miércoles, 18 de diciembre de 2013

EQUIPO DE CRIMINOLOGOS REABRE EL CASO MACASTRE


El triple crimen de Alcàsser tuvo un macabro antecedente en 1989 en los montes de Macastre. Cuatro años antes de que aparecieran los cadáveres de Míriam, Toñi y Desirée, otros tres menores murieron en extrañas circunstancias que investigó la Guardia Civil. Francisco Valeriano Flores Sánchez, de 14 años de edad, su novia Rosario Sayete Moedra, de 15 años, y Pilar Ruiz Barriga, también de 15 años, desaparecieron durante una excursión a un paraje montañoso de Catadau. Los cadáveres de Rosario y Valeriano fueron hallados días después, sin signos aparentes de violencia, en diferentes fechas en Macastre, pero el cuerpo de Pilar apareció mutilado en Turís.
El lúgubre caso, que continúa sin resolver, centra ahora las investigaciones de un equipo de criminólogos del Proyecto Nacional Prometeo, una iniciativa de una asociación creada para la revisión de crímenes sin resolver en España. El coordinador de este grupo de investigadores, el criminólogo y perito judicial Félix Ríos, asegura que pretenden ayudar, de manera gratuita, «a familias de víctimas que llevan muchos años buscando respuestas para esclarecer las muertes de sus seres queridos».
Mihaela Zlota y Ana Isabel Peris, miembros de la Asociación Laxshmi para la Lucha contra el Crimen y la Prevención, descubrieron el caso de Macastre cuando revisaban la documentación del triple crimen de Alcàsser. Según las hipótesis que barajó la Guardia Civil para explicar las muertes de Rosario, Valeriano y Pilar, los adolescentes fallecieron intoxicados por un cóctel de drogas o un cuarto individuo atacó a los menores en una caseta de Macastre. Pero ninguna de estas posibilidades pudo ser confirmada por los investigadores de la Guardia Civil.
«Haremos todo lo que esté en nuestras manos para aportar algo de luz al caso. Un crimen así no puede quedar impune», afirma Ana Isabel Peris. «Nos parece injusto que no prestaran a las tres víctimas la atención que merecían», añade Mihaela Zlota. Los menores, que pertenecían a familias desestructuradas de Paterna y Benimàmet, frecuentaban un conflictivo barrio de Burjassot, donde inhalaban benzol, la droga de los pobres en aquella época. Valeriano había pasado un tiempo en un reformatorio. Aquellas muertes apenas tuvieron cobertura informativa, todo lo contrario a lo que sucedió con el caso Alcàsser cuatro años después.
Respecto a la extinción penal del triple crimen de Macastre, Félix Ríos mantiene que el plazo de prescripción «no termina a los 20 años sin más», ya que depende «de cuándo se decretó el archivo y si hubo imputados o interrupciones en la instrucción».

Los tres menores desaparecieron el 14 de enero de 1989 durante una excursión a Catadau. Cinco días más tarde comenzó el rompecabezas macabro con el hallazgo del cadáver de Rosario en una caseta de Macastre; el 27 de enero encontraron en la calle Alcácer de Valencia un pie amputado de Pilar; el 8 de abril, un hombre descubrió el cuerpo esquelético de Valeriano -cuando buscaba espárragos cerca de la caseta-; y el 24 de mayo, unos niños localizaron en Turís el resto del cadáver de Pilar -le faltaba un pie y una mano-, que fue mutilado con una sierra mecánica, según la autopsia.
El próximo mes de enero se cumplirán 25 años de aquellas misteriosas muertes. Las arduas investigaciones que realizó la Guardia Civil no arrojaron luz sobre el extraño caso. Una llamada telefónica anónima a Protección Civil posibilitó la detención de un sospechoso que podría haber abandonado el cadáver de Pilar en Turís, pero quedó en libertad por falta de pruebas.


Caso Macastre. Cuarto Milenio 05x05... por Nozickfy