jueves, 3 de marzo de 2011

Adrian Raine: "Factores biológicos y ambientales influyen en la mente de un criminal"


Adrian Raine, psicólogo de la Universidad de Pensilvania, está realizando algunos experimentos fascinantes para descubrir los rasgos cerebrales de un comportamiento criminal, y qué tipo de intervención puede prevenir que la gente se vuelva delincuente.

Si existe una influencia genética y biológica sobre el crimen, ¿hasta qué punto es influyente la crianza?

Más de 100 estudios han mostrado que la mitad del crimen está, hasta cierto nivel, bajo control genético. Esto también significa que los factores ambientales, como la crianza, el abuso, la pobreza, la discriminación y el desempleo representan la otra mitad.

Por tanto, la parte de la crianza es tan importante como la naturaleza. Desde hace varias décadas, las investigaciones de criminología se han concentrado sólo en la parte ambiental. Si queremos detener el crimen, si queremos comprender las causas y desarrollar programas de tratamiento para atacar las causas, debemos entender todas las piezas.

¿Qué distingue a los agresores reincidentes de los criminales en remisión, que pueden ya no cometer más delitos?

Las investigaciones sobre infractores jóvenes han mostrado que algunos infractores que no han cometido un crimen en cuatro años aún tienen las mismas anormalidades cerebrales que los agresores reincidentes, pero éste es otro ejemplo de la importancia que puede tener el ambiente.

Las personas que no siguen cometiendo crímenes pueden tener una madre o padre amoroso, un gran maestro que se vuelve un modelo a seguir o una relación romántica intensa. Enamorarse, comprometerse, casarse… todo esto puede tener un gran papel en la salida del camino biológico.

El ambiente puede cambiar el cerebro, e incluso si tienes los factores de riesgo, no son tu destino. Quizás es el balance entre el riesgo y los factores de protección, que en realidad es lo más importante. No hemos profundizado en esa investigación, y debemos hacerlo.

¿Cuáles son algunas posibles intervenciones para los niños que tienen factores de riesgo de comportamiento criminal?

Un ambiente enriquecedor puede ayudar a los niños pequeños.

El grupo de Raine realizó un estudio con niños de tres años, en donde la mitad de los niños recibió un programa de dos años de mejor nutrición, incluyendo entre dos y dos porciones y media más de pescado a la semana, más ejercicio físico y actividades educativas. Los autores del estudio dieron seguimiento a los niños durante 20 años. A los 11 años, los niños que habían sido asignados aleatoriamente al programa de enriquecimiento entre los tres y cinco años mostraron una mejor atención y mejores signos de madurez cerebral. A los 23, los investigadores descubrieron una reducción del 36% en las actividades criminales de los niños que habían atravesado el enriquecimiento previo.

Nunca es demasiado temprano y nunca es demasiado tarde. Podemos atacar y cambiar los factores de riesgo biológico del crimen y de la violencia.

Ha habido más de 45 ensayos clínicos experimentales, aleatorios y controlados sobre el uso de medicamentos con niños agresivos, y en general parecen funcionar (algunos mejor que otros), dijo Raine. Parece ser que ciertos antipsicóticos, antidepresivos y anticonvulsivos pueden ser de ayuda, pero algunos padres no están dispuestos a someter a sus hijos a este tipo de tratamientos.

Es por eso que el grupo de Raine prestó atención a los ácidos grasos de omega 3, que se encuentran en el aceite de pescado, como un medio para aumentar la energía cerebral y combatir el comportamiento antisocial y la agresión en niños. El omega 3 ha comprobado reducir los crímenes entre presos en dos experimentos, uno en Inglaterra y otro en los Países Bajos.

Tu investigación ha mostrado que las respuestas anormales al miedo en los niños pueden predecir psicopatías o comportamientos criminales futuros. Pero, ¿qué hay de los iconoclastas, la gente que se distingue por no temer retar las normas y expectativas?

Estas personas que ponen en marcha grandes ideas que van en contra de la convención suelen ser valientes, pero eso no significa que no sientan miedo o ansiedad por los resultados. Tienen la fuerte creencia de que algo es lo correcto y sienten que es su obligación ponerlo en marcha. La emoción informa a la toma de decisiones, y la gente que carece de emociones son psicopáticas y toman malas decisiones.

Cierto grado de miedo anticipatorio es bueno. Es cuando te falta eso que se necesita para tomar terribles decisiones de vida, malas decisiones, tomar riesgos horribles y terminar en prisión.

¿Los psicópatas conocen la diferencia entre el bien y el mal?

Conocen la diferencia, pero no cuentan con el sentimiento de lo incorrecto. Cuando enfrentan un dilema moral, la mayoría de la gente teme, y esas emociones ayudan a informar al juicio. Un experimento que analiza la actividad cerebral durante acertijos éticos descubrió que la amígdala, una región cerebral crítica para la respuesta al miedo y las emociones, no está tan activa cuando los psicópatas piensan sobre dilemas morales, en comparación con los no psicópatas. Es interesante que las respuestas de los psicópatas a esas preguntas no difieran de las de otras personas, sólo que sus cerebros no muestran la misma respuesta emocional.

La ley está predicada en el componente cognitivo de reconocer la diferencia entre el bien y el mal. Eso estaba bien hace 800 años, como una regla para guiarnos por el castigo y a través de la culpa de la inocencia. Pero creo que debemos preguntar si la gente tiene la capacidad emocional de tomar una decisión moral correcta. Es una pregunta que hago al sistema judicial y al sistema legal.

CNN-México

Mas información: http://manuelcarballal.blogspot.com/2007/03/psicopata-criminal-y-asesinos-en-serie.html