jueves, 25 de abril de 2013

SE BUSCA: 4 FUGADOS DE LA SECTA QUE ASESINO A UN BEBE POR CONSIDERARLO EL ANTICRISTO




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Hace unos cuatro meses se inició una investigación, entre la PDI y la Fiscalía Sur, debido a que existía la posibilidad de que en el sector de San José de Maipo se estuviesen registrando delitos. Fue así que las indagatorias llevaron a conocer un hecho que hoy impactó a la opinión pública. Arrojaron a una hoguera a un bebé de tan sólo dos días y la explicación fue porque se trataba del "anticristo".

Luego de darse a conocer esta información y tras la audiencia de formalización contra cuatro sujetos, entre ellos, la madre del menor que entregó voluntariamente a su hijo para el "sacrificio", se conocieron detalles del funcionamiento de esta secta que integraba a 12 personas.

El 21 de noviembre nació un bebé de sexo masculino, hijo de Natalia Guerra (35) en la clínica Reñaca de Viña del Mar, fruto de las relaciones sexuales que mantenía con el líder de la secta, Ramón Castillo Gaete, alias "Antares de la luz", quien además tenía supremacía sexual sobre todas las mujeres de la agrupación, en total cinco mujeres.

En el momento en que Castillo Gaete, aún prófugo de la Justicia, supo del embarazo de Guerra, la encerró en una vivienda en la ciudad de Los Andes, donde otras dos mujeres debían vigilarla e impedir que tuviera contacto con el exterior.

La mujer, sin embargo, mandaba a su familia -para evitarles preocupación- fotos a un correo electrónico de distintas partes de Sudamérica, haciéndoles creer que estaba de viaje.

LA MUJER TRES         
La madre del bebé, llamada por el líder de la secta como "tres"
, entregó a su hijo con dos días de nacido, el que fue arrojado desnudo y con una cinta en la boca, desde un cerro a un agujero de varios metros, donde lo incineraron.

Ocho de los miembros de la secta -cinco mujeres y tres hombres- participaron del rito, durante el cual estaban drogados con ayahuasca, droga que el líder compraba en Perú y que también los hacía consumir en medio de rituales sexuales.

Por otro lado, cuando uno de los miembros mostraba una actitud poco amable, "Antares de la luz" lo golpeaba con un palo 45 veces y, si lloraba, tres veces más.

MILLONARIAS DONACIONES
Castillo además le pedía regularmente dinero a cada uno de los profesionales
miembros del grupo. De hecho, uno de ellos vendió una parcela y le entregó 12 millones de pesos al líder, mientras que una mujer que trabajaba en un banco de una multitienda, pidió un préstamo por $3 millones, dinero que también lo entregó a Castillo.

Estas cuantiosas sumas de dinero, Castillo las gastaba en el arriendo de distintas propiedades en el Valle del Elqui y Zapallar, donde viajaba para descansar.

En tanto, cuando los familiares de los miembros de la secta comenzaron a sospechar de que algo pasaba al interior del terreno, el líder los invitó a un asado, dejando en claro que nada malo les podía suceder a sus hijos.

LA MADRE: “Toda la comunidad sabía que mi hijo tenía que ser sacrificado”
Cerca de cinco horas duró el control de detención y formalización de los cuatro detenidos por el sacrificio humano de un lactante de apenas tres días en Colliguay, Quinta Región. Todos deberán permanecer en prisión preventiva durante los ocho meses que dure la investigación. La madre de la guagua, que consintió que lo calcinaran, lloró al escuchar el dictamen del tribunal.

"Toda la comunidad sabía que mi hijo tenía que ser asesinado después de nacer y que había que obedecer a Antares de la luz (Castillo Gaete), porque él era dios", declaró Natalia Guerra, de 25 años.     

El Tribunal de Quilpué la formalizó a ella por parricidio, y a David Pastene (30), a María del Pilar Alvarez (25) y a Carla Franchy (34), por el delito de homicidio.

El fiscal de Quilpué, Juan Emilio Gatica, fue el encargado de leer la cruda declaración de la madre del pequeño, quien murió en una hoguera porque su padre y líder de la secta Los Antares de la Luz, Ramón Castillo (35), creía que era un "dios" y que por eso no podía tener hijos, por lo que si los tenía, el recién nacido sería el "anticristo" y habría que eliminarlo.   

Guerra Jequer, en voz del persecutor, explicó que en el lugar del crimen "observé una excavación y una hoguera. Antares le pidió a Pablo Undurraga (también prófugo) que me llevara adonde él. Mi hijo lloraba y no sé cuándo dejó de llorar".

"Yo estaba destrozada, pero Pablo Undurraga me decía que tenía que ser así, que era mi karma. Presentía lo que iba a ocurrir con el bebé, pero eran órdenes superiores. Antares había matado al bebé arrojándolo al fuego", agregó el fiscal.

Además, el mismo tribunal emanó la orden de captura inmediata en contra de Castillo y también de cuatro personas más.    

Macabros detalles
Conforme pasan las horas, se han ido revelando más antecedentes del sacrificio de la guagua.    

Todo comenzó el año pasado, cuando Ramón Castillo engendró un hijo junto a Natalia Guerra, parte del grupo. Como según su creencia, el niño era el anticristo, al enterarse del embarazo, Castillo mantuvo encerrada a Guerra en una casa de Los Andes en donde era alimentada cada dos días y fuertemente vigilada por dos cuidadores.  

El 21 de noviembre de 2012, la mujer comenzó con síntomas de parto y la llevaron a la Clínica Reñaca, donde tuvo un varón, por parto natural. Al día siguiente Castillo se llevó al bebé sin el consentimiento de la clínica. El día 23 se trasladó hasta la localidad de Colliguay, al interior de la comuna de Quilpué.

En dicho lugar ya se encontraba el resto de la secta, compuesta aparentemente por 12 personas, quienes esperaron a Castillo, Guerra y a su hijo para realizar el rito que según ellos, "salvaría al mundo", pues creían que el fin sería el 21 de diciembre de 2012.      

El rito comenzó a las 23:00 horas. La guagua estaba desnuda y le pusieron una cinta en la boca para que no gritara.     

Luego lo ubicaron sobre un tablón que se encontraba por encima de una gran caldera de dos metros de profundidad repleta de fuego.      

Cuando el rito terminó, los integrantes dieron vuelta la tabla y el lactante cayó a las llamas. Eran las 23:30, aproximadamente.

Posteriormente todos bebieron un poderoso alucinógeno conocido como ayahuasca.

Continuaron bebiendo ayahuasca de manera initerrumpida hasta el 21 de diciembre. Cuando notaron que el mundo siguió, abandonaron el lugar.

En enero una hermana de una miembro del grupo, se enteró de lo sucedido e hizo la denuncia. La PDI encontró el cuerpo calcinado de la guagua la semana pasada.

Ramón Castillo, el líder de "Los Antares de la Luz" y quien ordenó el asesinato de su propio hijo, se encuentra prófugo y con dinero fresco en el bolsillo, puesto que uno de los integrantes de la secta vendió una parcela de su propiedad en $ 15 millones y luego le entregó el dinero. Con este efectivo se habría escapado, supuestamente a Perú por vía área, ya que según la policía peruana no hay registros d esu ingreso por tierra. Hay una orden de captura internacional en su contra.         

Detenidos
La PDI continúa la investigación del resto de la secta que, según se informó, se caractizaba por tener consumo de alucinógenas, castigos físicos y ritos sexuales donde Castillo mantenía relaciones con todas las mujeres del grupo.

Uno de los requisitos para ingresar a la secta era entregarle bienes a Castillo, mientras que también trascendió que las sanciones dentro del grupo eran penados con 45 golpes de palos. Si la persona se quejaba, recibía tres golpes más.

Entre los integrantes del grupo había un veterinario, una azafata, un dibujante y un cineasta.      

Permanecen prófugos, además de Castillo, Josefina López Núñez (24), Carolina Vargas San Martín (28) y Pablo Undurraga Atria (28).