lunes, 18 de julio de 2011

El timo del teólogo que pide dinero


Juan José Tamayo, víctima del robo de su identidad, su correo y sus contactos

El conocido teólogo y escritor Juan José Tamayo ha sido víctima del robo de su identidad, de su correo electrónico y de su agenda de contactos, que han sido utilizados para pedir en su nombre dinero para supuestas necesidades urgentes en África. El fraude ha sido denunciado ante la policía por el propio Tamayo, que es secretario general de la Asociación Juan XXIII y director de la cátedra de Teología Ignacio Ellacuría de la Universidad Carlos III de Madrid, al recibir llamadas de amigos extrañados por el mensaje.

Cientos de personas que figuraban entre los contactos de Tamayo han recibido un mensaje de correo electrónico según el cual el teólogo se encontraba de viaje en Costa de Marfil "para crear una ONG para ayudar a los niños pobres que no tienen familia y los pacientes en los hospitales en África".

La carta, redactada en un español deficiente que parece desvelar partes de traducción automática, narra su encuentro con una religiosa del Convento de las Hermanas de la Caridad de San Luis, que sufre el asalto de un grupo violento, abusos sexuales y finalmente acaba en un hospital necesitada de ayuda médica urgente. El falso Tamayo cuenta que a él le quitaron el dinero y las tarjetas y que la ayuda pedida a la Embajada española tardará. "Creo que para salvarme de estas condiciones desafortunadas, una suma de alrededor de 2.000 euros podría ayudarme para la factura del hotel y lo de los cuidados", dice el mensaje, con su firma y dirección real.

En realidad Tamayo había perdido el control de su cuenta de correo electrónico en Gmail en favor de intrusos informáticos. El teólogo descubrió que no podía acceder a su propia cuenta, al parecer porque los usurpadores cambiaron su contraseña.

Tamayo no había logrado ayer por la tarde recuperar el control de su cuenta en Gmail, el servicio de correo electrónico de Google. "Esto es una tragedia, una agresión muy grave. Me han robado mi intimidad. Todo mi mundo estaba en mis correos electrónicos", explicó el teólogo, que se cartea con personas de todo el mundo, en especial en América Latina, y que teme perder muchos de esos contactos.

La suplantación de identidad y el robo de contraseñas o de claves bancarias, conocido como phishing, es uno de los fraudes cibernéticos más extendidos. Los expertos recomiendan desconfiar de todos los mensajes que solicitan reiniciar claves o contraseñas.