viernes, 6 de mayo de 2016

FRANCISCA ALICE: NIÑA DE 10 AÑOS MUERE TRAS UN RITUAL RELIGIOSO EN BRASIL


Una niña de 10 años de edad, Francisca Alice, llegó al Hospital de Emergencia de Teresina, en el estado de Piauí (noreste), luego de sufrir una intoxicación que le provocó la muerte este jueves. De acuerdo con el diario Folha de S.Paulo, la menor fue víctima de un ritual de magia negra en el que se cree que otros infantes también participaron.

Los primeros reportes de las autoridades cariocas, la menor murió en el hospital por un paro multiorgánico después de pasar dos semanas internada en estado de coma y con señales de tortura e intoxicación. La madre de la niña reveló que su hija había participado en un “ritual de purificación” realizado durante una celebración de una umbanda, una religión sincrética nacida en Brasil que mezcla cultos de origen africano y cristianos.

El parte médico señaló que la menor ingresó al nosocomio con la cabeza rapada, varias cicatrices en forma de cruz realizadas con hojas de afeitar y otras lesiones en los brazos, el tórax y las piernas, además de síntomas de envenenamiento y de desnutrición.
El ritual presuntamente se realizó en una finca rural en el municipio de Timón, en el estado de Maranhão, que es colindante a Teresina, donde la madre acudía con frecuencia en los últimos cinco años, acompañada de su hija, según la titular del Consejo Tutelar, Socorro Arraes.

Según el Consejo Tutelar, la madre declaró que pagó 500 reales (unos 140 dólares) para participar en el ritual, con el que le prometieron que le curarían el asma a su hija.

La niña ingirió un brebaje casero que según la madre contenía hierbas, miel y azúcar, llamado “garrafada”, que se cree que causó el envenenamiento.

Según Arraes, “no se sabe dónde la madre consiguió” el brebaje, puesto que se contradijo y dio tres versiones diferentes.
Primero aseguró que lo compró en una ciudad cercana, luego dijo que se lo entregó una vecina y después declaró que lo fabricó ella misma.

La Policía Civil de Piauí, que investiga el caso, ha solicitado que se realicen exámenes toxicológicos y de lesiones corporales durante la autopsia para identificar si fue envenenada.

Según la dirección del hospital, la niña se operó dos veces en los últimos dos años para retirar papilomas en las cuerdas vocales, que frecuentemente son transmitidos de forma sexual.

El director del hospital, Gilberto Albuquerque, solicitó a la Policía que realice un examen para averiguar si la niña fue víctima de abusos sexuales.

El Consejo Tutelar de Teresina ha identificado otros cinco casos de niños que participaban en los “rituales de purificación” a los que fueron llevados por familiares.

No obstante, se cree que puede haber más casos, aunque el Consejo Tutelar de Teresina no puede avanzar en las investigaciones porque los hechos ocurrieron en otro estado.

El juzgado de la Infancia y la Juventud de Teresina también ha abierto una investigación sobre el caso y la fiscalía estudia la posibilidad de responsabilizar a la madre de la niña, según declaraciones de la fiscal Vera Lúcia a medios locales.

Además de esta lamentable muerte, el Consejo de Protección del Niño investiga otros 20 casos de niños que han sido víctimas de este tipo de actos.

OTROS RITUALES
De acuerdo con la juez de la 1ª Corte de la Niñez y la Juventud María Luisa de Moura Melo, los rituales se llevaron a cabo en una granja a 20 km de Teresina, en el municipio de Timón, Marañón, en la frontera con Piauí.

Al igual que la chica muerta, otros niños tienen la cabeza afeitada y cicatrices en la piel en forma de cruz sobre la superficie corporal, cortes posiblemente hechos con hojas de afeitar. El Consejo de Protección del Niño habló con un par de hermanos, de ocho y diez años, que habrían pasado por los mismos rituales que la chica muerta.

“Los niños tenían miedo de ser llevados igual que la niña al hospital en estado de coma. Se informó que pasaban hasta siete días acostados en una estera de paja, levantándose sólo para ir al cuarto de baño. Además, se les infligieron latigazos sobre sus hombros y los pies”, dijo la consejera Socorro Arraes.

De acuerdo con el Consejo de Protección del Niño, los niños  asisten al mismo centro religioso y algunos estudiaban en las mismas escuelas. “No estamos cuestionando la religión, pero sí los actos de tortura. Ninguna religión corta a un niño, ésto puede ser delito de tortura”, aseguró Arraes.


https://exorcismale.wordpress.com/2016/04/30/una-nina-de-10-anos-muere-en-brasil-tras-ser-victima-de-un-ritual-de-umbanda/