caso sin resolver sobre los secuestros aéreos en Norteamérica. El protagonista, del que solo se conocía el apellido, logró saltar en pleno vuelo con un paracaídas y un botín de 200.000 dólares. Sorprendentemente, jamás se tuvo una sola pista de su paradero, del dinero y de su verdadera identidad.

Casi cuarenta años después de aquellos acontecimientos, ha aparecido en escena Marla Cooper, una mujer residente el Oklahoma que ha aportado una fotografía al FBI del que dice que era su tío, Lynn Doyle Cooper.

Casualmente, son varios los rasgos físicos que coinciden entre el hombre de la foto y el retrato robot que elaboraron las autoridades en 1971. Marla Cooper asegura que fue su tío el que perpetró el secuestro y, aunque era todavía una niña de 8 años cuando ocurrieron los hechos, recuerda con nitidez la noche anterior de 'Acción de Gracias' en casa de su abuela en la población de Bend, Oregón. Precisamente es el mismo estado desde donde el secuestrador cogió el avión y en el que se lanzó tras conseguir el dinero.

Retrato robot de DB Cooper y foto de Lynn Doyle Cooper.

Según ha ido facilitando datos sobre su tío, las coincidencias entre el autor del secuestro y Lynn Doyle Cooper son cada vez mayores. La mujer ha contado a la policía federal que escuchó una conversación entre sus dos tíos (hermanos de su padre) en la que planeaban algo relacionado con un avión. Presuntamente, el supuesto autor volvió a la casa "con rastros de sangre, algunos moratones y algo aturdido", aludiendo que había tenido un accidente con el coche. Con el paso del tiempo, su sobrina ha llegado a la conclusión de que las lesiones fueron provocadas por el salto en paracaídas.

Marla Cooper asegura que su tío fue quien secuestró el avión en 1971

Entre los recuerdos de Marla Cooper se encuentra el entusiasmo con el que su tío Lynn explicaba cómo los problemas económicos de la familia habían terminado para siempre. Después de aquel día no lo volvió a ver nunca más y años más tarde se enteró de su muerte en 1999.

En estos momentos, el FBI se encuentra contactando con todos los familiares de Cooper con el propósito de reunir el máximo de pruebas y conseguir objetos que perteneciesen a Lynn Doyle Cooper con la esperanza de hallar alguno que tenga contenga huellas digitales para cotejarlas con las que guardan desde el secuestro. De coincidir, las autoridades norteamericanas podrían cerrar el único caso abierto de un secuestro aéreo que ha tardado 40 años en poder ser resuelto, aunque el FBI ha asegurado que hoy en día se trata de un caso de "prioridad baja" debido a todo el tiempo transcurrido desde el suceso.

Alfred López