martes, 19 de noviembre de 2013

LUIS ROLDAN, EL EX DIRECTOR DE LA GUARDIA CIVIL, SE SINCERA CON EL PAIS

He aquí a Luis Roldán, un exdelegado del Gobierno roto, un exdirector de la Guardia Civil roto, un casi ministro del Interior roto, un exsocialista roto, un tipo roto, en general. Un viejo roto. Setenta años rotos. Helo aquí, roto, 20 años después de los comienzos del desastre. Nació, creció, se multiplicó y se hizo rico sin dejar de romperse, de corromperse. He aquí la metáfora central de una época rota en la que la democracia se defendía en las alcantarillas y en la que las olas de modernización producían la espuma sucia del crimen de Estado, del secuestro de Estado, de la malversación de los fondos públicos, de la financiación ilegal, de las filesas, las malesas, las time export… He aquí un expícaro roto, un hombre de Estado roto. He aquí al primer civil que dirigió la Benemérita. Dos matrimonios rotos, una salud rota, una biografía hecha pedazos. Pasen y vean, tiene algo.
—¿Usted ha sido un delincuente?
—Es evidente que fui condenado por una serie de delitos. Y sí, delinquí.
—¿Qué delitos?
—Fundamentalmente económicos. Por malversación, al apropiarme de un dinero que provenía de los fondos reservados del Estado y que a mí me entregaban mis jefes. Por cohecho, al recibir comisiones de las grandes constructoras por obras llevadas a cabo en cuarteles de la Guardia Civil. Cinco delitos fiscales, uno por ejercicio. Por defraudar a Hacienda. Por estafa y por falsedad documental.
—Se publicó que se había llevado también algún dinero del Colegio de Huérfanos de la Guardia Civil.
—Absolutamente falso. Fui investigado por ello, abrieron una investigación penal y quedó probado que no faltaba dinero y que yo no tenía participación alguna en la gestión del colegio.
—¿A cuántos años fue condenado?
A 31.





—¿Cuántos cumplió?
—En el Derecho Penal se establecen unos límites de cumplimiento. Ese límite, en mi caso, era de 20 años, de los que redimí 5 en prisión por estudios y trabajos.
—¿Qué clase de trabajos?
—La limpieza de las instalaciones donde cumplía prisión y del lugar de los empleados.
—¿Qué estudios?
—Ciencias Políticas y de la Administración, que no terminé. En total, me quedaron 15 años, que cumplí íntegramente. No tuve tercer grado, ni libertad condicional, que suelen darla a los dos tercios o los tres cuartos de la condena. Cumplí 10 años en régimen cerrado, en Brieva, en régimen de aislamiento. Me aplicaron la normativa FIES (Fichero Internos Especial Seguridad o Seguimiento).
—¿Cómo era el lugar en el que estaba encerrado?
—Era como una nave pequeña con un pasillo central. Al lado derecho de ese pasillo había cinco celdas, de las que cuatro estaban cerradas y vacías. En el lado izquierdo había una especie deoffice,para preparar las comidas en el caso de que todas las celdas estuvieran ocupadas. Al fondo, un comedor y unas duchas. Había también una salida a un patio de unos 30 por 10 metros. Era de cemento y tenía concertinas en el techo.
—¿Cómo eran sus rutinas diarias?
—Me levantaba, me duchaba, limpiaba todo, fregaba el suelo con una fregona y luego me ponía a estudiar o a leer. Tenía un pequeño televisor en la celda, pero no veía mucho la tele. Fundamentalmente, leía y escribía.
—¿Sobre qué escribía?
—Sobre lo que leía.
—¿Y qué leía?
—Leí a Nietzsche, a Kafka, a Hanna Arendt, todo el teatro de Sartre, Derrida, Jean Améry… Leí también todo lo que conseguí sobre personas que habían sufrido largos procesos de privación de libertad, no sé, Eugenia Ginzburg , Mandelstam, Larina-Bujarina (la mujer de Bujarín), Margaret Bauer Newman. Descubrí a Walter Benjamin. Y leía mucho la Biblia, los salmos, sobre todo.
—¿La cárcel le convirtió en lector?
—No, mi madre era una gran lectora y desde pequeño me inculcó ese hábito. La cárcel coadyuvó a que me refugiara en la lectura.
—Y en esa situación estuvo 10 años.
—Sí.
—¿Veía a alguien a diario?
—Al funcionario de servicio y, hasta 2000 (ingresó en 1995), a los policías que pusieron también para vigilarme. Primero fueron dos, luego, uno.
—¿Era usted un tipo peligroso?
—Yo creo que velaban más por mi seguridad que por la de ellos.
—¿Leía la Biblia como texto literario o religioso?
—También como texto religioso.
Roldán se levanta, sale de la habitación y regresa con una Biblia pequeña:
—Esta era —dice.
El libro está lleno de señaladores intercalados entre sus páginas, hay casi tantos señaladores como páginas. En los márgenes del texto se aprecian anotaciones manuscritas y dibujos minuciosamente trazados. El trabajo del que tiene por delante más horas que actividades con las que llenarlas. La entrevista se lleva a cabo en un comedor pequeño que en otra época fue el dormitorio de Luis Roldán, pues nos encontramos en la misma casa en la que vivió de niño, y a la que regresó al salir de la cárcel, y que comparte ahora con dos gatos enormes y con su tercera mujer, Natacha. Los gatos fueron los primeros seres vivos que le hicieron compañía tras su excarcelación. Natacha es una mujer rusa a la que conoció a través de Internet y con la que luego se casó. Habla español perfectamente. Lo estudió durante su carrera, y tras la Perestroika viajó a España para ponerlo al día. Seguidora impenitente de la cultura española, sobre todo de su literatura, conoce a los clásicos y ha leído a casi todos los escritores actuales. Tiene 58 años, es ingeniera y está jubilada en Rusia.
Roldán pasó seis meses en un piso de París sin salir a la calle. Un día a la semana, el Sueco le llevaba la compra
El Luis Roldán del otro lado de la mesa es un viejo de setenta años que cada diez o quince minutos interrumpe la conversación para ir al baño (“la próstata”, dice). Toma medicinas para la próstata, para la respiración, para la tensión, para la artrosis, para combatir los brotes de psoriasis y para la ansiedad. Padece, asimismo, de una presión intraocular (“uveítis repetitiva en el ojo izquierdo”, dice él) que requiere cuidados especiales.
—¿De dónde viene todo ese cuadro?
—Son secuelas y recaídas de la época de aislamiento. En la cárcel aparecieron los problemas alérgicos respiratorios, la dermatitis, la gastritis… Pérdida de visión por no poder mirar a lo lejos, artritis… Tuve problemas psiquiátricos y depresión aguda. Tomé cantidades industriales de Valium, Prozac, Myolastan, Orfidal, Transilium, Stylnox, Lorazepan…
Al entrar en la casa, sobre el radiador del hall, hay una fotografía del antiguo director general de la Guardia Civil saludando al Rey. En la parte inferior de la imagen aparece una dedicatoria del monarca: “A Luis Roldán con afecto”. Hay más fotografías de este tipo, con el Rey, desde luego, y con Felipe González, entre otros, cada una con su dedicatoria, exhibición que le hace a uno pensar que Roldán nunca dejó de ser un hombre del sistema. La casa, de unos sesenta o setenta metros cuadrados, con cuatro habitaciones diminutas, además del cuarto de baño y la cocina, está limpia y ordenada hasta la exageración, como un cuartel bajo el mando de un temperamento obsesivo. La atmósfera es de menesterosidad, como de familia de clase media venida a menos. Hay libros en el pasillo y en las habitaciones, todos perfectamente colocados, como en posición de revista.
Luis Roldán vive en Zaragoza, ciudad en la que, por esas cosas del destino, viven también el general de la Guardia Civil Rodríguez Galindo, condenado en el año 2000 a 71 años de prisión por secuestro y asesinato, y el socialista Juan Alberto de Belloch, ministro de Justicia e Interior cuando Roldán fue detenido (previo pago) en el aeropuerto de Bangkok.
La entrevista se lleva a cabo por los mismos días en los que se cumplen 20 años de la primera noticia sobre el enriquecimiento ilícito del exdirector de la Guardia Civil, cuando estaba precisamente a punto de ser nombrado ministro de Interior por Felipe González. Meses después se produciría la huida y comenzaría la leyenda que situó al fugitivo en diversos países de América del Sur, en Angola o Sudáfrica. Dado que en Venezuela habían muerto sus abuelos, Interior envió allí policías de confianza con dinero para encontrarlo vivo o muerto, tal como le contaría al fugitivo, años después, la gente de los aparatos de Estado de Venezuela. En realidad, Roldán se encontraba aquí al lado, en París, protegido por Francisco Paesa, agente del Ministerio del Interior y traficante de armas, entre otras perlas de un currículo que está pidiendo a gritos una novela o un sumario judicial.
De los diez meses parisinos, Roldán pasó los seis primeros en el apartamento del piso número 20 de una torre desde la que veía, dice, la antena de comunicaciones de Paris-France. Un día a la semana, y como él no podía pisar la calle por razones de seguridad, aparecía en el apartamento un empleado del espía, El Sueco, que le llevaba todo cuanto pudiera necesitar y recogía la lista de la compra para la semana siguiente. En cierta ocasión, Roldán colocó unos libros en la base de la puerta de la vivienda para que no se cerrara, pues no disponía de llaves, y comenzó a bajar las escaleras con la idea de dar una vuelta a la manzana. Cuando llegó al piso diecisiete tuvo un ataque de pánico y regresó por donde había venido. A los seis meses, y por razones de seguridad, el traficante de armas lo cambió a otro piso donde gozó de mayor libertad porque el prisionero exigió, con éxito, un juego de llaves. Hablamos de la libertad de tomar un café apresurado en el bar de la esquina, siempre vigilando su espalda, para regresar angustiado a su escondrijo.
El dinero de las comisiones se dobló al colocarlo en Suiza en moneda extranjera y por las devaluaciones”
Transcurridos esos 10 meses de aislamiento, Paesa aconsejó a Roldán que desapareciera. Desaparecer significaba que le dieran por muerto. Te llevamos a Laos o a Camboya, le dijo, y te quedas a vivir allí. Eso sí, olvídate de tu mujer, de tu hijo y de todas esas historias. Si es posible, se finge tu muerte y aparece tu cuerpo por ahí. Te quedas en algún país de esos con un pasaporte argentino. Nadie te va a molestar, nadie se va a meter contigo. Yo te mando todos los meses dinero para que puedas vivir allí, 10.000, 12.000, 15.000 dólares, lo que haga falta, y te buscas una chinita que te arregle la ropa y el cuerpo.
Roldán dijo que no.
La alternativa a desaparecer era entregarse en un país desde el que solo se le pudiera extraditar por delitos que supusieran cuatro o cinco años de cárcel, de los que, con suerte, apenas cumpliría dos. Y ahí es donde se puso en marcha la farsa de la detención, pues se trató, en realidad, de una entrega, cuando no de una venta, por la que Paesa sacó 300 millones de pesetas de los fondos reservados a Belloch. Ya en el avión de regreso a España, el exdirector de la Guardia Civil empezó a sospechar que había sido víctima de un enredo. La sospecha se convertiría en certidumbre cuando la juez le enumeró la lista de cargos por la que luego sería condenado.
Periodistas que siguieron el caso de cerca mantienen que Roldán guarda todavía 10 millones de euros en el extranjero. Él asegura que se lo quitó todo Paesa. Lo cierto es que, si los tuviera, no puede comerse, a cuenta de ellos, unos percebes.
—¿Es usted creyente? —preguntamos tras cerrar la Biblia y devolvérsela.
—Tuve una época de agnosticismo, pero he vuelto un poco a… Creo en Dios, pero no en todo lo que le rodea. No voy a la Iglesia ni a misa, si es a eso a lo que se refiere.
—¿Qué visitas podía recibir en prisión?
—Cuarenta minutos los fines de semana, veinte minutos el sábado y otros veinte el domingo, a unos horarios establecidos. Podía tener un vis a vis por mes. Durante los últimos años, dado que me había separado de mi mujer y que mi madre era muy mayor para viajar, casi no disfruté de este privilegio.
—¿Y los cinco años restantes?
—Los cumplí en Zaragoza, donde iba a dormir todos los días al Centro de Inserción Social. Me dejaban salir a trabajar, pero a las nueve tenía que estar de vuelta. Ya prácticamente al final, me dejaron dormir en casa el viernes y el sábado. Todo esto hasta el 19 de marzo de 2010, en que quedó extinguida la pena.
—¿Se ha arrepentido de los delitos que cometió?
—Totalmente, totalmente, totalmente. No me explico cómo rompí con mi manera de entender la vida. Esto que digo no son palabras, viene de dentro. Aparte de los problemas de orden moral, he destrozado mi vida y la de mi familia. Vamos, es que es así. Podría decir que me sentí empujado, pero el núcleo de la culpa es mío.
 —¿Ha pagado por ello?
—Sí, y como no ha pagado ningún otro en ningún sentido. Día a día, en unas condiciones muy duras de internamiento, sin ninguno de los beneficios penitenciarios que obtuvieron otros.
—¿Quiénes no pagaron?
—Me cuesta mucho dar nombres, no le deseo mal a nadie, solo le digo que el trato que recibí fue discriminatorio.
—Visto con perspectiva, ¿cree que fue, en parte, un chivo expiatorio?
—El que yo haya sido un chivo expiatorio no quiere decir que no hiciera todo lo que hice. Dicho esto, es evidente que fui un objeto, como una pelota de pimpón, entre el PP y el PSOE. Para el PP, porque le venía bien para menoscabar al PSOE. Para el PSOE, porque le convenía focalizar todo el mal en una persona.
—Cuando se corrompió, ¿tenía conciencia de estar haciéndolo?
—No reflexionas, formas parte del paisaje, de lo que ves alrededor. Haces lo que se hacía.
—¿Cuándo cobró por primera vez un sobresueldo en dinero negro procedente del erario público?
—En 1983, siendo delegado del Gobierno en Navarra. Seis millones de pesetas.
—¿Era una práctica habitual?
—Sí, era una práctica habitual.
—¿Vivían, entonces, en una atmósfera general de corrupción?
—Yo consideraba que ese sobresueldo era normal.
—¿Le parecía normal cobrar dinero negro procedente de las arcas del Estado?
—En esos momentos era la práctica habitual.
—¿Quién más cobraba?
No reflexionas, formas parte del paisaje, de lo que ves alrededor. Haces lo que se hacía”
—Los jefes de policía tenían una cantidad de 500.000 pesetas de libre disposición.
—¿Quién más?
—Que yo sepa, cobraban el gobernador civil de Madrid, el de Barcelona, los tres gobernadores vascos y yo. Lo sé porque me lo han dicho. No fue probado, pero no tiene sentido que me pagaran a mí y no a los otros.
—¿Quién le pagaba?
—Al principio, el director de la seguridad del Estado, Rafael Vera. Luego, Julián Sancristóbal.
—Este dinero, en su caso, ¿cuánto sumó?
—Veintisiete millones de pesetas.
—Posteriormente, ya como director general de la Guardia Civil, empezó a obtener dinero también por comisiones de obras en los cuarteles. ¿Recuerda cuánto dinero reunió con estas comisiones?
—No. En la sentencia quedó acreditado que el monto de las comisiones fue de unos setecientos millones de pesetas. Este dinero se dobló al colocarlo en Suiza en moneda extranjera y debido a las devaluaciones de la peseta. Hubo cuatro en un solo año.
—¿Qué fue de todo este dinero, además de las propiedades que había ido usted adquiriendo?
—Las propiedades fueron embargadas todas, unas ejecutadas por los bancos, y otras, subastadas. Las cuentas bancarias también fueron embargadas.
—¿Cuánto dinero logró salvar?
—Unos diez millones de euros.
—¿De qué manera?
—Hago un poder a un abogado suizo, y este hace las transferencias a las diversas cuentas que le indica Paesa.
—¿A partir de ese instante, todo su dinero permanece en manos de Francisco Paesa?
—En sus manos o en manos de sus testaferros.
—¿Queda entonces usted en una relación de absoluta dependencia respecto a Paesa?
—En todos los sentidos.
—¿Él se hace cargo de los gastos que conlleva su huida?
—Sí.
—¿Nunca le devolvió nada?
—Nunca.
—Ni uno.
—¿De qué vive?
—Fundamentalmente, de mi pensión de 774 euros, que me corresponden por los años que he cotizado. Y de las ayudas que ocasionalmente recibo de mis hijos. Recientemente he vendido un juego de plata que usted habrá visto aquí en otras ocasiones.
—¿Cómo logró salvar esta casa?
—Esta casa era de mis padres, pero como era hijo único la pusieron a mi nombre. Cuando embargaron todos mis bienes, embargaron también la casa y la sacaron a subasta. Eso fue en 2001. La compró mi madre y la puso a nombre de mis dos hijos pequeños. Es de ellos.
—Por lo que se refiere a la guerra sucia contra ETA, ¿tuvo alguna relación con los casos más conocidos?
—Fui llamado a declarar como imputado por el caso Lasa y Zabala.Declaré y no hubo más.
—Durante su etapa de delegado del Gobierno en Navarra, la lucha antiterrorista estaba en su apogeo. Había muchos atentados por parte de ETA y había aparecido el GAL. Todo esto le concernía de forma menos directa que cuando ocupó la Dirección General de la Guardia Civil, pero debía de ser, lógicamente, una persona muy informada. ¿Cómo era el trato a los detenidos? ¿Se torturaba de forma general, como cabe deducir de los casos de Lasa y Zabala y otros?
—En Navarra se producían detenciones y denuncias por torturas. En los manuales de ETA se indicaba cómo efectuar la denuncia en todos los casos de detención. Por otro lado, hay sentencias que confirman torturas. Bien, si no somos hipócritas, uno tiene que entender que si detienes a un señor que ha matado a 23 personas y lo interrogas y confiesa, ¿qué es lo que le ha hecho confesar? Ha habido golpes, presiones físicas que no dejan huella, pero que puedes pensar que se producen. Presiones psíquicas, también. ¿Alguien se cree que declaran lo que declaran sin coacciones?
—¿Significa esto que justifica usted la tortura?
—¿Cuántas vidas se han salvado por confesiones de detenidos que han sido sometidos a tortura? Hablo de vidas concretas. Yo conozco algunas: vidas de jueces, de militares, de fiscales…
—¿Es un sí a la tortura?
—En abstracto, desde un punto de vista intelectual, le diría que no, pero ante la tesitura de torturar a alguien cuya declaración puede salvar la vida de alguien, le diría que sí.
—Estamos hablando de una época en la que reinaba una atmósfera de corrupción general que, además de innumerables delitos económicos, incluye secuestros y crímenes por los que fueron juzgadas y condenadas personas que ocupaban puestos muy altos en el Gobierno del Estado. ¿Usted cree en la posibilidad de que el presidente Felipe González permaneciera al margen de lo que sucedía?
—Imposible.
—¿La corrupción era estructural?
—La corrupción era y es estructural.
Roldán se levanta una vez más para ir al cuarto de baño (la próstata, insiste). Lleva, en este encuentro, un jersey de pico, morado, muy gastado, y arrastra unas viejas zapatillas de andar por casa adquiridas en Rusia. Durante la conversación tortura entre sus dedos, en una especie de tic nervioso, un pañuelo de papel. Cuando está prácticamente deshecho, saca del bolsillo un paquete de kleenex y comienza a destrozar otro.
—¿Desde cuándo mantiene esa costumbre?
—¿Cuál?
—La de destrozar pañuelos de papel.
—No sé, desde siempre.
Y continúa pasando el pañuelo entre sus dedos como el que pasa las cuentas de un rosario.
—¿Qué vida hacen usted y su mujer en Zaragoza?
—Me levanto, me aseo y salimos a hacer la compra. Antes de comer damos una vuelta por la ciudad o acudimos a visitar una exposición. Por la tarde, si el tiempo es bueno, damos otra vuelta o acudimos a un acto cultural. Los miércoles, que es el día del espectador, vamos al cine. Y leemos mucho los dos. Ahora estoy con un libro de Borís Pasternak muy poco conocido. Ando metido en autores rusos raros.
—¿Se puede vivir con el importe de su pensión?
—Se asombraría usted de con lo poco que se puede vivir.
—¿Qué espera de la vida?
—Estoy agotando las últimas vendimias de la vida, me sobrevivo. Durante 10 años, la única compañía que tuve fue la nada, ahora me siento muy acompañado y querido por mi esposa y familia. Espero el final con serenidad.



lunes, 18 de noviembre de 2013

EL PADRE QUE DECAPITO A SU HIJA CULPA Y RECLAMA UN EXORCISMO

Girona. (Agencias).- El padre acusado de decapitar a su hija el 10 de noviembre de 2011 en Girona ha culpado al demonio de los hechos durante la primera sesión del juicio celebrada hoy en la Audiencia Provincial y ha reclamado un exorcismo que le ayude a superar esta posesión.

El fiscal solicita una pena de diecinueve años de cárcel para Marcelo Ruíz Ospina, quien se ha referido en todo momento a "Satán" al detallar que fue su voz la que le ordenó acabar con la vida de la niña de un año y medio. La declaración del procesado, que ha arrancado con la grabación de su llamada al teléfono de emergencias para relatar el crimen, ha continuado con su testimonio, en el que ha recordado que su otra hija mayor, de ocho años, estaba en el comedor del domicilio. Según el testimonio del acusado, sólo las dos oraciones que rezó tras el asesinato de Melani Andrea R. le impidieron repetir los hechos con su hermana. "Gracias a la oración, mi hija María José está viva", ha manifestado Marcelo, de nacionalidad colombiana y casado entonces con la madre de las niñas, una doctora de la que está divorciado.

El acusado llegó con su mujer a Girona en 2007 después de que les embargaran un piso en L'Hospitalet de Llobregat y, desde aquel momento, sólo trabajó dos meses. Marcelo se responsabilizaba del cuidado de las niñas mientras su mujer acudía a su puesto de trabajo y ha explicado que se sentía frustrado por esta situación.

El procesado ha detallado que, dos meses antes del crimen, ya empezó a sentir la voz de Satán en su mente, pero que nunca se lo explicó a su mujer porque el diablo se lo prohibía. "Cuando Satán entra en tu cuerpo y controla tu voluntad, tú no puedes hacer nada", ha añadido el presunto asesino, quien ha admitido que consumió alcohol la mañana de los hechos.


El acusado ha asegurado que no recuerda nada de lo sucedido aquel día y ha dado las gracias "a Jesucristo, hijo de Dios" por haberle borrado las imágenes de su hija pequeña, algo que ha calificado de "milagro". "Si el mundo lo quiere saber que lo sepa, que yo estuve poseído por Satán", ha añadido, quien ha manifestado que las voces han desaparecido de su mente desde su entrada en prisión, aunque ha reclamado un exorcismo que lo libere". El juicio continuará con las declaraciones de diferentes agentes de policía que acudieron al domicilio el día que tuvo lugar el crimen.

martes, 12 de noviembre de 2013

YA ESTA DISPONIBLE PARA DESCARGA GRATUITA EL Nº 74 DE LA REVISTA EOC. ESPECIAL FRAUDES Y ESTAFAS UFOLOGICAS

 En este número, entre otros temas...

Políticos del misterio: ¿Por qué tantos autodenominados investigadores, manipulan la realidad para transmitir una imagen derrotista, pesimista y llorona del misterio? ¿No tienen otra forma de obtener protagonismo?

MORMONES: Joseph Smith y los OVNIs: Chris Aubeck nos desvela la historia no escrita de Joseph Smith, fundador de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Dias, más conocida como Mormones, y su presunta relación con el mito OVNI.

La Santa Compaña, un mito actual: Más allá de los tratados de antropología, y de los estudios académicos sobre el folclore popular gallego, el mito de la Santa Compaña se resiste a desaparecer. Miguel Pedrero dedica uno de sus mejores 20 Expedientes X a recoger casos y testimonios actuales sobre la leyenda más popular del rural gallego.



La Santa Compaña, una reflexión crítica: El psicólogo Victor Ortega, y el periodista David Cuevas también han recopilado, sobre el terreno, testimonios sobre la Santa Compaña, pero su análisis sobre el mito es muy diferente. Inauguramos en este número un nuevo sistema para acercarnos a las anomalías. Dos puntos de vista, divergentes pero complementarios, sobre el mismo fenómeno.

La Paleontología… que placer. El conocido periodista Manuel Guisande estrena libro: “Al fondo a la derecha”.  Analizando la actualidad social con la legendaria ironía de su pluma. Y en este número nos cede una de sus sagaces e incisivas reflexiones.

La Conspiración de ETA, una revisión crítica.  Un texto audaz de Antonio Luis Moyano, en exclusiva para EOC, revelando la historia menos conocida de ETA. Lejos de las delirante conspiranoias exopolíticas, iluminati o meteorológicas, Moyano aporta una información inquietante y unas reflexiones atrevidas, por venir de quien vienen…

DOSSIER FRAUDES OVNI

Asthar Sheran: biografía de un mito OVNI: Es el personaje más recurrente en la bibliografía contactista desde los años 50. Su nombre aparece citado en miles de comunicados firmados por los contactados más célebres, pero ¿Quién o qué es realmente Asthar Sheran? Debora Goldstern desmenuza su sorprendente historia.  

 Por esto se mueve la tabla OUIJA: Varios psicólogos, psiquiatras y neurólogos han investigado los automatismos motores que originan el famoso “juego del vaso” popularizado por los espiritistas del siglo XIX. Hoy, el funcionamiento de la tabla OUIJA ha dejado de ser un misterio.

Julio F. crónica de un fraude ufológico:  La aventura del “cazador cazado” Julio F. es uno de los casos de abducción más famosos de la ufología hispana… hasta hoy. Nuestro compañero José Antonio Caravaca analizó afondo el caso, descubriendo sorprendentes elementos que habían pasado desapercibidos para todos los demás investigadores. Y finalmente el inductor de la historia, José Luis Jordán Peña le dio la razón. Una revelación tan apasionante como descorazonadora.

La manipulación pseudo-escéptica en red:  El famoso bioquímico y biólogo celular de la Universidad de Cambridge Rupert Sheldrake desenmascar la última maniobra de los charlatanes del pseudo-escepticismo. Su manipulación sistemática y organizada de wikipedia, las redes sociales, etc. No solo de visionarios ufológicos vive el fraude…
 
Las “naves” que vinieron de UMMO (I):  Juan José Benítez sorprendió a la comunidad ufológica con un informe realizado por el departamento de criminalística de la Guardia Civil, que parecía contradecir la teoría de que las fotos de San José de Valderas eran un fraude. Hoy, y en exclusiva para EOC, V. Orozco y J.J. Montejo, ofrecen una investigación sorprendente sobre esa historia, muy contraria a la hipótesis sustentada por el autor de “Caballo de Troya”.


Abducción en Vallgorgina: El Caso Xavier C. : Es, sin duda, uno de los casos más sorprendentes y extraños de la ufología española. Durante décadas la abducción de Xavier C. ha sido comentada y divulgada, recurrentemente, por los ufólogos españoles más prestigiosos.  Pero, a través de este texto de Juankar Moreno, EOC pone por primera vez cara y nombre al autor de la historia de la única “abducción intraterrestre”.

Robbert van der Broken: El contacto total: Es un caso único en la historia. Jamás nadie había aportado más evidencia de una supuesta experiencia sobrenatural. Crop Circles, fotos de los OVNIs y sus tripulantes, estigmas, capacidades “paranorales”, transcomunicación instrumental… pruebas irrefutables que convencieron a muchos, hasta el extremo de perder la vida. Manuel Carballal nos ofrece esta singular historia.
 
Los CONFIDENCIALES de EOC

Tablón de anuncios

Montsegur: Tres falsas leyendas cátaras: Mitificados por el cine y la literatura, los cátaros has trascendido la historia para convertirse en leyenda. Pero para los historiadores, como nuestro compañero Juan José Sánchez Oro, los hechos distan mucho del mito. Un análisis demoledor sobre los falsos mitos que rodean la sugerente fortaleza cátara de Montsegur, y que se extienden a toda la orden de los “hombres buenos”.

Carta de Juan Ignacio Blanco: El criminólogo y periodista Juan Ignacio Blanco, a quien entrevistamos en exclusiva en EOC nº 73, responde de forma contundente y definitiva a las acusaciones vertidas en diferentes medios españoles, a raíz de su vinculación con el caso Alcácer, que este mes cumple su 21 aniversario.
 

Sacrificios Humanos, la realidad histórica: Brutal análisis de nuestra compañera Beatriz Erlanz sobre los sacrificios humanos en diferentes culturas y momentos históricos. Desde el dios Moloch a las “novias del río”, pasando por las ofrendas de Teotihuacán o la tripe muerte celta. Una lectura no acta para pusilánimes.


El día que creímos en los extraterrestres: Alejandro Linconao analiza de forma crítica y profunda el macroavistamiento más importante en la historia de la ufología argentina, y uno de los más relevantes de la historia mundial. ¿Qué ocurrió realmente sobre Buenos Aires aquella tarde de 1985?

Bruno Cardeñosa más íntimo que nunca: Coincidiendo con la publicación de su nuevo libro, el presentador del legendario programa “La Rosa de los Vientos” se presta al interrogatorio más incisivo y profundo de su carrera. Su relación con J.J. Bénitez y con Juan Antonio Cebrián, la salida de Carlos Canales y Jesús Callejo del programa, su persecución por parte del movimiento pseudo-escéptico… Respuestas atrevidas que sin duda traerán polémica. 


Los visitantes de dormitorio de Manitoba: Durante años, cientos de mujeres y niñas, de entre 3 y 65 años, fueron violadas en la comunidad de la secta menonita de Manitoba (Chile). Por las mañanas despertaban con arañazos o hematomas en muñecas y tobillos, dolor en sus partes íntimas y restos de esperma… ¿Demonios, extraterrestres, fantasmas…? La respuesta al enigma resultó mucho más terrorífica.

Puedes descargarlo gratis en: http://elojocritico.info/?p=166

http://www.dimensionlimite.com/eoc/EOC_74.pdf

y

www.ojo-critico.blogspot.com

lunes, 11 de noviembre de 2013

LOS SACRIFICIOS HUMANOS EN LA HISTORIA: DIEZ ALTARES PARA EL HOMBRE


Publicado en El Ojo Crítico Nº 74

Si en el número anterior nos centrábamos en realizar una introducción somera al universo del canibalismo, en este continuamos la estela con otro tema igualmente complejo, extenso y de características también incómodas: el sacrificio ritual humano.

Como no es una materia fácil de abordar, hemos preferido ofreceros diez ejemplos de ella encontrados a lo largo y ancho del planeta, pertenecientes a su vez a diferentes etapas de la historia del hombre. No hay pueblos más brutales que otros, ni civilizaciones más irracionales que otras. El sacrificio humano como ritual ha pertenecido a toda nuestra especie sin excepción; aparte de que acercarse a este fenómeno desde el punto de vista de nuestra época, lo que nos llevaría inevitablemente a un juicio moral, no es la disposición más adecuada para conocerlo y comprenderlo. No hay que perder de vista jamás su contexto cultural e histórico.

Debemos entender que el sacrificio humano era considerado por regla general como una vía primaria de establecer relaciones recíprocas con aquellos poderes que eran considerados los más grandes; era un acto sagrado, un pacto que utilizaba de “mediador” entre los dos mundos al sacrificado. Los objetivos podían ser muy variados: acto defensivo, ofrenda de gratitud, protección, adivinación, apaciguamiento, etc., aunque siempre se encuentra el propio interés vinculado, se busca recibir algo a cambio.

Han existido muy distintos tipos de rituales de sacrificio, algunos incluyendo incluso la antropofagia o canibalismo; así como tampoco el tipo de víctima siempre es el mismo. Prisioneros, niños, ancianos, criminales, u otro tipo de individuos que no sean útiles para sus sociedades; o sujetos de casta alta como sacerdotes o nobles. Voluntarios y forzados también. Estos 10 modelos históricos que tenéis a continuación van a resultar más elocuentes que cualquier otra cosa que se pueda añadir más.

10- ASIA: HITOBASHIRA

En japonés hitobashira significa “pilares humanos”. Se trata de una antigua práctica enmarcada en el sintoismo que consistía en enterrar vivas a personas, como ofrenda a los dioses, en los lugares donde se fueran a construir edificios importantes, puentes, diques, etc. Se conjetura que este tipo de tradición pudo comenzar con el levantamiento de los primeros kofun o túmulos funerarios nobles (S. III-IV), aunque aparecen por primera documentados en el Nihongi o Crónicas de Japón (s. VIII). El Nihongi relata cómo el emperador Nintoku (s. IV-V) tuvo un sueño en el que se le recomendaba que sacrificara a dos personas para poder terminar un dique que constantemente se derrumbaba. Así lograría calmar al dios del río.

Generalmente las víctimas hitobashura eran voluntarias y procedentes de la casta samurai;  dispuestos a servir con lealtad a su señor hasta la muerte. Solían convertirse así en los espíritus protectores de las construcciones bajo las que estaban enterrados. Existen multitud de leyendas referidas a hitobashura, como así recogió el escritor irlandés Lafcadio Hearn en Glimpses of Unfamiliar Japan (1894). Hearn cuenta que durante la construcción del castillo de Matsue (s. XVI) en la actual prefectura de Shimane, se tuvo que acudir a la ayuda de un “pilar humano” para finalizar su construcción sin incidencias. La víctima fue una doncella que durante el festival de O-Bon, dedicado a los espíritus de los fallecidos, había realizado una conmovedora danza. La muchacha fue emparedada viva, no obstante su espíritu, que no podía reposar, encantó el lugar haciendo temblar los cimientos del castillo si alguien osaba bailar por las calles de Matsue. Así que, a partir de entonces, se prohibió cualquier tipo de danza.

9 – AMÉRICA: CAPAC HUCHA Y LOS NIÑOS DE LLULLAILLACO

A 6739 metros de altitud, en las inmediaciones del volcán Llullaillaco en los Andes argentinos, fueron descubiertos en 1999 tres momias extraordinariamente bien conservadas de tres niños: “La Doncella”, “el Niño” y “la Niña del rayo”. Con seguridad vivieron entre los años 1480 y 1532.

Los tres niños llevaban ropajes muy elaborados y opulentos, estaban bien alimentados, cuidados y dentro de las “chozas” donde fueron depositados, se halló un completo ajuar de materiales preciosos. Fueron drogados, envueltos en chales y dejados para morir de hipotermia. “El Niño” quizás sufriera de un edema pulmonar, pues se encontró en su cuello restos de vómito con sangre. Los tres pertenecían a la élite social inca. Los tres fueron sacrificados de manera voluntaria en la ceremonia denominada Capac Hucha.

Este ritual, uno de los más importantes del calendario inca, estaba dedicado a la veneración del dios Viracocha y los diferentes wakas (montañas-dioses) del Imperio. En él, niños de cada uamani (distrito administrativo inca) eran elegidos en sus poblaciones entre los de más alta cuna y los más hermosos (libres de toda señal o mancha) para dirigirse a Cuzco. Allí, solían reunirse hasta unos 500.000 niños, que eran consagrados en ceremonias y fiestas que podían prolongarse durante semanas. Se realizaba un matrimonio simbólico entre niños y niñas y se los sacralizaba como ”hijos del sol”.

Todos estos niños regresaban luego, divinizados, a sus lugares de origen para ser sacrificados a las wakas. Se les drogaba con chicha y coca y ya no despertaban jamás, aunque se han encontrado algunos restos donde la muerte de los niños era más violenta. Así estos niños se convertían en los intermediarios entre hombres y dioses, guardianes y protectores de sus aldeas. Pero en el Capac Hucha encontramos ya no solo el ritual religioso en sí, sino una estrategia política muy cuidadosa mediante la cual era posible dominar y controlar desde Cuzco todos los territorios del Imperio con bastante eficiencia.

8 – EUROPA: EL ÁGUILA DE SANGRE

Localizado como rito dentro del sistema de creencias nórdico, la historicidad de esta práctica está en duda. Se trata de uno de los sacrificios descritos más cruentos, una auténtica hipérbole del ensañamiento, que se reservaba como castigo. Consistía en abrir a la víctima desde la columna vertebral para así cortar y desplegar las costillas hacia el exterior. A continuación de sacaban los pulmones hacia fuera, cubriendo con sal las heridas. La víctima no podía sobrevivir al ritual completo pues bien moría por el shock o de asfixia al no poder utilizar el diafragma.
 
Existen fuentes en las sagas nórdicas, la poesía escáldica y la Crónica Anglosajona donde aparece descrita; aunque las evidencias arqueológicas son más bien escasas, limitándose a la piedra rúnica Stora Hammars I (s. VIII-IX) de la isla de Gotland. Es por ello que el debate ha llevado a considerar este rito como un mito malintencionado por parte del cristianismo, una exageración para amedrentar a los enemigos o tergiversaciones y malinterpretaciones de textos antiguos. Aunque también es cierto que el medievalista británico Alfred P. Smyth considera muy probable que el Águila de Sangre haya sido una práctica real reservada al dios Odín.

7 – ASIA/ÁFRICA: EL GRAN DIOS MOLOCH

Como el médico y psicoanalista Arnaldo Rascovsky escribió en su obra El filicidio (1981), los sacrificios humanos perpetrados por padres sobre sus hijos “son universales y se presentan en todos los grupos sociales, tanto primitivos como en los contemporáneos”. Es el caso que nos atañe ahora, el del ritual molk, dedicado a la divinidad fenicia y cananea Moloch, en el cual bebés eran ofrecidos por sus propios padres para ser sacrificados.
 
Son diversas fuentes clásicas las que citan este tipo de prácticas por parte de fenicios, cartagineses y hebreos: Clitarco de Alejandría, Teodoro, Porfirio, Diodoro de Sicilia, Plutarco... con una serie de detalles bastante desagradables (los padres debían permanecer impasibles y no llorar o el ritual no serviría de nada; se tocaban tambores y flautas sin parar para evitar así escuchar el llanto de las criaturas; etc). Esto hace reflexionar sobre un lógico sentimiento anti-fenicio o anti-púnico por parte de griegos y romanos, que pudieron haber alterado una práctica menos bárbara. Aunque también es verdad que las evidencias arqueológicas de El-Hofra en Argelia o el tofet de Cartago tampoco han dilucidado mucho la cuestión. Y tampoco podemos olvidar las abundantes referencias en el Antiguo Testamento en diferentes libros como el de Levítico, Jeremías o Ezequiel al respecto, que hablan a las claras de infanticidio. Además debemos tener en cuenta que nuestros modelos actuales de protección y cariño hacia los niños son adquisiciones históricas bastante recientes. El reconocimiento de un bebé o niño como miembro de la sociedad no sucedía inmediatamente y no era considerado ni mucho menos como un joven o un adulto, lo que le hacía más prescindible.

Pero volviendo a Moloch, se trataba de una divinidad con cabeza de becerro que absorbió muy pronto características de otros dioses de su entorno como el sirio Hadad, el amonita Milcom o el arameo Adad-Milki. Se le llegó a identificar con el Cronos o Saturno clásicos, con Baal o el mismísimo Yavé. A él, en momentos especialmente críticos, se acepta de manera general, se le sacrificaban neonatos de familias pudientes. Al bebé se le estrangulaba o degollaba para a continuación quemar su cuerpo. Los restos se enterraban en el tofet.

Pero para ser honestos, el tema de Moloch y molk se encuentra actualmente muy revuelto, entre historiadores no hay consenso. ¿Eran los tofets simplemente emplazamientos funerarios o realmente los niños eran sacrificados? Lo que sí está claro es que la visión que nos ofreció Flaubert en su Salambó (1862) sobre este tema no fue nada atinado.

6 – AMÉRICA: TEOTIHUACÁN

A pesar de que algunas corrientes historiográficas sugieren que las prácticas de sacrificios humanos en la América precolombina fueron propaganda europea para degradar la cultura de estos pueblos (aztecas, mayas, incas...), los restos arqueológicos que poco a poco van saliendo a la luz están rebatiendo estas argumentaciones. Pero hay que dejar claro también que este tipo de ritos tampoco envilecen estas culturas. Los sacrificios humanos, como estamos leyendo, son patrimonio de todos.
 
En este caso particular vamos a referirnos a los hallazgos de estos últimos años de los arqueólogos Rubén Cabrera, Saburo Sujiyama y Alejandro Sarabia sobre Teotihuacán; y que han resultado en una reciente exposición este pasado mes de septiembre en el Museo del Templo Mayor, que se prolongará hasta febrero del 2014. Los sacrificios humanos realizados por los teotihuacanos parecen estar relacionados con las conmemoraciones que se realizaban cuando los templos eran ampliados. Las víctimas (se han encontrado más de 250) procedían de lugares muy diversos y lejanos; probablemente prisioneros de guerra, y están datados entre el 50 y el 500 después de Cristo.

Con estos sacrificios (había también de animales) se buscaba la prosperidad de la ciudad, ofreciendo las víctimas a las deidades en ese edificio. Bajo el templo de Quetzalcóatl se encontraron 136 cuerpos; y 17 cráneos en el interior de la Pirámide de la Luna. Se desconoce la manera exacta en la que murieron, aunque probablemente fuera por decapitación o cardiotomía.

Las excavaciones continúan, y quién sabe con qué maravillas más podremos toparnos para poder aprender algo más de la enigmática cultura teotihuacana.

5 – ASIA: HSIMEN PAO Y LAS NOVIAS DEL RÍO

El sacrificio humano también estuvo extendido en la antigua China. Se trataba sobre todo de ofrendas humanas a los dioses de los ríos, para evitar su furia, catastróficas inundaciones u horribles sequías. Se tienen documentados este tipo de ritos durante las dinastías Ying (1766-1046 a.C) y la Zhou (1050-256 a.C); y dentro de esta última, en el periodo de los Reinos Combatientes, encontramos una figura sobresaliente en muchos aspectos y que abrió el camino para la erradicación de este tipo de tradiciones: el ingeniero y funcionario de gobierno Hsimen Pao (445-396 a.C). A través de la razón y su inteligencia, trabajó toda su vida en la ingeniería hidráulica para evitar los desastres naturales que sus paisanos tanto temían; y llevar agua a zonas que así lo necesitaran. Creó el primer canal de riego de China y desvió en río Zhang hacia el río Huang He. Pero además, la siguiente anécdota es más significativa todavía.
 
Hsimen Pao fue enviado a la provincia de Ye porque, inexplicablemente, las cosas estaban yendo mal por ahí. A las orillas del Zhang descubrió cómo los campesinos abandonaban tierras fértiles y huían de granjas productivas para irse a otro lugar. Decían que temían el temperamento caprichoso del dios del río y, además, el gobernador local no contento con subirles cada vez más los impuestos, estaba confabulado con la bruja local. Esta bruja seleccionaba a doncellas de la zona para que fueran “novias del río” y calmar así al dios mediante una cara ceremonia donde las jóvenes morían ahogadas. La subida de impuestos se utilizaba para estos ritos y los beneficios se repartían entre el gobernador y sus compinches. Por supuesto, los que se quejaban veían a sus hijas rápidamente elegidas como “novias del río”.

Cuando Hsimen Pao descubrió la “broma”, acudió a una de estas ceremonias con una tropa de soldados. Ordenó arrojar a la bruja al río para que le preguntara al dios si sus novias habían sido satisfactorias de momento. A continuación preguntó a los secuaces del gobernador que qué podía estar retrasando tanto a la bruja; y los envió a buscarla, arrojándolos también al río. Como lógicamente también se demoraban (ya estaban ahogados), preguntó en voz alta si estarían todos ellos almorzando con el dios del río, así que, cuando estaba a punto de enviar al gobernador a buscarlos, este cayó de rodillas suplicando perdón. Pero Hsimen Pao no fue ni pizca de misericordioso…

Sin embargo, en China continuó persistiendo otro tipo de sacrificio humano de tipo funerario, que consistía en enterrar vivos a los esclavos con sus amos. Esta tradición con el tiempo se fue extendiendo a los reyes y emperadores y perduró incluso en época histórica, aunque de manera esporádica.

4 – OCEANÍA: EL GRAN RITO DE PANDANO

Gracias a la labor que el antropólogo Fitz John Porter Poole realizó a inicios de los años 70, conocemos en la actualidad la peculiar mitología de un pueblo, los bimin-kuskusmin, que habita la provincia noroccidental de Sandaun en Papúa Nueva Guinea. Una vez por generación, se realizaba entre este pueblo el Gran Rito del Pandano, que duraba hasta 10 días. En él se recolectaban los frutos del pandano y se hacía un sacrificio humano. Generalmente la víctima pertenecía a otro pueblo vecino, a los que los bimin-kuskusmin estimaban levemente humanos. Solo ellos se consideraban humanos por completo, el resto eran animales-hombres. Los bimin-kuskusmin poseían un sistema de creencias de una profundad dualidad, se creían descendientes de unos antepasados hermafroditas (solo ellos, el resto de los humanos no), de ahí que para ellos el intento de integración de contrarios bien/mal, placer/dolor, masculino/femenino poseyera un trasfondo intensamente místico. Por ello el rito del sacrificio era especialmente cruel donde se torturaba a la víctima para luego, devorarla. Eso sí, su ingesta estaba fuertemente jerarquizada y seguía un protocolo muy refinado y estricto. Esta búsqueda de la mutación del mal en bien, incluso en sus propios cuerpos a través del canibalismo, casi se podría considerar un verdadero proceso alquímico.

3 – ASIA: EL DESTINO DE LAS VIUDAS

El valor de una mujer viuda en la antigua sociedad india, y aún hoy, es casi nulo. En un ambiente fuertemente patriarcal en el que no deja de ser una posesión más, la mujer se vuelve una carga inútil para la sociedad si pierde la tutela del hombre. Así el sati se convirtió en una práctica de autoinmolación de tipo funerario que liberaba a herederos y familiares de problemas: si la viuda ardía voluntariamente junto a su marido en la pira, incluso no había lugar para el remordimiento. Pero hay que tener en cuenta que para legitimar una tradición que en el fondo es pragmatismo puro, no hay nada mejor que acudir a la voluntad de los dioses.

El sati toma su nombre de la primera consorte del dios Shiva, Sati, que según el mito, se suicidó  mediante el fuego después de que su padre, el rey Daksha, injustamente despreciara y humillase a su esposo. Pero a pesar de que esta leyenda se nombra para justificar el sati, no fue en realidad una práctica de sati (Shiva no estaba muerto) ni da pie para que se realice. Sin embargo sí que encontramos en los Puranas ejemplos de sati y que es deseable su ejecución: “La esposa que muere en la compañía de su marido permanecerá en los cielos tantos años como cabellos tenga en su persona” Garuda Purana 1.107.29. También en el Mahabharata aparece el sati, así como diferentes brahmines y abogados a lo largo de los siglos han considerado el sati la conducta más apropiada para la mujer de piedad intachable. No en vano sati significa “mujer virtuosa”.

Lo que tampoco debemos perder de vista es que el sati es una tradición muy arraigada (aunque no todas las viudas estaban dispuestas a morir, a algunas sus familiares tenían que drogarlas) de raíces prehistóricas de la que tenemos testimonios tan remotos como los de Diodoro de Sicilia (s. I a.C) o Aristóbulo de Casandrea (s. IV a.C), que acompañaba a Alejandro Magno en sus campañas.

Actualmente se encuentra prohibido mediante diversas legislaciones, aunque en algunas zonas rurales aisladas se sigue practicando.

2 – ÁFRICA: LAS REINAS DE DAHOMEY
 
El reino de Dahomey fue uno de los más notables del África negra y se ubicaba al sur de la contemporánea República de Benín. Desde el s. XVII hasta el s. XX, floreció económicamente bajo el amparo del intenso tráfico de esclavos que mantenía con las naciones europeas. Este poderoso y belicoso reino consiguió someter a los campesinos y pastores del norte, construyendo un auténtico “estado negrero” que vendía prisioneros de guerra y pueblos vencidos al mejor postor.

La etnia mayoritaria fon hizo de Abomey su capital y dejaron como legado de su extinto reino los Palacios Reales de Abomey, que desde 1985 son Patrimonio de la Humanidad. Es allí donde residieron diferentes reyes como el célebre Glelé (1858-1889), que llegó a contar con más de 800 esposas y un ejército personal de 6000 amazonas. A pesar de la prohibición de la esclavitud, Glelé la continuó como institución doméstica y mantuvo la agricultura del país con mano de obra esclava. También utilizó como fuente de principal de “mensajeros para los antepasados” a estos esclavos,  que dentro del contexto de la tradición animista-fetichista de Dahomey, era la manera de denominar a las víctimas de sacrificios humanos.
Pero es el padre de Glelé, el rey Ghezo (1818-1858) el que llama nuestra atención. Ghezo comenzó una serie de reformas en el país, como abolir el tráfico de esclavos, el cese de conflictos bélicos y... la prohibición de sacrificios humanos. Quizás esa última decisión fue la que le costara la vida, pues a pesar de que se desconocen las causas concretas de su muerte, se especula con que fue envenenado por sacerdotes de Dahomey contrarios a su nueva política religiosa. Tras su muerte, 41 de sus 200 esposas fueron obligadas a acompañarlo a la otra vida. Las drogaron y enterraron vivas bajo en palacio de Ghezo. En ese mismo recinto de los Palacios Reales de Abomey, existe otro palacio cuya argamasa contiene la sangre de miles de prisioneros que fueron sacrificados, así como una gran cantidad de relieves y esculturas que muestran la extraordinaria maestría del pueblo fon a la hora de plasmar la violencia y la crueldad.

1 – EUROPA: LA TRIPLE MUERTE CELTA

El sacrificio humano en el mundo celta es un tema muy manido que se puede encontrar en los textos clásicos, en ocasiones desde una perspectiva deliberadamente tergiversada y exagerada, para demostrar su salvajismo e incultura frente al mundo greco-romano. Puede que sea verdad hasta cierto punto, pero es evidente que los celtas, como cualquier pueblo de su entorno y época, realizaba sacrificios humanos.

Y nos centramos en lo que se ha denominado la Triple Muerte. Este tipo de ritual, muy complejo, lo encontramos tanto en el Ciclo Artúrico como en el Ciclo Mítico de Irlanda con profusión; aparece en numerosas narraciones medievales europeas incluido nuestro Libro del Buen Amor (1330-1334) de Arcipreste de Hita. Pero, ¿en qué consistía la Triple Muerte? En nada más y nada menos que recibir la muerte de tres formas distintas: ahogado (envenenado), estrangulado (colgado) y degollado (quemado). Este ritual tan excesivo fue también advertido por Lucano  (39 – 65 a.C) en su Farsalia; y tampoco hay que olvidar que a Taranis se le sacrificaba quemando a la víctima, a Teutates ahogándola y a Esus degollándola. Todo esto nos apunta directamente hacia ella.

Fue a partir del s. XIX cuando empezaron a encontrarse en turberas y pantanos (considerados como lugares de paso al Otro Mundo) gran cantidad de cuerpos con vestigios de este tipo de muerte. En Irlanda, Gran Bretaña, Holanda, Alemania, Dinamarca... aunque es el Hombre de Lindow, descubierto en 1984 en las cercanías de Manchester, el que ha permitido, por su estado de conservación, un estudio más detenido. Era un hombre perteneciente a una clase alta, de apariencia cuidada y bien alimentado. En su estómago retuvo restos de una comida ceremonial basada en tortas de cereales y frutos de muérdago, planta sagrada entre los celtas. Este recibió varios hachazos en la cabeza, fue estrangulado con nudo corredizo y degollado para finalmente ser arrojado al agua de la turbera.

Pero es importante remarcar que este Triple Muerte no es exclusivamente celta. Sus raíces se hunden mucho más atrás en el tiempo. Hemos encontrado indicios de ella en otros pueblos indoeuropeos como los germanos, los eslavos, los griegos o los persas. De ahí que Georges Dumézil relacionara este rito con su concepto trifuncional de los dioses indoeuropeos: divinidad celeste conectada con la magia y la justicia, divinidad guerrera relacionada con la sabiduría y divinidad pacífica vinculada a la fertilidad.

Beatriz Erlanz

www.tabulaesmeraldina.blogspot.com

sábado, 9 de noviembre de 2013

LOS PRINCIPALES ASESINOS CANIBALES DE LA HISTORIA CRIMINAL

Estos son los hombres que han marcado el terror dentro de sus comunidades, asesinos que se han comido a sus víctimas. Muchos de ellos murieron en prisión y otros se encuentran cumpliendo condena de cadena perpetua.
Foto: noticierodigital / José Dorángel Vargas Gómez: también llamado “el Comegente”, y quien aseguró que “la carne de los hombres sabe mejor que la de las mujeres”, afirmando que la carne femenina es más dulce, “es como comer flores y te dejan el estomago flojo”.
Foto: Infobae / Ruby Eugene: fue abatido por la policía de Miami cuando se estaba comiendo el rostro de un indigente.
Foto: Infobae / Armin Meiwes: sin duda alguna esta historia es muy desconcertante, debido a que este hombre publicó un anuncio en el periódico solicitando a alguien que quisiera ser asesinado y comido. Pero más asombroso aun es que un ingeniero llamado Bernd Jürgen, acudió a la cita donde sería descuartizado y congelado por partes. Fue apresado cuando ya se había comido más de 20 kilos del cuerpo del sujeto.
Foto: Infobae / Albert Fish: este hombre asesinó a una niña de 10 años la partió en dos y se la comió, aseguró que duró 9 días antes de terminar. También fue acusado de abusar sexualmente de más de 100 niños.
Foto: Infobae / Tsutomu Miyazaki: este sujeto no solo mutiló a cuatro niñas de edades comprendidas entre cinco y siete años, luego de descuartizarlas tenía relaciones sexuales con los cuerpos, para luego comerse los cadáveres en porciones.
Foto: Infobae / Anthony Morley: este era un chef de origen británico, que cocinó con hierbas y aceite de oliva el muslo del que fuera su novio, luego de asesinarlo cortandole la garganta. Finalmente, fue condenado a cadena perpetua
Foto: Infobae / Stephen Griffiths: estudiante de criminología que mató a tres prostitutas y se comió partes de los cuerpos. Actualmente, cumple cadena perpetua.
Foto: Infobae / Nicolas Cocaign: conocido como el “caníbal de Rouen”. Luego de darle muerte a su compañero de celda, le quitó una costilla y se comió los pulmones. Cumple cadena perpetua.
Foto: Infobae / José Luis Calva: también conocido como el “caníbal de la Guerrero” fue detenido tras haber mutilado a su esposa y comido parte de su cuerpo. Esta pareja tenían dos hijos.
Foto: Infobae / Yoo Young-Chul: este joven se comía los organos de sus víctimas y luego enterraba los restos de los cuerpos.
Foto: Infobae / Jeffrey Dahmer: fue apodado “El Carnicero de Milwaukee” por asesinar a 17 hombres y chicos entre 1978 y 1991. Murió en prisión y su biografía fue llevada al cine con la película “Dahmer”.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

MUERE EMILE LOUIS, EL MAYOR ASESINO EN SERIE DE FRANCIA


Emile Louis, considerado el mayor asesino en serie de Francia, ha muerto este domingo 20 de octubre a los 79 años en Nancy (Francia).

Conductor de autobús de profesión, estaba acusado del secuestro y asesinato de siete chicas entre 1975 y 1979. Las víctimas eran chicas jóvenes, con edades comprendidas entre los 16 y 22 años, y los sucesos causaron gran conmoción en la sociedad francesa de la época.

NADIE SE PREOCUPÓ
Todas tenían al parecer algún grado de deficiencia mental y estaban bajo la protección del departamento de asuntos sociales (DASS, según sus siglas en francés). Esto hizo que sus desapariciones ni preocuparan a la prensa, ni a los funcionarios del servicio de menores, ni a los jueces y, en varios casos, ni a sus propias familias.

El único funcionario que siguió investigando, porque no creía que las desaparecidas simplemente se hubieran fugado con algún novio, fue el gendarme Christian Jambert, quien logró establecer un nexo de unión entre el conductor y las víctimas.

Según el periodista francés Franck Johannès, durante el juicio los abogados del conductor dijeron que las acusaciones no tenían fundamento, que su cliente era la «inocencia en persona» y que además las pruebas materiales eran "insuficientes".

SÓLO SE ENCONTRARON DOS CUERPOS
Se agarraban a que sólo se encontraron dos de los siete cuerpos. Lo irónico es que fue el mismo Emile Louis quien confesó los asesinatos en diciembre del 2000, tras ser arrestado durante 45 horas.

También fue él mismo quien llevó a las autoridades al lugar donde estaban enterradas dos de las jóvenes desaparecidas. Aunque Emile alegó entonces que su confesión fue producto del miedo que tenía a los gendarmes, sus antecedentes personales no jugaron a favor de su inocencia, ya que fue condenado en 1981 y en 1989 por atentar contra el pudor de dos niñas pequeñas y poco después, por la violación y abuso sexual de su esposa e hija adoptiva.


El juicio además sentó precedente, ya que el juez encargado del caso, Philippe Bilger, citó a declarar a fiscales, a sustitutos de fiscales, y a dos jueces de instrucción, acusándolos de no cumplir con el deber de investigar.


SU HISTORIAL
Tal y como publica 'Le Monde.fr', el propio Emile fue abandonado por sus padres al nacer y, al igual que sus víctimas, pasó a estar bajo la custodia de la DASS. Tras terminar sus estudios, se enroló en la legión extranjera y participó en la guerra de Indochina, consiguiendo varias condecoraciones. Años más tarde, su casa funcionó como hogar de acogida para niños de la DASS.

Incluso Jacqueline Weiss, una de sus víctimas, pasó junto a su hermano una temporada en casa de Emile. Durante el juicio el acusado incurrió en constantes contradicciones. A ratos decía que había un complot contra él o que una red de prostitución era la verdadera culpable de las desapariciones, y otras veces culpaba de todo a su ex-mujer Gilberte Leménorel, quien lo hizo internar en un psiquiátrico.

Durante el juicio llegó a decir que sólo quería acostarse con las chicas que, según él, eran poco espabiladas, pero no inocentes en el terreno sexual. También declaró que les tenía mucho cariño por lo que nunca les hubiera hecho daño; y negó haber escrito una conveniente carta de despedida de Françoise Lemoine, la segunda víctima en desaparecer.


En la misiva, ella se despide de Emile, le da las gracias por su ayuda y dice que su ex-novio ha venido a buscarla. Se cree que el acusado se hacía el simpático con las mujeres y les conseguía alojamiento y pequeños trabajos para ganarse su confianza.

http://www.periodistadigital.com/mundo/europa/2013/10/21/muere-el-amable-chofer-de-bus-que-resulto-ser-el-mayor-asesino-en-serie-de-francia.shtml


domingo, 3 de noviembre de 2013

EL ARCHIVO DEL CRIMEN SUPERA LOS 2 MILLONES DE VISITAS

El Archivo del Crímen ha superado ya los 2 millones de visitas. Con una media de 2000 visitas diarias, EAdC se ha convertido ya en un referente sobre la criminalidad asociada a las creencias religiosas en todas sus manifestaciones: sectas, suicidios esotéricos, crímenes rituales, estafas paranormales, etc. Gracias a todos.