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jueves, 11 de enero de 2018

PERFILADO CRIMINAL: EXTRAYENDO LA ESENCIA DEL MAL

Programa "Elena en el país de los horrores". Uno de los padres de la perfilación criminal es Robert Ressler y Manuel Carballal tuvo la oportunidad de conocerle y entrevistarle. Hablamos con él de aquel momento y del nacimiento del VICAP (Violent Criminal Apprehension Program). 

 Eduardo Casas, en “Alerta 091” nos habla de los derechos de los detenidos. Javier Arries hace su “Crónica del otro lado” sobre canibalismo ritual moderno. En el Club de los Marineros Muertos presentamos “Inseminada”, un relato de Rafael “Fali” Ruíz-Dávila, narrado por la voz de Rocío Santos.

miércoles, 25 de octubre de 2017

ANN BURGESS, LA VERDADERA HISTORIA DE LA PERFILADORA QUE INSPIRO MINDHUNTER


The new Netflix series Mindhunter tells a fictionalized account of the real life FBI agents Robert Ressler and John Douglas, who were pioneers in the area of criminal profiling, especially of serial killers (a term they coined) .La nueva serie Mindshunter de Netflix cuenta una historia ficticia de los agentes del FBI en la vida real Robert Ressler y John Douglas, quienes fueron pioneros en el área de perfiles criminales, especialmente de asesinos en serie (un término que acuñaron) . But these two weren't the only ones who made profound contributions to the field of criminal behavioral analysis. Pero estos dos no fueron los únicos que hicieron contribuciones profundas al campo del análisis del comportamiento criminal. The character of Wendy Carr in Mindhunter is based on a real person : Dr. Ann Wolbert Burgess, per Screenrant, a pioneer in the field of forensic nursing. El personaje de Wendy Carr en Mindhunter se basa en una persona real : la Dra. Ann Wolbert Burgess, por Screenrant, pionera en el campo de la enfermería forense.
Per her Boston College bio, Dr. Burgess began her career in the 1970s at Boston City Hospital, where she "co-founded one of the first hospital-based crisis counseling programs for rape victims." Según su biografía del Boston College, la Dra. Burgess comenzó su carrera en la década de 1970 en el Boston City Hospital, donde "cofundó uno de los primeros programas de asesoramiento de crisis en hospitales para víctimas de violación". Her research with Boston College sociologist Lynda Lytle Holmstrom led to the coining and definition of Rape Trauma Syndrome, which explores the idea that most rape victims experience a similar set of reactions to the trauma. Su investigación con la socióloga del Boston College Lynda Lytle Holmstrom llevó a la acuñación y definición del Síndrome de Trauma de Violación, que explora la idea de que la mayoría de las víctimas de violación experimentan un conjunto similar de reacciones al trauma.
It was this pioneering work that caught the attention of the FBI, who was at that time in the process of developing their profiling unit, which included the work of Ressler and Douglas. Fue este trabajo pionero lo que llamó la atención del FBI, que se encontraba en ese momento en el proceso de desarrollo de su unidad de creación de perfiles, que incluía el trabajo de Ressler y Douglas. An invaluable addition to the team, Burgess (Wendy in the Netflix adaptation) helped the agents link sex crimes and sexual motivations to serial killers. Una incorporación inestimable al equipo, Burgess (Wendy en la adaptación de Netflix) ayudó a los agentes a vincular los delitos sexuales y las motivaciones sexuales con los asesinos en serie. Her research also uncovered the link between victims and later perpetrators, as she examined how sexual predators and rapists often have been the victims of sexual abuse in their past. Su investigación también descubrió el vínculo entre las víctimas y los perpetradores posteriores, al examinar cómo los depredadores sexuales y los violadores a menudo han sido víctimas de abuso sexual en el pasado.
This work is particularly significant as it relates to the serial killers studied by Ressler and Douglas. Este trabajo es particularmente significativo ya que se relaciona con los asesinos en serie estudiados por Ressler y Douglas. Convicted murderers such as Jeffrey Dahmer and John Wayne Gacy didn't just kill; Asesinos condenados como Jeffrey Dahmer y John Wayne Gacy no solo mataron; there was also a highly sexual component to their crimes . también había un componente altamente sexual en sus crímenes . It's been reported that Gacy would often rape victims before killing them and Dahmer sometimes did so even after killing them . Se ha informado que Gacy a menudo violaba a las víctimas antes de matarlas y Dahmer a veces lo hacía incluso después de matarlas . Dr. Burgess was able to help the FBI uncover the ways in which sexual motivations factored into the psyche of these killers. El Dr. Burgess pudo ayudar al FBI a descubrir las formas en que las motivaciones sexuales influyeron en la psique de estos asesinos.
Pero tal vez sea más conmovedor el trabajo de Burgess enseñando a las enfermeras y al resto del personal médico cómo ayudar mejor a los sobrevivientes de asalto y pacientes de edad avanzada. En un artículo de Connell School of Nursing en Boston College que celebra a Burgess como ganador del premio Living Legend de la Academia Estadounidense de Enfermería, se señala: "Ahora reconocido internacionalmente como pionero en la evaluación y tratamiento de víctimas de trauma y abuso, Burgess continúa su estudio sobre el maltrato a personas mayores en residencias de ancianos, el acoso cibernético y los delitos sexuales en Internet ".
And it is through the particular lens of nursing that Burgess has focused her work. Y es a través de la lente particular de la enfermería que Burgess ha centrado su trabajo. As the same Connell School of Nursing profile states: Como dice el mismo perfil de Connell School of Nursing:
It is the particular vantage point of the nurse, who is the steady presence in clinical settings and often in the best position to notice telltale behaviors of trauma victims, that has put nursing at the vanguard of contemporary trauma treatment. Es el punto de vista particular de la enfermera, que es la presencia constante en los entornos clínicos y, a menudo en la mejor posición para notar comportamientos reveladores de víctimas de trauma, que ha puesto a la enfermería a la vanguardia del tratamiento de trauma contemporáneo.
As nursing is a profession historically dominated by women, this places women at the center of significant and necessary work in the field of trauma studies.Como la enfermería es una profesión dominada históricamente por las mujeres, esto coloca a las mujeres en el centro de un trabajo significativo y necesario en el campo de los estudios de trauma. This is an especially impressive when one considers that Burgess was working for the FBI in the 1970s, not exactly the most comfortable time to be a woman in the workplace. Esto es especialmente impresionante cuando se considera que Burgess estaba trabajando para el FBI en la década de 1970, no exactamente el momento más cómodo para ser una mujer en el lugar de trabajo.
The addition of the character of Wendy to the Mindhunter team is essential, as it demonstrates to audiences that it wasn't only men at the forefront of behavioral analysis research. La incorporación del personaje de Wendy al equipo de Mindhunter es esencial, ya que demuestra a las audiencias que no solo los hombres estuvieron a la vanguardia de la investigación del análisis del comportamiento. And, especially when it comes to issues of sexual assault, which affects women at higher rates than men (one in five women will be raped over the course of their lifetime, as contrasted with one in 71 men), the character of Wendy and the real life Burgess prove that it is women who are leading the charge, seeking to aid survivors, and hoping to prevent these crimes from occurring in the first place. Y, especialmente cuando se trata de cuestiones de agresión sexual, que afecta a mujeres en mayor proporción que a los hombres (una de cada cinco mujeres será violada en el transcurso de su vida, en contraste con uno de cada 71 hombres), el personaje de Wendy y el Burgess en la vida real demuestra que son las mujeres las que lideran el ataque, que buscan ayudar a los sobrevivientes, y que esperan evitar que estos crímenes ocurran en primer lugar.
Jordan Lauf
https://www.bustle.com/p/is-wendy-from-mindhunter-a-real-person-criminal-profiling-isnt-just-for-men-2901423

viernes, 20 de octubre de 2017

ROBERT RESSLER, JOHN DOUGLAS Y EL ORIGEN DEL PERFILADO CRIMINAL EN "MINDHUNTER" DE NEFIX


En EL ARCHIVO DEL CRIMEN nos hemos ocupado en varias ocasiones el programa VICAP del FBI (http://manuelcarballal.blogspot.com.es/2007/03/deduccin-intuicin-y-experiencia-en-el.html) y del trabajo de sus primeros impulsores, los agentes Robert Ressler (http://manuelcarballal.blogspot.com.es/2007/03/robert-ressler-en-bandas-como-eta.html) y John Douglas (http://manuelcarballal.blogspot.com.es/2007/03/john-douglas-de-profesin-perfilador.html). Incluso tuvimos la oportunidad de entrevistarlos para EAdC en su momento, en relación a los asesinos españoles.

Pioneros de la Unidad de Ciencias del Comportamiento del FBI, Ressler y Douglas comenzaron la ciencia del perfilado criminal realizando entrevistas con los principales asesinos en serie norteamericanos (http://manuelcarballal.blogspot.com.es/2011/03/el-perfil-psicologico-criminal.html). Un proyecto pionero y revolucionario que comenzó con sus encuentros con Ed Kemper (http://manuelcarballal.blogspot.com.es/2007/03/edmud-emil-kemper-el-gigante-asesino.html ) y que luego se extendió a otros muchos asesinos seriales del país.


Hoy Netflix ha llevado al formato de ficción esta página de la historia de la criminología convirtiendo a Ressler y Douglas, y los inicios del programa VICAP en una serie: Mindhunter, recomendada para todos los interesados en conocer los orígenes del perfilado criminal. 

domingo, 31 de agosto de 2014

ASESINOS EN SERIE, PERFILADO CRIMINAL Y PSICOPATIA

Emisión especial del programa ECdH, de Jesús Pertierra, sobre "Asesinos en serie y psicopátas". Con la participación de Luis Alberto Disanto, Psicólogo, y Manuel Carballal,  responsable del blog El Archivo del Crimen.
 

sábado, 27 de agosto de 2011

Premian a la Sección de Análisis del Comportamiento de la Guardia Civil


El Colegio Oficial de Psicólogos de Andalucía Oriental ha otorgado el Premio de la Psicología Andaluza a Instituciones Nacionales a la Sección de Análisis del Comportamiento Delictivo de la Guardia Civil, "por las investigaciones en el ámbito de la Psicología, en la elaboración de perfiles y análisis del comportamiento, realizados para prevenir y mejorar la seguridad de las personas". El galardón, que se concede anualmente a instituciones o personas que han tenido un papel destacado en el ámbito de la psicología o han favorecido una mejora social de relevancia, fue entregado en el marco de la XIV Convención Anual de la Psicología en Andalucía Oriental, celebrado el pasado 10 de junio en Úbeda (Jaén). Manuel Mariano Vera Martínez, decano del Colegio de Psicólogos de Andalucía Oriental y Secretario del Consejo General de Colegios Oficiales de Psicólogos de España (COP), hizo entrega del galardón. "Es una inmensa alegría saber que en la Guardia Civil hay un grupo considerable de profesionales de la Psicología con prestigio que nos hacen ver cómo esta ciencia de carácter sanitario tiene aplicación en todos los aspectos de la vida. Están ayudando a personas que lo necesitan a pesar del riesgo que corren", indicó el decano.

La Sección de Análisis del Comportamiento Delictivo de la Guardia Civil, que viene trabajando desde 1994 en la aplicación de los conocimientos de la psicología a la investigación policial, realiza estudios estratégicos del comportamiento delictivo y presta apoyos operativos a las diferentes unidades de la Guardia Civil que lo solicitan. Entre las actividades que lleva a cabo esta sección se encuentran estudios sobre el perfil del pederasta y del pedófilo, informes criminológicos sobre violencia contra el menor, delincuencia juvenil, desapariciones, pornografía infantil, homicidios, trata de seres humanos para explotación sexual, explotación laboral, uso de las nuevas tecnologías para delinquir, etc.

El capitán José Luis González recogió el Premio, acompañado del coronel Bolinaga, Jefe de la Unidad Técnica de Policía Judicial, y de su compañero el capitán Carlos Igual. En su discurso agradeció la concesión del galardón y el apoyo recibido por todos los psicólogos de la Guardia Civil, los jefes de la Unidad Técnica que les apoyan y sus familiares.

lunes, 23 de mayo de 2011

La policía española crea una unidad de Perfiladores


Su función es similar a otras unidades que ya funcionan en cuerpos como el FBI. La policía española crea un equipo de expertos para el "análisis psicológico de los criminales".Esta sección aportará perfiles y datos sobre el posible comportamiento de los delincuentes para ayudar a resolver las investigaciones.

El FBI es uno de los grupos en los que se inspira la sección de Análisis de Conducta de la Policía Nacional de reciente creación. Los agentes acaban de traducir y aplicar un método anglosajón entre los psicópatas reclusos españoles y han llegado a la conclusión que el patrón de conducta de los presos psicópatas españoles y los norteamericanos es el mismo.

A partir de ahora Juan Enrique Soto, Inspector jefe de la sección y tres agentes más se encargarán de dibujar los perfiles psicológicos de asesinos en serie y agresores sexuales. En su haber ya tiene informes que han ayudado a detener a violadores que actuaban en Madrid como Isaac Plaza más conocido como "el violador del Buho"

La declaración de una prostituta y drogadicta tres años después de haber cerrado un homicidio sirvió para reabrir el caso, detener y condenar a un asesino en serie. Para otros policías el testimonio de esta mujer hubiera pasado desapercibido. Pero para este tipo de agentes el hecho de que se esforzara en recordar y la forma de narrar lo sucedido fueron suficientes para darle credibilidad.

En el caso Marta del Castillo esta nueva sección hubiese sido muy útil. Ellos observan y sus informes se convierten en una herramienta de investigación. Pueden predecir cual será el próximo movimiento del delincuente aunque tienen una máxima: este tipo de delincuentes son como los virus, siempre sufren mutaciones.










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miércoles, 16 de marzo de 2011

El perfil psicológico criminal


1. PERFIL CRIMINAL. DEFINICIÓN.

Siguiendo a Garrido (2006), el perfil criminológico puede definirse como una estimación acerca de las características biográficas y del estilo de vida del responsable de una serie de crímenes graves y que aún no se ha identificado.

El objetivo de este perfil es delimitar las características del presunto culpable para disminuir el rango de posibles culpables y ayudar a la policía focalizando y restringiendo las posibilidades de investigación, posibilitándoles el centrarse en los blancos realistas. Este punto es muy importante, ya que cuando se tratan de crímenes violentos o seriales, la alarma social y las posibilidades de que se vuelvan a repetir los hechos, hacen necesaria actuar con rapidez y detener cuanto antes al asesino.

No obstante, el perfil tiene sus limitaciones, no es una ciencia exacta, está basada en el análisis de la huella psicológica que el asesino deja en sus crímenes y en datos estadísticos recolectado de otros casos y de los datos teóricos aportados por la psicología y la criminología. Estamos por tanto hablando de probabilidades. En palabras de Ressler (2005), las personas que realizan un perfil buscan patrones e intentan encontrar las características del probable autor, se usa el razonamiento analítico y lógico, “qué” más “por qué” igual a “quién”.

2. EVOLUCIÓN HISTÓRICA DEL PERFIL CRIMINAL. LA PSICOLOGÍA EN EL CRIMEN.

El uso de la psicología para combatir y estudiar el crimen debe estar relacionado desde el inicio mismo de ésta, sin embargo, ha sido relativamente reciente en el tiempo la intención de algunos expertos de elaborar una metodología más o menos sistemática que nos ayude a capturar a criminales usando las aportaciones que la psicología nos brinda. Esta metodología ha estado basada principalmente en la creación, desarrollo y uso de técnicas clasificatorias y de etiquetajes del delincuente criminal, teniendo inicialmente como principal objetivo la captura del criminal. El acopio de datos ha posibilitado un estudio más en profundidad, que ha dado lugar a diversas teorías psicológicas del crimen, teorías que tratan de explicar el hecho criminal al igual que hace con cualquier patología mental. El desarrollo de técnicas terapéuticas y de rehabilitación del crimen está en un estadio muy precoz:

    • 1888. Gran Bretaña. El Dr. George B. Philips diseña el método “modelo-herida”, basado en la relación que existe entre las heridas que sufre la víctima y su agresor. En función de las características de éstas, se podría diseñar un perfil del delincuente.

    • 1870. Italia. Lombroso es considerado el padre de la criminología. Estudia desde el punto de vista evolutivo y antropológico prisioneros, dando lugar a una clasificación de delincuentes que tienen en cuenta características físicas:

    1. Criminal Nato: Ofensores primitivos caracterizados por un proceso de degeneración evolutiva que podían se r descrito por determinadas características físicas.
    2. Delincuente demente: Ofensores que padecen patologías mentales acompañadas o no de físicas.
    3. Criminaloides: Serían los que no pertenecen a ninguno de los dos grupos anteriores pero determinadas circunstancias les han llevado a delinquir.

    • 1955. Alemania. Kretschmer hace un estudio de más de 4.000 casos y diseña una clasificación basada también en características físicas:

    1. Leptosómico: Delgado y alto.
    2. Atlético: Musculoso, fuerte.
    3. Pícnico: bajos y gordos.
    4. Mixtos: no puede encajar completamente en ninguna de las anteriores y sí en varias de ellas.

    Según esta clasificación cada tipo de delincuente se relacionaría con un tipo de delito, así los leptosómicos son propensos al hurto, los atléticos a crímenes donde se use la violencia y los pícnicos al engaño y el fraude.

    Las anteriores aportaciones tienen un fuerte componente biologicistasy fueron siendo abandonadas por la poca utilidad que ofrecía, así como por sus carencias científicas. Posteriormente y junto con el desarrollo que la psicología iba atesorando, las teorías dejaron a un lado las características físicas para detectar a criminales y empezaron a usar características psicológicas.

    • 1957. USA. Brussel compara conductas delictivas con conductas de pacientes mentales. Su perfil del Bombardero de Nueva York puede ser considerado el primer perfil psicológico criminal.
    32 paquetes explosivos en Nueva York en ocho años. Brussel examinó
    las escenas de los crímenes y dio un perfil a la policía. El bombardero es un inmigrante de Europa de entre 40- 50 años que vivía con su madre. Hombre que era muy aseado y que por la forma redondeada de sus “w” adoraba a su madre. y detestaba a su padre. Predijo que en su detención vestiría un traje cruzado y abotonado.Poco más tarde, y tras las pistas aportadas por Brussel, George Metesky, un empleado enfadado de la compañía donde puso el primer artefacto fue detenido, llevaba un traje cruzado y abotonado.

    Según Brussel, su perfil fue fruto del uso del razonamiento deductivo, su experiencia y el cálculo de probabilidades. Brussel apuntó hacia un hombre paranoico, trastorno que tarda alrededor de 10 años en desarrollarse, lo que, junto a la fecha de la primera bomba le llevó a la edad del perfil. Este trastorno explica el resentimiento perdurable, la pulcritud y perfección de sus acciones y artefactos, así como su vestimenta. Las notas que dejaba permitieron evaluar su procedencia, parecía como si estuviera traduciendo, lo que nos lleva a un inmigrante, en concreto del Este de Europa, donde históricamente se ha usado las bombas como armas de terrorismo. La exactitud del perfil tuvo una gran repercusión en la policía, que empezó a respetar y a usar las aportaciones que la psicología podía hacer en este tipo de casos.

    A pesar de que era aún una técnica poco precisa y con fallos, como se demostró entre otros, en los casos del Estrangulador de Boston, el perfil criminal fue ganando aceptación y demanda. A esto ayudó el aumento de homicidios en los que el asesino no era una persona conocida para la victima, lo que complicaba su resolución a la policía.

    • 1970.USA. A partir de esta fecha, resulta vital para el desarrollo de esta técnica las aportaciones y desarrollos realizados por el FBI. El perfil psicológico del criminal queda establecido como técnica de investigación policial para resolver los casos difíciles, se crea la Unidad de Ciencias del Comportamiento en el FBI, unidad especializada en el diseño de este tipo de perfiles. Agentes del FBI se preocupan por este tema y se van especializando, entre ellos Robert Ressler. Ressler entrevistó a cientos de criminales violentos en las cárceles, analizó y sistematizó toda esa información en el Proyecto de Investigación de la Personalidad Criminal, creado por él mismo y empezaron a documentar ciertos patrones y comportamientos de asesinos. Una de sus mayores aportaciones fue la del término de “asesino en serie”, que veremos más adelante y su clasificación de asesinos en serie.

    1. Asesinos en serie Organizados: Muestran cierta lógica en lo que hacen, no sufren trastornos mentales que puedan explicar en parte lo que hace, planifican sus asesinatos, son premeditados y nada espontáneos, suelen tener inteligencia normal o superior, eligen a sus victimas y las personaliza para que exista una relación entre él y su presa.

    2. Asesinos en serie no Organizados: Sus actos no usan la lógica, suelen presentar trastornos mentales que se relacionan con sus aberrantes actos, tales como la esquizofrenia paranoide. No selecciona ni elige a sus victimas, ya que sus impulsos de matar le dominan tanto que improvisa, actúa espontáneamente y con una mayor carga de violencia y saña sin ningún mensaje. Su deterioro mental hace también que no se ocupe de la escena del crimen ni haga nada especial para no ser detenido. No quiere relacionarse con su víctima, solo destruirla.

    Esta clasificación es actualmente usada en el desarrollo de perfiles, aunque en muchas ocasiones no existen los asesinos organizados o desorganizados puros y son más mezcla de ambos. No obstante la división sí ha resultado fructífera y de gran ayuda a la hora de perfilar un asesino ya que dentro de su clasificación, las características que describen a uno y a otro tipo de asesino si tiene una gran consistencia estadística. Los términos de organizados y desorganizados son, como dice Ressler, de fácil uso para los policías porque se escapa un poco de la terminología psicológica y médica.

    A partir de las aportaciones del FBI, la técnica del Perfil criminal ha ido evolucionando y adoptándose por otros cuerpos de policía de otros países. Además, se han creado diversas titulaciones académicas, agencias y organizaciones privadas encargadas de realizar perfiles criminales.

    Aunque no hay y posiblemente no haya un sistematización absoluta de esta técnica, es en gran parte como dice Ressler un arte, el perfil ha quedado incluido como una técnica de investigación criminal.

3. ÁMBITOS DE APLICACIÓN DEL PERFIL CRIMINOLÓGICO.

Generalmente, el uso del perfil criminológico se restringe generalmente a crímenes importantes tales como homicidios y violaciones. Como mencionamos anteriormente, las características de estos hechos hace que la policía deba trabajar contrarreloj para resolver estos casos. Cuando se trabajan en homicidios donde el culpable es un desconocido para la víctima, el perfil puede ayudar a dar luz sobre el crimen y encaminar a la policía en sus investigaciones.

Cuando se quiere evaluar la posibilidad de relacionar varios homicidios, realizar un perfil sobre el autor de los asesinatos puede ayudar a determinar si estamos ante un asesino en serie o ante asesinos inconexos. En otras ocasiones, el perfil ayuda a conocer ante qué tipo de personas nos enfrentamos y éste arma puede usarse antes de su captura, provocando por ejemplo al agresor en los medios de comunicación, y después de su captura, preparando los interrogatorios.

Otro ámbito de aplicación del perfil es su función teórica, en cuanto a que el análisis y evaluación de casos sirven para aumentar el conocimiento que se tiene sobre la propia técnica y sobre el hecho criminal.

4. TIPOS DE PERFILES CRIMINALES.

4.1 Perfil de agresores conocidos o método inductivo.

Este método se basa en el estudio de casos para, a partir de ellos, extraer patrones de conductas característicos de esos agresores.

Se desarrolla básicamente en el ámbito carcelario, mediante entrevistas estructuradas o semiestructuradas, aunque también se suele usar como fuente de información las investigaciones policiales y judiciales.

El estudio de presos se complementa con entrevistas a personal carcelario a su cargo, así como parientes y cualquier persona que pueda dar información relevante respecto a esta persona.

Ressler, dentro del proyecto de Investigación de la Personalidad criminal (PIPC) entrevistó, junto a colaboradores, a cientos de criminales violentos por todas las cárceles de EE.UU. Según su experiencia, las entrevistas a criminales solo tienen valor si aportan información útil para la policía sobre su personalidad y sus acciones. Para ello, el entrevistador debe ganarse la confianza y el respeto del entrevistado. (Ressler, 2006).

Una característica a tener en cuenta a la hora de elegir a los entrevistados es que ninguno de ellos pueda ganar nada por el hecho de participar en la entrevistas, ya que esto podría sesgar sus respuestas.

4.2. Perfil de agresores desconocidos o método deductivo.

Este método se basa en el análisis de la escena del crimen en cuanto a sus evidencias psicológicas para que pueda inferirse el perfil del autor de ese crimen. En este método se intenta pasar de los datos generales a los particulares de un único individuo. Para ellos se analiza la escena del crimen, la victimología, pruebas forenses, características geográficas, emocionales y motivacionales del agresor.

Para la realización de este perfil se tiene en cuenta los datos aportados por el método inductivo.

Para ejemplificar este método tomamos un perfil realizado por Ressler:

“...la mayoría de los asesinos en serie son blanco, Danny vivía en un barrio blanco, si hubiera aparecido cualquier hombre negro, hispano o incluso asiático, muy probablemente habrían notado su presencia. Pensé que el asesino no era joven porque el asesinato tení

a un carácter experimental y porque el cuerpo había sido abandonado a poca distancia de un camino, elementos que indicaban que se trataba de un primer asesinato...El abandono del cuerpo justo al lado de un camino transitado sugiere que el asesino quizá no tenía la fuerza física suficiente para llevar el cuerpo más lejos..." (Ressler, 2006).

5. METODOLOGÍA DEL PERFIL.

Para la elaboración de un perfil criminal es necesario el análisis y evaluación de estas fuentes: escena del crimen, perfil geográfico, modus operandi y firma del asesino y victimología.

5.1 Escena del crimen:

La escena del crimen es, como su nombre indica, el lugar que el asesino ha elegido para matar a su víctima. Las escenas pueden ser varias si el asesino ha usado varios lugares desde que atrapa su víctima hasta que la deja. Puede atraparla en un sitio, torturarla en un segundo, matarla en un tercero y trasladarla a un cuarto para abandonarla allí. En cualquier caso, la escena principal es donde la muerte o agresión de mayor importancia y el resto son secundarias. Generalmente es en la primaria donde hay más transferencia entre el asesino y su víctima, por lo cual suele ser en la que hay más evidencias psicológicas y físicas.

Es importante por esto la protección de la escena o escenas del crimen ya que cada pista puede ser clave, además, es necesario evaluar si ha habido una manipulación de dicha escena, lo que suele llamarse actos de precaución o conciencia forense (cuando elimina pruebas físicas).

5.2 Perfil geográfico:

Este perfil describe el aspecto geográfico donde se desenvuelve el delincuente, sus escenas del crimen, los puntos geográficos de esos crímenes, sus desplazamientos, el terreno en el que actúa, zona de riesgo, base de operaciones.

Este perfil nos dice mucho del mapa mental del criminal, que es la descripción que el delincuente tiene en su cabeza de las zonas geográficas en las que se desenvuelve en su vida. Su casa, su calle, su barrio, su ciudad están descritos en la mente del criminal en función de las experiencias que ha tenido con cada uno de esos lugares, nos describe su zona de confianza, su territorio, las zonas de influencia, cómo se mueve y se desplaza por ellas. La comprensión de estos datos nos puede dar información de en qué zona vive, dónde debemos buscarlo y dónde puede actuar.

Como cualquier depredador, éste ataca a sus víctimas en el territorio en el que se sienta seguro, su presa tenga menos posibilidades y pueda huir si es necesario. Como cualquier persona, las conductas que requieren intimidad o que pueden provocar cierto estrés, son más fáciles de realizar en terreno conocido que en aquel desconocido que nos provoca inseguridad. Para el asesino en serie matar es su objetivo, pero no olvida su sentido de supervivencia que le hace tratar de evitar que le capturen. Por eso va a matar en aquellas zonas en las que se sienta cómoda. Este hecho puede desaparecer en determinado tipo de asesino en serie, en concreto en los desorganizados, en lo que su sed de muerte se produce por impulsos y no tiene tanto control sobre ese aspecto. Generalmente, su deterioro mental también hace que no planifique tanto sus crímenes. Por otro lado, ese deterioro mental hace que no sea capaz de desplazarse a grandes distancias para buscar a su víctimas ni para acabar con sus vidas, por lo que también actúa en su zona geográfica.

Muchos estudios se han hecho al respecto, de los cuales, la hipótesis del círculo de Canter ha sido la más fructífera. Corresponde a un estudio realizado con violadores en el que se encontró que entre el 50 y el 70 por ciento de ellos vivían en un área que podía ser delimitada por un círculo que uniese los dos lugares más alejados donde había actuado, muchos de ellos vivían en el mismo centro de ese círculo.

El estudio de casos ha mostrado que en la mayoría de los asesinos en serie, sus primeros actos se realizan cerca del lugar donde reside o trabaja y posteriormente se van alejando a medida que van adquiriendo seguridad y confianza. Cuando decimos cerca del lugar donde vives es una cercanía relativa ya que el asesino tampoco se va a exponer a ser reconocido actuando en lugares muy próximos a su hogar y en el que las posibles víctimas y testigos puedan conocerlo.

Un tipo de asesino, el viajero, rompe esta regla en cuanto a que prefiere viajar lejos de su zona habitual de residencia para matar.

5.3 Modus operandi y firma.

El modus operandi es el método que usa el asesino para llevar a cabo su crimen, describe las técnicas y las decisiones que el asesino ha tenido que tomar. De esta evaluación sacamos información sobre cómo mata nuestro asesino y qué características psicológicas se pueden deducir de este método: planificador, inteligente, profesión que puede desarrollar, descuidado, perfeccionista, sádico...

El modus operandi, al contrario que la firma, puede variar a lo largo del tiempo puesto que, como habilidades, pueden aprenderse o evolucionar o degenerarse con los crímenes posteriores.

El modus operandi tiene naturaleza funcional. (Garrido, 2006) y tiene tres metas: proteger la identidad del delincuente, consumar con éxito la agresión y facilitar la huida.

Por lo que se refiere a la firma, ésta es el motivo del crimen, el por qué, refleja la razón por la que el asesino hace lo que hace. Nos da una información más profunda ya que nos presenta qué quiere decir con el crimen, y más psicológica puesto que nos habla de sus necesidades psicológicas. El asesino mantiene su firma estable a lo largo de su carrera criminal, por lo que, aunque cambie su modus operandi podemos relacionarlo por dicha firma.

Esto no quiere decir que físicamente la conducta o conductas que describen la firma del delincuente no puedan cambiar. El aspecto profundo de la firma no cambia, la ira, venganza, sadismo permanece inalterable pero la forma de plasmarla puede evolucionar, incrementar, disminuir o degenerarse en función del propio desarrollo de la motivación a la que representa.

5.4. Victimología.

La víctima tiene una importancia crucial puesto que es la protagonista del hecho criminal, presencia el crimen en primera persona, sobre ella recae el acto criminal y se representan el modus operandi y la firma del asesino. Si la víctima sobrevive puede aportar mucha información de primera mano acerca de su agresor y de sus circunstancias, si ésta fallece es necesario realizar una autopsia psicológica. En esta autopsia se tratan de recoger varios aspectos personales y sociales de la víctima. Es necesario reunir una serie de información respecto a su domicilio, educación, estado civil, aficiones, situación económica, temores, hábitos, enfermedades, amistades, trabajo...

De toda esta información se desprende primariamente una clasificación de la víctima en cuanto al riesgo que suponen para ser agredidas. En este caso hablamos de víctimas de bajo y del alto riesgo (Ressler 2005). Como es lógico, las víctimas de alto riesgo tienen una mayor probabilidad de ser atacadas y además de no suponer muchos problemas para sus atacantes.

Por otra parte, el estudio y análisis de la víctima nos da información de cómo su asesino se relaciona con sus víctimas, lo que nos proporciona una huella psicológica importante para realizar el perfil. En un crimen hay dos protagonistas, el asesino y su víctima, entre ellos hay una relación, el asesino usa a la víctima para narrar su historia, para satisfacer sus fantasías personales pero también para dejar constancia de su relación con el mundo. Y es en esta relación donde se refleja más su personalidad.

6. CASO PRÁCTICO: “LA ASESINA DE ANCIANAS”.

Caso práctico: El caso de la asesina de ancianas

7. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS.

  • Ressler, R.K y Shachtman, T. (2005). Asesinos en serie. Barcelona: Ariel.
  • Garrido, V. y López, P. (2006). El rastro del asesino. El perfil psicológico de los criminales en la investigación policial. Barcelona: Ariel.
  • Abeijón, Pilar. (2005). Asesinos en serie. Barcelona: Arcopress.
  • Raine, A y Sanmartín J. (2006). Violencia y Psicopatía. Barcelona: Ariel.

Jorge Jiménez Serrano


Comunicación presentada en el VII Curso de Criminología Psicosocial - Universidad Complutense de Madrid

lunes, 14 de febrero de 2011

Declaran no imputable al mayor asesino en serie de Peru

Mas información sobre el caso Nakada en EL ARCHIVO DEL CRIMEN: http://manuelcarballal.blogspot.com/2010/11/pedro-pablo-nekada-el-apostol-de-la.html

Familiares de las víctimas habían denunciado en los últimos días que se alistaba el fallo de la inimputabilidad y aseguraron que el acusado se estaba "haciendo el loco".

Lima.- El hombre al que se califica como el mayor asesino en serie del Perú, con al menos 16 víctimas, fue declararado inimputable por la Justicia, por lo que permanecerá en un pabellón psiquiátrico y no en una cárcel común, informaron hoy medios locales.

El tribunal tomó la decisión tras establecerse mediante análisis psiquiátricos que el ex soldado Pedro Pablo Nakada, de 37 años, sufre de esquizofrenia paranoide, por lo que no tiene conciencia de los actos que cometió y cree haber sido un instrumento de Dios para "limpiar la escoria" del mundo, reseñó DPA.

Las víctimas de Nakada eran homosexuales, prostitutas, drogadictos, alcohólicos o personas que él creía que tenían algunas de esas características. El hombre, que trabajaba en talleres de mecánica automotriz, hacía seguimientos a los que consideraba "escorias" y cuando hallaba el momento adecuado los disparaba con un revólver con silenciador.

Familiares de las víctimas habían denunciado en los últimos días que se alistaba el fallo de la inimputabilidad y aseguraron que el acusado se estaba "haciendo el loco".

"Él se ha ganado al psiquiatra para pasarla bien adentro (en el pabellón). Ha matado a muchas personas porque lo quiso, no porque Dios se lo haya pedido", dijo en televisión uno de los deudos.

Nakada, según sus vecinos introvertido pero aparentemente normal, fue capturado en 2006 como principal sospechoso de la muerte de dos profesores. Las investigaciones llegaron a probarle 16 asesinatos, pero la Policía lo considera sospechoso de al menos nueve más. La mayoría fueron perpetrados en la ciudad de Huaral, próxima a Lima.

El ex soldado reconoció los asesinatos en cuanto fue capturado, pero desde el comienzo se presentó como un "apóstol de la muerte" que recibía órdenes divinas.

Las investigaciones determinaron que la enfermedad de Nakada se vio agravada por abusos sexuales que sufrió de parte de sus hermanos mayores cuando tenía cuatro años. Según los médicos, al cometer cada acción no tenía conciencia de la gravedad de lo que hacía y de ahí que también carezca de arrepentimiento.

"Yo maté a los profesores porque ellos caminaban agarrados de la mano. Se hacían cariños como una pareja de enamorados y como yo soy el purificador de la tierra no quedó otra opción que asesinarlos, porque los homosexuales solo hacen daño a la sociedad", dijo sobre el asesinato de los educadores.

"Mato a las personas para que no sigan sufriendo. Por ejemplo, a dos alcohólicos los investigué por más de un mes y cuando me enteré donde era el lugar en el que se refugiaban preparé mi arma para que con un sólo disparo descansaran en la paz de Dios", relató respecto a otra acción.

Nakada estaba recluido en la cárcel de Huaral y se pedían 35 años de prisión para él. Ahora, al menos en principio, permanecerá en el pabellón psiquiátrico de la cárcel Lurigancho, en Lima.

martes, 1 de febrero de 2011

Lonnie D.Franklin: el asesino durmiente

Lonnie David Franklin Jr. aterrorizó a Los Ángeles durante 25 años. Está acusado de 10 crímenes. La policía halló en su poder 160 fotos de mujeres y sospecha que muchas de ellas están muertas

Durante 25 años aterrorizó el sur de Los Ángeles y confundió a la policía. Maestro del crimen, estrangulaba o disparaba a sus víctimas a bocajarro para violarlas. Luego las dejaba muertas en cubos de basura o en callejones desiertos. Se le conocía como el asesino durmiente porque, según las pesquisas policiales, se había tomado un descanso en sus crímenes, entre 1988 y 2002, después de que una mujer sobreviviera a un tiro en el pecho. Cuando fue detenido en julio pasado, la policía descubrió que guardaba unas cajas con los tesoros y recuerdos de sus macabros asesinatos: fotos de todas sus víctimas. Pero hay un problema: de las 160 mujeres retratadas, solo han sido localizados los cuerpos de una decena de ellas. ¿Qué ha sido de las otras? ¿Sobrevivieron o las mató? Y si las aniquiló, ¿dónde están sus cadáveres?

El miércoles 7 de julio, un equipo de agentes del departamento de policía de Los Ángeles acudió a casa de Lonnie David Franklin Jr., de 57 años, en el número 1728 de la calle West 81, para arrestarle. Los agentes llamaron a la puerta de su vivienda, de color verde pistacho, con un amplio patio trasero y un espacioso garaje con dos grandes puertas metálicas, donde Franklin hacía reparaciones mecánicas. Este abrió la puerta, habló con los agentes y se entregó, sin causar problema alguno.

Los agentes, liderados por el detective Dennis Kilcoyne, sospechaban que aquel apacible mecánico que había trabajado para el departamento de policía del que ellos mismos formaban parte había asesinado a 10 prostitutas y a un hombre desde 1985. Los periódicos locales le apodaban el asesino durmiente porque sus crímenes habían parado, según las pesquisas policiales, durante 14 años (entre 1988 y 2002). Esposado, entró en el coche policial y fue trasladado al retén, dejando atrás su casa y algo que acabaría cobrando una sombría importancia para los investigadores policiales: su destartalado garaje.

Con aquella detención culminaban 14 años de investigaciones. En las prostitutas encontradas en vertederos, callejones y cubos de basura, la policía había encontrado restos de ADN del asesino. Pero aquel ADN -semen, pelos, restos de piel- no coincidía con ninguno de los registrados en las bases de datos, pobladas de información relativa a criminales y delincuentes comunes. Casi a la desesperada, el detective Kilcoyne decidió autorizar por segunda vez lo que se llama búsqueda de parentesco por ADN: acudir a las prisiones de Los Ángeles y, con un bastoncillo de algodón, recoger saliva de los reos para ver si alguno era familiar del asesino desconocido.

Inesperadamente, una técnica en la que los agentes tenían poca fe, por ser una búsqueda a ciegas, ofreció un resultado sorprendente. Christopher John Franklin, un preso de 31 años, dio positivo a principios de julio. Era demasiado joven para ser el asesino, pero los detectives dibujaron su árbol genealógico a la búsqueda de un perfil que cuadrara con el del criminal al que intentaban atrapar: un hombre negro de unos 50 o 60 años, que viviera o trabajara en el sur de Los Ángeles, que tal vez se hubiera ausentado 14 años de la ciudad para regresar en 2002.
El principal sospechoso resultó ser el padre de Franklin. Los agentes le siguieron en silencio durante una semana. De su basura rescataron un trozo de pizza, de la que obtuvieron una ínfima muestra de saliva. El análisis de ADN fue, finalmente, positivo. ¡Los policías tenían en sus manos al asesino!
"Un buen hombre". Es casi una costumbre que vecinos y conocidos califiquen así a los asesinos más brutales. El caso de Franklin no es una excepción. Las cámaras de televisión y los reporteros de los diarios locales montaron guardia frente a su casa, noche y día, en las semanas posteriores a su arresto. Los residentes y comerciantes de la calle West 81 hablaron de aquel "buen hombre". De su vecindario -pobre y castigado, en décadas pasadas poblado de camellos y prostitutas- emergió el retrato de aquel asesino durmiente, anónimo en su garaje, resguardado en su familia, el "buen hombre" que puede haber matado no a 10, sino a muchas más mujeres.

A principios de los años ochenta, antes de que comenzaran los crímenes, Franklin era mecánico en un taller de la policía de Los Ángeles, en la calle 77. Posteriormente, cuando ocurrieron los primeros ocho asesinatos, estaba empleado de recogedor de basuras por el Gobierno local. Fue detenido y condenado por cuatro delitos: dos por robo, en 1993 y 2003; uno por lesiones, en 1997, y un cuarto por agresión, en 1999. A pesar de haber sido condenado por uno de ellos a un año de cárcel, los agentes nunca recogieron una muestra suya de ADN.
En sus últimos años tenía un taller en el patio trasero de su casa con el que ganaba algo de dinero haciendo algunas chapuzas. Arreglaba los coches de sus vecinos de forma gratuita o muy barata. Hacía muchos favores: cortaba el césped, ayudaba a los ancianos a cruzar la acera, instalaba luces de Navidad... Parecía un buen hombre.
En calles cercanas a la residencia del vecino ideal, la policía había encontrado, a lo largo de los años, los cuerpos de una decena de prostitutas asesinadas a bocajarro con una pistola del calibre 25. El primer cadáver fue hallado en una calurosa tarde de agosto de 1985. Debra Jackson, camarera de 29 años, debería haber tomado el autobús, pero nunca llegó a casa. Fue descubierta en un callejón dos días después de su desaparición con tres balazos en el pecho. Un cuerpo más de los mil que encontraba la policía de Los Ángeles en el distrito South Central, epicentro nacional del crimen.

En 1987, los agentes estuvieron a punto de dar con el asesino, y no lo hicieron por pura dejadez. Entonces, una llamada anónima alertó de uno de los crímenes: el de Barbara Ware, de 23 años. La grabación fue difundida por la policía en 2009. En ella, el informante, con voz calmada, aseguraba haber visto a un hombre arrojar desde una furgoneta el cuerpo de una mujer en un callejón de la calle East 56. Detalla la dirección y da incluso el número de matrícula: 1PZP746. "¿Me puede describir al hombre?". "No, no le vi", responde. "¿Me puede dar su nombre?". "¿El mío? No. Conozco a mucha gente. Adiós", dijo nerviosamente el denunciante antes de colgar.

Los agentes encontraron la furgoneta en la iglesia Cosmopolitan de la avenida Normandie. Tomaron fotos. Aspiraron los asientos y escrutaron el salpicadero y el volante a la búsqueda de fibras y de huellas. Y ya. No entraron en la iglesia, no interrogaron a sus miembros, no husmearon en el vecindario. La furgoneta no llevó a ningún sitio.

Finalmente, fue, pensaba la policía, el intento de asesinar a Enietra Margette lo que pudo haber asustado al asesino y provocar su desaparición durante 14 años. En noviembre de 1988, en la esquina de la calle West 91 con la avenida Normandie, un Ford Pinto naranja paró junto a Margette. Su conductor, un hombre negro de unos 30 años, se ofreció a llevarla adonde quisiera.
En principio, ella se negó, pero el conductor, un tipo elegante con un toque de arrogancia, insistió e insistió hasta que Margette aceptó la oferta. Solo había una condición: debían parar en casa del tío de él para recoger algo de dinero. Efectivamente, el conductor se detuvo en una casa, de la que Margette no recuerda la dirección, y cuando regresó, después de 10 minutos, era otra persona, agresiva, irritada. "¿Con quién te crees que estás hablando?", le dijo ella, después de una retahíla de improperios. El desconocido metió la mano en el salpicadero, sacó una pistola del calibre 25 y le disparó en el pecho.
Margette se desmayó brevemente, pero hubo algo que la despertó: el flash de una cámara Polaroid y un peso sobre su cuerpo. Al abrir los ojos, se dio cuenta de que el agresor la estaba violando mientras tomaba fotos. Instintivamente, le agarró por la solapa y le zarandeó. Ella le pidió que la dejara en un hospital, que no diría nada a la policía, que no tenía a nadie que cuidara de sus hijos, que ella no era una prostituta, que él se había confundido. Como quiera que fuera, Margette convenció al asesino, que la golpeó con la culata de la pistola, abrió la puerta del copiloto con el coche en marcha y la lanzó al asfalto inconsciente. Mujer fuerte, Margette logró reincorporarse y, con la bala en el pecho, caminó hasta la casa de una amiga, que la llevó a un hospital.

De ese modo, Margette se salvó. Informó a la policía. Ayudo en la elaboración de un retrato robot. Dio detalles pormenorizados de su noche infernal. Pero no hubo pista alguna que permitiera a la policía cazar al terrible agresor. En aquella época, además, había varios asesinos operando en el sur de Los Ángeles, una zona proscrita y sin ley. La última víctima del criminal antes de su supuesta desaparición durante 14 años fue Lachrica Jefferson, de 22 años, asesinada de dos tiros en el pecho, cuyo cadáver fue encontrado por un vagabundo en un callejón del suburbio de Lennox. Su cara la cubría una servilleta con una palabra escrita sobre ella: "Sida".

Con los años, Los Ángeles se convirtió en una ciudad segura. Los índices criminales decrecieron. A las investigaciones a la vieja usanza las sucedieron los reveladores análisis de ADN y los equipos de investigación forense. Y el asesino regresó.

Princess Berthomieus, de 14 años, desapareció el 21 de diciembre de 2001. Fue encontrada el 19 de marzo del año siguiente, estrangulada y desfigurada por una paliza. Valerie McCorvey, de 35 años, murió del mismo modo en 2003. A Janecia Peters, de 25, le disparó y la dejó en una bolsa de basura en 2007.

Los nuevos crímenes resultaron seguir el mismo patrón -disparos o estrangulamiento, cuerpos abandonados en la calle- y, según las pruebas de ADN, habían sido cometidos por el mismo asesino que había dormido durante 14 años, maestro del camuflaje en la cotidianidad.
Gracias a la carambola de la búsqueda de ADN a través de un familiar, Franklin fue arrestado en julio. Los policías registraron su casa y su taller. En este encontraron una sorpresa: el tesoro del asesino en serie, el recuerdo personal y macabro de todas sus atrocidades: mil fotografías y muchas horas de grabaciones de vídeo de mujeres, casi todas negras, de todas las edades, en posturas sexuales, mostrando los pechos, seduciendo al asesino que estaba tras la cámara.

Durante cinco meses, los detectives se preguntaron qué hacer con aquel material. Clasificaron las fotos, identificaron 160 caras diferentes y trataron de encontrar a aquellas mujeres, sin una idea clara de si las retratadas estaban vivas o muertas. Finalmente, el pasado 18 de diciembre, decidieron pedir la colaboración ciudadana: la policía ha publicado una página web con las caras de las mujeres, probables víctimas de un asesino que tal vez no se tomó 14 años de descanso en sus matanzas, sino que siguió operando fuera del radar de la policía.

"Estas mujeres no son sospechosas. Ni siquiera sabemos si son víctimas. Esto es lo único que sabemos con seguridad: el reinado de terror de Lonnie Franklin en la ciudad de Los Ángeles, que se extendió durante dos décadas y que ha acabado con por lo menos una docena de víctimas, necesita ser investigado en profundidad", dijo el jefe de policía de Los Ángeles, Charlie Beck, en una conferencia de prensa. "Y no sabemos quiénes son todas sus víctimas. Por eso necesitamos la ayuda del ciudadano".
La galería de horror de Lonnie Franklin, accesible a través de la página web del departamento de policía de Los Ángeles (lapdonline.org), es un mosaico horrendo de mujeres que sonríen a la cámara o que parecen sorprendidas. Otras duermen o están muertas, es imposible saberlo. El espectador de esas instantáneas, editadas por los agentes para dejar fuera cualquier rastro de contenido sexual, está viendo a las víctimas como el asesino las vio, a través de su lente, tal vez antes de su muerte.

Gracias a esa petición de ayuda, la policía de Los Ángeles ha identificado en solo dos semanas a 21 de esas mujeres. Una de ellas era Janecia Peters, asesinada en 2007. Otras están vivas. Los agentes han recibido unas 200 pistas que consideran mínimamente fiables y siguen investigando.

La publicación de las fotos no ha estado exenta de polémica. La abogada de Franklin, Louisa Pensanti, ha acusado a la policía de violar la intimidad de la familia de su cliente, ya que al menos 18 fotos pertenecían a familiares y amigas del acusado. También cree que la policía intenta generar cierta predisposición negativa en los miembros del jurado que vayan a juzgar a Franklin, en un caso en el que este se enfrentará, probablemente, a la pena de muerte.
DAVID ALANDETE
El Pais

domingo, 14 de noviembre de 2010

Pedro Pablo Nekada "El apostol de la muerte"


La policía de Huaral buscaba a un asesino en serie que había matado a cinco personas, entre el 18 y el 27 de diciembre, de un tiro en la cabeza tipo ejecución. Finalmente, una veintena de testigos llevaron hasta Pedro Pablo Nakada Ludeña, de 33 años, al que detuvieron el 28 de diciembre en el taller mecánico en el que trabajaba. Rodeado por la policía, se defendió a tiros con la pistola que se cree utilizó en sus crímenes, e hirió a un agente. También detuvieron a un compañero de trabajo, Martín Cristian García Poncino, de 26 años, que declaró que no tenía nada que ver con los asesinatos, pero parecer ser que sí participó en algunos robos. La policía cree que Nakada ha matado a trece personas en la provincia de Huaral, situada a unos 100 kilómetros al norte de Lima.
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De momento, el presunto asesino ha confesado haber matado a cinco. Según él, eran escoria: prostitutas, drogadictos, homosexuales y asaltantes. "Estoy purificando la tierra de Huaral", explicó, "por orden de Dios". No obstante, no todas las víctimas pertenecían a los colectivos señalados por el detenido.El "Apóstol de la Muerte" o "El Limpiador", como le ha apodado la prensa peruana, es un ex oficial de la Fuerzas Aéreas.
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Siquiatras de la Sanidad Policial que evaluaron al detenido indicaron que se trata de un criminal solitario y que sus actos son consecuencia de constantes frustraciones. Tiene alteraciones cerebrales y actúa en contra de las normas, porque no tiene la misma escala de valores que tienen las personas normales.
Mataba tranquilamente porque no percibía el daño que estaba haciendo a su prójimo, por tanto, tampoco siente remordimiento.
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Los expertos explicaron que Nakada Ludeña posee una infancia traumática que le quedó marcada por algún acontecimiento relevante durante su niñez.
Para los investigadores, es probable que este sujeto esté ocultando toda la verdad y sea él quien mató a 13 personas en Huaral.
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Entre las otras posibles víctimas de este asesino en serie estarían el delincuente Walter Sandoval Osorio, Gerardo Cruz Livia, así como de Juan Culla Sulca y los esposos Nancy Huaranga y Alcedo Romero. También han sido asesinados los suboficiales Gino Navarro y Jules Ponciano. “Maté a 25 personas para limpiar el mundo de la escoria
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Cada vez que asesinaba a una persona, Pedro Pablo Nakada Ludeña, ex licenciado de la Fuerza Aérea, cerraba los ojos y recordaba cómo sus hermanos abusaron de él cuando apenas tenía cuatro años de edad. Sería precisamente este odio el que lo habría convertido en un asesino en serie, teniendo entre sus víctimas al menos 25 personas, según su propia confesión.Ayer, Nakada, quien dijo llamarse “El Apóstol”, fue detenido a balazos por la Policía en Huaral. Sin muestras de arrepentimiento contó pasajes escalofriantes de algunos de sus crímenes y dijo que había actuado por órdenes de Dios.“Sólo trato de purificar la tierra de prostitutas, drogadictos, homosexuales y asaltantes”, expresó al empezar su confesión.Al principio, los agentes de la División de Investigación de Homicidios de la Dirincri le mostraron los expedientes de ocho asesinatos. Sin embargo, la respuesta del homicida fue más que sorprendente: “Ustedes están equivocados. Yo maté a 25 personas porque no merecían vivir. A todos les disparé un balazo en la cabeza”.
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El sicópata dijo que entre sus víctimas figuran los profesores Nazario Tamariz Pérez (24) y Didier Zapata Dulanto (26), a quienes baleó en Huaral porque supuestamente eran homosexuales.También mató al cosmetólogo Wilmer Muñoz Villanueva (43), a los comerciantes Agustín Maguiña Oropeza (52) y Juan Melgarejo (47), así como a Nicanor Gamboa Purizaga (45).
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En la localidad de Huaral también asesinó a balazos a Teresa Cotrina Abad (50), Walter Sandoval Osorio (38), Carlos Tarazona Toledo (21), a la menor María Tolentino Pajuelo (15), Eliseo Félix Zorrilla (22), Pedro Carrera Carrera (24) y Luis Morán Cervantes (32).A todos ellos los acusaba de drogadictos, asaltantes e incluso señaló que algunos estaban con sida, por lo que “no merecían vivir”.
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Durante el registro en el cuarto que ocupaba el asesino, la Policía halló sandalias con perforaciones, cuyo jebe era utilizado como silenciador. & Antes de instalarse en Huaral, el asesino estuvo en la selva y luego en Mala donde también mató a varias personas. & Durante la captura resultó herido el mayor PNP Víctor Revoredo, quien fue alcanzado por las esquirlas. & Cada vez que asesinaba a una persona, Pedro Pablo Nakada Ludeña, ex licenciado de la Fuerza Aérea, cerraba los ojos y recordaba cómo sus hermanos abusaron de él cuando apenas tenía cuatro años de edad. Sería precisamente este odio el que lo habría convertido en un asesino en serie, teniendo entre sus víctimas al menos 25 personas, según su propia confesión.Ayer, Nakada, quien dijo llamarse “El Apóstol”, fue detenido a balazos por la Policía en Huaral. Sin muestras de arrepentimiento contó pasajes escalofriantes de algunos de sus crímenes y dijo que había actuado por órdenes de Dios.“Sólo trato de purificar la tierra de prostitutas, drogadictos, homosexuales y asaltantes”, expresó al empezar su confesión.Al principio, los agentes de la División de Investigación de Homicidios de la Dirincri le mostraron los expedientes de ocho asesinatos. Sin embargo, la respuesta del homicida fue más que sorprendente: “Ustedes están equivocados. Yo maté a 25 personas porque no merecían vivir. A todos les disparé un balazo en la cabeza”.
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Con rudeza, seguridad y, sobre todo, con mucha frialdad, “el pastor asesino” narró ayer cómo mató a cada una de sus víctimas, que según él sólo eran “escorias de la sociedad”. Pedro Pablo Nakada Ludeña (33) contó a la policía que antes de perpetrar la matanza, colocaba un silenciador de jebe en la punta del arma para que nadie oyera el disparo, pero si alguna infortunada persona escuchaba o presenciaba por casualidad sus execrables crímenes, no le quedaba otra opción que asesinar también a sus testigos.
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Yo maté a los profesores porque ellos caminaban agarrados de la mano, se hacían cariños como una pareja de enamorados y como yo soy el ‘purificador de la tierra’ no quedó otra opción que asesinarlos porque los homosexuales solo hacen daño a la sociedad”, dijo el asesino en serie mientras se columpiaba sentado sobre la silla.

“Mato a las personas para que no sigan sufriendo. Por ejemplo, a los alcohólicos (Agustin Andres Maguiña Oropeza (55) y Luis Melgarejo Saenz (35) los investigué por mas de un mes y cuando me enteré donde era el lugar en el que se refugiaban prepare mi arma para que con un sólo disparo descansaran en la paz de Dios”, respondió cuando le preguntaron por dichos crímenes.
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Cuando llegó el momento de que relatara como ultimó al homosexual Wilmer Muñoz Villanueva (42), el sujeto soltó en llanto. “Odio a los maricones. Cuando yo era niño, mis hermanos me violaron porque creían que yo había matado a una perra que teníamos y que además estaba preñada. Juro que yo jamás le hice nada al animal”, dijo muy nervioso Pedro Nakada.
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Asimismo, contó entre lágrimas, que nunca logró superar la muerte de su padre biológico, quien siempre lo defendía de las burlas de sus hermanas y amigos, porque él era un niño sumiso que no hablaba con nadie. Para la policía es aún un misterio el porqué lleva un apellido de descendencia japonesa, pues él asegura que su verdadero nombre es Pedro Pablo Mesías Ludeña. “Cuando yo fui adoptado me cambiaron el apellido” señaló el inculpado, pero luego manifestó que un amigo le fabricó documentos falsificados para que obtenga la visa del país nipón.
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Los familiares de las victimas del asesino sólo exigen que no lo dejen en libertad. La madre de Carlos Walter Tarazona Toledo (20), ex integrante del Ejercito Peruano, dijo entre llantos que Nakada debería ser asesinado. “Mi hijo trabajaba como vigilante del mercado, era un muchacho tranquilo y eso lo pueden decir todos los vecinos de la urbanización Bautista”, dijo Eugenia Toledo, madre del occiso.
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Mientras tanto, la última de sus victimas fue identificada como Nicolás Purizaca Gamboa (36) y Nakada Ludeña dijo haberlo asesinado porque era un drogadicto.

Horacio B. Rivera