domingo, 31 de diciembre de 2006

John Douglas: De profesión perfilador

Criminología
John Douglas. Su nombre es sinónimo de "perfilación criminal". Trabajó durante 25 años para el FBI, de los cuales 15 a la cabeza de la Unidad de Investigación Especial (conocida como Unidad de Ciencias del Comportamiento). Durante todo ese tiempo, junto a Robert Ressler, llevó a cabo estudios sobre los distintos tipos de crímenes sexuales e interrogó a distintos asesinos en serie como John Wayne Gagy, Ed Kemper, Sirhan Sirhan y David Berkowitz, el Hijo de Sam. Desde que se ha retirado del FBI, sigue en activo participando en conferencias y seminarios, además de asesorar sobre este tema en privado.La finalidad de esta entrevista es responder a las preguntas que nos hacemos continuamente, como por ejemplo qué hay que hacer para ser un perfilador criminal, como acceder al FBI, en que academia se puede aprender a perfilar, etc.A pesar de que se le notaba cansado por tanta actividad a la que se ve sometido, Douglas respondió a cada pregunta concienzudamente. Fue amable, atento y de lo más educado. Cuando hablas con él, quiere saber cosas de ti, pero no en el sentido de que te sientes examinado sino que parece sinceramente interesado. Me preguntó cosas como que dónde vivía y me contó casos interesantes que habían ocurrido donde yo vivo. La información de esta entrevista será muy útil a todas aquellas personas que quieran entrar en este campo, porque esta persona que ya ha "caminado el camino" les enseñará los pasos correctos a seguir. Me preguntaron si la entrevista había cumplido con mis expectativas, y mi respuesta fue: más de lo que había esperado, definitivamente.

¿Cuál es su definición de perfilación criminal?Es una reconstrucción del comportamiento de un sujeto desconocido a partir del análisis de las pruebas de la escena de un crimen, de la autopsia, de las fotografías del lugar del crimen y de los informes preliminares que realiza la policía. También es muy importante el análisis detallado de la víctima. Posteriormente se contrasta toda esa información. De esta manera, yo intento hacer un diagnóstico de cada caso particular: que es lo que motiva al criminal y que persona pudo haber cometido ese tipo de crimen.Un perfilador se basa mucho en su experiencia con los casos en los que ha trabajado y en las entrevistas que ha hecho a lo largo de los años. Y no todos los perfiladores son iguales, no se forman de la misma manera. Los hay buenos y los hay mejores.

Para ser perfilador, ¿es necesario acceder al FBI o sirve una educación universitaria?Se precisa algún tipo de formación universitaria porque se va a necesitar mucha claridad en los análisis escritos. También hay que tener cierta habilidad en la palabra, ser convincente, ser persuasivo pero no redundante o exagerado. Es importante la destreza en la escritura porque uno debe ser capaz de redactar análisis y pericias para los juristas, y la redacción de éstos influye en el hecho que puedan ser tenidos en cuenta o no.

La educación universitaria en sí -pensando en la gente que trabaja para mí- tienen una mezcla de licenciaturas en psicología, derecho, y algunos gestión empresarial.Hoy, y también cuando estaba en la unidad del FBI, buscaba sobre todo a gente con experiencia en leyes criminales o que hubiesen trabajado en el ámbito criminal.

Recomiendo una licenciatura en psicología, pero en el área de psicología forense. Hay varias escuelas que imparten cursos de psicología criminal y en un futuro existirán muchas más. Conozco sobre todo la Universidad John Jay en Nueva York y la George Mason en Virginia.

Para un perfilador, en algún momento dado será necesario aplicar un conocimiento avanzado en esta materia. Hay que hurgar en la mente de los criminales e interrogar a violadores, asesinos, pedófilos y demás, para entenderlos y sentir lo que ellos sienten.Mi consejo para la gente que hace esto o para los que quieren entrar en este campo y quieren ser buenos, es que se debe estudiar el crimen previamente. Siempre lo enfatizo en todos los libros: estudiad el crimen. Y si es posible estudiad fotografías de la escena de un crimen, las autopsias. Uno debe ser capaz de entrar en una prisión y encontrarse con los criminales, o ponerse en contacto con la policía para obtener información. Hay que estudiar los informes psiquiátricos para ver como son realmente, su lado oscuro. Porque si uno no va a entrevistarlos de manera fría, como mucha gente en la profesión de la salud mental, te acabarán manipulando. Son maestros manipuladores.Si no aceptan la responsabilidad por el crimen, no la aceptarán de ninguna manera.Echarán la culpa a otras personas o disminuirán su involucramiento en el crimen. No dirán nada acerca de las víctimas, de lo que pasó durante la agresión, qué dijo la víctima o que le dijo él a la víctima.La gente que se dedique a la perfilación ha de tener madera de actor, porque no se puede estar entrevistando a un asesino con la boca abierta y los ojos como platos. Hay que permanecer con una actitud indiferente, atacando sus egos, siendo muy respetuoso con su intelecto. Para entablar la conversación, puedes recordar el caso de una víctima determinada, por ejemplo, pero no se puede hacer una interrogación como si tuvieses que cubrir un cuestionario.Tienes que estar muy atento a todo lo que está pasando en ese momento, sin distracciones, como estar anotando sus respuestas, y siempre mirando a los ojos del interrogado. Luego pregunta cosas específicas de los crímenes, de lo que sucedió antes y después del crimen. Puede que no confiese nada en las primeras entrevistas, pero con el tiempo lo hará, porque al asesino, el hecho de recordar el momento del crimen le produce un estímulo placentero que querrá revivir.

¿Hay algún requisito físico para ingresar en el FBI?Sí, es muy parecido a hacerte un seguro. Si alguien está interesado debe ponerse en contacto con la oficina del FBI en alguna gran ciudad y pedir que le manden información. La visión debe ser perfecta o corregida con gafas, y tienes que estar en buena condición física porque el entrenamiento al que te van a someter en la academia del FBI va a ser riguroso.

Otra cuestión son las armas. Hay gente que no se siente cómoda con la posibilidad de tener que usar un arma, y tendrán que ser capaces de dispararla tanto como diestros, como zurdos, como con ambas manos. No es necesario que sepas al entrar siempre que no te mueras de miedo o estés en contra de la idea de disparar a alguien bajo ningún concepto. De hecho, a veces es mejor entrar sin ninguna experiencia con armas, ellos te enseñarán a usarlas correctamente.

Lo que a veces veo en las mujeres que ingresan, es que tienen que trabajar su fuerza en las manos y en los antebrazos para poder utilizar las armas con ambas manos, la fuerte y la débil, así como desarrollar la fuerza de la parte superior del cuerpo haciendo flexiones y dominadas.

Y luego las materias académicas se centran en: ciencias del comportamiento, derecho, gestión, antropología forense y comunicaciones. Ahora además tienen un curso de conducción de alta velocidad en la Academia del FBI en el que te entrenan para las persecuciones a gran velocidad, parece interesante.

El proceso total de entrenamiento lleva unas 14 o 15 semanas, y después te colocan en una oficina, normalmente en una de las principales ciudades de Estados Unidos. Habitualmente no obtienes un puesto en la oficina de tu elección hasta que no has estado unos cinco años o más. Si tomas el camino administrativo, e incluso el llegar a ser perfilador es una avance administrativo, vas a tener que hacer más mudanzas todavía, probablemente vuelvas a Washington, DC.

La edad media de un nuevo agente ronda los 28 o 29 años. No puedes ingresar si has cumplido los 37 y te puedes retirar tras 20 de años de servicio o cuando cumples los 50. Si tenías 25 te puedes retirar a los 50, si entraste con 32 te puedes retirar con 52. Lo que no puedes es superar los 57 años de edad.

¿Cuál es su opinión de la perfilación inductiva frente a la deductiva?En este asunto de la perfilación inductiva frente a la deductiva, tal y como se ha definido, yo diría que practico ambas. Yo no digo: "en el 80% de los casos un tipo determinado de persona conduce un determinado tipo de coche por lo tanto voy a introducir ese tipo de coche en la investigación". No hago eso. Cada caso es diferente. Me apoyo fuertemente en la evidencia forense, no puedo ignorarla. Quiero decir que esta es la base, que el crimen es un reflejo del autor, que el comportamiento refleja la personalidad. Nos apoyamos en la evidencia y solo te puedes afirmar en esa evidencia en la escena del crimen. En consecuencia lo que yo intento es reconstruir el crimen con los datos forenses, apoyándome en los informes de la autopsia (no puedes hacerlo sin esta información). Una vez tienes toda esta información es cuando empiezas de verdad, te apoyas en tu experiencia, y llegas a un diagnóstico.

He visto y he oído habar de "perfiles de una página", pero no queremos tanta información en un papel porque no queremos esto danzando por ahí y que acabe en los periódicos. Así que lo único que los perfiladores pondrán por escrito, que es a lo que en realidad miramos, es el motivo. Realmente las cosas que vienen en el Manual de Clasificación de Crímenes (Crime Classificatión Manual), han sido probadas por los canadienses y las han encontrado muy válidas. Fiscales y abogados defensores lo usan, probablemente más que cualquier otro libro, a la hora de establecer el motivo, la firma o el modus operandi. El Manual de Clasificación de Crímenes fue el fundamento de mi disertación, así que cuando hacemos un perfil buscamos un motivo para reconstruir el crimen. Por ejemplo, cuando yo actuaba como experto, sin remunerar, para la familia de Ron Goldman durante la causa civil, Daniel Petrocelli me pidió que reconstruyese el crimen para saber el motivo. Por eso en la deducción / inducción lo importante es que todo se apoya en la evidencia y todo lo que pondrías por escrito sería eso, no pondrías: hombre blanco, de tal edad, con esta educación ni nada por el estilo. Lo cierto es que lo que verás en papel, si es que alguna vez lo ves, serán informes de una página, pero el resto del informe se hace por teléfono, de forma más personal con la policía. No tendrá cuatro o cinco páginas.

¿Por quién sientes un mayor respeto en este campo?Ha quien realmente respeto en el área del análisis criminal es a Roy Hazelwood y a Ken Lanning. A Roy Hazelwood en el área de la violación interpersonal y a Ken Lanning en el secuestro y abuso de menores. Creo que Keneth sigue en el Bureau, aunque ya puede retirarse. Ellos se han metido a fondo en esta porquería y tú sabes porque también, ambos han enfermado, como yo, en su trabajo. No es que sea un requisito, pero cuando ves gente así entiendes la dedicación y pasión que sienten por esto, por su trabajo, al que dedicaron sus vidas y su salud. A veces sacrifican incluso sus familias por hacer esto y ayudar a otros. Cuando veo otros nombres... no conozco otra gente como esta por ahí, sólo hay un puñado de gente que yo realmente respete.

Oímos el término "Ciencias del Comportamiento" ¿Qué es eso?Ciencias del Comportamiento... no me gusta utilizar el término "Ciencias del Comportamiento". Cuando entré en el Bureau se llamaba "Unidad de Ciencias del Comportamiento", entonces se separó, mientras yo hacía el programa de perfilación se llamó "Unidad de Apoyo a la Investigación de Ciencias del Comportamiento" y "Unidad de Instrucción del Estudio de las Ciencias del Comportamiento". Eso duró unos dos años y cuando llegue a ser el jefe de la unidad le cambié el nombre a simplemente "Unidad de Apoyo a la Investigación". Creo que puedes adiestrar a mucha gente para hacer esto sin necesidad de que tengan un doctorado ni nada parecido en Ciencias del Comportamiento. He tenido gente, como te digo, sin títulos de ningún tipo, que eran simplemente brillantes, muy creativos y con la cabeza muy bien amueblada, no había ninguna necesidad de las Ciencias del Comportamiento ahí. Quiero alinearme con la investigación criminal.

No quería utilizar términos como esquizofrenia paranoide o psicópata. Acuñé mis propias clasificaciones de organizado, desorganizado y mixto y traté de establecer descripciones de los crímenes. Incluso los libros como el Manual de Clasificación de Crímenes se inclinan más hacía la investigación que hacía las Ciencias del Comportamiento. Cuando comencé con el estudio fue una sorpresa para mí el ver que los estudiosos del comportamiento no tenían las investigaciones sobre los casos. Ni siquiera se interesaban por las historias personales de los criminales, sino que lo que les interesaba era estructurar las subclasificaciones de estos sujetos, así a Charles Manson le llamaban cualquier cosa desde esquizofrénico paranoide a psicópata, lo que a las fuerzas policiales no nos decía nada. Nosotros relacionamos todo con el crimen. Digamos, por ejemplo, que el criminal es muy desorganizado. ¿Por qué una escena del crimen llega a ser organizada? Podría mostrarnos, como en el caso OJ Simpson/ Nicole Brown-Simpson, que la persona puede haber entrado en ella de forma premeditada. ¿Cómo lo sabemos? Bueno, el cuchillo había sido traído de fuera, estaba el guante, estaba la gorra dejada en la escena. Pero entonces ocurrió algo y es que, en Ron Goldman, se encontró con un adversario que puso una resistencia infernal, tuvo muchos problemas controlándole, él no era un asesino profesional. Eso le dio la apariencia desorganizada a la escena del crimen y, como tal, la describimos.

O te puedes encontrar con una escena del crimen muy desorganizada. ¿Por qué? Bueno, la persona puede ser muy joven o estar alterada en ese momento. Las drogas o el alcohol pueden alterar la apariencia de un crimen provocando dejadez. Por lo tanto, ante una escena del crimen como esta te preguntas que aspecto tendrá el tipo de persona que estás buscando. Después describes al autor con esas mismas características, de nuevo el comportamiento refleja la personalidad. El caso de OJ Simpson sería diferente porque él estaba fuera de control, no podía controlar a su víctima, pero una vez salió de allí y se limpió podías ver un individuo muy controlado y rígido en la fase posterior al crimen.
La mayoría de las personas que han hecho objeciones a la terminología organizado, desorganizado o mixto no comprenden que cuando haces un perfil no vas a través de una lista, como una columna en un libro. Las características se cruzan durante el crimen. Puede haber características de ambos lados, no es decir: "Vale, saca el perfil de desorganizado y mándalo a San Luis, atrapemos a los desorganizados y mandémosles a Mobile". Así no se hace.

Otra cosa que mucha gente no comprende es que hay casos que no son adecuados para a perfilación. Punto. No engañas a nadie, se le dice a la persona que lo solicitó desde el principio. Pero no termina ahí, puedes seguir prestándole ayuda. Una de las cosas que intenté desarrollar fueron instrumentos de investigación desde la escena del crimen a la sala del juzgado. Así que si no puedo hacer un perfil porque hay un tipo en Nueva York disparando a mujeres en el trasero con una pistola de dardos y, si hiciese uno, se ajustaría a cien personas en un radio de dos bloques, en vez de crear el perfil diría: "Mira, quizá podamos poner en práctica unas técnicas proactivas para sacar a este tipo a la luz". Podría hacer eso apoyándome en la experiencia de otros casos. Si ni siquiera pudiera hacer eso podría decirles: "Si cogéis al tipo así es como creo que debéis interrogarle". Si tampoco puedo hacerlo quizás pueda ayudar en una orden de registro por mi experiencia, los cursos que he tomado, las investigaciones que he hecho... esto es lo que deberíais encontrar en el registro. Si no puedo a lo mejor es el fiscal el que te dice: "John, cuando vayamos a juicio ¿puedes ayudarme a analizar o reconstruir el crimen para que la gente y el jurado entiendan cual era su motivación ". O, "John, va a subir al estrado. ¿Cómo crees que deberíamos interrogarle?".

Cuando la gente me pregunta cuál es mi porcentaje de acierto o la probabilidad estadística respondo que no lo sé. No sé como se cuantifica este tipo de cosas. Una vez estás entrenado en esto creo que puedes prestar algo de ayuda en casi cualquier crimen, desde la escena del crimen al juzgado. De hecho en muchos casos, creo que la gente se sorprendería, no es un perfil. No llegas a poder meterle mano, pero puedo describir la victimología, si es una víctima de alto riesgo, te puedo decir la movilidad del autor o cosas así...

¿Puedes decirme algunas motivaciones incorrectas a la hora de entrar en la perfilación criminal?Hacer esto por el "glamour" y el brillo, y pensar que es como en los programas "Profiler", "Millenium" o como en "El silencio de los corderos". El stress de hacerlo, el potencial de fallar siempre está ahí. Estás tomando decisiones que pueden cambiar el curso de una investigación y que pueden provocar, incluso, la perdida de vidas. El caso de un departamento de policía, la perdida de miles de dólares porque tú les dijiste que siguiesen en otra dirección. Hay una cantidad de presión tremenda.

Debería ser algo que quieras hacer porque sientas que tienes un talento, una habilidad para ayudar al resto de la humanidad, o ayudar a las fuerzas de seguridad. Pero debes tener ese sentimiento una vez tengas los cimientos porque si te apresuras a ofrecer tus servicios podrías hacer daño a los demás.La policía, en concreto, te rechazará inmediatamente, son un público muy difícil de ganarse y tienes que estar muy bien preparado. De nuevo tengo que poner énfasis en que hagas investigación académica y entrevistas. Para que la policía te permita estar ahí debes prometerles que no vas a salir corriendo y contar el caso a todo el mundo porque va a ser confidencial.
Amy Goldman

CLAVES DEL CRIMEN: Espías y servicios secretos

Peter Kürten: El vampiro de Düsseldorf


El temible "vampiro de Düsseldolf" está considerado como uno de los más sanguinarios asesinos en serie de todos los tiempos por los expertos criminólogos y psicólogos que han seguido su caso de cerca.

Nació en 1883 en Colonia (Alemania) en una familia tan pobre como numerosa (era el tercero de trece hermanos), y todos habitaban bajo pésimas condiciones en un espacio muy reducido y un ambiente familiar deplorable. Su padre, en el paro, era alcohólico y de muy mal carácter, pegaba frecuentemente a su mujer e hijos. Cuando sólo contaba con ocho años, Peter hace una primera tentativa de fuga y se escapa de casa harto de los malos tratos...

Cuando su familia se traslada a Düsserdolf en 1884, se evade de nuevo y comienza a vivir como un vagabundo, de pequeños hurtos, dando muestras a tan temprana edad de instintos criminales: disfruta estrangulando ardillas y maltratando a los perros callejeros que se cruzaban en su camino, así como a otros animales para ver correr su sangre, cometiendo además actos zoofílicos con ovejas a las que degollaba una vez alcanzado el orgasmo.En una ocasión trata incluso de violar a una de sus hermanas más jóvenes.La primera condena la cumpliría en 1897 por robo, y así muchos más actos delincuentes que lo obligan a pasar cerca de veinte años entre rejas.

En 1913 comete su primer crimen sexual: viola y degolla salvajemente a Christine Kelin, una niña de 13 años.Años más tarde, cuando él mismo contaba con cuarenta, su vida parece dar un giro y contrae matrimonio con una mujer de buena familia.Cambia de aspecto vistiendo con mucha elegancia y sencillez, se peinaba con brillantina (producto casi desconocido en Alemania en aquella época), usaba gafas, lucía un recortado bigote, e incluso usaba polvos faciales.

Como la mayoría de los sádicos sexuales, Kürten parece llevar una vida normal como cualquier buen esposo. Trabajaba como conductor de camiones, y su mujer jamás sospechó que tras un hombre tan educado y atento como su marido podría esconderse el autor de crímenes tan sangrientos.

Entre 1925 y 1930 se suceden en la pequeña localidad alemana una serie de crímenes que estremecen y sensibilizan a toda la población, similar a la que padeció Londres en tiempos de otro conocido asesino: Jack el Destripador.

A pesar de que la policía alemana contaba con métodos muy por encima de los que disponía Scotland Yard en 1888, tardaron varios años en tener alguna pista del misterioso criminal a quién terminaron apodando unos "El Vampiro de Düsserdolf" y otros "El rey del crimen sexual". Kürten tiene por costumbre el beber la sangre de sus víctimas y de matar animales cuando tiene sed. A veces se divierte incendiando las casas abandonadas, esperando ver arder algún vagabundo que durmiese en su interior.De hecho, a su tercera víctima, una niña de nueve años llamada Rose Ohliger, la rocía de gasolina y le prende fuego para complacerse viéndola arder en una terrible agonía.

La policía, viendo por momentos su autoridad y reputación comprometidos, lleva a cabo continuas redadas y abundantes controles rutinarios a la busca y captura del feroz asesino. Incluso algunos grupos de delincuentes y bandas callejeras se unen a la "caza" del vampiro con tanto interés por detener la ola de crímenes como las mismas fuerzas de seguridad.

Hasta la fecha, se le inculpaban nada menos que ocho terribles asesinatos y catorce asaltos.Afortunadamente para todos, cometió un grave error en 1930 que le costaría su detención. Tras un atentado criminal fallido contra María Butlier, la mujer logra escapar y proporcionar una detallada descripción de Kürten. Al mismo tiempo, éste se asusta al leer la prensa y ver su retrato robot en la portada de los periódicos, por lo que confiesa la totalidad de los crímenes a su esposa mientras charlaban, quitándole importancia a los hechos como si se tratase de simples travesuras infantiles. La señora en un principio se desmaya de la impresión, pero finalmente, asustada y asqueada pone las declaraciones de su marido en conocimiento de la policía. (quién tubo que poner en libertad a algún detenido que coincidía con la descripción del verdadero asesino).

Durante el juicio, se dedicó a escribir cartas a los padres de las víctimas en las que se disculpaba de una manera muy peculiar: alegando que él necesitaba beber la sangre lo mismo que otras personas necesitan beber el alcohol... (Pese a que no disculpe en absoluto sus crímenes, lo cierto es que sí padecía de "hematodipsia", una patología que consiste en obsesión compulsiva por consumir sangre, bajo implicaciones sexuales.)

Finalmente tras una hora y media de deliberación, el jurado pronunció su veredicto de culpabilidad para Peter Kürten, quién fue sentenciado a nueve penas de muerte. ( ¡Según las leyes de la época, era posible condenar a más de una pena de muerte!).Hasta el último minuto se creyó que iba a recurrir al veredicto para tratar de librarse de ser decapitado, pero el asesino no apeló y guardó la calma hasta el día de la ejecución con calma absoluta. Tan sólo se manifestó para pedir una última voluntad, y era que cuando lo decapitase el verdugo, le dejasen escuchar durante unos minutos cómo su propia sangre goteaba en el suelo...

El 2 de julio de 1931, a las seis de la mañana, en el patio de la prisión de Klügelpüts (Colonia), se cumplía su deseo.
Pili Abeijón
Criminóloga

Charles Manson: el "padre" de Familia

Psicópatas

Charles Milles Manson nació en Cincinnati, Ohio (EEUU), el 12 de noviembre de 1934. Hijo ilegítimo de una joven adolescente de 17 años, Kathleer Maddox.
Sin padre conocido, en algunos documentos oficiales se hace mención a un tal “Coronel Scott” como progenitor de Manson. Esto es debido a que su madre había convivido con un hombre de ese nombre con un tiempo suficiente para que pudiera ser el padre de Charles. Ella estaba tan convencida de que ese era el padre de su hijo, que presentó una demanda judicial de paternidad contra él. Sin embargo su hijo no estaba tan seguro, y él mismo calificó a su madre como una “prostituta de diecisiete años”.

Su infancia transcurrió azarosamente de ciudad en ciudad desde que, cuando contaba con ocho años, su madre lo recoge tras salir de la cárcel al haber cumplido una condena de cinco por robo y agresión. Hasta entonces había vivido con su tía, una fanática religiosa que veía el pecado en cualquier forma de placer. Vivió unos años con su madre, ya alcohólica, de ciudad en ciudad, hasta que tuvo edad suficiente como para valerse por sí mismo.

A través del robo en una tienda de comestibles reunió dinero suficiente para independizarse y aprendió a sobrevivir a través de pequeños hurtos, hasta que, con apenas 14 años es detenido por primera vez. A partir de aquí comienza una serie de sucesivas detenciones, puestas en libertad y fugas de centros penitenciarios, que hacen que Manson haya pasado más de la mitad de su vida en la cárcel. Su educación por tanto se llevó a cabo en estos centros.Además de los robos, una violación homosexual a un compañero, agresiones y varias fugas, cuando cumplió la mayoría de edad, presentaba un impresionante currículum delictivo.

En 1955, y con diecinueve años de edad, Manson se casa con Jean Willis, enfermera de diecisiete años. Desde los catorce años hasta entonces solo había tenido experiencias homosexuales. De ella tendría su primer hijo. En 1958 se divorcian y un año más tarde se casaría con la prostituta Candy “Leona” Stevens, para evitar que pudiera declarar contra él en un juicio. De ese matrimonio nace Charles Luther Manson, su segundo hijo conocido.

Por aquella época, y nuevamente en la cárcel comienza su formación esotérica. Lee sobre budismo y orientalismo. Es miembro, según él de la Iglesia de la Cienciología y comienza a utilizar conceptos como Karma, Reencarnación... que le serían fundamentales a la hora de presentar su particular Apocalipsis: El Hellter Skelter.

El 21 de marzo de 1967, sale de la cárcel y se dirige a San Francisco. Allí, en el barrio Haight-Ashbury nacería “La Familia”. Manson tenía entonces treinta y dos años, diecisiete de los cuales los había pasado en la cárcel.

En entrevistas realizadas a Manson, siempre negó que la familia existiese. “El término familia se ha utilizado para convertirme en un líder y hacerme responsable de lo ocurrido. Ellos nunca fueron mi familia. Todos vivíamos un sueño”.

Manson achaca la responsabilidad de la idea al fiscal Vincent Bugliosi, “después de todo él fue quien escribió el libro, vendió los derechos cinematográficos y creó esta imagen”.

Lo cierto es que alrededor de Manson existía un grupo de jóvenes devotos dispuestos a hacer cualquier cosa que les mandase.
El grupo existe todavía de nuestros días, incluso después de la detención de Charlie y de sus más cercanos colaboradores, varios miembros y simpatizantes continuaron sus actividades. Se editó su música, se organizaron sentadas y manifestaciones pidiendo su libertad, fue nombrado “hombre del año” por la revista Tuesday´s Child y se crearon grupos de fans. Un ejemplo es el que lideraba la joven Jane Spielman, que era uno de los más activos e incluso fue detenida por fabricación ilegal de bombas. Unido a la inmensa publicidad que recibió el proceso, ha ocasionado que veinte años después del juicio continúe recibiendo cartas de jóvenes que quieren unirse a La Familia. Según su filosofía, los miembros de La Familia, que en el momento de su detención habitaban en el rancho Barker, era la avanzadilla de los 144000 elegidos que se salvarían del Apocalipsis.

Manson, que se autodenominaba Satán (además de Jesucristo, el Espíritu, el Anticristo y el Demonio), predicaba una curiosa doctrina, una mezcla de conceptos orientalistas y una reinterpretación de la Biblia. Según él, el Armagedón había llegado, el Juicio Final comenzaba. La población negra aniquilaría a la raza blanca, pero un grupo de elegidos se salvaría para reinstaurar el nuevo orden. Este grupo era La Familia. Ellos habían de asentarse en el desierto, creciendo el número hasta alcanzar la cifra de 144000. Después él los guiaría al Reino Subterráneo, un fantástico mundo bajo tierra: Agartha. En esta tierra fantástica ellos esperarían que la raza negra destruyese a la blanca. Después del Apocalipsis ellos volverían a la superficie y se harían los señores del mundo, con Manson a la cabeza como nuevo Anticristo o Rey del Mundo. Esto ocurriría así porque los negros, según la filosofía racista de Manson, serían incapaces de dirigir el mundo, ya que ellos sólo “como los monos” pueden imitar lo que hacen los blancos, por eso cuando hubiesen destruido a los blancos no sabrían que hacer y vendrían los miembros de La Familia a enseñarles el camino.

Precisamente esta idea de enseñar a los negros lo que tenían que hacer y cómo tenían que hacerlo fue lo que llevó a Manson a ordenar varios asesinatos, entre ellos el de Sharon Tate.El viernes 8 de agosto de 1969 Manson ordenó la ejecución de todas las personas que se encontrasen en el 10050 de Cielo Drive, la vivienda por aquel entonces de Roman Polanski.

Un comando compuesto por Linda Kasabian, Susan Atkins, Patricia Krenwinkel y Charles Tex Watson, siguiendo ciegamente la orden de Manson se encaminan hacia Cielo Drive y asesinan a todos los invitados que se encontraban en la mansión: Jay Sebring, Abigail Anne Folges, Steven Earl Parent, Voytek Frycowsky y Sharon Tate, esposa de Polanski y entonces embarazada de ocho meses.Se ha especulado mucho sobre el móvil de este crimen, que aún hoy no está demasiado claro. En principio se dijo que la elección de la casa había sido casual. Se sabe que Manson ya había estado en aquella mansión por lo menos en dos ocasiones.

Otros pretenden que el mismo Diablo habría manejado a Manson para que castigase a Polanski por su película Rosemary´s Baby (La Semilla del Diablo), por haber revelado en su película la realidad de la existencia del culto a Satán en el mundo. Para el rodaje de la película , Polanski se había puesto en contacto con Anton Szandor LaVey, que acababa de fundar la Iglesia de Satán. En el año que se rodaba la película, a principios del 67, había dado mucho que hablar una boda satánica oficiado por el propio LaVey, y esa es la fecha en la que casualmente se fundó La Familia.Lo que sí es cierto es que Manson había intentado atraer a su Familia a grupos neosatánicos como los Ángeles del Infierno o los Straigh Satán, pero sin resultado positivo.

También trató de relacionársele con la iglesia del Proceso del Juicio Final (grupo californiano que rendía culto a Jesús y a Satán a la vez), pero en la investigación judicial se desechó esta posibilidad.Lo que si está claro es que miembros de la familia tuvieron relación con grupos satánicos, es el caso de Robert “Bobby” Beausoleil, o Danny de Carlo.

Al margen de que existiese relación de Manson con otras sectas satánicas, se le atribuían poderes sobrenaturales de origen infernal. Durante los interrogatorios a varios miembros de la secta, se recogieron varias historias referidas a sus supuestos poderes: se decía que tenía poder telepático y que podía controlar a distancia a sus seguidores, o que una vez había soplado a un pájaro muerto y éste había resucitado y se había ido volando.

El asesinato ocho meses después del juicio de uno de sus abogados, o el atentado al presidente Gerald Ford a cargo de Lynette Frome, lugarteniente de Manson se atribuyen a que Charlie se lo había ordenado telepáticamente desde la cárcel.

Este mito del control telepático tiene una explicación racional. Manson sabía utilizar muy bien las dosis de LSD que suministraba a sus devotos, y esto, unido con los conceptos kármicos y a la alusión a reencarnaciones anteriores, facilitaba el control mental de los miembros de la secta, como ocurre en otras muchas sectas no necesariamente satánicas.

Aún después de encerrado de por vida, periódicamente el nombre de Charles Manson llega a los periódicos de todo el mundo. De vez en cuando consiente que algún periodista o incluso alguna televisión le visite en su “retiro involuntario del mundo”, como ocurrió en febrero de 1987 con una cadena de televisión americana de gran audiencia donde declaró que no tenía nada de que arrepentirse.

A finales de los 80, Jan Holmstron, un Hare Krisna de 36 años convicto en la misma prisión que Manson trató de quemarlo vivo vertiendo un bote de pintura sobre Charles y prendiéndole fuego, produciéndole heridas leves.

Manuel Carballal
Vicepresidentes 2º CIAC










sábado, 30 de diciembre de 2006

C.I.A.C. Argentina 1

El parricidio de las hermanas Vasquez

Inspector-Jefe Isidoro Sánchez: Los políticos nos ponían muchas pegas

Entrevistas

Tras muchos años dedicado a la lucha contra el narcotráfico, el Inspector Jefe Isidoro Sánchez recibió el mando del grupo de sectas del la Brigada de Información, del Cuerpo Nacional de Policía. Y él fue el responsable de un voluminoso informe, presentado a la comisión parlamentaria para el estudio de las sectas, que continua en vigencia todavía.


MC - ¿Cono nació el informe "Las Sectas en España" de la Brigada de Información del Cuerpo Nacional de Policía que tu coordinaste?

IS- Nosotros estábamos incluidos dentro de otro grupo que llevaba el tema de extrema derecha y sectas, y cuando nos enteramos de que la diputada Pilar Salarrullana estaba estudiando el tema fuimos a verla y compartir con ella nuestra experiencia. Y entonces nos comentó la posibilidad de crear una comisión parlamentaria para el estudio de las sectas, nos invitó a asistir, y nosotros tras pedir el pertinente permiso a nuestros superiores asistimos a dicha comisión.

- ¿Que ocurrió en esa comisión?

- Bueno, unos estaban a favor y otros en contra. Alguno, como la minoría catalana, nos llamó alarmistas -entre otras cosas-.

- Curiosamente en Cataluña la Policía Autonómica lleva años investigando... -


- Sí. Precisamente uno de los sitios donde entonces teníamos intención de ir era, en la zona de Andorra, un lugar donde se había trasladado mucha gente de Barcelona y toda Cataluña para hacer aquelarres y ritos de este tipo.

- Alarmistas... ya.

- Sí, sí, e incluso nos lo decían de una forma casi grosera. Yo recuerdo que les comenté que en el prólogo del informe que redacté sobre sectas se decía que también en el año setenta, cuando empezamos a advertir del peligro de la droga, y de todos los problemas que traería en España, se nos llamó alarmistas, y ya ves como ha evolucionado esto en diez años.

- Supongo que sería necesario que en España se viviese la tragedia de una secta suicida u homicida, como los Davidianos de Wacco o Puerta del Cielo o El Templo Solar,para que no se os considerase alarmistas y se tratase el tema en serio...

- Por desgracia así es. Pero nosotros venimos advirtiendo de ese peligro hace muchos años. Lo malo es que no nos toman en serio.

- ¿Sobre cuantas sectas investigasteis?

- Recuerdo que antes irme yo había unas 110 debidamente clasificadas. Pero algunas eran muy pequeñas,supongo que daban poco dinero, y desaparecían, otras se cambiaban de nombre y era difícil seguirlas, etc.

- Como tema adyacente al de las sectas ¿nunca os metisteis a estudiar el tema de falsos videntes y estafas esotéricas?

- Lo intentamos, pero teníamos el mismo problema.Ya sabes que una persona en cuanto cumple la mayoría de edad legalmente puede hacer lo que quiera, y como casi todas las víctimas de estos delitos son mayores de edad es un tema difícil. Buscamos vías para poder intervenir en estos casos,pero tenía que hacerse en relación a delitos concretos; inducción a la prostitución, trata de blancas, menores, delitos fiscales,desescolarización de los niños, etc. Pero es un tema muy complicado desde el punto de vista legal.

- Tu eres un policía muy familiarizado con el mundo de las sectas, la parapsicología, etc, ¿no crees que otros policías sin esa formación pueden correr peligro en este mundillo?

- Por supuesto. En la investigación policial hay campos como los homicidios, tráfico de arte, delitos bancarios narcóticos, etc, que necesitan una especialización, pero este tema quizás sean de los que más especialización necesita y no la hay. Cuando estudias en la academia no te preparan como policía para enfrentarte a las sectas, y lo peor es que tampoco hay un lugar al que dirigirse para acceder a esa formación.

- ¿Tu crees que no solo el ciudadano, sino incluso los mismos agentes de policía no saben que en Madrid esta el grupo de sectas de la Brigada de Información?

- Desde luego. Yo creo que la mayoría de los policías que están de guardia en una comisaría de cualquier ciudad, si se ven ante una denuncia por sectas, no van a saber de que les están hablando, ni que pueden dirigirse a un grupo de sectas que existe en Madrid, pero en el que trabajan solo un grupo de inspectores. No, no hay suficiente información sobre este tema.

- Por eso incluso se han dado en España casos de suicidios de policías infiltrados en sectas.

- Claro. Además es un poco luchar contracorriente. Por ejemplo cuando editamos este informe sobre "Las Sectas en España" tuvimos que aguantar que una de las sectas que mencionamos nos pusiese una denuncia, y esto ya es el colmo. Primero porque esta es una publicación de régimen interno, y confidencial, y esa secta no tenía porque tener acceso a este documento. Y en segundo lugar de produce una gran impotencia que un grupo como ese, que positivamente sabemos que es potencialmente peligroso, pueda campar a sus anchas escudado en el vacío legal que hay sobre el tema, y encima denunciarnos a nosotros por investigarlo. Esto es el colmo.

- Supongo que otro problema al que os enfrentáis es la falta de denuncias...

- Evidentemente. Si la gente estafada por videntes, o que ha sufrido los efectos de una secta, no lo denuncia a las autoridades, nosotros no tenemos nada que hacer. Ese primer paso está en las manos de los ciudadanos.

Manuel Carballal
Vicepresidente 2º CIAC

Espias y Servicios Secretos

Terrorismo islamico ¿fallaron las agencias de inteligencia?

Terrorismo
¿Cómo no habían de fracasar los tentáculos de la inteligencia del Tío Sam si le fue prohibida la infiltración? Desde hace dos meses en todo el mundo, empezando en Norteamérica, se habla de fracaso. ¿Lo hubo? Creyéndose en la cima que con las atalayas electrónicas y espaciales bastaba para saberlo todo de todos; y que así se podrían ahorrar el riesgo mortal de usar el factor humano. Trágico error, pagado caro el 11 de septiembre del 2001 en las dos Torres Gemelas neoyorquinas. La inteligencia en los siglos XX y XXI constituye, no se olvide, una buena combinación de tecnologías sofisticadas y quintacolumnismo. No lo hizo así la Casa Blanca y el Pentágono, y de ahí su vulnerabilidad, la derivada de observar sólo con un ojo...

Desde 1991, con la clausura del KGB -el único enemigo al parecer- se potenciaría la NSA, léase “echelon”, a expensas de los demás órganos. En 1992, se registraron fuertes mutaciones. En 1993 el atentado inicial contra las Dos Gemelas pudo haber originado maduras reflexiones, más no fue así. Falló la capacidad imaginativa y previsora.

En 1994 pude escuchar numerosas voces, tanto en Nueva York como en Washington, en las que con énfasis se pedía disolver la CIA. ¿Para qué sostenerla habida cuenta que no había enemigo? Hasta el 11 de septiembre la euforia y la autosuficiencia -aupada luego con el Escudo Anti-misiles de Bush- tuvieron al Pentágono envuelto en sueños de gloria. Los mismos que con el 7º de Caballería. ¿Hay peor combinación que la cosechada con la candidez y la arrogancia? La factura sería pagada, como siempre, por la población, no por las altas esferas.

¿Por qué se suprimieron los ejes informativos de la DO y NCO (“Direction Operations” y “Non Oficial Cover”)? ¿Por qué no les impactaría el terrorismo de cierto sector islámico de nuevo cuño, harto creativo y canallesco? ¿Adónde se había fugado la típica capacidad innovadora americana, y porqué yacía somnolente su sensibilidad e intuición? Peor: ¿En qué se gastaban los millones de millones de dólares asignados a la inteligencia?

La advertencia de 1993 debió haber alertado a los asesores de la Casa Blanca y al Congreso para la adopción de nuevos enfoques con los que avizorar el horizonte: justo los que requería el genial terrorismo de Bin Laden. Si no fueron adoptados, debióse a que Clinton -tan positivo en otros terrenos- no acertó a vislumbrar el peligro, y porque abrigaba especial respeto a los Derechos del Hombre, y le repugnaba la suciedad matarife de antaño, rechazando los “accidentes” y los topos. Se quiso limpiar la fachada de una CIA ultraderechista. En suma: se pasó de un extremo a otro. Bien estaba que en 1976 se pusiera un veto a la “licencia para matar”, pero ¿por qué no servirse de otros medios y explotar la creatividad? En suma: la CIA, DIA, NSA y FBI se vieron con las alas cortadas. Era como pedirle al alumno cuántos son 2 más 2, rogándole previamente: “No me sueltes que suman 4”.

Sin embargo, un enemigo inspirado que ataca por la espalda -harto peor que con Pearl Harbor (1941)- él mismo plantea las reglas del juego, con olvido de todo principio ético. La ética fue (sic) el punto flaco de los EEUU. Lo que, por otro lado, no evitó potenciar el uso de “echelon”, que con tanta amargura denunciara la Unión Europea.
La DST cuenta con una división (la División Nacional Anti-terrorista), y el Mossad, provisto de aguijones en el mismísimo seno del enemigo –recuérdense los topos Wolfgang Lotz y Elias Cohen- dispuso de informadores puntuales y precisos. Y a la vista están sus éxitos. Ahora bien: la inteligencia estadounidense no podía esperar con semejante fluidez por cuanto requería, y no tuvo, “especiales mandatos”.

Los occidentales se han intercambiado topos harto a menudo, más no se hizo con árabes, chinos, japoneses o africanos. Y es que con otras etnias el riesgo era mayor. El único caso de afortunado caballo de Troya entre el orbe islámico lo protagonizaría un español: Doménech Badía y Leblich, catalán, en los inicios del siglo XIX, siendo así que fue el primer espía en La Meca y Medina para occidente.

La CIA y el MI-6 juzgaron siempre un suicidio introducir topos en el orbe islámico. Claro que se pudo haber “doblado” a algunos presos de Bin Laden, existentes en penitenciarías americanas, a pesar de la escasa garantía que pudieran merecer los fanáticos de allá con su guerra santa. El otro recurso (sobornar con dinero a presuntos traidores) no se explotaría, y cuando se hizo, tardíamente, fue para colmo realizado con torpeza. Pues prometer recompensas inferiores a los mil millones de dólares era pecar de cegatos. Con cifras de seis ceros... ¿qué vips de Al-Quaida se hubiera resistido? Se dice y afirman en Wall Street: “Todo es cuestión de precio”.

Un hecho fidedigno: El mundo islámico, y más los talibanes, conoce a fondo a Occidente, en tanto éste lo ignora casi todo de aquél. Es más: le subestima y le desdeña, y prefiere ignorarle. ¿Cuántos expertos de la cultura, lengua, el Corán y la idiosincrasia de los distintos países islámicos trabajan en la inteligencia de la primera potencia del globo?

La declaración de guerra, mediante un impensado terrorismo, desatado por Bin Laden en 1993 (no en 2001), presenta estas características:

Opera en forma asimétrica, no cara a cara, y sin más que un grupo bien disciplinado de kamikaces. Lleva a la quintaesencia la fantasía bélica y el factor sorpresa en base a conocimientos agudos (psiquiatría) de los EEUU. En su primera fase contentóse con golpear puntos carismáticos.

Aplica casi exclusivamente el espionaje clásico: topos, sobornos, carnicerías previas, como hacía Gengis Khan.
Explota, y con singular audacia, el fanatismo de ciertas minorías étnicas y religiosas, con un objetivo: trocar el 11 de septiembre en un enfrentamiento de Oriente contra Occidente, o dicho de otro modo, entre Cristianismo e Islamismo.
Años atrás, Ben Laden colaboró con la CIA en la guerra de Afganistán, lo que significa que conoce con precisión milimétrica las luces y sombras del carácter, métodos, estrategia, medios de la CIA, DIA y NSA.

Los campos de entrenamiento terrorista –múltiples en realidad- y en base a los muchos millones de dólares de Bin Laden, se cuenta con recursos de muy grave pronóstico. Sin contar que quizá posean en algún país islámico afín, dispositivos nucleares y de guerra bioquímica. De lo que se desprende un interrogante que afacta a muchos países (incluidos los españoles): ¿Cuándo entrarán en acción las organizaciones durmientes, y cuáles serán sus objetivos? ¿Quiénes son sus espías durmientes?

Por su parte, el espionaje norteamericano jamás tuvo ni un solo topo en Afganistán ni en ningún otro país islámico. Sus agentes actúan allí sólo en las proximidades de las legaciones diplomáticas. Resultado: Washington debería depender de la información “top secret” que le quisiera facilitar Ehsanul Haq, el jefe del ISI pakistaní (Inter Services Intelligence), además de Moscú, Tel Aviv, Arabia Saudí o la India; a los que habría que agregar, después, las fuentes de información de los combatientes antitalibanes. ¿De qué otras fuentes dependían los EEUU? Disponían de sus satélites-espías (unos 120), y la NSA contaba y cuenta con nuevos aviones espía: los U-2, RC-135, Rivet Joint y E-8C Joint Stars, además de los ingenios de los reconocimientos tácticos (drones) Predator y Gnat-750. Gran Bretaña, por su parte, facilitó sus aviones Canberra, y Francia sus aviones Mirage-IV-P y Mirage-F1-CR. Todo ello facilitó la toma de Kabul, ciertamente, y cabe augurar una pronta destrucción del 20% del territorio talibán. Pero... ¿y el futuro? ¿Se podrá dar caza a Bin Laden, y aunque así sea, no podrán sus seguidores operar en el resto del globo?

Para George Tenet, jefe de la CIA desde 1997, “al combate contra el terrorismo de Bin Laden le bastaba con desestabilizar a los terroristas, los cuales temerían ser atrapados”. Un juicio de patente pobreza...

Ocúrresenos a nosotros que para vencer a Bin Laden –y al espíritu de este hombre, que sin duda le sobrevivirá- lo idóneo y sagaz consiste en pensar como Bin Laden, en sentir como Bin Laden, sufrir como Bin Laden, y acopiar la misma indignación guerrera que Bin Laden, quien considera que la mejor defensa es el ataque. Y consiste, claro, en adoptar pareja ética. ¿O no hay que ser inteligente en la inteligencia?

D. Pastor Petit
Experto en espionaje
Artículo publicado originalmente en El Ojo Crítico nº 34

Vlad Tepes: seguimos la pista del verdadero Drácula en Rumania

Los turistas que, a partir de ahora lleguen masivamente a Bucarest, para visitar el nuevo Parque Temático de Drácula, cuya construcción es ultimada en estos instantes por el gobierno rumano, probablemente desconocerán que la capital de Rumania fue obra del verdadero Drácula. Porque más allá de la novela de Brand Stoker, existió un verdadero príncipe Draculea... Vlad Tepes, un héroe de la historia rumana que dentro de pocos meses recibirá el reconocimiento de toda una nación. Y verá limpio su nombre del estigma del vampiro, que durante un siglo ha profanado su memoria...

Vlad Tepes “Draculea”, el verdadero Drácula, nació en la ciudad rumana de Sighsoara, en 1431. Su padre, soberano de Valaquia, fue armado caballero en la orden del Dragón, y se ganó el sobrenombre de "Dracul", que en romano significa Diablo. Vlad heredó el rango de su padre, que era llamado Vlad Dracul, y pasó a llamarse Vlad Draculea ("hijo de Dracul"), aunque ha pasado a la historia con otro nombre: Vlad Tepes; que significa Vlad El Empalador. El origen de ese sobrenombre se encuentra en la cruel afición del príncipe Vlad a empalar a sus víctimas.

De hecho, según los cronistas, Vlad Tepes disfrutaba ofreciendo auténticos banquetes a sus invitados, rodeados de cientos de hombres y mujeres cruelmente empalados. Cuentan que en una ocasión uno de sus invitados, ante el hedor que desprendían los cadáveres atravesados por largos maderos, protestó ante el anfitrión, alegando que no podía comer con aquella peste. Inmediatamente Vlad "el hijo del Diablo" ordenó que su invitado fuese empalado en el palo más alto, para que pudiese disfrutar de aire puro por encima de todos los demás empalados...

No ha de extrañarnos pues el terror que despertaba Vlad Tepes a sus conciudadanos. Todavía hoy, en la ciudad de Tirgoviste, de erige la terrible Torre del Ocaso. Según la tradición, desde aquella torre Vlad Tepes vigilaba una jarra de oro que había dejado en una fuente del pueblo para que los viajeros pudiesen beber agua. Jamás nadie se atrevió a robar la valiosa jarra, por terror al tormento que sabían estaba destinado a los ladrones en el reinado de Tepes. Y cada mañana en que "el hijo del Diablo" subía a la torre para vigilar sus tierras, podía ver la valiosa jarra en su lugar, sin que nadie sintiese la mínima tentación de robarla. Una estatua del temible príncipe transilvano, ha sido erigida en el mismo lugar en que antes se encontraba la jarra de oro.

Aunque educado en el cristianismo ortodoxo, Vlad Tepes hacía gala de unas costumbres poco cristianas, como mojar pan en la sangre de sus víctimas empaladas que degustaba con placer. Ante cosas como esa Bram Stoker no pudo evitar la tentación de convertir al temible noble rumano, en su fantástico Conde Drácula.

Hoy, el Castillo de Drácula en Bran, muy cerca de Brasov, se ha convertido en la meca a la que peregrinan todos los aficionados al vampirismo y a la upirología del mundo. Sus torres, murallas y mazmorras, fueron testigo de la crueldad sin par del sanguinario Vlad Draculea, que aterrorizó a todo un pueblo desde ese fascinante castillo, erigido en la mismísima frontera entre Vlaquia y Transilvania.

Junto con Brasov, donde según la investigadora Dana Dumitrache abundan las sectas satánicas –nosotros mismos fotografiamos sus pintadas en la famosa Iglesia Negra de Brasov-, Tirgoviste y Sighsoara, la “ciudadela” de Bucarest, forman los principales emplazamientos del Drácula histórico en Rumanía. De hecho el casco antiguo de la capital rumana fue obra del legendario príncipe valaco. La primera constancia histórica de su existencia se encuentra en un documento fechado el 20 de septiembre de 1459, donde se menciona "La ciudadela de Bucarest", que mandó construir el príncipe Dráculea, para servirle como residencia. Es decir, que fue precisamente el sanguinario Drácula quien fundó de la actual Bucarest.

Ciudad esta, plagada de hermosas iglesias ortodoxas, llenas de íconos y cristaleras labradas para purificar el espíritu. En iglesias como esas recibió el joven príncipe Draculea su formación religiosa dentro del cristianismo ortodoxo, aunque más tarde, durante sus años de prisión entre los turcos, se iniciase en algunos secretos del Islám.

Precisamente en una de esas iglesias, la de Snagov -construida en 1408-, a unos 30 kilómetros de Bucarest, se encuentra la supuesta tumba de Drácula. La iglesia y monasterio de Snagov, se encuentran ubicados en una hermosa isla situada en medio de un gran lago, un paraje idílico como pocos. No obstante la polémica acompaña la supuesta tumba de Drácula en Snagov. Cierto es que entre los restos humanos hallados en la tumba se encontraron efectos personales de Vlad Tepes. Sin embargo, aunque algunos historiadores como Dinu Rosetti -que realizó excavaciones en la zona con el permiso del gobierno- defienden la autenticidad de la tumba de Drácula, otros estudiosos, como el profesor Giurescu, o Servan Andreescu, aseguran que es poco probable que así sea. Pero esa discusión no hace más que aumentar el halo de misterio que rodea la tumba de la iglesia de Snagov.

LOS CARPATOS: EL HOGAR DEL VAMPIRO

Aprovechando el tirón turístico que ha motivado el anuncio de la inminente creación del parque temático sobre Drácula, las agencias de turismo rumanas han confeccionado varias rutas que recorren todo el país, siguiendo la pista histórica de Vlad Tepes. Rutas que adquieren su punto álgido en la fascinante región de Transilvania, y especialmente en los magníficos y misteriosos Cárpatos.

Por increíble que parezca Bram Stoker nunca estuvo en Transilvania. Fue si amigo Arminius -que había descubierto en Bucarest dos manuscritos en que los turcos hablaban del cruel príncipe Draculea- quien le descubrió al personaje histórico que inspiraría la novela más famosa de todos los tiempos. Stoker dijo haber leído una vez que "todas las supersticiones del mundo se han concentrado en la curvatura de los Cárpatos, como si ahí hubiese estado el corazón de todos los torbellinos de la imaginación". Y tenía razón.

Stoker, miembro de la sociedad secreta Goldem Dawn, era un consumado experto en ocultismo y en las leyendas vampíricas europeas. Así que fundió en una novela la leyenda del no-muerto con el personaje histórico de Vlad Draculea, o Vlad Tepes, el sangriento y cruel voivoda de Valaquia. Lo más extraordinario es la precisión con que describió los valles, riscos y montañas de Transilvania, donde vivía su particular Conde Drácula, sin haber pisado nunca la tierra de Vlad Tepes.

Valles, riscos y montañas en las que los gitanos nómadas todavía mantienen antiguas leyendas como la del hombre lobo, los vampiros, los fantasmas, etc. Leyendas que tienen su origen el la historia más remota del pueblo rumano. Pueblo este que desciende de los dacios (llamados getas por los griegos), un pueblo entroncado con los tracios, que habrían llegado a las regiones cárpato-danubianas a finales del neolítico.

De 101 a 107 d.C., durante el reinado de Trajano, tuvieron lugar las guerras dácias que finalizaron con la conquista del territorio por Roma. Constituida en provincia del imperio, Dacia fue dividida en dos grandes regiones: Dacia Inferior (Oltenia) y Dacia Superior (Transilvania). Ya entonces los autores clásicos dejaron referencias a la religiosidad dacia y a sus creencias sobre la inmortalidad del alma. Tal vez ahí comenzó a gestarse la leyenda del vampiro... Los cronistas hablaban del culto a Zalmonix, un dios del cielo o de la tierra, venerado en templos en las altas cumbres de los Cárpatos.

Estos montes forman un arco que atraviesa el país de norte a sur y que abarca el 31% del territorio nacional, abrazando toda la meseta de Transilvania. Como ocurre en Galicia (España), la orografía del terreno y el clima han ayudado a crear y mantener todo tipo de leyendas en los bosques y caminos transilvanos. Así, como también ocurre en Galicia, el viajero podrá encontrarse en numerosos cruces de caminos, y en los márgenes de muchas carreteras, hermosas cruces talladas en piedra o madera. Según algunas tradiciones transilvanas, los espíritus de los muertos pueden reunirse con los vivos en los cruces de caminos, apareciéndose o dejándose sentir a los viajeros que tengan la audacia de frecuentar esos lugares cuando ya ha caído la noche, como ocurre en la mitología gallega. Las cruces de los Cárpatos, como los cruceiros gallegos, tienen la función de espantar a esas apariciones, ya que en las leyendas transilvanas, y de ahí extrajo Stoker el dato para su novela, tanto las cruces como los ajos pueden ahuyentar a los vampiros y malos espíritus.

Los paisajes de los Cárpatos, de espectacular belleza, ayudan notablemente a la elaboración de leyendas mistéricas. Por ejemplo, a solo dos horas de carretera desde Bucarest se encuentra Sinaia (llamada "la perla de los Cárpatos"). Allí se erige el fastuoso Castillo Peles, palacio de verano de Carlos I, con 365 habitaciones -una para cada día del año-. Peles fue el primer edificio iluminado por electricidad en Europa. En 1875 se inició su construcción, que duró 40 años, siendo provisto de los principales avances técnicos de la época; un ingenioso ascensor de 80 m., un ingenioso sistema de aspiradores y calefacción, etc. Muy cerca de él, se encuentra el Monasterio de Sinaia, una réplica del monasterio de Santa Catalina, en la montaña del Sinaí (Egipto), donde Moisés recibió las Tablas de la Ley. Entre los frescos de este monasterio se encuentra una inquietante representación del cielo y el infierno, que durante años ha desatado la imaginación de los visitantes.

Desde Sinaia un sistema de teleféricos permite alcanzar, sobrevolando valles, bosques y fantásticos paisajes, los montes de Bucegi, en los que existen unas sugerentes masas rocosas que adoptan caprichosas formas, como una figura humana de veinte metros de alto. Los historiadores aún no se han puesto de acuerdo sobre el origen natural o artificial de las imágenes de Bucegi. Y donde la historia no ha sabido precisar, la leyenda y el mito han germinado...

LA FIEBRE DE LO SOBRENATURAL LLEGA A RUMANIA

La novela “Drácula”, de Brand Stoker, estuvo prohibida en Rumanía hasta la muerte del dictador Nicolae Ciacescu, en 1988. Para el mandatario rumano la identificación de Vlad Tepes con el vampiro de Stoker perjudicaba a la imagen del héroe histórico. Sin embargo, con la creación del parque temático, coincidiendo con la proliferación de publicaciones esotéricas –que llegaron a los países del Este tras la caída del comunismo- el interés por los vampiros, y por todos los temas misteriosos, se ha disparado. Tan solo en Rumanía se publican más de media docena de revistas y periódicos sobre lo paranormal, OVNIs, esoterismo, etc. Solo una de ellas, "Paranormal 69" vende ¡más de 200.000 ejemplares semanales! Confiemos en que esa fiebre por lo esotérico no despierte a los imitadores…
Manuel Carballal
Vicepresidente 2º CIAC

Richard Ramirez: el merodeador nocturno

"Todos los asesinos en serie hacen cosas horribles, pero Ramírez es diferente a cualquier asesino en serie. No lo podría clasificar dentro de los demás casos clásicos."
De esta manera no menos que inquietante definirían algunos psicólogos el perfil del "Night Stalker", el "merodeador nocturno" que había aterrado la ciudad de Los Angeles entre 1984 y 1985, asesinando un total de 14 personas.
Su vida delictiva empieza cuando tan sólo tenía nueve años. Cómo la gran mayoría de los asesinos en serie, fue un adolescente muy problemático, empezando a robar y posteriormente a consumir drogas.
De Texas, su ciudad natal, se va a los Ángeles en dónde empezaría su etapa en tanto que criminal. Tanto los médicos como los agentes del FBI encargados de perseguir y estudiar su persona, coinciden al afirmar que una de las cosas que lo diferencia de los demás asesinos, es que los crímenes de Richard Ramírez no siguen ninguna pauta concreta.
Él no seleccionaba a sus víctimas, no le importaban ni el sexo ni la edad de éstas. Mató indistintamente a hombres y mujeres de edades compr
endidas entre los dieciséis y los ochenta y cuatro años en tan sólo unos pocos meses.
Tampoco lo caracteriza su forma de asesinar. Unas veces disparaba sobre sus víctimas, otras las apuñalaba, y en algún caso ha llegado a golpear con un bate de beisbol hasta causarles la muerte.
Por otro lado, su manera de actuar reflejaba un cierto desorden mental.
Tanto se podía comportar como un asesino organizado planeando el crimen de forma consciente y sin dejar ningún indicio que pudiese identificarle, como lo hacía de forma desorganizada: sin motivos, inconscientemente, guiándose por sus impulsos y creyéndose protegido por su dios, Satán.
Entonces, no le importaba dejarse el arma en el lugar del crimen o pararse después de haber cometido el asesinato para pintar símbolos satánicos en las paredes. En algunas ocasiones robaba algo de dinero en la casa de la víctima o bien se paraba tranquilamente a comer lo que ésta guardaba en su frigorífico.
Según las propias declaraciones del asesino, su juego favorito al salir de "caza", era buscar a la presa. Lo hacía paseándose entre las casas del vecindario, escuchando en un walkman música de AC/DC. Una vez que elegía a la futura víctima, entraba en la casa tranquilamente y con una frialdad inhumana procedía a violar, golpear y matar. Sus crímenes no siguen ningún móvil aparente. Son totalmente imprevisibles, puesto que el asesino no sigue ni el mismo ritmo ni el mismo patrón en su manera de actuar.
Una cosa que sí se podría resaltar, es que al principio, Ramírez solía golpear y violar a sus víctimas, dejando incluso a veces que se fuesen con vida. Pero a medida que pasa el tiempo, se va haciendo más y más cruel hasta el punto que incluso remata sus crímenes mutilando los cuerpos, como en una ocasión, que no estando satisfecho de haber violado una joven, le saca los ojos con una cuchara antes de apuñalarla y los envia al lugar del crimen el día siguiente. Cuando comenta la anécdota en el juicio, declara sin dejar de sonreir: "Sí, ella aún estaba viva mientras se los arrancaba..."
Aunque siempre confió en que el poder de Satán lo protegía y que nada podría detenerlo jamás, lo cierto es, que en Agosto de 1985 es detenido por la Policía de Los Angeles. El hecho de que Ramírez no siempre acabase con las vidas de sus víctimas hizo posible que algunas de entre ellas fuesen capaces de describir al asesino.
Inmediatamente las fuerzas de seguridad de todo el país se encargaron de publicar un retrato robot en todos los medios de comunicación, hasta que el 25 de Agosto, mientras caminaba por la calle, una mujer lo reconoce y da la alarma gritando: "Este es el asesino". El Night Stalker trata entonces de huir perseguido por un grupo de gente que furiosamente aclamaba: "¡Matadlo!", pero es finalmente capturado mientras intentaba robar un vehículo. Por suerte para Ramírez, una patrulla de la Policía interviene antes de ser linchado por la multitud.
El día del juicio, el 4 de Octubre de 1989, se muestra más provocador que nunca, apareciendo con un pentagrama tatuado en la palma de la mano y haciendo declaraciones como las siguientes: "...Yo no creo ni en la hipocresía ni en los dogmas morales de la llamada sociedad civilizada. Sólo me basta con mirar dentro de esta habitación, para conoceros tal y cómo sois: mentirosos, cobardes, asesinos, ladrones... y cada uno con su propia profesión legal. Sois unos gusanos hipócritas, me ponéis enfermo..." "...No necesito oir todas los raciocinios de vuestra sociedad. Ya los he oído antes y los argumentos siempre son los mismos..." "... No me entendéis. Tal y cómo suponía, no sois capaces de hacerlo. Yo estoy más allá de vuestra experiencia. Estoy más allá del bien y del mal..."
Finalmente es acusado de 14 asesinatos, 5 intentos de asesinato, 9 violaciones (entre las cuales 3 han sido a menores), 2 secuestros, 4 actos de sodomia, 2 felaciones forzadas, 5 robos y 14 allanamientos de morada.
En 1989 es condenado a pena de muerte en la cámara de gas. Desde la celda, espera el día de su ejecución sin perder la fe en el poder de Satanás: "... ¡Legiones de la noche!, ¡Razas de la noche!, no repitáis los errores del Night Stalker y no concedáis clemencia alguna... Yo seré vengado. Lucifer está con nosotros..."
Manuel Carballal
Vicepresidente 2º CIAC

Richard Chase: El vampiro de Sacramento

Psicóticos

"A veces oigo voces por teléfono... ignoro qué voces... amenazas. Suena el teléfono y alguien me dice cosas extrañas...que mi madre me envenena poco a poco y que me voy a morir. Me siento observado.. sé que alguien me vigila...." "...si devoré a esas personas fue porque tenía hambre y me estaba muriendo. Mi sangre está envenenada y un ácido me corroe el hígado. Era absolutamente necesario que bebiera sangre fresca.." Estas declaraciones, forman parte de una entrevista psiquiátrica a Richard Tranton Chase, un asesino diagnosticado esquizofrénico paranoide tras disparar, apuñalar, descuartizar, y beber la sangre de seis personas en 1987, ganándose el apodo de "el vampiro de Sacramento".


Desde muy joven, Chase es conocido por su conducta psicótica que alterna períodos de apatía con otros de agresividad. Esto, según algunos psicólogos estaría debido en gran parte a unos traumas infantiles por las constantes peleas entre su padre alcohólico y su madre, así como el posterior divorcio de éstos. A los 21 años, se va de casa para compartir piso con unos amigos. Allí, continuamente drogado, empieza a obsesionarse con la idea de que una organización criminal trata de acabar con él, hasta tal punto que clava con tablas la puerta de su habitación, entrando y saliendo de ella por un pequeño agujero que había hecho en el fondo de un armario de pared. Poco tiempo después, se afeita la cabeza y acude asustado al médico alegando que su cráneo se está deformando poco a poco y los huesos de éste le agujerean la piel. Al mismo tiempo dice sentir que se muere porque alguien le ha robado la arteria pulmonar, y nota que su sangre no puede circular.
Es internado en un psiquiátrico, saliendo de éste al poco tiempo, pese a la opinión de algunos médicos que lo consideran peligroso. Una vez sólo, deja de tomar la medicación que le habían prescrito y su conducta comienza a empeorar, pues creyendo que su sangre se estaba volviendo polvo y que necesitaba otra más fresca para sobrevivir, se inyecta y bebe sangre de conejo, tragándose además crudas las vísceras de los animales... Poco después cae gravemente enfermo, y los médicos tras percatarse de su obsesión por consumir sangre, lo internan de nuevo diagnosticándole una fuerte esquizofrenia paranoide además de conducta peligrosa. Un año después, de nuevo en la calle, descuartiza a numerosos perros, gatos y vacas afín de beber su sangre y vísceras mezcladas con Coca-Cola a modo de cóctel, estando convencido que a causa de la falta de sangre, su estómago se empieza a pudrir, su corazón disminuye de tamaño y que los distintos órganos se desplazan en su interior.
Fascinado por los crímenes de los asesinos Kenneth Bianchi y Angelo Buono, guarda celosamente todos aquellos recortes de prensa que los menciona y se compra una pistola de calibre 22 dispuesto a imitarlos. A los 28 años, comienza una serie de crímenes disparando dos veces sin motivo alguno sobre un desconocido, que se convertiría en la primera de sus víctimas. Su segunda víctima, una joven de 22 años, es salvajemente asesinada a pocos metros de su casa cuando se encontraba sacando la basura. Chase dispara tres veces sobre ella, y mientras agoniza, le abre el vientre para arrancarle los intestinos, que esparce cuidadosamente por el suelo. Luego, le corta el hígado, el diafragma, un pulmón y los riñones, colocándolos encima de una cama. En un ataque de histeria apuñala varias veces el cuerpo sin vida y tras beber su sangre, se pinta la cara con ella.
Finalmente, como toque final a su "obra", defeca sobre la boca del cadáver y abandona la casa, satisfecho. Cuatro días después comete el más sangriento de sus crímenes entrando en una casa elegida al azar y disparando a la cabeza de una pareja de 27 años, un niño de 6 años y un bebé de 22 meses. Luego, llevándose el cuerpo de la mujer a una habitación, sodomiza el cadáver, le arranca un ojo y bebe su sangre. Momentos más tarde, es sorprendido en su macabra carnicería por alguien que llama a la puerta mientras vaciaba el cráneo del niño, y huye a toda prisa llevándose el cadáver del bebé. En su propia casa, decapita el cuerpo tras beberse la sangre y devorar el cerebro crudo. Esa misma tarde, la policía descubre la matanza y comienza una serie de investigaciones por toda la ciudad registrando cada rincón de la ciudad tratando de atrapar al psicópata asesino. Cuando tres policías llaman a la puerta del vampiro no obtienen respuesta, pero oyendo ruidos en el interior deciden de vigilar el apartamento. Poco después, Chase sale de la casa con una caja de cartón bajo el brazo, que arroja al suelo para tratar de huir al ver a los agentes en la puerta. Su contenido se esparce por el suelo asombrando a los policías: se trata de ropa ensangrentada y trozos de cerebro humano...
El asesino es finalmente detenido. Al registrar su apartamento, se encuentran además de un espantoso olor a putrefacción, manchas de sangre cubriéndolo todo, huesos humanos en la cocina y el salón, un plato con restos de cerebro encima de la cama y la nevera repleta de recipientes con órganos humanos y animales en el interior. En el juicio trata inútilmente de justificar sus macabros crímenes diciendo que unas voces de seres extraterrestres y otras criaturas lo acosaban continuamente obligándole a matar... Finalmente es condenado a pena de muerte aunque su ejecución en la cámara de gas nunca sería llevada a cabo, pues Richard se suicida pocos meses después en su celda con una sobredosis de antidepresivos en diciembre de 1980.

Pili Abeijón
Criminóloga

C.I.A.C. Argentina 2

Asesinatos múltiples y asesinatos seriales.

viernes, 29 de diciembre de 2006

ACTUALIDAD DEL CRIMEN: Suicidios colectivos y sectas

John George Haigh: el vampiro de Londres

Psicópatas

En algunos casos, los sueños son capaces de condicionar un comportamiento hasta alcanzar extremos inimaginables, sobre todo si la persona afectada tiene una mente fría y un corazón débil, como puede ser el caso de un criminal...

John siempre había tenido un sueño que lo venía traumatizando desde muy pequeño, una pesadilla muy extraña: se veía en un campo repleto de crucifijos que lentamente se iban trasformando a su paso en árboles sin hojas con largas ramas por las que caían gotas de rocío. Al ir aproximándose a los árboles, podía ver como las gotas que cubrían las ramas no eran de agua... eran de sangre.

Los árboles comenzaban entonces a retorcerse como si sufriesen un tormentoso daño y la sangre brotaba de los troncos, mientras una silueta borrosa que portaba una copa recoge el líquido rojo. Luego, una vez llena se le acerca y se la ofrece ordenándole que beba.

John se siente completamente indefenso ante la situación. No es capaz de mover un solo músculo y quiere librarse de la pesadilla. El ser, le dice que la única manera de librarse de él, es matar, para así saciar su verdadera sed.

La cruel pesadilla le estaba destrozando los nervios y cada vez se sentía menos dueño de sus actos. Él quería ser libre, no volver a soñar... y terminó asumiendo que para hacerse libre tenía que hacerla real.

En 1949, Haigh vivía en una confortable pensión londinense, pasando casi desapercibido por los demás locatarios. Su aspecto físico, moreno, corpulento y muy bien parecido, además de una agradable sonrisa, hacía que todas las mujeres se fijasen en él. Les había echo creer que era el dueño de una fábrica metalúrgica, por lo que además le respetaban y eso le agradaba.

Pero las cosas no le iban muy bien. Apenas tenía dinero y la dueña de la pensión le había llamado varias veces la atención. Por si fuera poco, esos terribles sueños no dejaban de acosarle.

Olivia Durand- Deacon, era una de las elegantes viudas de mucho dinero que se sentían interesadas por él, pero más que por su físico, por la actividad que le habían dicho que ejercía: agente comercial. La señora quería que le hiciese de intermediario para llevar a cabo un negocio de uñas artificiales. Cuando se hacen amigos, le enseña una muestra de unas uñas hechas de papel, preguntándole si creía que podían tener éxito comercial. El hombre promete interceder por ella ante un posible negocio citarla con otro agente comercial.

Cuatro días después la condujo a Crawley con el fin de discutir la fabricación de las uñas artificiales haciéndole creer que la cita tenía lugar allí. Quedaron en el pueblo, en dónde la recogería para ir a la fábrica. Antes de la cita, se compró un tonel de acero diseñado para resistir la corrosión de los ácidos, luego 153 litros de ácido sulfúrico, y lo hizo enviar al almacén abandonado en Crowley.

En realidad, a dónde conduciría a Olivia no sería a la fábrica, sino a unos almacenes para el depósito de mercancías semi-abandonados. La mujer nunca hubiese imaginado que un hombre tan correcto tenía la
extraña especialidad de disolver a sus amistades en ácido sulfúrico...

Al día siguiente todo el mundo preguntaba preocupado por Olivia, la mujer no tenía por costumbre pasar noches fuera de la pensión y nunca mejor dicho, no había dado señales de "vida". Haigh respondía con aire sorprendido que no había acudido a la cita, que tras esperarla durante una hora se había ido sin verla. Y como seguía sin aparecer, se ofreció junto a otros pensionistas para ir a la policía a denunciar la desaparición de la viuda. Tubo que hacer dos largas declaraciones en la comisaría, para nada mostrándose reticente o nervioso y siempre afirmando que la viuda no había acudido a la cita. No tenía nada que temer, pues pensaba que las precauciones que había tomado lo pondrían al abrigo de toda sospecha.

Pero el escepticismo y las sospechas del comisario de policía lo llevaron por otras pistas. Por el hecho de que no acababa de gustarle el hombre y dejándose guiar por la intuición, decidió llevar a cabo una serie de investigaciones rutinarias que le ayudaron a descubrir algunos cabos sueltos que Haigh no había tenido en cuenta: tenía antecedentes penales por estafa y robo, además de que se descubrió que no era el tal jefe de la empresa que decía, pues terminaron localizando al verdadero jefe, y declaró que sólo le contrataba de vez en cuando como representante.

En los almacenes, los policías encontraron tres bombonas de ácido sulfúrico, además de un delantal, unos guantes de caucho, y un revólver que recientemente había disparado una bala... También hallaron otras pruebas más macabras, como huellas de sangre en la pared y el delantal, un charco de grasa en un bidón vacío de ácido, y para colmo de sospechas, el recibo de una tintorería por un abrigo de astracán. Expertos analistas de Scotland Yard analizaron cuidadosamente los restos de grasa y dos partes casi intactas de una dentadura, que finalmente fueron identificadas por el dentista de la mujer.

Haigh mantenía su disfraz de inocencia respondiendo amablemente a cada interrogatorio, aunque la policía de Scotland Yard sabía que mentía en sus declaraciones y que todas las pistas halladas le apuntaban como el asesino. Pero sintiendo que no podía seguir ocultando el crimen por mucho más tiempo, termina haciendo unas siniestras declaraciones:

"Si le confesara la verdad no me creería, es demasiado extraño. Pero se la voy a confesar. La señora Durand no existe. Ustedes no encontrarán jamás ningún resto de ella ya que la disolví en el ácido, ¿cómo podrán probar entonces que he cometido un crimen si no existe cadáver? Le disparé a la cabeza mientras estaba mirando unas hojas de papel para confeccionar sus uñas postizas, después fui a por un vaso y le hice un corte con mi navaja en la garganta. Llené el baso de sangre y me lo bebí hasta saciar mi sed. Luego introduje el cuerpo en el tonel llenándolo después de ácido sulfúrico concentrado. Después me fui a tomar una taza de té. Al día siguiente el cuerpo se había disuelto por completo, vacié el tonel y lo dejé en el patio."

Lo que Haigh no sabía era que la policía londinense, en un minucioso trabajo de investigación, sí habían encontrado restos del cadáver y lo habían incluso identificado...

Después de su detención y confesión, la policía sospechó de otros 5 crímenes acaecidos un año antes en similares condiciones. Finalmente también se declaró culpable de esos crímenes, alegando además que a todos les había bebido la sangre.

En el juicio, su abogado defensor intentó utilizar la pesadilla del hombre y el acto de vampirismo como recurso, queriéndolo hacer pasar por demente que se veía obligado a matar por una obsesiva ilusión vampírica, pero no dio resultado. Si bien los psiquiatras reconocieron sus rasgos paranoides como síntoma precursor de una aberración mental que le acarreaba una alteración completa de la personalidad, trastornándole el carácter y la conducta, el hombre había explotado económicamente a sus víctimas, bien vendiendo objetos que robaba o adueñándose de bienes u otorgándose falsos poderes.

Para los jueces se trataba de algo más que de una mente enferma que vampirizaba a sus víctimas... Era un personaje frío y calculador que premeditaba sus crímenes y actos, fingiendo una locura que lo convertiría en irresponsable ante la ley. Finalmente le es sentenciada la pena de muerte, a la que el acusado tan siquiera apela, siendo ahorcado en la prisión el 6 de agosto de 1949.

Pili Abeijon
Criminóloga