sábado, 8 de marzo de 2008

¿Es el uniforme un atenuante para los asesinatos en serie?

El 'Iguano' y 'Steven' fueron dos mandos medios de los paramilitares. El uno ha confesado 2.000 asesinatos y el otro decenas de atroces descuartizamientos. Este es un viaje al corazón de dos asesinos a los que la guerra les dio una razón para matar, la sociedad les permitió seguir y sus instintos les impidieron detenerse.

El oficio de matar
Cuando estaba en el colegio, Jorge Iván Laverde, pensaba que algún día sería músico. Le gustaba tocar guitarra, cantar y animar las fiestas de la vereda. Ahora tiene 31 años, olvidó todos los acordes y confiesa que ha matado a cerca de 2.000 personas. Es el 'Iguano' o 'Pedro Fronteras', un paramilitar temido y odiado en Norte de Santander. Sentado en un patio de la cárcel de Cúcuta, nos cuenta su vida. Sus ojos oscuros e imperturbables son el único rasgo de su cara que refleja frialdad. Sonríe con facilidad, aún cuando habla de la muerte y la destrucción. Un leve temblor de manos delata que tiene miedo de contar todo lo que pasó.
Hace dos décadas jamás hubiera imaginado que este sería el desenlace de su vida. El 'Iguano' nació en una vereda de Turbo, en la región bananera de Antioquia, en un hogar tradicional, de campesinos medios, en medio de 15 hermanos. Como había sido educado bajo normas y valores católicos estrictos, desde joven era muy disciplinado y responsable. Así llegó a terminar con éxito todo su bachillerato. Mientras vivió en el campo, no conoció más estado que el de la guerrilla del EPL. "En donde yo nací nunca vimos un soldado", dice. Su familia solía estar inconforme con las imposiciones de los insurgentes. "Nunca los vimos como los Robin Hood que decían ser". Aun así, los soportaron estoicamente durante largos años. Hasta que los guerrilleros los obligaron a abandonar la tierra y luego mataron a uno de sus hermanos. La familia tuvo que irse para Turbo y empezar una nueva vida. Por necesidad, el 'Iguano' se convirtió en ayudante de camión y luego en conductor. En los caminos de Urabá empezó a escuchar con interés la noticia de que habían llegado a la región los hermanos Fidel y Carlos Castaño Gil. "Se decía que venían grupos de campesinos que se habían rebelado contra la guerrilla". De inmediato se sintió identificado con ellos.
Muy pronto se involucró con las autodefensas. Como camionero resultaba muy útil, primero transportando víveres, y después a las tropas que salían a hacer sus recorridos de muerte. "¿Por qué no? La gente de bien quería a las autodefensas. Decían que con ellas vendría el progreso". La guerra es una opción elegida por las personas cuando las oportunidades de ganar son altas, dice el investigador Mauricio Romero. "Los individuos buscan en la guerra seguridad, riqueza y reconocimiento. Si a eso se le suman aliados poderosos y un Estado fragmentado que no ejerce la coerción, entonces tenemos un panorama como el que hemos vivido con los paramilitares". Esta parece ser, por lo menos en parte, una explicación para el camino que eligió el 'Iguano'.
Empresarios y gobierno local, militares, jueces, comerciantes y hasta sectores de la Iglesia justificaban o apoyaban a los paramilitares. "Hay que reconocerlo, no hubiese sido por la complicidad del Estado, las AUC no hubiesen surgido en el país ".
'Steven'
Por esa época, mediados de los años 90, la vida empezaba a cambiarle a José David Velandia alias 'Steven'. Este hombre de 35 años, de cuerpo macizo y piel morena, pasa sus horas en la cárcel La Picota recontando en su cabeza cada uno de sus crímenes. Mira con desconfianza a todos quienes le rodean y habla apenas lo necesario. Aun así ha confesado la muerte de más de 250 personas, muchos de ellos lanzados al río, descuartizados o enterrados en fosas. A pesar de que creció peleando contra la pobreza y la adversidad, en La Dorada, un cálido municipio de Caldas, enclavado en la Magdalena Medio, donde los paramilitares ya eran amos y señores. En su juventud parecía inclinarse más por la ley y el orden que por el crimen. Desde los 10 años le tocó trabajar para ayudarle a su abuela con el sostenimiento de la casa, ya que sus padres se habían separado. En el colegio se destacó como futbolista en las selecciones de La Dorada y Caldas, y por sus méritos deportivos pudo terminar su bachillerato con una beca. Al terminar sus estudios decidió ingresar a la Policía como suboficial.
Le gustaba el régimen austero de la Fuerza Pública y la estabilidad que la institución le brindaba. Con el tiempo, sintió que ganaba muy poco dinero y en 1996 se retiró para probar suerte como comerciante. Pero fracasó. De repente se vio solo -pues su abuela, que era toda su familia, había muerto- sin dinero, vagando por las calles de La Dorada. En 1997 se animó a trabajar en una campaña política en la que prometieron un empleo que nunca le cumplieron. Trabajó como celador por cortas temporadas hasta que dos años después se encontró casualmente a un viejo compañero del colegio que le hizo la propuesta que le daría un giro a su vida: vincularse a las autodefensas de Ramón Isaza.
De pistoleros a comandantes Al igual que 'Steven', el 'Iguano' no había empuñado un arma, hasta el día que ingresó a la escuela de combatientes de las AUC. Allí 'Doblecero' le dio la primera instrucción militar. Empezaron a gustarle los fusiles. No puede decirse que fuera exactamente el odio o la venganza el sentimiento que ardía dentro de su cuerpo. Era más bien el deseo de "ser alguien importante". Soñaba con ser un comandante paramilitar. Al fin y al cabo, este no era un oficio para esconder sino para exhibir, que daba prestigio y poder. Algo muy atractivo para un muchacho de 17 años. Su obsesión era ascender dentro de la organización y, sobre todo, agradarle a su comandante Carlos Castaño. Lo logró de manera rápida y eficaz. "La primera vez que maté a alguien tuve miedo porque fue en un combate contra las Farc... después se volvió rutina". Combatir a la guerrilla o matar civiles, le era indiferente porque a sus víctimas siempre eran revestidas, en el imaginario, con el ropaje de la insurgencia. Sindicalistas, líderes sociales, personas con convicciones comunistas, taxistas, comerciantes, y todo aquel que pensara diferente o se alejara del proyecto de las autodefensas fueron blanco de sus balas. "La guerrilla no manda a hacer inteligencia a guerrilleros con brazalete. Los infiltra como vendedores o trabajadores", dice.
Con la misma lógica, 'Steven' había empezado su escalada mortal en La Dorada. Nunca olvida al primero de sus muertos: "era una noche del año 2000. Portaba una pistola Pietro-Beretta 7.65. El rolo manejaba la moto y yo iba de parrillero. La orden era matar a un jíbaro. A mí me señalaron al muchacho diciéndome que era ese negrito mechudito de ahí... Le pegué nueve tiros".'Steven' no se preguntaba dos veces sobre si disparar o no. En La Dorada salía a matar gente día de por medio. Casi siempre operaciones de la mal llamada limpieza social. Dice que matar se le volvió una adicción. "Si uno se acostumbra a matar a una persona día de por medio, llega el día que no lo puede hacer y siente un desespero como al que le falta la droga.
¡El desespero! ¡El desespero!".
Tanto el 'Iguano' como 'Steven' justifican sus acciones con un dudoso altruismo. El primero intenta mantenerse en una lógica de contrainsurgencia, el segundo enarbola un concepto del orden que lleva a aniquilar todo aquel que según su lógica "se porte mal". "Durante la guerra se suspende el tabú de matar", dice el profesor de la Universidad de los Andes, Iván Orozco. Y ese "permiso" para matar se basa en ver al supuesto enemigo como alguien que no merece vivir. Pero lo peor estaba por venir. A medida que las instituciones les permitieron seguir adelante, y la sociedad aceptaba en silencio sus crímenes, las talanqueras morales que les quedaban a ambos se rompieron definitivamente. Y lo que vendría sería escalofriante.
Escenas delirantes
"Salí con buena fama de Urabá", dice el 'Iguano'. En 1997 fue enviado al Chocó, donde por primera vez actuó como tercer comandante de un frente. Poco después, gracias a su "buen desempeño" fue trasladado a Norte de Santander como jefe del frente de la frontera. Y es allí donde produjo una verdadera carnicería. "Cada noche entrábamos a los barrios y había dos o tres acciones contra el ELN". Lo que el 'Iguano' llama ELN eran muchachos de barrio, gente civil y desarmada. Es el caso de Venancio Contreras, un humilde trabajador que, armándose de valor, denunció la presencia de los paramilitares ante un batallón del Ejército. El 'Iguano' lo hizo sacar del bus en que viajaba y después de verificar que tenía en el celular el nombre y número del comandante del batallón, le pegó cuatro tiros en el pecho.
"Yo le pedía a Dios que no me dejara cometer errores. De hecho yo pensaba muy bien antes de tomar una acción". El 'Iguano' es un hombre estricto, cuyo mayor esfuerzo era cumplir con su deber. Según dice, le gusta hacer las cosas bien. Por eso ordenó más de 2.000 asesinatos. Su obra incluye cerca de 20 fosas, 15 personas muertas tiradas al río Pamplona, 27 masacres y el asesinato de importantes líderes como el candidato a la gobernación Tirso Vélez, el defensor del Pueblo Iván Villamizar, y el ex alcalde de Cúcuta, Pauselino Camargo. También el haber matado a varios enemigos del alcalde de la ciudad, Ramiro Suárez. Aun así dice: "aquí no se puede decir que vinimos a sembrar terror o que matamos a gente inocente". Niega radicalmente que se hayan cometido descuartizamientos o torturas. Pero las denuncias de las víctimas lo contradicen. ¿Por qué cometieron tantas masacres? "Todo esto se explica con una palabra: guerra. Si no actuábamos, iban a actuar contra nosotros, nos iban a atacar".Para muchos expertos en la guerra, la sevicia nace del miedo. "Con frecuencia, los victimarios sienten que se defienden de otro que representa un peligro. Es el argumento de la guerra justa", dice el antropólogo Alejandro Castillejo. Ese miedo, convertido en pánico y luego en ejercicio del terror, los protege contra la culpa y la expiación. Por eso el 'Iguano' tiene una mirada indulgente de sí mismo: "Nunca abusé del poder. Nunca hice daño". Y se alienta diciendo "si hubiera sido cruel no vendrían todavía a visitarme los arroceros y los camioneros, toda la gente buena de la región".
Con menos influencia que el 'Iguano' pero usando peores métodos, 'Steven' se convirtió en comandante de una parte de Caldas y Tolima. Aunque nunca fue el primero, pues estaba bajo órdenes de otros, sí era el más temido por su frialdad. Ahora, no tiene pudor en contar cómo se iniciaron los descuartizamientos en su región: "Uno es un instrumento de la guerra. Tiene que actuar como le toque y donde le toque. Yo descuarticé a varias personas vivas... Uno cogía de un lado, el otro del otro, y partíamos aquí y partíamos allá y después botábamos los pedazos a la fosa o al río".Estos descuartizamientos solían hacerse para que los miembros del grupo tuvieran agallas. Quien no era capaz de cumplir la orden, se le obligaba. "Yo ponía a uno de esos muchachos que andaban con nosotros, de los que creían que ser paramilitar era andar bien vestido, oliendo a bueno, con una pistola y montándosela a todo el mundo".Los relatos de 'Steven' son estremecedores. La manera como mataron a centenares de personas no tenía nada que ver con matar simplemente. Humillaban primero a sus víctimas. A un homosexual lo torturó durante horas con un palo de escoba en el ano, antes de matarlo. "La persona se traía vendada, amarrada de pies y manos, se le quitaba la venda y lo primero que veía era al pelao con el machete. Por lo general se empieza por la cabeza porque la persona muere cuando le cortan la yugular. Hace gárgaras... sentía la necesidad de terminar ligero porque era incómodo ver a una persona con el suspiro de uff, uff, uff".
Si la ciencia política explica la guerra como una elección de acuerdo con las oportunidades que esta le ofrezca a una persona, la sicología parte de la base de que se requiere una personalidad autoritaria para llegar a matar. Según Neil J. Kressel, en su libro Mass Hate (Odio colectivo), los crímenes pueden ser fruto de la obediencia o de la iniciativa. El 'Iguano' es un ejemplo de un criminal con iniciativa, mientras que 'Steven' explica todos sus crímenes por la obediencia a sus jefes. Jamás tuvo la menor duda al ejecutar una orden. Y nunca dejó de cumplir ninguna. Tenía muy clara su ley: "si mi Dios perdonó al que lo azotó, lo torturó, lo crucificó, ¿por qué no me va a perdonar a mí que soy un pobre mortal?"Sin retorno El 'Iguano' se ve tranquilo. En la cárcel tiene un séquito de presos y guardias a su servicio. Dice tener el sosiego que no tenía tres años atrás cuando cada noche salía a matar. "No había tiempo para dormir, y si lo hacía, lloraba, tenía sueños. Veía que esta guerra, entre más días pasaban, en lugar de acabarse, se acrecentaba más. Pensé en retirarme pero entonces esto hubiera quedado a medias. Hoy en día me siento satisfecho de lo que sucedió. Pero no se puede desconocer que fue una guerra terrible". Matar era su oficio. Y no hubo quien lo parara. En dos ocasiones se escapó de la cárcel. En ambas, con complicidad de funcionarios del Inpec y de la Fiscalía. "¿Cuándo crucé la frontera de la crueldad? Cuando vi que la guerrilla iba a ser derrotada pero no exterminada. Siempre habrá población y siempre iban a surgir de ella nuevos guerrilleros. Era más peligroso parar que seguir".
'Steven', por su parte, se queja constantemente de las condiciones de la cárcel en la que está. "Al lado de guerrilleros, ladrones, y toda clase de gente", replica. Cuando se le pregunta cuál es el valor más importante para él, responde: "La vida". ¿Cómo, si le quitó la vida a tanta gente? "Ese era mi trabajo", dice. Pero aclara que es su propia vida la que más valora. Y todo estaba permitido si se trataba de defenderse. "Si a mí la guerrilla me mataba dos, entonces yo tiraba a matar tres de ellos... Son formas místicas de la guerra", dice.Desde la cárcel de Cúcuta, el 'Iguano' piensa en su familia. "Cuando hablé por primera vez en versión libre mi mamá me llamó y me preguntó: Mijo, ¿usted qué fue lo que hizo?". Él le devuelve la culpa a la sociedad y al Estado. "Quieren saber que somos criminales pero no el camino que nos llevó a tomar estas decisiones. ¡Qué bonito hubiera sido haber nacido en un país sin guerrilla, donde el Estado hubiera cumplido sus obligaciones. Yo le hubiera aportado la música. Lo contrario de la guerra!". En lo recóndito de su espíritu no reconoce sus errores. Más que una expiación, su versión libre es apenas parte de un acuerdo oportunista al que le saca el máximo provecho. "Estoy convencido de que diciendo la verdad todo queda en el pasado".
'Steven' en cambio no logra salir de su propio mundo. A esta hora sólo le preocupa salvar su vida. "¿Usted cree que los familiares de los muertos y los desaparecidos me van a perdonar porque yo les pida que me perdonen?", se pregunta. Y a renglón seguido dice que está en "peligro inminente". Teme por retaliaciones que puedan tomar los dolientes del caso más atroz que mandó a ejecutar: el descuartizamiento de nueve cazadores de El Líbano, Tolima, en 2004, varios de los cuales eran menores de edad, y una mujer que iba en el grupo que fue violada antes de morir. 'Steven' asegura que el trabajo lo iniciaron los militares que los capturaron en un retén y se los entregaron a las autodefensas asegurándoles que eran guerrilleros. El resto fue obra del odio. Que se hable de esto en público lo perturba profundamente. Tiene un hijo de 8 años que lo vio por la televisión cuando rendía versión libre y se puso a llorar. "Me tocó llamarlo y calmarlo, decirle papito, no soy un monstruo... Es que es un golpe muy duro para un niño de 8 años ver al papá como un Frankenstein".
Sin justificación Al final de su libro Eichmann en Jerusalén, la escritora Hannah Arendt -quien fue testigo del juicio contra el criminal de guerra Adolf Eichmann, que terminó con la condena a muerte del bucrócarata nazi-, escribe su propia conclusión sobre por qué, ante la justicia, aun en tiempos de guerra, los crímenes siguen siendo una decisión individual, sin atenuantes morales: "...poco importan las accidentales circunstancias interiores o exteriores que te impulsaron a lo largo del camino a cuyo término te convertirías en un criminal, por cuanto media un abismo entre la realidad de lo que tú hiciste y la potencialidad de lo que otros hubiesen podido hacer (...) Has contado tu historia con palabras indicativas de que fuiste víctima de la mala suerte y nosotros, conocedores de las circunstancias en que te hallaste, estamos dispuestos a reconocer, hasta cierto punto, que si éstas te hubieran sido más favorables muy difícilmente habrías llegado a sentarte ante nosotros o ante cualquier otro tribunal de lo penal. Si aceptamos, a efectos dialécticos, que tan sólo a la mala suerte se debió que llegaras a ser voluntario instrumento de una organización de asesinato masivo, todavía queda el hecho de haber, tú, cumplimentado y, en consecuencia, apoyado activamente, una política de asesinato masivo (...) Esta es la razón, la única razón, por la que has de ser ahorcado".
Informe Especial de EL SEMANAL

viernes, 15 de febrero de 2008

La atracción por el asesino

Desde hace unos años para acá parece que la figura del asesino en serie se ha puesto de moda en todo el mundo, fascinando a unos y aterrorizando a otros, sobre todo después del estreno en cine de películas como la anteriormente mencionada “El Silencio de los Corderos”, “Henry, retrato de un asesino”, “Seven” o “Copycat”. He conocido a mucha gente que se ha interesado por el tema por mera inquietud intelectual, con el fin único de comprender unos hechos que parecen sacados de las más cruentas películas de ficción, y sin embargo sé de otros que se han dejado embaucar por la personalidad carismática de estos criminales, llegando a sentir simpatía o admiración por ellos. Por ignorancia han creído que todos los asesinos en serie son seres tremendamente inteligentes y sutiles, al más estilo Hannibal Lecter, capaces de amar a otra persona o emocionarse viendo una obra en la ópera, y por eso no puedo evitar que me moleste enormemente cuando alguna persona se entera de mi afición por la psicología criminal y me pregunta si estudio esto porque me da “morbo” el tema…

Todavía se me encienden las mejillas al recordar, en una entrevista hace unos años, la cara de póquer que se me debió poner cuando acudí a un programa de televisión como invitada para debatir sobre asesinos múltiples en España, y la presentadora no dejó de preguntarme durante toda mi intervención “qué hacía una chica como yo metida en un mundo como ése” o “si tenía a Jack el Destripador escondido en el armario de mi casa”. No recuerdo cómo, porque todavía no he sido capaz de visionar la cinta con la grabación, pero creo que pude lidiar las envestidas mejor que peor y disimular el mal rato que me hizo pasar esa tarde. No culpo, ni pretendo reprochar a la pobre mujer el no tener ni idea de asesinos en serie, pero desde entonces juro que prefiero las entrevistas por radio.

Los que tratamos de mirar al abismo, como decía en una cita el filósofo Friedrich Nietzsche, y hemos sentido como el abismo nos devolvía la mirada, jamás podremos comprender la admiración que provocan estos asesinos. En Estados Unidos, se han vuelto tan populares como el más codiciado personaje público, sólo hay que ver la incesante lista de correspondencia que reciben en la celda, entre fans y medios de comunicación. Estas personas conocen sus biografías mejor que cualquiera, saben de sobra que son personajes monstruosos y que han segado las vidas de muchos inocentes por mero placer, y aún así son capaces de subastar sus objetos personales como si se tratase del objeto más preciado o encadenarse a las puertas de un juzgado para protestar por una condena.

Nada tienen que ver con los miembros de la “Sociedad de Conocedores del Asesinato”, fundada por el escritor y crítico literario Thomas de Quincey en la Inglaterra victoriana, que se reunían para analizar la “parte artística” de los casos criminales que consideraban lo suficientemente atractivos. En su libro, “Del asesinato considerado como una de las Bellas Artes”, explica:

“los miembros de la sociedad se declaran curiosos con todo lo relativo al homicidio. […]. Cada vez que en los anales de la policía de Europa aparece un nuevo horror de esta clase se reúnen para criticarlo como harían con un cuadro, una estatua u otra obra de arte”.

Ellos sin embargo condenaban el acto criminal en sí, pero no podían evitar reunirse para estudiar “la composición de un buen asesinato”, como solían decir.

En la época actual la cantidad de seguidores aumenta cada día, se organizan en club de fans y montan pequeños negocios de merchandising con sus objetos personales o colecciones de cromos, y los mismos asesinos ejercen de artistas o escritores.

Tal vez el más popular de todos sigue siendo Charles Manson, quien desde la cárcel sigue manipulando las actividades de sus seguidores. Éste vende a diario su imagen para camisetas, posters y calendarios, pinta cuadros, graba discos… e incluso ha podido incluir “Look at Your Game Girl”, una de sus estrambóticas canciones, en la primera edición del elepé “Spaghetti Incident” del grupo de rock Guns´N Roses.

Ni que decir tiene que por Internet se está montado un negocio extraordinario entorno a los homicidas múltiples. Todo aquel que tenga conexión a la red puede coleccionar los cuadros de John Wayne Gacy, ese que se disfrazaba de payaso en las fiestas de la comunidad para divertir a los niños, hasta que asesinó a 33 de ellos después de violarlos y los enterró debajo de su casa. ¿Por qué no tener uno? Ya no se ve como algo excéntrico, ahora es todo un lujo. No hay que olvidar que desde que está en prisión, el payaso asesino ha ido conseguido cierto reconocimiento como pintor naïf y sus cuadros llegan a alcanzar precios muy elevados en el mercado.

Si no queremos gastarnos tanto dinero, en la tienda de subastas virtual eBay, podemos comprar las pinturas de Arthur Shawcross, que desde 1991 cumple una condena de 250 años de cárcel por haber asesinado a 11 mujeres. No importa que las familias de las víctimas protestes indignadas, el negocio es el negocio. Y se lo han sabido montar bien, para que no constituya una violación a la llamada Ley del Hijo de Sam, que prohíbe que los homicidas múltiples obtengan ganancias por sus delitos, Shawcross, en vez de dinero, recibe regalos a cambio de sus pinturas. ¿Quién se estará beneficiando de los cuadros del asesino?

También por Internet, gracias a los club de fans de cada uno de ellos se pueden adquirir las más curiosas reliquias: un mechón de pelo auténtico de Jeffrey Dahmer, el asesino de quince jóvenes homosexuales a los que pretendía “zombificar” para que no se le descompusieran los cadáveres, y para ello perforó sus cabezas con un taladro eléctrico y les inyectó en la cavidad craneal lejía y agua hirviendo. Si no nos gustan los pelos de Dahmer podemos comprar los calcetines de Charles Manson, o todo un extenso catálogo de “productos Gein”, como sus fotos policiales, pins y camisetas con su cara estampada.

Y ya si tenemos tanto dinero que no sabemos cómo gastarlo, ¿por qué no un viaje por los Estados Unidos para visitar en Plainsfield lo que podía haber sido la Casa Museo de Ed Gein, el asesino en el que se basaron para el personaje de Normas Bates en la película Psicosis porque confeccionaba ropa y forraba sus muebles con piel humana? Los vecinos la destrozaron en 1958 cuando se corrió el rumor que iba a ser destinada para visitas, pero sí que está expuesto su coche, y además, por 200 $ nos llevamos un busto de recuerdo, no hace falta que lo pidamos por Internet a su club de fans.

Si no fuera porque al final ellos tampoco se atrevieron a llevar a cabo el proyecto, hubiésemos podido visitar en Milwaukee “la Casa de los Horrores de Jeffrey Dahmer”. Un grupo de vecinos compró el lote completo con sus pertenencias cuándo éste fue ejecutado, pero se contentaron con subastar públicamente los utensilios que había utilizado para descuartizar a sus víctimas. Al menos llegaron a un acuerdo entre ellos para repartir los beneficios, y no cómo los padres del mismo asesino, que acabaron en los tribunales para negociar la posesión de su cerebro. Su madre quería venderlo por una millonada a un hospital de investigación mental, pero el padre, avergonzado por las salvajadas cometidas por su hijo, sólo quería que fuese enterrarlo junto a su memoria.

Aquellas poco materialistas en cuanto a objetos personales pero más atrevidas, también pueden dedicarse a buscar marido entre los más célebres y sanguinarios asesinos múltiples. Ted Bundy, al igual que Richard Ramírez o el mismo Gacy han mantenido correspondencia con cientos de mujeres, hasta que se casaron con una de ellas en la prisión. Bundy fue tal vez el más avispado de los tres. A pesar de su sonada y peculiar boda, no dejó de recibir cartas de sus admiradoras con generosos donativos que le permitieron vivir a cuerpo de rey hasta que fue ejecutado.

Hasta hoy no se me había ocurrido analizar la psicología de un fan, pero quiero pensar que los que adoran a los asesinos como si fuesen sus ídolos, lo hacen porque nunca se han puesto en la piel de un investigador de homicidios. Tampoco habrán estado en la escena del crimen, nunca han visto las grabaciones de los cadáveres mutilados, ni las fotos, ni las autopsias, ni se han tenido que armar de valor para llamar a la puerta del familiar de una víctima para decirle en qué estado ha sido hallado el cadáver de su hija asesinada.

En España, gracias a Dios, ningún asesino ha provocado tal fascinación morbosa entre la población, y los únicos casos que han destacado en los últimos años por causas similares, han sido los de dos parricidas que han llamado un poco la atención de la prensa por el hecho de pintar cuadros y escribir un libro, o querer casarse fuera de la cárcel.

El primero de ellos es Andrés Rabadán, diagnosticado en su día de esquizofrenia paranoide y más conocido como el Asesino de la Ballesta por asesinar a su padre con varias flechas de un arma de este tipo que él mismo le había regalado. Andrés se ha dedicado a pintar cuadros en los últimos años que lleva encerrado, y hoy en día puede presumir que los ha vendido todos. Últimamente ha escrito “Historias desde la cárcel”, publicado por Plaza & Janés, en el que narra sus vivencias con los carceleros y compañeros de celda de los distintos centros penitenciarios dónde ha estado internado.

La historia del otro joven está siendo más polémica por la diferencia de consenso entre los expertos que lo tratan. José Rabadán, quien fuera bautizado por los medios de comunicación como el Asesino de la Katana desde la noche en que con ese arma acabó con la vida de sus padres y su hermana cuando sólo contaba con 16 años, está tratando de convencer a la Juez de Menores de Murcia que lo custodia y decide sobre su suerte, que su vida ha cambiado por amor.

Desde el día de su detención, José ha causado cierta “sensación” entre las múltiples jovencitas que acudieron al juzgado para verlo de cerca. Todas habían visto en la televisión al chico guapo de la katana custodiado por la policía el día del crimen y sentían curiosidad por apreciar su extraordinario parecido con Squall, el personaje de videojuego de Final Fantasy VIII, al que supuestamente emulaba cuando decidió matar a sus padres con el arma japonesa. Desde ese día ha estado recibiendo abundante correspondencia de decenas de adolescentes atraídas por los “chicos malos”.

El caso es que desde hace un tiempo todo parece haber cambiado en la actitud del joven parricida. José dice haberse enamorado de una joven que viene a visitarlo al centro de menores dónde se encuentra, cuando los permisos lo consienten, y que le ha hecho ver la vida y sus errores de otra manera. En su carta a la juez solicita ser puesto en libertad para que pueda seguir desde el exterior el tratamiento terapéutico que está obligado a seguir actualmente en prisión, que ha cambiado y que ahora es una persona plena de buena voluntad que lo único que pretende es pasear con su novia al lado y acudir al cementerio a poner un ramo de flores en la tumba de sus padres...

El problema que tiene José es que poca gente se fía de su repentino cambio de actitud. Los médicos insisten en que es una artimaña del chico para conseguir la libertad, que está fingiendo sus sentimientos y que sigue siendo un peligro para la sociedad. Les parece sospechoso que del día a la mañana pueda enterrar su lado psicopático y se convierta en otra persona. Desde hace más de tres años que lleva internado, su comportamiento siempre ha denotado un carácter agresivo e insolente y nunca ha querido participar en las actividades comunes para la reinserción social que tiene programadas el centro, porque no considera dichas actividades adecuadas para tratar su caso. Sospechoso.

Sin embargo hay gente dispuesta a partir una lanza por la sinceridad en su cambio de actitud. La joven que podría haberle robado el corazón al chico de la katana, aseguraba en una entrevista en prensa que su prometido ya no es como todos le conocimos hace tres años. Que en su día estaba enfermo y no distinguía la fantasía de la realidad, pero que ya se está curando de su trastorno.

Por lo de ahora la pareja parece seguir con su intención de casarse e irse a vivir juntos en cuanto él salga del Centro Educativo Juvenil, y para dar muestra de ello, han firmado unos papeles ante notario que demuestran que legalmente ya son pareja de hecho. Ahora solo falta que la Juez les de su bendición…

Pili Abeijón

Criminóloga

Autora de "Asesinos en Serie" y "Sicarios" (Ed. Arco Expres)

domingo, 3 de febrero de 2008

Videntes y crimen organizado: un nuevo fenómeno delincuencial

Les seguía el rastro la policía de Santander, Zaragoza, La Coruña, y Córdoba, ciudades por donde habían dejado su rastro de víctimas, pero fueron agentes del Grupo de Delitos Económicos de la Policía Nacional de Palma de Mallorca, los que el pasado mes de octubre establecieron un operativo de vigilancia en torno al nuevo domicilio de la banda. Los agentes esperaron el tiempo que fue necesario hasta confirmar que, según las informaciones que llegaban de varias comisarías de la península, el clan de los “santeros”, todos ellos brasileños, se había reunido al completo con Dora N., alias “Esmeralda”, y entonces procedieron a la redada de todo el grupo. El saldo, siete detenidos, más 3 menores, uno de ellos, también sospechoso de haber colaborado en las estafas.

Durante la inspección ocular del domicilio donde fueron detenidos los integrantes del clan de “santeros”, se incautaron casi más de 70.00 euros, presuntamente fruto de las 3 últimas estafas que habían cometido en la capital balear. Según los denunciantes mallorquines, a uno le habían cobrado 40.000 euros por un complejo ritual contra el supuesto “mal de ojo” que lo atormentaba; a otra de las víctimas 20.000 y 10.000 a una tercera. Además, el registro domiciliario descubrió un amplio muestrario de fetiches mágicos e imágenes de santos, que utilizaban en sus rituales. También se encontraron gran cantidad de joyas y objetos de valor, empeñados por algunos de los clientes estafados, para hacer frente a las costosas facturas requeridas por los videntes para abonar los rituales mágicos que deberían solucionar todos los problemas de los consultantes.

No era la primera vez que los agentes del grupo de Delitos Económicos se enfrentaba a casos de este tipo. En octubre de 1991, según consta en mi archivo, la misma policía de Palma de Mallorca ponía a disposición judicial a cuatro videntes brasileños que habían timado más de 11.000.000 de pts. a varios clientes. Los cuatro brujos, que utilizaban indistintamente los nombres de Madoca, Sara, Teresa, Marisa, Devora y Donarosa, mantenían consulta de astrología, tarot, espiritismo, etc, en Mahon, Manacor, Can Picafor y Palma.

Los detenidos fueron conducidos inmediatamente a los Juzgados de la Via Alemania, en Palma de Mallorca, mientras que los niños fueron puestos bajo la jurisdicción del servicio de protección de menores.

Concluía así el último caso de “estafadores en serie” que ha dejado un amplio rastro de victimas en casi media docena de ciudades españolas pero, lejos de los conocidos precedentes de falsos videntes que engañan a sus clientes, este caso nos permite comprender la evolución de los fraudes paranormales que se esta detectando policialmente en España, y resto de Europa, en los últimos cinco años.

Organizaciones criminales de videntes

Desde el punto de vista jurídico y policial se entiende por “crimen organizado”, según la última concordancia legal realizada por Naciones Unidas, “…las actividades colectivas de tres o más personas, unidas por vínculos jerárquicos o de relación personal, que permitan a sus dirigentes obtener beneficios o controlar territorios o mercados, nacionales o extranjeros, mediante la violencia, la intimidación o la corrupción…”

Por otro lado, el capítulo VI del Código Penal español, en su sección 1ª “de las estafas”, dice: “Cometen estafa los que, con ánimo de lucro, utilizaren engaño bastante para producir error en otro, induciéndolo a realizar un acto de disposición en perjuicio propio o ajeno ”. (Articulo 248)

Y mientras tradicionalmente las estafas esotéricas eran cometidas por individuos aislados que realizaban el timo personalmente o, en el mayor de los casos, con la colaboración de un cómplice, en los últimos años los analistas de este tipo de criminalidad hemos detectado una evolución es este tipo de delitos, y es la creación de bandas o colectivos, de tres o mas individuos, con conspiran utilizando la violencia, la intimidación o la corrupción, para cometer los delitos de estafa en el contexto mágico y esotérico.

Uno de los primeros casos se produjo en Barcelona, hace ya más de 15 años, cuando un grupo de inmigrantes latinoamericanos, fundamentalmente argentinos, fueron puestos a disposición judicial tras ser detenidos en la ciudad condal, acusados de numerosas estafas. El modus operandi de los timadores consistía en abrir varias consultas esotéricas en la provincia de Barcelona. Uno de los encausados se especializaba en astrología, otro en tarot, otro en quiromancia, etc. Cuando el cliente acudía a cualquiera de los estafadores este, tras cobrarle la consulta, le aseguraba que su problema era demasiado grabe y que iban a necesitar la colaboración de un colega, experto en otra disciplina esotérica mas poderosa. El cliente acudía a la consulta del cómplice, pagando una nueva cantidad, y era de nuevo remitido a otro cómplice, experto en otra habilidad mágica más poderosa, y más cara, que quizás podría ayudarle… y así hasta que el desafortunado desembolsaba hasta el último céntimo. Para alentar su credulidad los estafadores usaban burdos trucos de ilusionismo que hacian pasar por poderes mágicos.

Después del año 2000 se produjo un incremento en este tipo de casos, asociados con frecuencia a redes de inmigración ilegal. Por ejemplo, varios “doctores parapsicólogos” cubanos, fueron detenidos por agentes del Cuerpo Nacional de Policía especializados en sectas, en Oviedo, tras haber recibido la denuncia de una vecina de Gijón de 74 años, a quienes los falsos parapsicólogos cubanos habían estafado ya cientos de miles de euros.

En 2004, también agentes del CNP detienen en Pamplona a varios supuestos “brujos africanos” senegaleses, y a uno de Guinea Conakry que ya habían timado 97.000 euros a varios clientes. Especialmente deleznable el caso de un vecino de Pamplona, con sus capacidades psíquicas alteradas, que estaba dilapidando su herencia familiar con el que la policía califico de “grupo organizado” de estafadores. En el momento de producirse la detención sonó el movil de uno de los componentes de la banda. Se trataba de una vecina de Tafalla que ya había desembolsado quinientos euros y que solicitaba una segunda cita con los falsos brujos.

Un año después era el Grupo de Delincuencia Económica de la Jefatura de Barcelona, así como agentes de la Comisaría de Sabadell, los que desarticulaban una organización de falsos médiums y videntes, que ya había cometido estafas en Tarrasa, Tarragona, Pamplona, Jaen, Oviedo y Burgos. Tan solo en la Comunidad Foral de Navarra, y según los análisis económicos de la Jefatura Superior de dicha comunidad, esta banda organizada había estafado más de un millón de euros. Los siete detenidos eran de origen brasileño.

En otras ocasiones no fue tan sencillo, y las detenciones de estas redes organizadas no se consiguieron de forma tan sencilla, o fue después de largas persecuciones. En los últimos años falsos videntes, curanderos y médiums han pasado a engrosar las listas de “busca y captura” emitidas por la policía española. Como ocurrió en Málaga con el clan de los “Ristitisch” o los “Stefanos”, una organización de ciudadanos de nacionalidad brasileña y etnia gitana que habían instalado su consulta en la Calle San Andres de dicha localidad, dándose a la fuga tras varias estafas y en orden de busca y captura por el Grupo de Fraudes de la Brigada Provincial de Policía. O el caso de la también brasileña Ruth Vacite, cuña orden de busca y captura fue emitida, esta vez, por la policía de La Rioja, tras haber estafado más de 8 millones de las antiguas pesetas ejerciendo como vidente. La mayoría de estos estafadores fomentaba la credulidad de sus víctimas utilizando trucos de ilusionismo, como el diagnóstico con un huevo inyectado de tinta para diagnosticar el mal de ojo, supuesto control sobre el dolor, etc. Cualquier mago puede reproducir todos esos falsos efectos mágicos.

Con el paso de los años, y con la experiencia acumulada por los profesionales de las estafas esotéricas, los métodos se han perfeccionado y los delincuentes de la fe se han vuelto más escurridizos para la policía, y esto nos confirmaban en la Jefatura Superior del Cuerpo Nacional de Policía en La Coruña, varios agentes de la Policía Judicial que trabajaron en el caso de la banda de la “santera”, desmantelada hace pocas semanas en Mallorca.

Según nos informan los policías, y al igual que había ocurrido en Santander, Córdoba o Zaragoza, los miembros de este “clan” de videntes acudieron a la ciudad con un plan muy elaborado para cometer sus estafas. Como en las otras ciudades, alquilaron un piso, en la Diego Delicado, y un bajo, concretamente el local C del número 7 de la calle Alcalde Sanjurjo, y procedieron a la impresión de folletos que varios de los implicados distribuían por las calles, locales y comercios de la ciudad, para reclutar clientes.

Uno de ellos, Renato N. R., contrató además varios anuncios en el principal periódico de la zona, en este caso La Voz de Galicia, que estuvieron publicándose interrumpidamente hasta el pasado 16 de agosto. En los archivos hemos localizado varios de dichos anuncios, con un texto muy parecido al de ofertas similares: “ ESMERALDA. Astróloga y vidente. Hecha las cartas de Tarot, caracoles y videncia de las manos. Trabajos garantizados al 100%.”, o “ Astróloga y Vidente Esmeralda, echa las cartas de Tarot. Caracoles y videncia de las manos. Hace cualquier trabajo. Seriedad y eficacia. Lllame para una consulta”….

Algunos de los vecinos del piso y el local de los falsos santeros, que no son víctima de la superstición absurda que hemos encontrado en muchos casos similares: “¿y si le digo algo y me echan un mal de ojo?”, han colaborado con quien esto escribe, facilitándome ejemplares de los “folletos publicitarios” más que dignamente impresos por la banda de la “santera”. Elida Fuentes, vecina del bajo B del local de la banda, recuerda que sus vecinos eran extremadamente discretos y que nunca llamaban la atención. Ni ellos ni sus clientes. Sin embargo otros vecinos nos sugieren que los restos de rituales y ceremonias mágicas encontrados por la policía local en el cercano mirador de la Torre de Hércules, y sobre el que nos informan en el Ayuntamiento de La Coruña que se han abierto diligencias en varias ocasiones, podrían haber sido fruto de esta organización.

Según esta teoría el local, en esa calle especialmente discreta y ubicada a muy corta distancia de la zona donde se han encontrado restos de ceremonias afroamericanas, no habría sido escogido ahí por azar. Ya que permitía desplazar al cliente a una zona especialmente sugerente y discreta, donde elaborar vistosos y aparatosos rituales mágicos, con sacrificios de animales incluidos, que justificasen las abusivas sumas que iban a cobrar, y que además sugestionarían al consultante, haciéndolo más manipulable.

En este caso en concreto, y según la nota facilitada a un servidor por la Comisaría de La Coruña, la banda liderada por “Esmeralda” constituye “un grupo perfectamente estructurado para la comisión de estafas, de las que todos ellos son partícipes ya que se llevan a cabo en el domicilio que habitan todos ellos, se desplazan todos juntos y disfrutan de los bienes ilícitamente conseguidos todos juntos, participando todos de la preparación, soporte, comisión de los hechos y disfrute de los obtenido mediante ellos”. En otras palabras, criminológicamente podríamos hablar, perfectamente, de bandas de crimen organizado cuya especialidad es la estafa esotérica, una nueva modalidad delictiva que, por desgracia, comienza a abundar en Europa.

Criminalidad esotérica

En el número 119 de la revista oficial del Cuerpo Nacional de Policía, quien esto escribe publicaba el resultado de un estudio sobre estafas asociadas a las creencias religiosas realizado en España durante más de un año. Tras publicar anuncios en diferentes medios especializados en temas paranormales, solicitando denuncias de personas que considerasen haber sido estafadas por videntes, pudimos realizar un estudio estadístico sobre los tipos de timo y estafas más habituales en este tipo de criminalidad. En aquel estudio publicado en la revista Policía hace más de 10 años, ya advertíamos sobre un nuevo tipo de engaño que acabábamos de detectar entre el universo de casos recogidos para nuestro informe: los “videntes nómadas”.

Este tipo de timadores establecían sus consultas en hoteles o casas de alquiler, manteniendo el consultorio durante un periodo de dos, cuatro, seis meses, y desapareciendo posteriormente sin dejar rastro, antes de que los clientes insatisfechos pudiesen reclamar. Pues bien, en la nota sobre la banda de la “santera” facilitada por la Jefatura de Policía de La Coruña hace pocos días se detalla el modus operandi de esta organización: “A la llegada a las ciudades: antes de alquilar un piso, se alojan en hoteles, con el fin de conocer "in situ" la ciudad donde van a actuar y así alquilar en barrios, donde estén situados céntricamente y bien comunicados. Realizan una campaña masiva de publicidad, tanto en la prensa local escrita así como mediante regado de pasquines, donde dan a conocer sus servicios a posibles víctimas con problemas personales de diferente índole, al hacerse pasar un miembro de la organización, normalmente mujer, por "videntes" o "curanderos". Este tipo delincuencial está perfectamente organizado y cada uno de sus miembros tiene una tarea específica en la preparación y ejecución de los hechos que van a perpetrar, siendo normalmente, como ya se ha dicho, las mujeres las que hacen de "astrólogas", "videntes" o "curaderas", tratando directamente con sus víctimas, y los hombres en cambio tienen una labor preparatoria previa para determinar la infraestructura necesaria en el lugar de acción. En un periodo corto de tiempo, habitualmente menos de un mes, y tras conseguir dinero o efectos de sus víctimas, se marchan del lugar precipitadamente, lo que dificulta enormemente ser descubiertos por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, pues las víctimas detectan la estafa una vez que dichas personas se han marchado, presentando acto seguido la correspondiente denuncia, si bien, en algunos casos no llegan ni a denunciar lo sucedido, bien por vergüenza o por miedo a posibles represalias”.
Pero en este caso en concreto, y sólo en la ciudad de La Coruña, al menos 4 víctimas se atrevieron a denunciar las estafas cometidas por esta organización, entre mayo y agosto de este año. Alguna de esas víctimas llegó a entregar en pago joyas familiares, valoradas entre 5 y 18.000 euros, y hasta a solicitar un crédito bancario para poder hacer frente a las minutas de los falsos santeros, que les amenazaban con todo tipo de desgracias, en caso de no realizar los supuestos “trabajitos” mágicos contra el mal de ojo que, supuestamente, pesaba sobre ellos.

Las denuncias por estafas esotéricas en 2007

Según el archivo de estafas esotéricas del autor, en 2007 se ha producido un incremento de operaciones policiales relacionadas con estafas esotéricas. Esto puede sugerir una mayor sensibilidad policial para con este tipo de delitos o bien que el aumento de denuncias es proporcional a un incremento en el numero de estafas cometidas. En febrero, por ejemplo, la Ertzaintza detuvo en Vitoria al “poderoso brujo africano” I. K., de 37 años, que había estafado 31.000 euros a una vecina de San Sebastián, tras someterla a una larga y costosa serie de rituales mágicos, llegando a cobrarle 300 euros por cada uno. Solos unos meses antes la misma policía autonómica de Euskadi había detenido a A. D., de 21 años, denunciado por haber estafado 5.000 euros uno de sus clientes, a través del timo de la “limpieza del dinero”, una de las formas de estafa que más se ha incrementado en España.

En junio agentes del Cuerpo Nacional de Policía detienen en Guadarrama (Madrid) al curandero Jorge Washington C. H., ciudadano ecuatoriano de 51 años, sobre el que ya pesaba una orden de busca y captura tramitada en Estados Unidos, donde el curandero había ejercido también como sacerdote, siendo acusado de abusos sexuales a menores. La detención se produjo en las inmediaciones del Complejo Cultural Residencial de Guadarrama, durante un retiro de “sanación interior”.

En octubre, y mientras el cerco policial se cernía sobre la banda de las “santera” en Mallorca, la Policía Judicial extremeña recibía varias denuncias contra la vidente Clara, una ciudadana brasileña recien afincada en Marida, tras abrir una consulta como vidente. Según el comisario Luis Ochagavia, la vidente había sido acusada de haberse apropiado de grandes sumas de dinero en efectivo, joyas y objetos de valor, de sus clientes.
Sin embargo el caso que ha eclipsado a todos los anteriores este año es el de la “vidente de los famosos”, Cristina Blanco. Conocida por sus intervenciones en televisión, y por contar entre sus clientes con afamados cantantes, actores y políticos, era condenada a 16 meses de cárcel, por el Juzgado de lo Penal nº 2 de Marbella, por el hurto de dinero, tarjetas de crédito y otros objetos de valor a sus clientes. Manuela Blanco, nombre real de la famosa vidente, era administradora única de la sociedad MICRISTA SL, en la que también figura como apoderado su marido Miguel Ángel Muñoz Martínez. Empresa, dedicada al estudio del esoterismo, la videncia, la astrología y el arte de la quiromancia, que gestionaba los ingresos de la vidente, y que le permitió adquirir una casa valorada en 138 millones de las antiguas pesetas en la elitista urbanización madrileña de Fuente del Fresno, y que esta año tuvo que cambiar por los calabozos de Marbella.

El negocio del "escepticismo" y los promotores de los charlatanes

Junto con los "viajes esotéricos" y el "ciber-ocultismo", el negocio del "escepticismo mediático" es el nuevo modelo de timo paranormal, cada vez más de moda. Lucrativas conferencias, rentables apariciones televisibas y subvenciones universitarias han convertido a exacadémicos o simples aficionados sin titulación, y en paro, en autoriades internacionales sobre cuestiones pseudocientificas. Y al igual que en el caso de los vendedores de misterios, no se requiere ninguna titulación para tan lucrativos negocios.
Pero en algunos casos el afan de lucro es tan desmedido que sobrepasa todo lo imaginable. Por ejemplo, resulta paradójico que autotitulados “divulgadores científicos” se profesionalicen en el pseudoescépticismo, beneficiándose de presupuestos universitarios, lucrativos artículos, libros, conferencias, programas de TV, etc, cuestionando videncia, curanderos o los “contactos extraterrestres”… Con solo una visita a la página web del autodenominado "periodista cientifico" (en realidad fotografo erótico) y extrabajador de la revista "cientifica" Contactos Extraterrestres, Mauricio Schwarz descubrimos que al mismo tiempo que rentabiliza sus artículos, conferencias, debates, etc, atacando a los videntes se lucra anunciando en sus páginas web a esos mismos videntes, curanderos y demás charlatanes del misterio. Como demuestran estas capturas de su web, en el caso de Mauricio Schwarz, no se trata de un anuncio aislado, sino de una practica tan habitual como lucrativa. El autodenominado periodista científico, conocido como el "hombre de la coleta" intenta desmarcarse alegando que no controla los anunciantes… pero el caso es que los mantiene para seguir cobrando, tanto de unos como de otros.

Como protegerse de los falsos videntes

Al incluir en google la palabra “vidente” aparecen más de 1.930.000 entradas. La mayoría, al menos las primeras páginas, son anuncios de profesionales de la adivinación que ofertan sus servicios, pero muchos de ellos son estafadores. En base al estudio publicado por el autor en la revista Policía, ya publicado en esta misma web, es posible seguir unas pautas para evitar las estafas esotéricas.

1. Los últimos casos procesados policialmente coinciden en que los falsos videntes realizaban campañas de publicidad no controlable lealmente, imprimiendo folletos que repartían en la calle, a través de buzoneo, etc.
2. Desconfíe del vidente que pasa consulta en un hotel o habitación alquilada. Procure siempre que la consulta sea un lugar "controlado".
3. Los precios por una consulta mántica (tarot, lectura de manos, astrología, etcétera) en el mercado esotérico oscilan entre los 20 y 60 euros. Una tarifa mayor puede indicar un abuso y una intención de estafa.
4. En caso de que le diagnostiquen un "mal de ojo" y le propongan un "trabajito" recuerde que, según la ley, un cobro injustificado de más de 300 euros está contemplado como delito de estafa; si la cifra reclamada es menor solo está tipificado como falta.
5. Desconfíe de aquellos videntes que por iniciativa propia se pongan en contacto con usted para advertirle de terribles desgracias que le esperan, de las que dicen pueden protegerles a cambio de dinero.
6. Jamás someta su dinero en efectivo, o joyas a rituales de purificación mágica, y si tiene el capricho de hacerlo utilice bolsas transparentes y no pierda el dinero de vista.
7. Siempre que sea posible acuda acompañado de un amigo a la consulta. Además de contar con un testigo presencial - que podría declarar en un juicio -, tendrá el consejo de alguien menos afectado por su problema, y por tanto más objetivo a la hora de detectar un posible timo.
8. Caso de entregar una gran suma de dinero a cambio de un trabajo de magia, exija un recibo o factura. Sólo así podrá demostrar el pago si se trata de una estafa. Si no le pueden expedir un recibo no pague en efectivo, hágalo con un cheque nominativo a nombre del vidente. Esto podría ser utilizado ante un tribunal como prueba.
9. Suponiendo que lo paranormal exista, estos fenómenos son aislados y escurridizos. Desconfíe del profesional que ostente alegremente supuestos poderes sobrenaturales, y si le es posible, consulte a un ilusionista. Cuidado especialmente con el truco de los huevos.
10. Y sobre todo, no tema denunciar una estafa. Ningún falso brujo que recurra al fraude tiene poderes mágicos reales para hacerle daño. De tener poderes no necesitarían recurrir al fraude.

Manuel Carballal
manuelcarballal.blogspot.com

lunes, 28 de enero de 2008

Jorge del Carmen Valenzuela Torres: "El Chacal de Nahueltoro"

El año 1960 fue para Chile inolvidable en muchos aspectos: se produjo el terremoto y posterior maremoto de Valdivia, se comenzó a escuchar por primera vez la música "rock and roll" y ocurrió uno de los crímenes más salvajes que se tenga conocimiento en el país, donde un campestre hombre asesinó a sangre fría a su conviviente y a los cinco hijos de ésta. Es la historia de José del Carmen Valenzuela Torres, más conocido como "El Chacal de Nahueltoro".
El 30 de abril de 1963, se encontraba Valenzuela con los ojos vendados en el interior de la Cárcel de Hombres de Chillán. Frente a él ocho fusileros esperaban las 7.20 de la mañana para disparar contra el asesino.Pero la historia de Valenzuela había comenzado hace 23 años. El Chacal nació al interior del paupérrimo fundo "Lo Bórquez", ubicado 24 kilómetros al interior de Chillán. Su único contacto con la civilización eran los vehículos y camiones que pasaban por la Panamericana, a 12 kilómetros del lugar. Su madre fue Malvina Torres Mella, que cuando murió el padre de Valenzuela se mudó con su hijastro, Ramón Valenzuela, hermanastro del Chacal.
Lo común que estos tres seres tenían era el alcoholismo y el analfabetismo.A la temprana edad de 9 años, Valenzuela huyó de aquel hogar miserable, aburrido de las diarias golpizas que caían sobre su espalda.Hasta los 21 años, José del Carmen trabajó como gañán en los fundos del sector, deambulando constantemente y bebiéndose los pocos pesos que lograba ganar. Además, infringía la ley con pequeños robos y hurtos. En los sectores marginales de la provincia de Ñuble, era conocido como “El Trucha”, “El Campana” y, más comúnmente, como “El Canaca”.
En julio de 1960, apareció en el fundo "Las Encinas" su morena figura. Quienes lo conocieron, lo describían de anchos hombros y sucios cabellos, tirillento, descuidado y barbudo.Fue entonces cuando Valenzuela conoció a la viuda campesina Rosa Elena Rivas Acuña, quien vivía con sus cinco hijos, cerca de las casas del fundo. El esposo de la mujer había muerto en una riña y ella ganaba trabajosamente el pan para sus hijos. El Chacal se allegó a su alero y ella vio en ese muchacho salvaje al hombre que podría ayudarla, sin imaginar el trágico final de la relación.Ya establecidos como pareja, fueron a vivir al sector de La Isla, cerca del puente sobre el río Nahueltoro. Bajo un frondoso quillay, Valenzuela construyó una quincha y allí se refugiaron todos como seres primitivos. Rosa criaba algunas gallinitas y lavaba ropas ajenas.
En sus tareas le ayudaban sus hijas Alicia, Rosina, Jovina y Judith cuyas edades fluctuaban entre los 10 y 4 años. Había además una guagua de sólo siete meses de edad, la hija menor del esposo muerto a puñaladas y que no había sido bautizada. El Chacal trabajaba un día sí y otro no, bebiéndose todos los pesos que llegaban a sus manos y los que ganaba la mujer.El día se tiñó de rojoEl 20 de agosto de 1960 fue un día que quedará marcado en la memoria de muchos chilenos. Ese día amaneció despejado en el sector de Nahueltoro. El frío y las lluvias de la noche anterior dieron paso a un sol tímido al principio, pero que con el correr de la mañana calentó agradablemente la tierra. Rosa Elena Rivas decidió aprovechar el día en ir a cobrar un dinero que le adeudaban por la venta de unas gallinas, en el cercano pueblo de San Carlos.
Acompañada de su hija Alicia, la mayor, emprendió el viaje.A media tarde estaba de vuelta, pero le había ido mal. El microbús había tenido un desperfecto y quedaron a mitad de camino, por lo que decidiendo regresar. En un bolsón traía seis panes y, en una calabaza, tres litros de vino. Al rato, la calabaza estaba vacía, y José del Carmen dormía un estupor alcohólico, del que despertó solamente para perpetrar su horrible crimen.Cuando comenzaba a oscurecer, Valenzuela despertó. Según su versión, todavía se encontraba ebrio y con ganas de seguir tomando. Fue entonces cuando exigió a la mujer que le diera dinero, pues sabía que ella guardaba en un canasto cerca de 8 mil pesos del dinero que recibía mensualmente del Seguro.
Rosa Elena se negó, aburrida que Valenzuela gastara gran parte de los ingresos del pobre hogar en alcohol.La mujer nunca imaginó la respuesta del Chacal ante la negativa. Ciego de furia se abalanzó sobre ella. En sus manos brillaba peligrosamente un cuchillo “machete” enclavado en un palo y que servía como guadaña. El primer golpe lo recibió la indefensa mujer en el medio del cráneo. Una triste y cruda leyenda estaba comenzando.Una y otra vez dejó caer su arma sobre su primera víctima. Estando en el suelo, completamente inmóvil, pero con los ojos aún girándole en las órbitas, recibió un profundo corte en el cuello. No conforme con ello, José Valenzuela alzó una piedra de aproximadamente 10 kilos de peso y la dejó caer con furia en el abdomen de Rosa Elena. Otra piedra de similar tamaño siguió a la primera.Lentamente se apartó el asesino del lado del cadáver. Se colocó su chaqueta y pensó en su acción.
Existían testigos, no había que dejar ninguno. Debía matarlos a todos. Corrió al lugar en que jugaban las niñas. Su garrote cayó una y otra vez sobre los indefensos cuerpos, hiriendo, dañando, aturdiendo, matando. Cada una de las criaturas fue sacrificada a la monstruosidad de un hombre. Alicia fue la última. Hincada suplicó por su vida e hincada estaba cuando la guadaña le rebanó el cuello.La sangre salpicaba la ropa del chacal. Volvió a la quincha y del canasto extrajó su botín. Seis mil quinientos pesos, el precio de uno de los crímenes más horrible que haya tenido conocimiento el país. Se iba ya dispuesto a abandonar el lugar de su acción, cuando vio la guagua que lloraba en el suelo. Quedaba algo por hacer. Se dirigió a ella y le puso el pie encima, cargando todo el peso de su cuerpo.
Después la dejó ahí, viva, pero con las dos piernas quebradas.Corriendo se fue del lugar en busca de refugio.Seis días después, el 26 de agosto, unos campesinos descubrieron el macabro cuadro. La guagua había muerto de soledad, de hambre, de dolor. Los cuerpos mutilados de las niñas habían sido semicarcomidos por los ratones y las aves de rapiña. La mujer tenía los ojos abiertos, mirando horrorizada al infinito.La noticia se esparció rápidamente por todo el país, generando estupor a quienes la escuchaba. La policía se puso inmediatamente a trabajar. Como fuera había que encontrar a este sextuple homicida.El 16 de septiembre, un cabo de Carabineros llamado José Peña Peña detuvo en el interior de una fonda, en General Cruz, cerca de Yungay, a José del Carmen Valenzuela Torres. De inmediato fue llevado hasta el retén local. Fue allí donde confesó ser el autor del crimen.
El caso lo tomó el Juez del Crimen de Chillán, Gabriel Poblete, quien después de exhaustivas investigaciones dictó un fallo de 30 años y siete días de presidio. "Clemente" fue como lo calificó la prensa de la época. El fallo fue llevado hasta la Corte de Apelaciones de Chillán, donde la condena fue cambiada: pena capital.Mientras el proceso era visto en los tribunales de justicia, Valenzuela comenzó a ser educado en el interior de la cárcel. Aprendió a leer y escribir, se convirtió al catolicismo e incluso comulgaba. Al cabo de dos años ya que no quedaba nada del Chacal que había cometido el brutal asesinato.El caso llegó hasta la Corte Suprema, la que retificó la condena previamente dictada. En tanto, el Presidente de la época, Jorge Alessandri, negó el indulto.El 30 de abril de 1963, en la madrugada, Valenzuela recibió la comunión. Luego, los ocho fusileros dieron término a su vida. Nunca se olvidaría el caso del Chacal de Nahueltoro.
S. Felipe

miércoles, 16 de enero de 2008

ETA: Terrorismo, matriarcado vasco y sacrificios humanos

El País Vasco no ha asimilado la violencia cotidiana. En medio de un rechazo cada vez más unánime, el terrorismo sigue existiendo apoyado por un 12-14% de la población y, la sociedad se siente impotente contra él. Nos equivocaríamos si percibieramos solo un fondo político-social en el terrorismo. Quienes hemos tenido la ocasión de entrevistar etarras o ex-etarras, leer sus publicaciones y documentos, hemos podido constatar la extrema pobreza intelectual de la banda. La “ideología” etarra no es más que una cobertura de lo que podríamos llamar “un estado de espíritu”.

¿Qué impulsa a unos jóvenes a entrar en una organización terrorista? ¿por qué el terrorismo y la violencia han arraigado en el País Vasco con una intensidad desconocida en cualquier otro lugar del mundo desarrollado?Todos los intentos de aproximación al fenómeno etarra se han realizado desde el punto de vista político o sociológico y, por tanto, las respuestas han sido necesariamente parciales, en tanto se refieren a los fenómenos más superficiales de la conducta humana. Nuestra intención es analizar el terrorismo vasco desde una perspectiva psicológica y antropológica

ETA: JOVENES Y VARONES
Lo esencial de ETA, desde sus orígenes, ha estado constituido por militantes extremadamente jóvenes. La misma organización nació de un grupo juvenil –“Ekin”- en el curso 1953-54, formado por estudiantes de la Universidad de Deusto que atrajo a las juventudes del PNV. Esta constante se ha mantenido hasta nuestros días. Si bien los comandos más experimentados y que realizan acciones de mayor envergadura, están compuestos por individuos maduros, lo esencial de ETA y del electorado de HB sigue siendo un público extremadamente joven. Los etarras de mayor edad, son pocos, casi a título de excepción y protagonizan buena parte de “arrepentimientos”.

Históricamente, las mujeres apenas han estado presentes en ETA, ni a nivel de base ni de dirección; "Yoyes" no fue solo la única mujer que llegó al Comité Ejecutivo de ETA, sino que, además, terminó asesinada por sus ex-compañeros; incluso en la “galaxia etarra”, las mujeres están presentes en un porcentaje anómalamente disminuido. ETA y su entorno, es “cosa de hombres”. ¿Podemos extraer alguna conclusión?

EL MATRIARCADO VASCO
La sociedad vasca es telúrica y matriarcal. El drama del nacionalismo radical es precisamente éste: a la hora de destacar el factor diferencial, lo que se están destacando son los aspectos telúricos y ginecocráticos del pasado ancestral. Y esto no hace sino generar una contradicción exasperante entre una sociedad machista (recuérdense los chistes que circulan al respecto) cuyas raíces son matriarcales.

Las sociedades pre-modernas hicieron del factor religioso el eje de sus vidas. La tradición se solidificaba y conformaba en torno al factor religioso. El pueblo vasco ha sido un pueblo extremadamente religioso. En la antigua religiosidad vasca se muestran más detalladamente carácteres telúricos y ginecocráticos. El hecho de que el catolicismo haya impregnado hasta la médula la psicología vasca es algo meramente accidental: paralelamente, han sobrevivido las leyendas y mitos precristianos.

Mari está situada en el centro del panteón vasco. No es, sin embargo, una diosa, sino más bien una especie de genio de la Tierra y de la Naturaleza. Su vivienda está en el interior de la Tierra y se comunica con la superficie a través de cuevas y barrancos. Se la representa con pies de oca o de cabra, puede ser un árbol parecido a una mujer o bien un zarzal; en el valle del Baztán es un macho cabrío y en Oñate una novilla. Es la Madre Tierra, la Gran Diosa neolítica, dispensadora de vida y gracias a la cual todo existe. En otro tiempo, toda mujer vasca era una perífrasis simbólica de Mari.

No hay nadie por encima de Mari y, en modo alguno, su marido, Sugar, representado frecuentemente con forma de serpiente, animal telúrico, por lo demás. Mari tuvo dos hijos, Atarrabi y Mikelats, sobre los que circula un ciclo legendario extremadamente rico; uno de ellos es bueno y el otro malo... Del Todo telúrico, nace la Dualidad, representada por los dos hermanos antagonistas.

Hasta no hace mucho, cuando un vasco se iba de su casa para vivir en casa de la esposa, adoptaba el apellido de ésta. La herencia la recibía no en tanto que tal, sino como marido o hijo de la “Señora de la casa”, “etxekoandre”. La casa supone una progresión en relación a la caverna primitiva; era en la caverna donde habitaban todos los seres superiores y, en especial, Mari.

El caserío tiene tanta fuerza y arraigo en la cultura vasca que sus habitantes, implícitamente, se consideran a sí mismos propiedad de la casa; al hablar de alguién se dice “Fulano de Tal, de la casa de...”. La casa no pertenece solo a los vivos, sino también a los muertos. En las cavernas neolíticas vascas se han encontrado enterramientos situados, no en las profundidades, sino en la entrada. La costumbre ha persistido con el paso de los milenios. En algunos caseríos los niños muertos sin bautizar, son enterrados en el jardín de la dueña de la casa, donde solo ella puede plantar flores allí. La mujer fue hasta ayer la sacerdotisa del hogar, como en un tiempo excepcionalmente remoto lo fue de la Naturaleza. En este culto dispensado por la mujer, honrar a los ancestros era capital.

Junto a Mari figuran otros personajes igualmente femeninos: las lamias, mujeres palmípedas, las sorgiñas que presiden los nacimientos, Eguzkia, el Sol, y Ilargia, la Luna, igualmente femeninas en la mitología vasca; Ama Lur, la Madre Tierra, es otro de los avatares de Mari, y así sucesivamente.

EL GRUPO SANGUINEO VASCO
Exiten dos grandes grupos de religiones y cosmogonías: las de naturaleza masculina y solar y las de carácter telúrico, femenino y lunar. Este hecho, ha determinado los grandes conflictos históricos: Roma contra Cartago, Dorios contra Minoicos, etc. La religión vasca pertenece al grupo telúrico y lunar. Podemos establecer que su origen es similar a la del resto de pueblos que tienen idéntico simbolismo religioso. El grupo sanguíneo nos ayudará a perfilar la respuesta al problema de los orígenes vascos.

El grupo sanguíneo dominante entre los vascos autóctonos es el 0 (entre un 75 a 80%). Tal proporción solamente se da entre pueblos atlánticos (escoceses, irlandeses, islandeses), en Creta, Cerdeña, Canarias, Azores, algunas zonas de Túnez y poco más. La sangre 0 está ligada a pueblos marineros y disminuye a medida que vamos dejando atrás el Atlántico. La sangre A, por el contrario, está presente de forma mayoritaria, a medida que nos remontamos hacia el Norte de Europa y disminuye cuando descendemos. A pesar de las migraciones y los cambios provocados por las invasiones, es posible percibir perfectamente que allí donde las religiones de tipo solar fueron hegemónicas, la sangre dominante era del grupo A y cuando predominaron las telúricas y lunares, la sangre fue de grupo 0. Y es así como podemos hablar de dos grupos de mitos que aluden a ubicaciones geográficas muy concretas que se corresponden con grupos sanguíneos y con formas religiosas.

Los mitos de los pueblos que ostentaban religiones solares y sangre A, afirmaban que su lugar de procedencia era el Polo, el Norte, Hiperbórea o Thule, mientras que los pueblos telúricos y lunares, de sangre 0, se querían hijos de la Atlántida, del Oeste o de Occidente. Aun existiendo un misterio del origen vasco, por su religiosidad pertenecen a este segundo grupo. Tal es su origen mítico... Si los escrúpulos, impiden hablar de la Atlántida en el caso vasco, habrá, necesariamente que aludir a “pueblos marineros”, pues no hay ni uno solo en donde la sangre 0 y la religión telúrica predominen, que desconozcan las rutas marítimas.

LAS INICIACIONES GUERRERAS EN LA SOCIEDAD VASCA
El pueblo vasco recibió poca aportación de sangre A. Euskal-Herria quedaba lejos de las áreas de colonización griegas. Las legiones romanas, apenas se internaron y los pueblos germánicos tampoco penetraron. Leovigildo y los visigodos arrinconaron a los vascos en sus valles rodeados de montañas. Los vascones perdieron La Rioja y Navarra. Cuando los musulmanes ascendieron hasta Poitiers, no se preocuparon de penetrar en el País Vasco.

Solo en el siglo XIX, la industrialización hizo necesaria la presencia de mano de obra nueva y la burguesía local hubo de apelar a la emigración. Esta prosiguió hasta hace poco. Euskal-Herria dejó de ser una sociedad estanca, encerrada en valles y caseríos, la industrialización trajo emigración trajo emigración y ésta diversidad cultural. Las doctrinas nacionalistas de Sabino Arana, constituyeron un reflejo de autodefensa para preservar la identidad vasca. Para entonces, era inevitable que el matriarcado originario entrase en conflicto con el sistema patriarcal que, no solo rodeaba a Euskal-Herria, sino que había penetrado con la inmigración. En el fondo, el nacionalismo, con su culto a la tierra natal, no es sino una muestra evolucionada de telurismo.

Ya desde la Edad Media, la sociedad vasca, especialmente los jóvenes varones, terminaron por experimentar una incomodidad existencial. Su problema consistía en huir del matriarcado originario y construir una sociedad patriarcal a imagen de los pueblos vecinos. Para ello se sirvió de los mecanismos iniciáticos y, en particular, de las iniciaciones guerreras que les ayudaban a afirmarse como varones y zafarse del dominio matriarcal. Frecuentemente las sociedades telúricas producen civilizaciones guerreras.

Permanecen rastros de estas iniciaciones en ciertas danzas que todavía hoy siguen practicándose. En la “mascarada” de Zuberoa o en la “Axeri dantza” de Azuma, en las fiestas de Carnaval de muchos pueblos vascos, los jóvenes imitan la conducta del zorro o del lobo, animales típicamente guerreros; luego deben mostrar su habilidad como jinetes, decapitan aves y danzan con espada y palo. El baile de “Orratzakoa” es particularmente significativo: los danzantes se colocan uno tras otro con las piernas abiertas formando una especie de túnel que cada uno de ellos debe atravesar a gatas. Al llegar al final, el primer bailarín lo pone de pié agarrándolo por las axilas. Evidentemente se trata de la dramatización de un parto. Bruno Bettelheim escribe a propósito que uno de los fines del ritual de iniciación masculina podría consistir en afirmar que “también los hombres pueden engendrar hijos”. En el País Vasco existía la costumbre de la "covada", pantomima consistente en que el padre se acuesta en el lecho de la esposa que acaba de dar a luz, simulando los dolores del parto, mientras la madre se incorporaba para realizar los trabajos cotidianos... Lejos de ser una costumbre desprovista de sentido, supone una aspiración a asumir la generación del hijo y tener potestad sobre él. Se trata, en definitiva, de una reivindicación patriarcal en un marco en el que su función está disminuida.

Mediante la iniciación, el joven que ha nacido en una sociedad dominada por lo telúrico, intenta zafarse de esta influencia que considera contraria a su naturaleza y establece su hegemonía en el seno de una sociedad de hombres. A través de la iniciación, el joven muere como adolescente -equiparado a las mujeres y a los niños-, es arrancado de los vínculos que la unen a la madre y entra en la comunidad de los hombres. Su equivalente moderno son las “peñas” y “sociedades gastronómicas” o algunas fiestas locales cerradas hasta hace poco a las mujeres vascas.

EL MECANISMO PSICOLOGICO DE LA VIOLENCIA ACTUAL
Este esquema ha funcionado durante milenios hasta que el mundo moderno lo ha arrojado al baúl de lo irracional. Caro Baroja decía que cuando se cierra la puerta a lo mágico, vuelve a entrar por la ventana. Aquí está precisamente el motivo de porque ha arraigado con tanta fuerza el terrorismo y la violencia callejera. El Euzkal-Herria ha sufrido el mismo proceso de abandono de las tradiciones que otros pueblos occidentales, se ha cerrado la puerta a lo mágico. Sin embargo el proceso iniciático se ha reconstruido en forma de terrorismo y de violencia callejera. Mediante estos dos fenómenos, una parte de los jóvenes vascos se afirma como “hombres” realizando actos terroristas y de violencia callejera, pobres remedos de acciones “guerreras”, gracias a las cuales, olvidan su carácter de adolescentes en régimen de dependencia de la Madre. Huyen así del mundo matriarcal y se refugian en el patriarcal. Los “Comandos Y de Apoyo a ETA” y los jóvenes violentos de “Jarrai” entran perfectamente dentro de este esquema que explica porqué su militancia es siempre corta en el tiempo. La iniciación es un momento de tránsito, no una situación estable que pueda prolongarse muchos meses.

La iniciación en las sociedades antiguas venía prologada de un período de retiro en el que el joven, solo o en compañía de los que están en su misma situación, se prepara para la prueba (el joven que se integra en "Jarrai" o en los "Comandos Y", pasa por "cursos", "seminarios" de formación como primer acto de su militancia). Luego, como en todo rito de este tipo, viene la “aventura iniciática”; entre los jóvenes africanos se tratará de cazar a un león o a un animal salvaje, en Creta había que montar a un toro; los jóvenes urbanos occidentales, en unos casos, irán a los estadios de fútbol a animar a su equipo y buscar el enfrentamiento violento con los hinchas contrarios y en el caso de los radicales vascos, se tratará de vivir su aventura lanzando un cóctel molotov contra una entidad bancaria, incendiando un autobús o destrozando el mobiliario urbano. Al cabo de un tiempo, cuando el joven ya ha mostrado su virilidad y valor, cuando gracias a una serie de acciones violentas, logra sentirse “hombre” y ser reconocido como tal por sus compañeros, ya no precisa más de la organización activista y reemprende una vida normal. Apenas se contentará con votar a HB como recuerdo de su período de militancia activa.

ETARRAS CON UN PIE EN LA ATLANTIDA
En 1998 quien se vincula a una organización como ETA, lo hace por motivos irracionales, causas psicológicas inconscientes o impulsos irreflexivos. El etarra se siente atraído hacia esa organización por que piensa que, gracias a ella, superará su estado de dependencia matriarcal y se afirmará como hombre a través de una serie de pruebas iniciáticas (actos terroristas).

Hay muchos datos en la historia de ETA que abundan en dirección de lo ya expuesto. Uno de los primeros teóricos de ETA, Federico Krutwig, mezclaba elementos muy disparen con la ideología marxista. Krutwig tenía ascendencia alemana; excepcionalmente erudito, entró en la Academia de la Lengua Vasca. Su implicación con ETA le obligó a exiliarse en Bélgica. Krutwig tuvo parte de responsabilidad en el decantamiento de ETA hacia la lucha armada. En uno de los textos más difundidos entre los nacionalistas radicales de los años sesenta, intenta sintetizar sus orígenes germano-vascos: “La tendencia hacia las ciencias secretas y el ocutismo son uno de los rasgos resaltantes del carácter vasco que lo acercan en mucho a un sentimiento parecido que existe entre los pueblos germánicos. Por otra parte, no sólo en los libros ocultistas sino también en la literatura teosófica, los vascos juegan un papel importante como descendientes de la raza “atlántica” que precedió a la llamada “arya”, entendiéndose por estas palabras algo muy diferente a lo que la ciencia enseña”.

El teórico etarra conocía la obra de la ocultista Helena Petrovna Blavatsky, cuyas obras hicieron furor en los últimos años del siglo XIX. La Blavatsky sostenía que distintas razas se irían superponiendo y "guiarían la evolución de la humanidad"; una de ellas era la “raza atlántica” a la que sucedió la “raza arya”, que daba como hegemónica en el momento actual. Para la Blavatsky, la raza vasca es un residuo del “ciclo atlante”. Y tal es la tesis que recoge Krutwig, lo cual demuestra que los primeros etarras sí tenían presente tesis ocultistas e insertaban –incluso los marxistas- su nacionalismo en un terreno místico. Como curiosidad cabe decir que el Partido Nazi fue creado en 1918 por miembros del "Grupo Thule", organización ocultista o, como ellos decían, "ariosófica". La "ariosofía" estaba inspirada también en las teorías de la Blavatsky, debidamente germanizadas...

SIMBOLOGIA ETARRA
ETA ha tenido distintos símbolos a lo largo de su historia. En un primer tiempo se limitaron a utilizar el lauburu, svástica vasca, o simplemente las siglas como logotipo. Finalmente, a lo largo de los años setenta, se fue extendiendo, a partir de la VI Asamblea, la utilización del hacha y de la serpiente.

El hacha es, tradicionalmente, un símbolo de sacrificio y de cólera, emblema de fuerza, dureza y penetración. Contrariamente a las hachas de doble filo propias de los pueblos indo-europeos, cuyo significado no es solamente destructor sino también creador, el hacha utilizada por ETA quiere ser símbolo de dureza (“duros como el hacha, sigilosos como la serpiente” decía el slogan de ETA). El hacha etarra pretende ser un símbolo de virilidad, atenuada por el símbolo femenino de la serpiente que la rodea y estrecha. El conjunto es andrógino (hacha masculina y serpiente femenina) y refleja hasta cierto punto el drama psicológico de la banda terrorista: hombres con la sensación de estar disminuidos en el seno de una sociedad matriarcal, que solamente logran afirmarse mediante una dureza y virilidad fálica (Federico Krutwig, una vez separado de la organización, explicó que, el “cojonímetro era la medida de todas las acciones”...). Otro militante, igualmente separado, José María Escubi Larraz, pinta un cuadro muy particular de los etarras en fuga y de su actuación cuando eran acogidos en algún caserío: “Cuando nos cobijaban en alguna casa, debíamos adaptarnos a su régimen de vida, ayudar en la cocina, cuidar de los niños, hacer las camas, etc.”, en otras palabras, todas las actividades tradicionales propias de las mujeres vascas...

EL TERRORISMO COMO FORMA DE SACRIFICIO HUMANO
Lejos de ser una organización madura, en la que sus militantes tienen integrado el consciente y el inconsciente, ETA muestra rasgos, cada vez más primitivos y degradados. Los factores subpersonales (traumas, frustraciones, bagaje inconsciente heredado, virilidad fálica, complejos e inhibiciones) se imponen a cualquier otra consideración lógica, política o estratégica.


En el momento de justificar sus crímenes los militantes etarras y en lo irracional de sus objetivos, ponen de manifiesto la estructura arcaica y primitiva de sus resortes psicológicos. La pobreza de sus argumentos contrasta con la desproporción de sus crímenes. Haciendo abstracción del primitivismo de sus justificaciones, tras el terrorismo reaparece la vieja teoría universal del sacrificio humano, practicado en tantas latitudes: el sacrificio de unos debe servir para restablecer el orden cósmico y salvar a la comunidad. Se ofrece sangre inocente a los dioses -y muy frecuentemente a las diosas- para que intercedan en los asuntos de los hombres y les concedan aquello que piden. La víctima expiatoria se convierte intermediario entre el dios y el hombre. En ocasiones es necesario que la víctima sufra hasta lo indecible antes de ser ejecutada (pensamos en Ortega Lara), eso garantiza que su sacrificio surtirá sus frutos. El esquema utilizado por todas las sociedades que han practicado sacrificios humanos es aplicable también al terrorismo moderno. Pero lo que era propio del neolítico, hoy adquiere su auténtica dimensión de salvajada.

ETA y su entorno precisan asistencia psiquiátrica y seguimiento psicológico antes que negociación. Etarras y radicales son, ante todo, enemigos de sí mismos, antes que enemigos de la sociedad que les ha visto nacer. Solamente un proceso psicológico mal asumido de rechazo del universo de la Madre, ha sido capaz de generar en la sociedad vasca el cáncer terrorista. No todo el terrorismo vasco deriva de esta componente, pero, al menos a nivel inconsciente, es la más importante. ETA y el terrorismo armado son, antes que una ideología o un proyecto político, una patología del alma. Y como tal hay que tratarlo.

domingo, 23 de diciembre de 2007

20 aniversario de la Escuela de Criminología de Cataluña

Recibo hoy la invitación de Santiago Martínez, a los eventos que tendrán lugar el año 2008 que ahora comienza, con objeto del 20 aniversario de la Escuela Catalana de Criminología que dirije.
La Escuela Catalana de Criminología es, sin duda, un referente en la criminología española, habiendo desfilado por sus aulas miles de funcionarios tanto de Guardia Civil como del Cuerpo Nacional de Policía u otros cuerpos policiales y/o de investigación o analisis del delito.
Para quienes hemos sido alumnos de la escuela, tanto en los cursos normales como en cursillos de especialización, este 20 aniversario supone un acontecimiento a celebrar. Por eso la ECC ha organizado este año, y con motivo de esta conmemoración, una serie de jornadas monograficas dedicadas a temas de gran interés criminológico, destinadas principalmente a los alumnos y exalumnos de la ECC, pro con la posibilidad de asistencia externa.
Además de dos jornadas dedicadas a "El homicidio en el siglo XXI (con especial interés en el caso de Ciudad Juarez)", y "Balística en el siglo XXI", la ECC también ofrecerá en este aniversario seminarios de actualización sobre: "Los factores delincuenciales", "Los criminales seriales" y "Las drogas de mercado". Sin duda, y como siempre, todas ellas de enorme interés para los amantes de la investigación criminal.